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UNIDAD 14.- EL MUNDO CAPITALISTA
1. LA EVOLUCIÓN DEL CAPITALISMO CONTEMPORÁNEO
1.1. EL PERIODO DE EXPANSIÓN: 1950-1973
En 1950 comenzó un prolongado periodo de fuerte crecimiento económico en el mundo capitalista. Esta etapa
de expansión, favorecida por la tarea de reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, fue
liderada por Estados Unidos y se fundamentó en los acuerdos de Bretton Woods y en el Plan Marshall.
En los acuerdos de Bretton Woods (1944) se intentó responder a los problemas financieros de reconstrucción
tras la guerra y se determinaron las reglas del futuro desarrollo económico:
 Se acordó hacer del dólar la moneda principal para los intercambios comerciales.
 Se aceptó la paridad fija entre el dólar y el oro, convirtiéndose la moneda norteamericana en la
única convertible en oro.
 Se crearon organismos internacionales encargados de garantizar y controlar la estabilidad económica
mundial: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
Los acuerdos de Bretton Woods favorecieron la eliminación de las barreras arancelarias y las prácticas
librecambistas. Esta política se confirmó en el Acuerdo General sobre Tarifas Aduaneras y Comercio
(GATT) de 1947.
La economía europea se encontraba en una situación crítica en 1948. Se necesitaban medidas rápidas para
paliar una situación peligrosa económica y socialmente, y estas medidas se adoptaron con el Plan Marshall. El
Plan Marshall fue un programa de ayuda económica llevado a cabo por Estados Unidos y dirigido a la
reconstrucción de Europa occidental. Para organizar las ayudas se creó la Organización Económica de
Cooperación Europea (OECE). Esta inyección de capital permitió a los estados europeos comprar lo
necesario para su reconstrucción (maquinaria, materias primas, etc.) y a los Estados Unidos dar salida a sus
excedentes industriales y agrarios y mantener el ritmo productivo de sus empresas.
A partir de 1950 se inició un periodo de fuerte crecimiento hasta 1973. Sus características fueron las
siguientes:
 En primer lugar, la aplicación al sistema productivo de numerosos avances tecnológicos que
hicieron aumentar enormemente la productividad del trabajo. Estas innovaciones se centraron en los
sectores electrónico, químico, aeronáutico y energético.
 Otra característica fue la expansión del comercio internacional gracias a la reducción de los
aranceles a los países extranjeros.
 En tercer lugar, se produjo el crecimiento de la población empleada. La creciente demanda de
trabajadores en los países europeos más desarrollados produjo la inmigración de trabajadores del sur
al norte y centro de Europa, y la incorporación de la mujer al mundo laboral.
 También tuvo lugar un importante aumento de la demanda de productos debido al incremento del
número de trabajadores y a las mejoras salariales. Esto implicó además una mejora en las condiciones
de vida de la gente lo que favoreció la estabilidad social.
Esta expansión económica no afectó a todos los países por igual. Estados Unidos, Europa occidental y Japón
mejoraron considerablemente sus datos económicos y aumentaron la riqueza de sus ciudadanos. Por su parte,
los países descolonizados tuvieron dificultades en incorporarse al crecimiento económico. De este grupo, los
más favorecidos fueron los productores de petróleo, mientras que los países exportadores de productos de
menos valor no tuvieron éxito en su intento de mejora.
1.2. LA CRISIS ECONÓMICA DE 1973-1990
Desde principios de los años setenta se manifestaron síntomas de que el crecimiento estaba tocando a su fin.
Estos síntomas aparecieron primero en el sistema monetario internacional y tuvieron mucha relación con la
situación de la economía estadounidense. Tres rasgos indicaron este cambio en el crecimiento:
 La balanza por cuenta corriente1 estadounidense empezó a padecer un déficit considerable.
 La disminución de las reservas de oro estadounidense.
 El desfase dólar-oro provocó una pérdida de valor del dólar y un aumento de la inflación.
El problema se agravó de tal manera que el presidente Richard Nixon se vio obligado a decretar la no
convertibilidad del dólar en oro en agosto de 1973, lo que ponía fin al sistema creado en Bretton Woods.
El segundo factor que provocó la crisis fue el aumento en 1973 del precio del petróleo, que desde principios
de la década de los setenta había aumentado debido a la política de los países de la OPEP. Pero la subida más
importante se produjo después de la guerra árabe-israelí del Yom-Kippur, en octubre de 1973. Pues los países
árabes utilizaron el petróleo como arma de presión frente a Estados Unidos y los gobiernos occidentales.
La brusca subida del precio del petróleo influyó en las economías de numerosos países incrementando el
déficit en sus balanzas comerciales, provocando un aumento de la inflación y el crecimiento del paro. En este
proceso se vieron involucradas las economías de los países industrializados y las de los países
subdesarrollados. Estos últimos tuvieron que hacer frente a un coste más elevado de la energía y además a una
reducción en la demanda de materias primas, lo que aumentó su endeudamiento.
En 1979 se produjo una segunda crisis del petróleo, motivada por la revolución islámica en Irán y por la
posterior guerra entre Irán e Irak, dos países productores de petróleo. Este conflicto elevó los precios de los
productos petrolíferos complicando la situación económica internacional.
La mayoría de los países tomaron medidas contra la inflación elevando los tipos de interés del dinero para
reducir la demanda. Pero lo que se redujo fue el comercio internacional. La consecuencia principal fue el
aumento del paro en todos los países y la crisis acabó convertida en una depresión económica de larga
duración.
Las consecuencias de esta crisis fueron importantes:
 El sistema monetario perdió su estabilidad y sufrió continuas fluctuaciones.
 La pérdida masiva de puestos de trabajo hizo que los países se vieran obligados a convivir con
elevadas tasas de paro.
 Las economías de los países desarrollados iniciaron un proceso de terciarización y de reconversión de
los sectores industriales tradicionales (siderurgia, textil,…).
Para solucionar los problemas económicos la mayor parte de los países optaron por reducir sus medidas de
protección social (estado del bienestar) e implantar políticas de tipo neoliberal que se caracterizaron por la
libertad de mercado y la disminución de la presencia del Estado en la economía. Este tipo de propuestas
recibieron el nombre de neoliberalismo. Los más destacados representantes de esta opción económica fueron
los gobiernos de Margaret Thatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en Estados Unidos.
2. ESTADOS UNIDOS
2.1. LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA DE ESTADOS UNIDOS
La Segunda Guerra Mundial constituyó para Estados Unidos una buena coyuntura económica. Aumentó su
PIB y disminuyó el paro, además de librarse de los daños que provocó este conflicto en territorio europeo.
Finalizada la guerra el presidente Truman inició un programa de construcción de obras públicas, tratando así
de ocupar a la población destinada al combate que volvía a su país. Fue una política económica muy parecida
al New Deal de Roosevelt.
Hasta la crisis de 1973, la economía estadounidense continuó creciendo, pero con unos ritmos inferiores a los
de países como Francia, Alemania o Japón. Las causas de esta expansión estaban en el continuo aumento de la
Balanza por cuenta corriente: contabilidad que reúne los intercambios de productos, los intercambios de bienes y servicios, y las transferencias de un
país con el resto del mundo.
1
productividad y en el crecimiento de la renta, lo que permitió el aumento del consumo interno. Una parte
importante de este éxito económico se debió al esfuerzo en innovación técnica y científica.
En los años sesenta, la política económica de los demócratas se orientó al aumento del crecimiento y de la
mejora de la protección social de los trabajadores. Este fue un periodo de gran expansión, llegando a tasas de
crecimiento anual próximas al 7%. Pero a principios de los años setenta comenzaron los problemas. El
aumento de las importaciones deterioraba la balanza comercial, y el déficit público se disparó por los gastos
militares provocados por la guerra de Vietnam. Ello, unido a algunos problemas financieros, llevó al
presidente Richard Nixon a devaluar el dólar. Así, la subida del petróleo de 1973 contribuyó a agravar la
crisis.
El presidente republicano Ronald Reagan (1981-1988) mejoró la economía. Pero su política neoliberal de
reducción de impuestos y de incremento del presupuesto militar, agravó el déficit público. Además se
redujeron las ayudas a la población más necesitada, lo que contribuyó a agudizar las diferencias en la
sociedad.
La situación económica mejoró notablemente durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001).
2.2. LOS PROBLEMAS SOCIALES
La opulenta sociedad estadounidense sufrió varios conflictos. Uno de ellos fue consecuencia de asumir el
anticomunismo como una seña ideológica de identidad, llegando a ser vulnerados en ocasiones los
derechos de sus ciudadanos. Uno de estos momentos fue la denominada caza de brujas protagonizada por el
senador McCarthy en 1950, que desató una campaña contra cualquier persona sospechosas de ser comunista.
Sus acusaciones incidieron sobre todo en personas que formaban parte del mundo de la cultura (actores y
directores de cine), que en algunos casos se vieron obligados a abandonar el país. Este proceso desapareció a
partir de 1952.
Otro gran problema de la sociedad estadounidense fue el de la desigualdad racial. Históricamente la minoría
negra había estado marginada, situación que se mantenía vigente en los estados del sur. La toma de conciencia
de la población negra sobre su situación favoreció la aparición de un movimiento de lucha por la igualdad
civil. Uno de sus principales líderes fue Martin Luther King, que fue asesinado en 1968. La igualdad de
derechos entre blancos y negros no llegó a alcanzarse hasta ya iniciados los años setenta.
El tercer problema de la sociedad norteamericana era la desigualdad social. Las diferencias entre la población
eran evidentes: un número elevado de personas carecía de asistencia médica, de prestaciones sociales, de
desempleo o jubilación. En muchas ocasiones las desigualdades sociales unidas a la discriminación racial han
dado lugar a revueltas urbanas y problemas de orden público.
La década de los sesenta fue también la de las protestas juveniles, identificadas con el movimiento hippy. De
gran relevancia fue también la fuerza que adquirieron los movimientos de liberación de la mujer, con la
creación en 1966 de la Organización nacional para la Mujeres, en Estados Unidos.
2.3. POLÍTICA EXTERIOR Y LIDERAZGO MUNDIAL
Estados Unidos logró liderar fácilmente el bloque occidental una vez concluida la Segunda Guerra Mundial.
La potencia de su economía y su sólida moneda le permitieron mantenerse en esta posición:
 Su industria fue favorecida por el abandono del proteccionismo, con la aprobación del GATT en 1947.
 Su economía se caracterizó por un alto nivel de inversión en investigación, y tuvo como consecuencia
un proceso continuo de innovación y renovación industrial. Su dominio fue muy alto en sectores
económicos como la electrónica, industria aeroespacial, biogenética o la informática.
 Además se formaron grandes empresas multinacionales norteamericanas que se extendieron por todo
el planeta, con influencia en la política internacional de Estados Unidos.
El segundo factor que explica el liderazgo de Estados Unidos fue su actuación durante la guerra fría. El
enfrentamiento que se produjo con la URSS favoreció a Estados Unidos, pues impidió la aparición de poderes
alternativos al norteamericano dentro del bloque occidental.
Estados Unidos abandonó su tradicional política aislacionista y emprendió una política claramente
intervencionista a nivel mundial. La presidencia de Eisenhower (1953-1960), del partido republicano,
representó un cierto cambio en la política exterior. Frenó el crecimiento de los presupuestos militares, pero
amplió la influencia norteamericana en Asia y Oriente Próximo mediante la realización de alianzas regionales.
Paralelamente se produjo una intervención en los gobiernos de estas zonas mediante los servicios secretos y el
espionaje.
Durante los mandatos de Kennedy y Johnson (1961-1968) se mantuvo el intervencionismo estadounidense.
Junto a los medios militares se empleó también la ayuda económica, especialmente en Latinoamérica. En Asia
el conflicto de Vietnam supuso un avance más en la intervención militar, lo que condujo también a un mayor
crecimiento de la industria armamentística.
Con el demócrata Nixon (1969-1974) se produjo el repliegue estratégico estadounidense, consecuencia de la
derrota en la guerra de Vietnam. Pero no cesó el apoyo a las dictaduras latinoamericanas, como fue el caso de
Pinochet en Chile, o diversos gobiernos en Argentina.
El demócrata Carter (1977-1980) profundizó en la política de la distensión y retiró el apoyo a las dictaduras
latinoamericanas. La llegada a la presidencia de Ronald Reagan (1981-1988) significó un giro importante en
la política exterior. Las posturas favorables a la distensión desaparecieron y se inició un rearme que perseguía
la recuperación de la hegemonía estadounidense en el mundo. A pesar de ello su segundo mandato estuvo
marcado por el deshielo con la URSS de Gorbachov.
En 1992, el demócrata Bill Clinton subió al poder. En política interior fracasó en las medidas sociales que
propuso (ampliación de la asistencia sanitaria a la población), pero logró éxitos en el ámbito político, como en
la reducción del déficit público y en el apoyo decidido al librecambismo. En política exterior intentó mantener
el liderazgo mundial de Estados Unidos:
 Fomentó el proceso de diálogo palestino-israelí.
 Ordenó ataques puntuales contra el terrorismo islámico, que había atacado varias embajadas
norteamericanas.
 Intervino militarmente en las guerras de Yugoslavia para imponer el alto el fuego, y colaboró de
forma activa para solucionar el conflicto de Irlanda del Norte.
La política de Estados Unidos va a cambiar significativamente con la llegada de George Bush (hijo) al poder,
especialmente tras los atentados terroristas de 11 de septiembre de 2001.
PRESIDENTES DE ESTADOS UNIDOS (1945-2008)
DEMÓCRATAS
REPUBLICANOS
Harry Truman (1945-1952)
Dwight D. Eisenhower (1953-1960)
J.F. Kennedy (1961-1963)
Richard Nixon (1969-1974)
Lyndon B. Johnson (1964-1968)
Gerald Ford (1974-1976)
Jimmy Carter (1977-1980)
Ronald Reagan (1981-1988)
Bill Clinton (1993-2000)
George Bush (padre) (1989-1992)
George Bush (hijo) (2001-2008)
3. LA EVOLUCIÓN DE EUROPA OCCIDENTAL
3.1. EL PROCESO DE UNIDAD EUROPEA
Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, parecía imposible que los países europeos consiguieran unirse y
formar una organización común como la actual Unión Europea.
La construcción de la Unión Europea se afrontó desde el principio con dos objetivos claros:
 No repetir los errores cometidos tras la Primera Guerra Mundial, y
 Hacer posible un acuerdo económico entre los países de Europa occidental
Los primeros pasos se iniciaron con la creación de la Organización Económica de Cooperación Europea
(OECE) en 1948, para favorecer el comercio y la cooperación económica entre los Estados miembros, y la
creación del Consejo de Europa, en 1949, para fomentar la cooperación política y la defensa de los derechos
humanos.
Pero el verdadero embrión de la actual Unión Europea surgió en 1951 con la creación de la Comunidad
Europea del Carbón y del Acero (CECA), formada por seis países: Francia, Alemania, Italia, Bélgica,
Países Bajos y Luxemburgo. Esta organización pretendía coordinar la producción siderúrgica de los países
miembros, a propuesta de Robert Schuman. Y con la intención de que la unión económica abriera paso a la
unión política.
La idea se materializó en 1957con la firma del Tratado de Roma por los seis países anteriores. Nacía así la
Comunidad Económica Europea (CEE). El objetivo fundamental era crear un mercado común, donde los
países miembros pudiesen intercambiar productos sin necesidad de aranceles y donde los ciudadanos y
capitales pudieran trasladarse libremente. El Tratado de Roma creó también las instituciones comunitarias: la
Comisión Europea, el Consejo de Ministros, el Consejo Europeo, la Asamblea Europea y el Tribunal de
Justicia.
Paralelamente a la CEE se había creado en 1960 otra asociación económica, la Asociación Europea del
Libre Comercio (EFTA), impulsada por el Reino Unido y contraria a los proyectos europeístas, a la que se
adhirieron Suiza, Noruega, Dinamarca, Suecia, Austria y Portugal. Su objetivo fundamental era crear una zona
de libre comercio entre sus integrantes.
Con el tiempo el Reino Unido solicitó su ingreso en la CEE, que se produjo en 1973, junto a Irlanda y
Dinamarca. El proceso de ampliación continuó en los años siguientes: en 1981 entró Grecia, en 1986 España y
Portugal, y en 1995 Austria, Suecia y Finlandia, configurándose así la Europa de los Quince.
En 1986 se aprobó el Acta Única Europea, que creó un espacio económico y social común. En 1992 se firma
el Tratado de Maastricht o Tratado de la Unión, texto fundamental para alcanzar la unidad económica y la
unidad política. Se sentaron las bases de una política exterior y de seguridad común, así como el inicio de la
ciudadanía europea. Significó la fundación de Unión Europea (UE).
El paso siguiente fue el establecimiento de la unidad monetaria y la creación de una moneda única, el euro,
que fue adoptada por nueve países en 2002. Más difícil ha sido lograr el proyecto de unidad política, todavía
en proceso.
En los últimos años, la UE se ha ampliado hacia la Europa del este. En 2004, se adhirieron diez nuevos
miembros: Chipre, Estonia, Hungría, Polonia, República Checa, Eslovenia, Letonia, Lituania, Malta y
Eslovenia. En 2007, se incorporaron Rumanía y Bulgaria. Y en 2013, Croacia.
3.2. EL ESTADO DE BIENESTAR
La evolución económica y social europea desde la década de los años cincuenta ha estado vinculada a la
creación del Estado de bienestar, denominando así al modelo en el cual el Estado garantiza a todos sus
ciudadanos el derecho a percibir algunos servicios fundamentales: sanidad, educación obligatoria,
prestaciones por desempleo, pensiones, etc.
Este nuevo papel del Estado se basó en la teoría económica de Keynes y transformó el modelo capitalista
caracterizándolo por un elevado gasto público. Tenía como consecuencia una importante intervención del
Estado en la economía, manteniendo la propiedad privada y la economía de mercado, pero creando numerosas
empresas públicas. Estas destinaban su actividad fundamentalmente a los sectores estratégicos para la
economía del país: electricidad, hidrocarburos, transportes, etc.
Este modelo económico implicaba también políticas de redistribución de la riqueza, que era posible mediante
una política fiscal que hacía pagar más al que más tenía, primando los impuestos directos sobre los indirectos.
De este modo se consiguió un aumento de la recaudación por parte del Estado, lo que permitió la puesta en
marcha de los servicios que garantizaba el Estado de bienestar, y la Seguridad Social, que cubría la asistencia
sanitaria, situaciones de invalidez o paro y la jubilación.
Este tipo de capitalismo, de inspiración keynesiana, logró un éxito destacable durante las décadas de 1950 y
1960. Creó unas sociedades de clases medias que se caracterizaron por su estabilidad política y social. Esto
fortaleció los sistemas democráticos y evitó posibles tentativas de revoluciones comunistas en Europa
occidental.
Este modelo de Estado de bienestar funcionó bien hasta principios de los años setenta, debido principalmente
al desarrollo económico que permitió un fuerte crecimiento del empleo y favoreció las buenas condiciones de
vida de la sociedad en general. Pero como consecuencia de la crisis energética de 1973 se disparó la inflación
y aumentó el desempleo. A esto se sumó la aplicación de las nuevas tecnologías al proceso productivo, que
contribuyó al incremento del desempleo. Todo esto vino acompañado de un aumento del gasto público, por la
necesidad de prestar más ayudas a la población. En resumen, estas nuevas condiciones condujeron a la crisis
del modelo de Estado de bienestar.
A partir de entonces se cambió la tendencia en economía y se empezaron a aplicar políticas neoliberales.
Estas políticas se caracterizaban por una menor intervención del Estado en la economía y por una menor
regulación. Se inició un proceso de privatización de empresas públicas, para mejorar su competitividad, y la
reducción de las políticas de protección social, para disminuir el gasto público y el déficit. El mayor
exponente de estas políticas en Europa fue el gobierno de Margaret Thatcher en Reino Unido, en los años
ochenta.
Independientemente de los logros sociales y económicos conseguidos en Europa occidental, en los años
sesenta surgieron algunos movimientos sociales que cuestionaron el Estado de bienestar. Se trató de
movimientos contraculturales y estudiantiles de tendencias pacíficas o revolucionarias que se englobaron
bajo el calificativo de hippies.
El descontento estalló en Francia en mayo de 1968, momento en que los estudiantes universitarios se lanzaron
a la calle e iniciaron una serie de protestas y manifestaciones a las que más adelante se sumó el mundo
obrero. El conflicto acabó finalmente debido a la intervención del gobierno en el control del orden público y
por diversas concesiones que se hicieron a los trabajadores.
4. LA EVOLUCIÓN EN ASIA DEL CAPITALISMO
4.1. EL CRECIMIENTO JAPONÉS
El periodo de expansión (1950-1990)
En 1945 Japón había sido vencido y ocupado por las tropas estadounidenses que impusieron duras
condiciones políticas y económicas: una constitución que optaba por la monarquía parlamentaria, la
desarticulación de los zaibatsus2, la supresión del ejército, etc. El control estadounidense fue muy férreo y la
vida japonesa estaba dirigida por las tropas de ocupación.
Pero la Guerra de Corea (1950-1953) cambió radicalmente esta situación. La amenaza de resurgimiento del
imperialismo japonés quedó en segundo plano ante el peligro inminente de la expansión comunista. Por
razones geoestratégicas, el papel de Japón iba a ser fundamental.
Rápidamente Japón se incorporó a la órbita occidental. El Tratado de San Francisco (1951) iba a poner fin
a la ocupación militar estadounidense. La necesidad de abastecimiento norteamericano por el conflicto de
Corea hizo resurgir la economía japonesa. La ayuda financiera y técnica estadounidense y los bajos niveles
salariales permitieron acumular grandes beneficios a las empresas. Japón renovó y modernizó sus
infraestructuras industriales, llegando a recuperar su economía los niveles alcanzados en 1940.
Entre 1955 y 1973 se produjo el llamado milagro japonés. Se convirtió en tercera potencia económica
mundial en 1970, tras Estados Unidos y la Unión Soviética. Las causas de este crecimiento económico hay
que buscarlas en los siguientes factores:
 La creación de una fuerte industria manufacturera de gran productividad, que realizaba productos de
alta calidad.
 La existencia de una mano de obra muy preparada que establecía relaciones de lealtad con su empresa
y ofrecía bajos niveles de conflictividad laboral.
 La renovación del equipamiento industrial y la fuerte inversión en Investigación y Desarrollo (I+D).
 La cooperación entre el Estado y el sector privado.
 La flexibilidad de la estructura empresarial japonesa: por una parte surgieron grandes holdings, pero
se mantenían pequeñas empresas muy rentables y productivas.
La crisis de 1973 provocó una disminución del crecimiento económico japonés. A partir de los años setenta la
economía japonesa se ha ido especializando en bienes de consumo de alta tecnología, como informática,
robótica, productos electrónicos, etc., pero sin descuidar sectores más tradicionales como el automovilístico o
el naval.
La economía japonesa ha estado orientada hacia el exterior. Las grandes empresas japonesas han ido
conquistando el comercio mundial debido a la calidad de sus productos y sus precios competitivos. Estas
relaciones comerciales se complementaron con fuertes inversiones en el exterior, mediante la compra de
participaciones en empresas extranjeras. El principal receptor de los capitales japoneses ha sido Estados
Unidos, seguido por los países europeos.
El mercado interno ha ido creciendo en volumen, tanto por el crecimiento demográfico como por el aumento
del poder adquisitivo de la población.
Los inicios de la recesión económica
A partir de los años noventa la economía japonesa comenzó a registrar una fuerte desaceleración. Las causas
de este proceso residen en tres factores:
 La disminución de las exportaciones por el aumento del proteccionismo estadounidense.
 La caída del consumo interior.
 La crisis financiera, que llevó a la quiebra de bastantes bancos.
Las consecuencias han sido un largo estancamiento económico y una fuerte deflación, procesos ambos que se
prolongaron hasta principios del siglo XXI.
Además Japón ha mostrado en su modelo económico y social ciertas debilidades:
 La calidad de vida de la población ha ido empeorando gradualmente.
 La población japonesa ha tendido a concentrarse en grandes megalópolis en la costa sur del Pacífico.
Zaibatsus: Grandes corporaciones industriales de origen familiar que formaron verdaderos oligopolios y dominaron la economía japonesa hasta la
Segunda Guerra Mundial.
2



La degradación del medio ambiente es cada vez mayor.
La disminución de la natalidad ha provocado un envejecimiento de la población.
La competitividad de su mano de obra ha sido superada por la de otros países asiáticos de reciente
industrialización.
4.2. LOS LLAMADOS DRAGONES ASIÁTICOS
La coyuntura económica expansiva económica de los años sesenta facilitó que algunos países de Asia
emprendiesen un modelo de crecimiento basado en la exportación de bienes manufacturados. El éxito de
esta estrategia se basó en que la mano de obra era muy barata, lo que permitía reducir los costes de
producción, y por tanto, el precio final de los productos era inferior al de las manufacturas de los países
desarrollados.
El desarrollo económico en estos países siguió el siguiente proceso:
 Japón instaló industrias en los países vecinos para reducir los costes de producción.
 En los años sesenta comenzó el vertiginoso crecimiento en cuatro territorios: Taiwán, Corea del Sur,
Singapur y Hong Kong, los llamados “dragones asiáticos”.
 A finales de los setenta y ochenta se incorporaron Malaysia, Thailandia, Indonesia y China
Como consecuencia de la implantación del nuevo modelo económico, todos estos países mostraron un alto
crecimiento de su Producto Interior Bruto, de su producción y de sus exportaciones.
En el caso de los dragones asiáticos su rápido crecimiento se debió a la interrelación de una serie de causas:
 El papel del Estado: los gobiernos eliminaron las leyes que obstaculizaban las inversiones extranjeras
y proporcionaron asesoramiento y ayudas directas a las multinacionales que se instalasen allí.
 La existencia de una fuerza laboral cualificada y con salarios muy bajos.
 Eran países con una estructura social relativamente igualitaria.
 Estos países incorporaron sus economías en los circuitos financieros y comerciales internacionales,
tanto para atraer capitales como para lograr mercados. La mayor parte de sus exportaciones se
dirigieron a países desarrollados.
 Además se especializaron en sectores de bienes de consumo de tecnología media o alta (informática,
electrónica, automovilística, etc.).
Aparte de estas causas existen otros tres rasgos específicos de este modelo de crecimiento:
 Se trataba de Estados bastante cohesionados socialmente.
 Fue importante el papel de Estados Unidos en el desarrollo económico de estos países. Su situación
geoestratégica les hizo merecedores de una considerable ayuda estadounidense, en el marco del
contexto de la guerra fría.
 Además su crecimiento económico se produjo bajo regímenes políticos más o menos autoritarios, en
los que las libertades y los derechos civiles estaban recortados.
La situación de estos países asiáticos empezó a cambiar en los años noventa. Los efectos sociales de la
industrialización acabaron con la cohesión social. Al mismo tiempo se gestó una crisis financiera de gran
importancia. Su origen se hallaba en las repercusiones de la crisis de Japón, en el endeudamiento de los
Estados y en la vinculación de sus monedas con el dólar norteamericano. Sus consecuencias fueron el
aumento de la inflación y la devaluación de sus monedas, numerosos bancos quebraron y apareció el déficit en
sus balanzas comerciales.
5. LOS PROBLEMAS DE AMÉRICA LATINA
La historia latinoamericana se ha caracterizado por sus dificultades para salir del subdesarrollo económico y
por la debilidad de sus instituciones democráticas.
5.1. INDUSTRIALIZACIÓN Y DEMOCRACIAS FALLIDAS
Desde los años treinta los países latinoamericanos aplicaron una política económica basada en la
industrialización sustitutiva de las importaciones. Es decir, favorecer el desarrollo de una industria propia
para evitar importar manufacturas de los países desarrollados. Estas políticas se centraron en poner aranceles a
los productos importados y en subvencionar a las industrias nacionales.
En los años cincuenta la industria europea se recuperó de los efectos de la Segunda Guerra Mundial. Para
evitar la entrada de los productos occidentales, los gobiernos latinoamericanos aumentaron sus medidas
proteccionistas, lo que tuvo efectos negativos:
 Las empresas vendían sus productos a precios muy elevados, lo que aumentó la inflación e impidió el
desarrollo de un mercado interno
 Las ayudas que el Estado concedía a las empresas aumentaron el déficit público y perjudicaron la
competitividad.
 Los productos industriales latinoamericanos apenas se exportaban, pues eran caros y de baja calidad.
Una de las consecuencias de esta situación económica fue la acentuación de la fuerte dualidad social,
aumentaron las diferencias entre una minoría enriquecida y una mayoría en situación de empobrecimiento. El
bloque constituido por las oligarquías latifundistas y los sectores industriales protegidos por el Estado se
constituyó como grupo dominante en la mayor parte de los países, mientras que los obreros, las clases medias
y los campesinos eran marginados del poder.
La grave situación económica y social propició la aparición de movimientos políticos de carácter
revolucionario, así como la proliferación de golpes de Estado y dictaduras. Los populismos fueron también
característicos de América Latina. Se trataba de movimientos políticos organizados en torno a un líder visto
como un “salvador”, que pretendían llevar a cabo ciertas reformas que acallaran el descontento social, pero sin
cambiar realmente las estructuras socioeconómicas. Aparecieron experiencias populistas en varios países: Paz
Estensoro en Bolivia (1952-1956), Getulio Vargas en Brasil (1951-1954), Juan Domingo Perón en Argentina
(1946-1955).
5.2. LA ESPIRAL DE LA CRISIS
La crisis de 1973 tuvo consecuencias muy graves para Latinoamérica. El alza de precios de los combustibles
empeoró el endeudamiento, porque elevó el precio de las importaciones. Surgió entonces la necesidad de
realizar reformas, pero la oposición de las oligarquías lo impidió.
Otro factor negativo fue la fuerte inflación que obligaba a elevados tipos de interés, lo que dificultaba la
inversión. A esto se le sumó en la década de 1980 la subida del valor del dólar. La consecuencia fue el
imparable crecimiento de la deuda externa y el empobrecimiento de la población.
La mala situación económica se sumó a una creciente inestabilidad política. En muchos países subieron al
poder gobiernos de izquierdas que prometían reformar las estructuras sociales, para acabar con el poder de las
oligarquías y frenar la intromisión de Estados Unidos. Los sectores conservadores de la población vieron en
estos movimientos un serio peligro revolucionario, mientras que Estados Unidos temía un aumento de la
influencia soviética en la zona. Por todo ello proliferaron los golpes de Estado y las dictaduras militares,
muchas de ellas apoyadas por Estados Unidos, durante la década de 1970: Chile, Argentina, Uruguay y
Paraguay.
En muchos casos la respuesta de los movimientos de izquierda fue la creación de grupos guerrilleros.
Muchos desembocaron en mero terrorismo con conexiones con el narcotráfico y dieron lugar a auténticas
guerras civiles encubiertas. Fue el caso de Sendero Luminoso en Perú (1970-1992) y las FARC en Colombia
(desde 1950 hasta la actualidad). En Nicaragua, un movimiento revolucionario, el Frente Sandinista, alcanzó
el poder y lo ocupó entre 1979 y 1990.
A partir de los años ochenta se inició un paulatino proceso de desaparición de las dictaduras e instauración
de la democracia, que se consolidó con el fin de la guerra fría, ya en la década de los noventa.