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Transcript
2- OTROS DETALLES DE VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS POR
ESTADOS UNIDOS
“...Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen
en sí el decoro de muchos hombres. Estos son los que se rebelan con fuerza
terrible contra los que roban a sus pueblos la libertad, que es robarles a los
hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo
entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados. Estos tres
hombres son sagrados: Bolívar, de Venezuela; San Martín, del Río de la
Plata ; Hidalgo de México...” José Martí
Las guerras desatadas por un Estado en contra de otro, son la negación absoluta de
los derechos humanos de personas y pueblos. Estados Unidos en su condición de
superpotencia mundial invadió con todo su poderío militar a Afganistán e Irak y con
esas acciones violó los derechos humanos al asesinar a civiles niños, mujeres y
ancianos ajenos al conflicto, al torturar, ejecutar extrajudicialmente, desaparecer
personas o someterlas a tratos crueles, inhumanos y degradantes condenados por
el Derecho Internacional Humanitario y por una serie pactos y convenios
patrocinados por las Naciones Unidas.
Los agresores le han dicho al mundo que quien tiene el poder está facultado para
quedar en la impunidad por los crímenes cometidos con saña, cinismo, crueldad,
impudicia, alevosía y premeditación. Son miles los asesinados con bombas y
metrallas, que volaron en pedazos; pero en el silencio de la muerte apuntan con
sus dedos sin carne al matador: George W. Bush. Los sobrevivientes, torturados y
vejados, en su ira de dolor e impotencia acusan a Bush y Rumsfeld por todos los
martirios que padecieron y sus heridas que jamás cicatrizarán. Ellos y los halcones
imperiales son reos de muerte y destrucción, de violación de los derechos
humanos, sin que falte ni uno solo.
Sin embargo, en el colmo del cinismo, Estados Unidos se atreve a condenar a otros
países y Estados por violaciones a los derechos humanos. El discurso de doble
moral del dueño del poder comienza a ser cuestionado por los débiles, por los
millares de víctimas y millones de seres humanos solidarios y de clara conciencia
humanista. Las voces de protesta se multiplican y pronto, quizá mañana, el imperio
prepotente quedará en total evidencia con todas sus debilidades a flor de piel. Su
derrumbe final es irremediable.
3- CRIMINAL DE GUERRA
La periodista norteamericana Jane Mayer, en un artículo publicado en la Revista
New Yorker de la segunda quincena de febrero de 2005, reveló que el Asesor
Jurídico del Departamento de Estado William Taft IV, urgió a los abogados de la
Casa Blanca, que adviertan a George W. Bush, que “pudiera ser visto por el resto
del mundo como un criminal de guerra”.
La periodista Mayer sostiene que en un memorando de 11 de enero de 2002,
suscrito por Taft y dirigido a John C. Yoo, asesor jurídico del emperador Bush II. le
advierte sobre las consecuencias de la decisión presidencial de suspender para las
tropas invasoras del imperio, la aplicación de la Convención de Ginebra. Bajo el
subtítulo “Subcontratar la tortura”, Jane Mayer explica que al descartar los
convenios internacionales relativos a los prisioneros de guerra, incluyendo la
Convención contra la Tortura y otros Crueles y Degradantes de las Naciones Unidas,
la administración Bush, facultó para que las tropas y agentes de la Agencia de
Seguridad Nacional (NAS) y, en particular, los de la CIA y FBI, cometieran todo tipo
de torturas físicas y sicológicas en hombres y mujeres detenidos en campos de
concentración y cárceles estadounidenses, durante las inagotables sesiones de los
llamados interrogatorios.
Entre los halcones de la guerra y aduladores del emperador Bush II, como uno de
los elementos que justifiquen las invasiones armadas, se argumentaba que
“Afganistán era un Estado fracasado” y que por tanto no estaría protegido por los
Convenios Internacionales. En un documento de 40 páginas que nunca fue
publicado, Taft habría refutado tales infundios al sostener que “si los Estados
Unidos participan en la guerra contra el terrorismo, fuera de la Convención de
Ginebra, no solo los soldados estadounidenses pudieran verse procesados por
crímenes, incluso asesinatos, sino también que el propio presidente Bush pudiera
ser acusado por “violación grave” de los instrumentos internacionales por otros
países y ser enjuiciado por crímenes de guerra”.
Según la periodista del New Yorker, en febrero de 2002, Bush habría emitido una
directriz en la cual decía que a pesar de la suspensión del Convenio de Ginebra, los
presos del imperio debían ser tratados en forma humana, pero esa directiva no
alcanzaba a los agentes de la CIA y de las demás agencias de espionaje, lo que les
permitió efectuar los interrogatorios con el uso y abuso de todas las “técnicas” de
tortura, tratos crueles y denigrantes, violatorios de todos los convenios
internacionales y de la totalidad de los derechos humanos.
El Asesor jurídico del emperador Jhon C. Yoo “emitió una orientación donde la
tortura se define como el intento de infligir sufrimientos equivalentes en intensidad,
al dolor que acompaña una herida física seria, tal como el fallo de un órgano, el
impedimento de funciones del cuerpo, o hasta la muerte” afirmaba el 7 de marzo
de 2005, Jean Guy Allard, periodista de Granma, al comentar el artículo de Jane
Mayer.
Guy Allard informó que en otro memorando secreto redactado por los abogados de
Bush, se autorizó a la Agencia Central de Inteligencia -CIA- y sus agentes
destinados en Afganistán, Irak, y otros países árabes, a usar nuevos métodos de
interrogatorio como el denominado “water–borading” que consiste en atar al
sospechoso e inmovilizarlo, para sumergir su cuerpo en tanques de agua “con el fin
de que tenga la sensación de ahogarse”.
Jane Mayer denuncia en el New Yorker que la CIA a menudo usa la “técnica de la
rendición” que consiste en capturar a una persona en cualquier parte del mundo y
entregarlo a un país a sabiendas que le torturarían o le causarían la muerte. De
esta manera, la CIA dejaba que otros hagan el trabajo sucio. Con el método de la
“rendición”, decenas de personas han sido entregadas a sus torturadores y decenas
han sido desaparecidas o muertas en diversos países de todo el mundo.
Con mucho cinismo, el asesor jurídico de Bush, John C. Yoo “sostiene que la
Constitución de Estados Unidos otorga al Presidente todos los poderes para
suprimir, cuando le convenga, la aplicación de la Convención contra la tortura de la
ONU, el Convenio de Ginebra y cualquier instrumento internacional. Más aún dice
Yoo, el Congreso de Estados Unidos no tiene el poder de maniatar al Presidente de
Estados Unidos en relación con la tortura y otras técnicas de interrogatorio. “Es el
centro mismo de las de las funciones de Comandante en Jefe. No pueden impedir al
Presidente ordenar la tortura”. ¿Según Yoo, el administrador de turno del imperio
tiene licencia para torturar, matar, asesinar? Podría ser así, pero Bush no se librará
del juicio de los pueblos y de la Corte Penal Internacional, por ejemplo.
La periodista Jane Mayer narra el caso de Ibn al Sheik al –Libi “un presunto alto
dirigente de Al-Qaeda capturado en Pakistán y entregado a los agentes de la CIA.
Libi, supuestamente había dirigido un campo de entrenamiento del grupo
extremista en Khamden, Afganistán. Mientras el FBI se decía satisfecho con la
“colaboración” de Libi en los interrogatorios, la CIA no compartía esta opinión. Libi
fue “desaparecido por la Agencia y entregado a los interrogadores de un país
amigo...y el FBI perdió su pista. Reapareció meses después en el campo de
interrogación norteamericano ubicado en Guantánamo, Cuba...” Los campos de
concentración de Estados Unidos, son más modernos y sofisticados que los campos
de concentración que tenía el nazi fascismo de Hitler antes y durante la Segunda
Mundial. ¿Cuáles son, entonces los verdaderos violadores de derechos humanos en
el mundo?
Otro caso que irrefutablemente fue probado, se refiere a Mamdouh Habib, un
ciudadano australiano de origen egipcio, arrestado en Pakistán en octubre de 2001
y entregado a la CIA. Los norteamericanos le cubrieron la cabeza con una especie
de pasamontañas, le subieron a un avión para llevarlo a un país “amigo”. Contó que
fue sádicamente torturado en la Base de Guantánamo y golpeado con una serie de
objetos contundentes, incluido un instrumento que él describió como “una picana
eléctrica para ganado”. Los torturadores de la CIA y de las tropas ubicadas en
Guantánamo le amenazaron con que si no confesaba pertenecer a Al- Qaeda sería
violado por perros entrenados para esos menesteres. El “interrogatorio” (torturas) a
Habib duró seis meses. Naturalmente que las denuncias sobre estas violaciones a
los derechos humanos y esos crímenes de lesa humanidad, no tienen cabida en la
Comisión de Derechos Humanos de la ONU porque esa Comisión está manipulada o
al servicio de los intereses imperiales.
Estados Unidos en sus cárceles usa una serie de torturas inhumanas para obtener
“confesiones” de sus prisioneros. Al estilo de Habib decenas y centenares de
prisioneros de guerra han soportado inimaginables torturas. Así, cada prisionero
puede pasar hasta por tres cámaras de tortura: Una cámara es una habitación
herméticamente cerrada a la que llenan de agua que llega hasta el mentón del
preso. El detenido debe permanecer sobre las puntas de los pies, durante horas,
para no ahogarse. Muchos han preferido el suicidio. La segunda cámara de torturas
imperiales es llenada con agua hasta las rodillas, pero el techo de esta cámara es
tan bajo que el preso debe permanecer en cuclillas por largos períodos de tiempo,
sin siquiera tener la oportunidad de moverse. Una tercera cámara de
“interrogatorio” a los enemigos de Estados Unidos ha sido construida para ser
llenada de agua hasta los tobillos. El preso puede ver que en la cámara existe un
interruptor eléctrico y un generador. Los interrogadores o los guardianes le
advierten al detenido, cada cierto tiempo, que van a electrocutarlo, si no confesaba.
Al igual que Habib, centenares de encarcelados en las prisiones del imperio,
tuvieron que confesar todo lo que querían sus interrogadores Las confesiones
obtenidas mediante tortura siempre resultan falsas.
Sólo esa Comisión de la ONU llamada a proteger los derechos humanos en todo el
mundo, al parecer nunca vio la fotografía de la soldado de Estados Unidos, Sabrina
Harmon que, con una sonrisa impresionante, aparece junto al cadáver de un iraquí
torturado hasta la muerte. Esta fotografía que fue difundida por importantes
medios de comunicación de .los cinco continentes, demuestra, además, que
Estados Unidos viola los derechos fundamentales de sus propios ciudadanos, al
convertirlos en monstruos inhumanos al servicio de sus ansias de dominación
mundial, por medio de las guerras que siembran muerte y destrucción.
¿Recuerdan otra escena? Colin Powell, Secretario de Estado considerado del sector
de las “palomas”, en su comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la
Organización de Naciones Unidas, ocurrida en febrero de 2003, presentaba
triunfalmente las “confesiones” obtenidas bajo el régimen de tortura con las que
pretendió “demostrar” que Irak poseía armas de destrucción masiva químicas y
biológicas, y justificar la invasión y ocupación de esa nación hasta entonces
soberana. Se comprobó hasta la saciedad que esas “confesiones” fueron obtenidas
con torturas de por medio, tratos crueles y denigrantes y que a la postre resultaron
totalmente falsas
Jean Guy señala que Mayer en su extenso reportaje informa que más de “150
individuos han sido transportados para su “rendición” desde el 2001, muchos con el
uso de una avioneta blanca de 14 asientos perteneciente a la CIA, de marca
Gulfstream V, con las letras de identificación N8068V. Un número indeterminado de
presos, cuya identidad es desconocida en su mayoría, quedan también
secuestrados en la red de prisiones secretas de la CIA ”. Ni dentro de Estados
Unidos, ni fuera del imperio, nadie ha podido desmentir las denuncias de la
periodista Mayer.
4- EL SEÑOR DE LA GUERRA Y LAS TORTURAS
Uno de los tantos tétricos personajes de la administración de Bush II es Donald
Rumsfeld, el Secretario de la Guerra o “Secretario de Defensa”.
Al igual que su jefe Bush, Rumsfeld es el responsable de ejecuciones
extrajudiciales, de torturas y tratos crueles y denigrantes infligidos a centenares de
prisioneros de guerra. Las cárceles del imperio son el escenario de tanta
inhumanidad practicada sin freno por las tropas y agentes de la NAS, (siglas en
inglés de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos), en especial por los
agentes de la CIA y del FBI.
Jim Lobe, periodista de IPS, el 11 de marzo de 2005 informaba que diversos grupos
defensores de los derechos humanos y senadores opositores estadounidenses
procedieron a criticar abiertamente al Departamento de Defensa dirigido por
Rumsfeld, por pretender desvincular a los altos mandos militares del imperio, de la
práctica común de torturas cometidas contra prisioneros de guerra y civiles en el
marco de la “guerra contra el terrorismo”.
El Senado de Estados Unidos, que estuvo dominado por republicanos adictos a Bush
tiene las conclusiones de diversas investigaciones realizadas sobre torturas, tratos
crueles y denigrantes ocurridos en los campos de concentración del imperio. Esos
informes tratan de minimizar el problema y especialmente de liberar de
inculpaciones a los altos mandos militares y a sus Comandantes Bush y Rumsfeld,
al afirmar que “se trata de casos aislados y que las torturas no son consecuencia de
una política general agresiva hacia los prisioneros”.
En contrapartida, el senador demócrata Carl Levin, del Comité de Servicios
Armados, considera que es necesario formar una comisión independiente para
investigar los casos de tortura que han sido denunciados y llevar a la justicia
militar, si es necesario, a los altos mandos de las Fuerzas Armadas
estadounidenses. Levin declaró que “nadie, dentro o fuera del Pentágono, (Sede del
Departamento de Defensa) le ha pedido a los oficiales que den cuenta por las
políticas que estimularon maltratos a los prisioneros”. Enfáticamente añadió que
“solo puedo concluir que el Departamento de Defensa no es capaz de pedir cuentas
a oficiales de determinado rango”.
El senador demócrata Carl Levin criticó el informe sobre violación de derechos
humanos en contra de prisioneros de guerra, presentado por el vicealmirante Albert
Church. Por su parte, el Director Ejecutivo del grupo estadounidense Derechos
Humanos Primero, Michael Posner sostuvo que “los vacíos (del informe Church)
demuestran la necesidad de una investigación independiente sobre nuestra política
relativa al trato de los prisioneros”. Esta organización no gubernamental junto a la
Unión por las Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU, por sus siglas en inglés)
presentó una demanda contra Donald Rumsfeld, a quien se considera el
responsable directo de la práctica de torturas en contra de los prisioneros de
guerra.
Según informa Lobe, son varias las organizaciones no gubernamentales
estadounidenses defensoras de los derechos humanos que calificaron al Informe
Church de “superficial”, sobre todo porque no tuvo en cuenta una serie de
mensajes de correo electrónico del FBI en los que sugiere el consentimiento del
gobierno de Bush, a la práctica de torturas.
Esas prácticas de torturas van desde la privación del sueño hasta la utilización de
perros amaestrados para intimidar a los detenidos. Las torturas ejecutadas en la
prisión de Abu Ghraib en Irak, son una muestra fehaciente del trato que tropas y
agentes de la CIA usan para minar la resistencia de los detenidos. Los tratos
crueles y denigrantes han llevado a la muerte a un número indeterminado de
prisioneros a quienes se les despojó de su dignidad y de su condición de seres
humanos con derechos.
Las evidencias en contra del Secretario de Defensa Donald Rumsfeld son
contundentes y así constan en la demanda presentada ante un Tribunal de Chicago
por la Unión de Libertades Civiles (ACLU) que es la más antigua de las
organizaciones defensoras de los derechos humanos en Estados Unidos y por la
Human Rights First (HRF).
Los demandantes sostienen que Rumsfeld “tiene responsabilidad directa en torturas
y abuso de detenidos en instalaciones militares en Irak y Afganistán”. Rumsfeld,
con sus actos violatorios de los derechos humanos, es reo de delitos perpetrados
contra la Constitución Política de Estados Unidos y de las leyes y tratados
internacionales.
Los tratados internacionales, suscritos y ratificados por Estados Unidos y que son
violados por Bush y Rumsfeld, son la Convención de Ginebra referida al trato que se
debe otorgar a los prisioneros de guerra, Convención, además, que ha servido de
base para desarrollar el Derecho Internacional Humanitario que tiende a proteger a
los prisioneros de guerra y a la población civil afectada por conflictos armados y, en
particular, la Convención de la Organización de las Naciones Unidas contra la
Tortura y otros tratos Crueles y Denigrantes.
Lucas Guttentag, principal redactor de la querella contra Rumsfeld, sin ambages
sostiene que el Secretario de Defensa de Estados Unidos “es directamente
responsable por este descenso al horror, al autorizar personalmente técnicas
ilegales de interrogatorio y al renunciar a su deber legal de detener la tortura”.
Tanto la ACLU como la HRF solicitaron para las víctimas de los abusos y torturas
una compensación o indemnización por el daño sufrido en las cárceles o campos de
concentración del imperio.
Los demandantes sostienen que Donald Rumsfeld, personalmente aprobaba el uso
de técnicas específicas de tratamiento a prisioneros de guerra y civiles capturados
por las tropas o agentes de la CIA. Entre las torturas más comunes se describieron:
el obligar a los detenidos a permanecer en posiciones incómodas por tiempos
prolongados, a permanecer totalmente desnudos, lo que constituye una grave
ofensa al honor y dignidad de los iraquíes y musulmanes en general, al uso de
perros amaestrados para intimidar a los prisioneros, inclusive, con prácticas de
violación sexual anal o sodomía, (humillación sexual) mutilamientos, aislamiento
prolongado, exposición a temperaturas extremas, privación de sensaciones, golpes
con objetos contundentes, uso de electricidad, amenazas de muerte mediante
simulación de ejecuciones y fusilamientos, ahogamientos, golpes de puño, patadas
o golpes con palos y toletes en las partes más sensibles de hombres y mujeres.
Las denuncias sobre violaciones de derechos humanos están documentadas en
decenas de testimonios, en fotografías captadas por los propios agentes
torturadores, en miles de correos electrónicos, en confesiones de los torturadores
de turno.
La crueldad de las tropas y agentes de la CIA va más allá de lo humano. Por
ejemplo, un iraquí, de apenas 17 años de edad, fue detenido y conducido a la
cárcel de Abu Ghraib en el mes de agosto de 2003. Allí recibió disparos de armas
de fuego en el cuello y en la espalda y se le negó atención médica durante horas.
Posteriormente, los médicos decidieron retirar las balas que permanecían alojadas
en el cuerpo del joven; pero sin anestesia y seguidamente se le negó alimentos,
agua y analgésicos, mientras se lo sometía a otros tratos crueles e inhumanos. Este
caso consta en la demanda presentada contra Rumsfeld, según relato de 17 de
marzo de 2005, presentado por Lobe, el periodista de IPS.
Los testimonios de los sobrevivientes a las infames torturas son simplemente
monstruosos, terroríficos. Inclusive los propios norteamericanos se sienten
horrorizados al ver en televisión, escuchar en radiodifusoras o leer los periódicos
acerca de las torturas y asesinatos cometidos por sus tropas y agentes de la CIA,
en contra de los denominados prisioneros de guerra.
Los periodistas Douglas Jul y Eric Schmitt, el 16 de marzo de 2005 denunciaban en
las páginas del diario New York Times que, al menos 26 prisioneros han muerto
bajo custodia estadounidense en Irak y Afganistán desde el año 2002. Los
investigadores del Ejército y la Armada de Estados Unidos, concluyeron que
sospechan que fueron actos de homicidio criminal.
Otro norteamericano, el intelectual y periodista Thomas Friedman, en The New York
Times News Service, decía a fines de marzo de este año: “Hace falta detenerse y
pensar en esto: nosotros matamos a 26 de nuestros prisioneros de guerra. En 18
casos, se han recomendado nombres de personas para ser enjuiciadas”. Una de las
muertes ocurrió en la prisión Abu Ghraib de Irak.
Jehl y Schimitt, al reseñar las matanzas dijeron que ellas : “mostraron cuan
ampliamente se extendieron los abusos más violentos más allá de los muros de esa
prisión y contradijeron impresiones previas en cuanto que las fechorías estaban
confinadas a un puñado de integrantes de la policía militar, perteneciente al turno
nocturno de la cárcel.” Friedamn decía: “..matar prisioneros de guerra,
presuntamente en el acto de torturarlos, es una indignidad inexcusable...” Criticaba
al Congreso de Estados Unidos que se desentendió de las violaciones a los derechos
humanos y a los asesinatos. Censuró que ningún funcionario de alto rango haya
sido despedido, lo que constituye una burla. Afirmó que el Gobierno de Bush está a
favor de la “propiedad” de todo, excepto de la responsabilidad de sus actos.
El New York Times, en la página editorial del 8 de marzo pasado, sostenía: “La
noticia de la periodista italiana cuyo automóvil fue rociado con una lluvia de balas
estadounidenses cuando se dirigía al aeropuerto de Bagdad pasmó al mundo. Pero,
quizás, el peor aspecto acerca de haber herido a la reportera Giuliana Asgrena, y la
muerte del agente italiano de los servicios de inteligencia que la estaba escudando,
es que ese ataque no fue el único.”
Narraba, además, que el 18 de enero de 2005, soldados estadounidenses en Mosul
recibieron órdenes de parar a un vehículo que se aproximaba. Después de hacer
algunos disparos de advertencia, seis soldados rociaron el vehículo disparando al
menos 50 rondas. Cuando el automóvil se detuvo por completo, Chirs Hondros,
fotógrafo de Getty Images, dijo que él “pudo escuchar gemidos y llanto proveniente
del interior del automóvil, voces de niños”. Se abrió una de las puertas del
automóvil, y seis niños, uno de los cuales apenas tenía ocho años de edad, cayeron
sobre la calle, salpicados de sangre. Los padres de cuatro de los niños yacían
muertos en el asiento delantero, sus cuerpos repletos de balas...”
Ell 12 de marzo, la agencia española de noticias EFE, informaba desde New York
que “dos prisioneros afganos murieron en diciembre del 2002 por palizas que
recibieron de soldados estadounidenses. Los dos prisioneros fueron encadenados al
techo, pateados y golpeados en muchas ocasiones.” La denuncia de estos crímenes
proviene de la organización Human Rights Watch, sobre la base de un informe
confidencial del propio ejército de Estados Unidos.
Otro prisionero afgano, Mullah Habibullah, murió el 4 de diciembre de 2002 en una
celda de aislamiento, por una embolia pulmonar causada por coágulos de sangre
formados en sus piernas por las palizas recibidas. Los militares estadounidenses
que provocaron esa muerte pertenecen a la Compañía A del 519 Batallón de
Inteligencia Militar, de Fort Bragg, Carolina del Norte, que estuvo en Irak. Son
decenas los prisioneros muertos por torturas diversas en las que resultaron
pródigos los invasores del imperio que reciben órdenes directas del Secretario de
Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, el señor de la guerra y las torturas.
Bob Herbert, de The New York Times Service, en su artículo de 25 de febrero de
2005, titulado “Nuestro Amigos, los torturadores”, al referirse a secuestros de
ciudadanos de variada nacionalidad y de distintos países por parte de agentes de
Estados Unidos, se pregunta: “¿Por qué el gobierno de Bush detendría a un
ciudadano canadiense, lo pondría en un jet ejecutivo, los transportaría esposado al
Medio Oriente y lo entregaría a los sirios para que lo torturen?”
Herbert sostiene que el Gobierno estadounidense dice que está combatiendo por la
libertad, la democracia y el imperio de la ley, y condenan políticas brutales siempre
que alguien se comporta así. Al mismo tiempo, afirma, se conduce con su propia
conducta brutal mientras hace lo indecible por mantenerlo oculto del público
estadounidense y del mundo en su conjunto.
Narra el caso de Maher Arar, de 34 años de edad originario de Siria, que emigró a
Canadá cuando era un adolescente. Este ciudadano fue apresado en el aeropuerto
Kennedy de Nueva York, el 26 de septiembre de 2002. Fue liberado el 5 de octubre
de 2003. Nunca se le probó vinculación alguna con el terrorismo. “nunca fue
acusado, y cuando no era tratado con crueldad, pasaba gran parte en una celda sin
iluminación e infestada de ratas que le recordaba una tumba”, informó Herbert.
El administrador del imperio George W. Bush II es el Comandante en Jefe de los
torturadores y secuestradores. Tiene brazos ejecutores de su política expansionista
que globaliza el terror y las torturas, los genocidios y asesinatos. Ellos son
Rumsfeld, el Secretario de Defensa, considerado el cerebro de las políticas de
tortura a los prisioneros del imperio y que reclama mayor poder para dirigir a los
asesinos y torturadores del imperio que deberían estar agrupados en superagencia,
bajo su exclusivo mando; el Vicepresidente Cheney de la escandalosa compañía
Halliburton que hace grandes negocios con la guerra, Condoleezza Rice la famosa
Secretaria de Estado que, como Jefa de la diplomacia imperial, amenaza a Cuba,
Venezuela, Corea del Norte, Irán, Siria y a varios países africanos. La lista de los
halcones violadores de derechos humanos en el mundo es amplia y, entre ellos,
Elliott Abrams, un veterano del Partido Republicano que se autodefine como
neoconservador, neoreaganista y sionista (le faltó decirse neofascista) y que,
irónicamente, ha sido nominado Jefe de Estrategia Mundial para la Democracia. En
el grupo del terror está Negroponte, el famoso Zar de los espías del imperio,
personaje considerado responsable del asesinato de miles y miles de
guatemaltecos, hondureños, salvadoreños y nicaragüenses.
Tom Barry, periodista de IPS informaba en el pasado mes de febrero que Abrams
fue, en el gobierno del fallecido Ronald Reagan, una figura clave en el escándalo
Irán- Contras, esquema ilegal por el cual Washington financió a la oposición armada
de Nicaragua, con los ingresos por ventas clandestinas de armas a Irán. Aseguraba
que desde su nuevo cargo, Abrams supervisará las actividades del gobierno de
Bush en “promoción de la democracia y los derechos humanos”. El mundo rechaza
la democracia y los derechos humanos al estilo estadounidense.
5- LA CASA MATRIZ DE LA TIRANÍA
En todo el mundo se ha afirmado que Estados Unidos no tiene calidad moral para
juzgar a otros países por la situación de los derechos humanos. Condoleezza Rice,
la Secretaria del Departamento de Estado presentó, a fines de febrero, el “Informe”
sobre violaciones de los derechos humanos y con toda desfachatez declara que
Belarús, Birmania, Corea del Norte, Cuba, Irán y Zimbabwe eran “puestos de
avanzada de la tiranía.”
Heather Mallick, columnista del diario canadiense The Toronto Globe and Mail,
señalaba: Todos quedamos pasmados de manera colectiva cuando Rice mencionó
reductos de la tiranía ...Sabíamos que había algo equivocado en la lista de Rice. Tal
vez tenía dolor de muelas cuando la compiló. Sí, Zimbabwe es un sitio muy
desagradable bajo Robert Mugabe, pero era también un sitio muy desagradable
cuando lo controlaban los blancos, y Estados Unidos no se quejó en esa época.
¿Irán? Si Estados Unidos ya está haciendo operaciones encubiertas dentro de Irán,
algo que el Pentágono no ha negado, un estratega militar inteligente hubiese hecho
mejor en no mencionarlo. ¿Y Birmania? Estados Unidos nunca se preocupó
anteriormente por el monstruoso gobierno de Birmania. ¿No sería Indonesia un
candidato mejor?
Corea del Norte, si forma parte del eje del mal, es una vieja historia. Pero
Bielorrusia no es peor que Uzbekistán. ¿Y Cuba? Hubo épocas en mi vida cuando
pensé que podía mudarme a la isla...esto es, si la nación más poderosa del mundo
no hubiese estado siempre amenazando con borrarla del mapa...”
¿Cómo Estados Unidos puede criticar a un país, a un gobierno, sobre violación a los
derechos humanos, si es el primer violador de todos los derechos, en todo el
mundo atrapado en sus garras imperiales?
Sus tropas y agentes, en especial los de la CIA, matan, hieren, raptan, aniquilan,
encarcelan, torturan a millares de inocentes iraquíes y afganos, como ayer mataron
a chilenos y argentinos, uruguayos, brasileños, bolivianos, peruanos, colombianos,
ecuatorianos, nicaragüenses, hondureños, salvadoreños, panameños, dominicanos,
cubanos, granadinos, mexicanos, vietnamitas, coreanos, japoneses, alemanes.
Nada los detiene en la orgía de sangre. El mundo ha visto -con horror- la fotografía
de una niña iraquí cubierta el rostro con la sangre de su padre que fue asesinado en
el interior de un automóvil. La cabeza del hombre prácticamente había
desaparecido al recibir decenas de balazos yanquis. Y, sin embargo, el imperio de
Bush se atreve a cuestionar la situación de los derechos humanos en el mundo y
pretende “inaugurar” o traer al mundo “más democracia”. “Algunos de nosotros,
dice Mallick, seguimos pensando si su propia elección (como Presidente de Estados
Unidos) no fue democrática en el sentido de conteo de votos, su intento de crear
una “democracia” en Irak ha tenido un espantoso costo humano. Además, existe la
cuestión de su propia noción de democracia. Para él, la democracia es todo aquello
que se ajusta a sus deseos”.
Condoleezza Rice y su lista están equivocadas. En el mundo existen peores tiranías
patrocinadas y apoyadas por el imperio, pero el famoso informe no se refiere a ellas
y peor aún a las monstruosas violaciones de los derechos humanos dentro de
Estados Unidos, en las cárceles imperiales instaladas en los países invadidos, en las
instalaciones estadounidenses en el extranjero, como la Base de Guantánamo en
Cuba.
En el artículo de Heather Mallick intitulado Bush pelea a brazo partido contra “el
mal” se concluye: “Estados Unidos con su actual presidente, no es un puesto de
avanzada de la tiranía, es su Casa Matriz”.
6- TERROR, TORTURA Y MUERTE EN GUANTÁNAMO
¿Sabía usted que en la Base de Guantánamo que, ilegalmente, Estados Unidos
retiene en Cuba, están presos entre 500 y 700 talibanes de Afganistán y de otras
nacionalidades? ¿Sabía que muchos de ellos han decidido suicidarse ingiriendo sus
propias orinas y excrementos, porque ya no soportan las torturas, los tratos
crueles, inhumanos y degradantes?
El influyente diario estadounidense Washington Post, informó que la Agencia
Central de Inteligencia, CIA, mantuvo en Guantánamo una prisión secreta en la que
se torturaba y asesinaba a los talibanes.
Las agencias de prensa AFP de Francia y EFE de España, informaron en febrero
pasado que una organización no gubernamental, ACLU, (American Civil Liberties
Union) defensora de los derechos humanos y de las libertades civiles, tuvo acceso a
informes que agentes del FBI enviaron a sus jefes, sobre los terribles maltratos que
soportan los talibanes en las cárceles de Guantánamo. Esos informes secretos
sacudieron a la opinión pública estadounidense y mundial que acabaron por
condenar al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, como el primer responsable de
esas prácticas ilegales y monstruosas prohibidas por diversos instrumentos
internacionales, de los que Estados Unidos es signatario.
En esos informes se dice, por ejemplo, que un detenido es dejado en el suelo, en
posición fetal por más de 24 horas, sin comer ni beber.
En uno de esos textos, enviados en agosto pasado, al Director del FBI, Robert
Mueller, un agente relataba haber visto a un detenido “en una habitación sin
ventilación, a una temperatura probablemente superior a los 35 grados
centígrados. El preso, además, tenía un manojo de cabellos a su lado.
Aparentemente...se había arrancado durante la noche”
Jameel Jaffer, abogado de la ACLU sentenció: “Los métodos usados por el
Pentágono son ilegales, amorales y contraproducentes. Es increíble que fueran
aprobados en los más altos niveles del Estado”
Por su parte, la Human Rights Watch exigió al presidente Bush que explique si
autorizó métodos ilegales de interrogatorio. El silencio fue elocuente.
Bob Herbert, un periodista de The New York Times News Service, en su trabajo:
“Historias desde adentro” revelaba que el presidente Bush ha convertido a
Guantánamo en un lugar desprovisto del debido proceso y el estado de derecho,
donde seres humanos pueden ser encarcelados de por vida sin que le entablen
cargos.”
Los testimonios que presenta Herbert son aterradores: “Durante todo el tiempo que
estuvimos en Guantánamo -dijo Shafik Rasul- nuestro temor fue muy grande.
Cuando llegamos por vez primera ahí, estaba por los cielos. Al principio, nos
aterraba la idea de que nos podían matar en cualquier momento. Los guardias
solían decirnos: “Nosotros podríamos matarlos en cualquier momento” o también: “
El mundo no sabe que ustedes están aquí. Nadie sabe que están aquí. Todo lo que
saben es que ustedes han desaparecido, y nosotros podríamos matarlos y nadie se
enteraría.”
Bob Herbert denunciaba: “Sabemos que algunas personas están encerradas en
celdas que, en algunos casos, eran el equivalente de jaulas para animales y que
algunos detenidos, desorientados y desesperados, han sido encadenados como
esclavos y dejados solos para que se ensucien en su propia orina y heces. Los
detenidos a menudo son pateados, golpeados, vapuleados y humillados
sexualmente. Los períodos de aislamiento extremadamente largos, que dañan
sicológicamente, son algo rutinario”
El caso de Rasul y sus dos amigos Asif Iqbal y Rhuhel Ahmed, presos en
Guantánamo resulta ejemplificador de violaciones de derechos humanos y de
violaciones legales y es absurdo, porque los tres son ciudadanos británicos de
Tipton, porque viajaron a Afganistán llevando ayuda humanitaria y porque los tres
fueron hechos prisioneros, entre millares de personas, después del fatídico 11 de
septiembre de 2001. Al cabo de dos años de padecer todos los horrores de
Guantánamo, fueron rescatados por los servicios secretos británicos.
7- GUANTÁNAMO - UN ICONO DE SALVAJISMO [1]
El 6 de enero del 2005, desde Estados Unidos, se distribuyó en todo el mundo, el
siguiente documento elaborado por organizaciones norteamericanas defensoras de
los derechos humanos:
“Imagine esto.
Un gobierno extranjero toma centenares de ciudadanos de los Estados Unidos
alrededor del mundo que luchan una "guerra para la seguridad nacional". El
gobierno en cuestión está reaccionando a un bombardeo reciente en su territorio
que produjo millares de muertes de civiles, que fue instigado por una red con base
en los Estados Unidos... Los detenidos, algunos de ellos niños, son atados,
esposados y vendados, llevados con rumbo desconocido en aviones de transporte.
Algunos de ellos son forzados a orinar y defecar en sí mismos durante los vuelos
largos hacia una base militar en una isla. En este campo de prisión costa afuera,
ellos se mantienen incomunicados en minúsculas celdas, en las cuales se niega el
acceso a los abogados, parientes o las cortes, y son sujetos a repetidas
interrogaciones y a un régimen punitivo dirigido a incentivar su "cooperación". Una
orden presidencial anuncia planes para tratar a algunos de los detenidos delante de
entes ejecutivos con el poder de dictar sentencias de muerte, las cuales no darían
derecho a apelación ante ninguna corte.
Los meses se convierten en años. Las declaraciones de tortura y de malos tratos a
los detenidos de los Estados Unidos emergen de la base de la isla, al igual que los
informes del deterioro psicológico e intentos de suicidio entre los detenidos. Los
aprehensores admiten haber autorizado el uso de técnicas de interrogación,
incluyendo la privación del sueño, posiciones de tensión, aislamiento,
encapucharlos, privación sensorial y el uso de perros para inducir miedo. La
evidencia muestra que estas y otras técnicas se han utilizado más extensamente
que lo que las autoridades están dispuestas a admitir. Se sabe que las personas
con el poder discutieron como, sus agentes, podían evitar un procesamiento por los
crímenes de tortura y los crímenes de guerra que se cometieron durante las
interrogaciones en la "guerra para la seguridad nacional".
Algunos detenidos han sido liberados y devueltos a los Estados Unidos, ya que
aparentemente no tenían o tenían lazos muy tenues a esta red. En cada vuelta, las
autoridades continúan resistiendo esfuerzos para tener la legitimidad de las
centenas de detenciones disputadas en la Corte. Todo el tiempo, continúa
profesando su compromiso a las reglas de la ley y de los derechos humanos. Sus
palabras se reconocen cada vez más como una vacía retórica, pero algunos otros
gobiernos comienzan a imitar sus prácticas, usando la "guerra para la seguridad
nacional", como pretexto para su propia conducta represiva.
¿Toleraría los Estados Unidos este tipo de trato a sus ciudadanos por parte de otro
gobierno? ¿Aceptaría la comunidad internacional esta amenaza a la ley y a los
derechos humanos? Seguramente no, y sin embargo los Estados Unidos continúan
perpetrando tales abusos lejos del campo hipotético de la prisión de la Bahía de
Guantánamo en Cuba, en donde casi 550 detenidos, de más de 30 nacionalidades,
siguen presos sin cargos o juicios. El 11 de enero del 2005, la prisión de
Guantánamo entrará en su cuarto año. Con más de 1.000 días de detenciones,
Guantánamo se ha convertido en un símbolo de una tentativa del gobierno de
ponerse sobre la ley. El ejemplo que fija es de un mundo donde los derechos
humanos básicos son negociables más que universales. Tal mundo, aunque está
construido en el nombre de la seguridad nacional, es peligroso para todos nosotros.
La cuestión de la legitimidad en lo que se refiere a Guantánamo se puede dividir en
cuatro categorías: el limbo legal de los detenidos; su tratamiento y condiciones;
secreto y el sufrimiento de los miembros de la familia; y los juicios conocidos por la
comisión militar.
8- EL CONTINUO LIMBO LEGAL
Después de más de seis meses la Corte Suprema de los Estados Unidos dispuso
que las Cortes Federales pueden conocer demandas de los detenidos de
Guantánamo, no es debido a la lentitud del sistema judicial que, los centenares de
personas siguen detenidos sin cargos o juicio y, virtualmente, incomunicados en la
base naval. Es el resultado de un gobierno que intenta drenar la decisión de la
Corte Suprema, regulando cualquier significado verdadero, guardando cualquier
revisión de detenciones tan lejos, como sea posible, de un proceso judicial.
La administración de los Estados Unidos respondió a la decisión de junio del 2004
estableciendo el “Combatant Status Review Tribunal (CSRT)”, paneles de tres
oficiales militares, cuyo único objetivo es confirmar o rechazar el estado de los
detenidos como un supuesto "enemigo combatiente". Esta no es una corte, ni un
"tribunal competente" requerido por la Tercera Convención de Ginebra. Al contrario,
los detenidos se presumen prisioneros de guerra hasta que sea probado lo
contrario. El detenido no tiene acceso a asesoría legal o a la evidencia secreta.
Muchos han boicoteado el proceso del CSRT, y hasta la fecha, solamente dos han
sido liberados como resultado de esto, mientras que 230 se han confirmado como
"enemigos combatientes".
Cada detenido confirmado como "enemigo combatiente" también tendrá una
revisión anual de su caso por un Comité Examinador Administrativo (ARB), para
determinar si "continúa siendo una amenaza para los Estados Unidos o sus aliados,
o si hay otros factores que indican la necesidad de continuar la detención". En
diciembre del 2004 el Pentágono anunció que había manejado su primer ARB. De
nuevo, los detenidos no tuvieron ningún acceso a abogados o a la evidencia secreta
para esta revisión administrativa. La evidencia extraída bajo la tortura u otra
coerción no se podía admitir por cualquier causa.
También en diciembre, seis meses después de la resolución de la Corte Suprema de
los Estados Unidos, el gobierno notificó a los detenidos que podían presentar
recursos de hábeas corpus en la Corte Federal. Incluso les dio la dirección de una
Corte Distrital de los Estados Unidos, en la cual debían presentarla.
En este mundo de Guantánamo, sin embargo, el gobierno ha argumentado en esa
misma Corte, que los detenidos no tienen ninguna base en el derecho constitucional
o internacional, para rechazar la legitimidad de sus detenciones. Mantiene que la
revisión del CSRT y del ARB es más que suficiente para cumplir el debido proceso.
Mientras tanto, la extensa mayoría de los detenidos, todavía no ha tenido acceso a
los abogados.
En opinión de Amnistía Internacional, la ley internacional de los derechos humanos
se aplica a todos los detenidos de Guantánamo, entonces cada uno de ellos tiene el
derecho a la revisión judicial completa de su detención, y a su libertad, si esa
detención fuera ilegal, una protección básica contra la detención, la tortura y la
"desaparición arbitraria". Éste fue siempre el caso para esos numerosos detenidos
que fueron llevados fuera del conflicto armado internacional en Afganistán. Sin
embargo, incluso los que fueron capturados en la guerra -quienes deberían haber
sido tratados como prisioneros de guerra hasta que un tribunal competente
determine otra cosa [2]- también están cubiertos por la ley de los derechos
humanos, porque el conflicto internacional en Afganistán terminó hace más de dos
años y su tratamiento, por parte de los Estados Unidos, no cambió por ese hecho.
Cuando el conflicto terminó, los que se mantenían como prisioneros de guerra
debían ser requeridos para ser liberados o procesados en un juicio justo. Aunque la
administración demanda que está sosteniendo a los detenidos bajo las leyes
militares, ha rechazado aplicar estas leyes. Documentos secretos del gobierno,
ahora nos dicen que la administración se rehusaba a aplicar las convenciones de
Ginebra, para señalar a los interrogadores de los Estados Unidos y hacer su
procesamiento, por lo menos, por los crímenes de la guerra. Hay poca muestra de
una atmósfera apologética dentro de la administración. De hecho, uno de los
arquitectos de esta política, es el Consejero de la Casa Blanca Alberto González,
que ha sido nominado por el Presidente Bush para el cargo de Fiscal General. En su
proyecto al Comité Judicial del Senado, para su nominación, presentado el 6 de
enero del 2005, Alberto González dijo que él tenía un profundo compromiso con el
imperio de la ley.
9- TRATAMIENTO DE LOS DETENIDOS
Las condiciones en las cuales los detenidos son mantenidos (aislados, etc) los
ponen dentro de la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante. Hay mucha
evidencia adicional de que numerosos detenidos en Guantánamo – así como en
Afganistán, Irak y otros lugares – han sido sujetos, directamente, de torturas o
tratamientos crueles, inhumanos o degradantes, durante el proceso de
interrogación o de detención. Esta situación podría ser considerada como un
resultado inevitable de un gobierno que cree que hay gente que, legalmente, no
tiene derecho al tratamiento humano, como el presidente Bush manifestó en un
memorando secreto, de fecha 7 de febrero del 2002, sobre las políticas de
detención de la "guerra del terror". Sin embargo, ningún detenido dondequiera, ni
siquiera los "asesinos" o "gente mala", como el presidente ha descrito a los
detenidos sin cargos o juicio en Guantánamo, puede caer, siempre, fuera de la
prohibición sobre la tortura y los malos tratos. Por decir de otra manera, como lo
hace este memorando central de política, se dirige a serios puntos en la
comprensión de un gobierno de la ley internacional e indica su visión de los
derechos humanos como privilegios que pueden ser concedidos, y por lo tanto
quitados, por el Estado. [3]
El Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, repitiendo lo que dijo el presidente
Bush, ha descrito al detenido en Guantánamo Mohammed al-Kahtani como una
"persona muy mala". Un duro plan de interrogación fue aprobado para este
ciudadano Saudita. Según recientes revelaciones, Mohammed al-Kahtani fue puesto
en un avión, vendado los ojos, en condiciones de privación sensorial, y haciéndole
creer que volaban hacia el Medio Oriente.
Después de varias horas en el aire, el avión regresó a Guantánamo y Mohammed
al-Kahtani fue puesto en una celda de aislamiento y sujeto a duras interrogaciones
conducidas por gente que le hicieron creer que eran agentes de seguridad egipcios
[4]. Esta es una técnica de interrogación conocida en los Estados Unidos como
“false flag” (falsa bandera) y fue uno de varios métodos autorizados por el
Secretario Donald Rumsfeld en abril del 2003. Otra técnica promovida por el
Pentágono y su grupo de trabajo de reporte de las interrogaciones a los detenidos
en la guerra global, era amenazar a los presos con ser transferidos a un tercer país
donde sea legal que sea torturado o asesinado.
En Febrero del 2002, después de la decisión del Presidente Bush de rechazar la
aplicación de las convenciones de Ginebra con los detenidos en Guantánamo, la
Casa Blanca aseguró que el International Committee of Red Cross (Comité
Internacional de la Cruz Roja ICRC) podría visitar a todos los detenidos en privado
[5]. Al ICRC le negaron el acceso a Mohammed al-Kahtani durante el período de
interrogaciones anteriormente descrito. El ICRC protestó sobre tal negativa de
acceso a un número de detenidos en reuniones con las autoridades de Guantánamo
a finales del 2003. Cuatro meses después, en una reunión, el 2 de Febrero del
2004, al ICRC se le informó que todavía no podía ver a uno de los detenidos "a
causa de la reserva militar" [6]. Este detenido fue reportado como un nacional
marroquí Abdillah Tabarak, que fue transferido a Marruecos en Agosto del 2004. En
una entrevista, él declaró que había sido torturado y había sido victima de malos
tratos mientras estuvo bajo la custodia de los Estados Unidos. En Guantánamo,
dijo, que había sido golpeado, le suministraron inyecciones forzosamente, y lo
mantuvieron en celdas oscuras lo que le produjo problemas de visión. Dijo que él
sufre de otros achaques físicos como resultado de su prisión, así como también
insomnio y pesadillas [7].
Es más de un año desde que el ICRC hizo público su interés sobre el serio deterioro
que el régimen de detención había causado sobre la salud psicológica de los
detenidos. En noviembre se pudo ver que las protestas fueron más directas hacia la
tortura y los malos tratos, añadiendo más peso a las declaraciones de las personas
liberadas y otros. En documentos enviados al ACLU y después de una demanda de
libertad de información presentada hace un año, los agentes del FBI se refieren a
las " técnicas de tortura" y "las técnicas de interrogación altamente agresiva" que
son usadas en Guantánamo. En un correo electrónico, un agente del FBI envía a un
colega "un resumen de técnicas coercitivas en el conjunto de herramientas para
entrevistar de un militar". Sobre el plan de interrogación militar que planifica para
un determinado detenido, el remitente escribe: "Usted no lo creerá!" Otro agente
del FBI reportó haber visto un detenido en Guantánamo sentado en el piso del
cuarto de entrevistas con una bandera alrededor de él, la música fuerte que sonaba
y una luz estroboscópica destellando". Otro cuenta haber sido testigo del uso de un
perro para intimidar a un detenido en Guantánamo, quien fue también sometido a
tres meses de aislamiento en una celda con iluminación las veinticuatro horas. El
detenido luego varió su conducta "por el trauma psicológico extremo".
Otro agente contó: Aquí un breve resumen de lo que observé en GTMO. En un par
de ocasiones entré en las habitaciones de entrevistas y encontré a detenidos
encadenados sus manos y pies, en una posición fetal en el piso, sin una silla,
alimento, o agua. La mayoría de las veces ellos habían orinado o defecado y habían
sido dejados ahí por 18, 24 horas o más. En una ocasión, el aire acondicionado
había sido apagado y la temperatura era tan baja en la sala, que el descalzo
detenido temblaba de frío. Cuando pregunté a los policías militares qué es lo que
sucedía, me dijeron que los interrogadores del día anterior habían ordenado este
tratamiento, y que el detenido no debía ser movido. En otra ocasión, el aire
acondicionado había sido apagado, manteniendo la temperatura en la sala sin
ventilación, probablemente, sobre los 100 grados. El detenido estaba casi
inconsciente sobre el piso con una pila de pelo próximo a él. Había estado
aparentemente arrancando su propio cabello durante la noche. En otra ocasión, no
solamente la temperatura era intolerablemente caliente, sino que se estaba
tocando música rap a un volumen extremadamente alto en la habitación, y eso
había sido desde el día anterior, con el detenido encadenado sus manos y pies en
posición fetal en el piso de azulejo.
Tal evidencia da más peso a anteriores declaraciones hechas por detenidos que ya
han sido liberados. Por ejemplo, en Julio del 2004, el Sueco Mehdi Ghezali recordó
a Amnistía Internacional como:
Un preso se había quitado su identificación que los prisioneros eran forzados a
llevar alrededor su muñeca. Como castigo, los guardias esposaron sus manos y pies
en su celda por más de 10 horas. Durante este tiempo, al preso no le dieron ningún
alimento y no le permitían ir al baño, aunque él lo necesitara. El no podría retener
por sí mismo. Era muy degradante para él."
Mehdi Ghezali, también describió a Amnistía Internacional el dolor de "corto
circuitos", manipulación de temperatura, y el uso de música y ruido muy fuerte
durante las interrogaciones. El dijo que fue sometido a privación del sueño, y que
un detenido australiano llamado Mamdouh Habib había sido sometido a privación
del sueño al final de lo cual había sangre saliendo de su nariz y sus orejas. En una
declaración jurada recientemente, otro australiano, David Hicks señala que él había
sido "privado del sueño como una forma de política" y que él y otros detenidos
fueron sometidos a otras formas de tortura y malos tratos bajo la custodia de los
Estados Unidos. Moazzam Begg fue mantenido en aislamiento por 600 días.
Amnistía Internacional todavía no ha recibido una respuesta de las autoridades
norteamericanas a la declaración de una delegación China que visitó Guantánamo
en Septiembre del 2002 y participó en interrogaciones de Uighurs detenidos allí.
Una fuente interna dijo a la organización que durante este tiempo, los detenidos
fueron sometidos a intimidación y amenazas, y otras torturas o malos tratos. Otros
detenidos, según la fuente que informó a Amnistía Internacional, fueron sometidos
a humillaciones sexuales durante los interrogatorios. Un ex interrogador,
recientemente, confirmó que las interrogadoras habían acosado sexualmente a los
detenidos [8].
La administración ha continuado afirmando que los detenidos bajo la custodia de
los Estados Unidos son tratados humanamente y todas las declaraciones de abuso
han sido investigadas. La evidencia demuestra que esto es simplemente falso.
"Ellos no usan perros en la Bahía de Guantánamo durante el proceso de
interrogación y nunca lo hicieron", dijeron al Comité de Servicios Militares del
Senado en Septiembre del 2004 [9]. El ex comandante de Guantánamo, General
Geoffrey Miller, testificó bajo juramento que los perros nunca fueron usados para
intimidar a los detenidos en la base. Aún ahora, agentes del FBI han agregado a las
declaraciones de los detenidos que perros si habían sido utilizados. Por ejemplo, los
agentes del FBI han informado y testificado: privación de sueño y "la utilización de
música fuerte/ luz extremadamente fuerte/ y perros gruñendo" en los
interrogatorios en Guantánamo.
Según un documento militar, el ICRC hizo declaraciones en una reunión con las
autoridades de Guantánamo en Octubre del 2003, de que los interrogadores en la
base habían tenido acceso a los archivos médicos de los detenidos, que los archivos
eran "usados por interrogadores para ganar información para desarrollar un plan de
interrogación", y "que hay un nexo entre el equipo de interrogación y el equipo
médico". El General Miller rechazó las declaraciones [10]. Sin embargo, en un
nuevo artículo publicado en The New England Medical Journal of Medicine (El Nuevo
Diario Médico de Inglaterra), dos médicos escriben que su propia investigación en
la "intervención médica, en la inteligencia militar en Irak y la Bahía de
Guantánamo, da como resultado un cuadro más penoso":
No solamente las enfermeras daban información de salud al personal militar de
inteligencia; los médicos ayudaron en el diseño de estrategias de interrogación,
incluyendo la privación del sueño y otros métodos coercitivos adaptados a las
condiciones médicas de los detenidos. El personal médico también entrenó a los
interrogadores en cuestionables técnicas…
La conclusión de la participación de los doctores en las torturas es prematura, pero
hay motivos para sospechar. El seguimiento de la investigación es esencial… [11]
El 5 de Enero del 2005, el Comando Sur de los Estados Unidos anunció que llevaría
a cabo una investigación interna en las declaraciones del FBI sobre abusos [12]. En
opinión de Amnistía Internacional, se necesita aún más. Hay la necesidad de una
comisión totalmente independiente que investigue las detenciones de los Estados
Unidos en Guantánamo y en cualquier otra parte. Esa comisión, requerida por
Amnistía Internacional desde Mayo del 2004, debe tener el poder para investigar el
papel de funcionarios en las categorías más altas del gobierno, incluyendo en la
Casa Blanca y la Oficina del Secretario de Defensa, y debe cubrir todos los aspectos
de las detenciones y políticas de interrogación de la guerra del terror en los Estados
Unidos, y en todas las ubicaciones.
10- LA RESERVA E IMPRECISIÓN COMO VÍAS PARA EL ABUSO Y EL
SUFRIMIENTO
El Pentágono se rehúsa a dar el número preciso de detenidos en Guantánamo. La
preocupación es que esto podría dar lugar a la transferencia de los mismos. A
inicios del 2004, por ejemplo, aproximadamente siete detenidos permanecieron sin
registro para los anuncios oficiales sobre traslados hacia y desde Guantánamo [13].
Por las revelaciones sobre los llamados "detenidos fantasma" bajo la custodia de los
Estados Unidos en Irak y debido a las declaraciones de múltiples traslados ocultos
entre los Estados Unidos y países con registros de tortura, hay razón para tener un
profundo interés al respecto .
Un recurso legal presentado en la Corte Federal en noviembre del 2004, y puesto a
conocimiento del público el 5 de Enero del 2005, renueva el interés sobre el caso
del detenido Australiano Mamdouh Habib. El recurso comienza:
En Octubre del 2001, el ejército de los Estados Unidos - con la cooperación de los
Gobiernos Paquistaní y Egipcio - devolvieron Mamdouh Habib a Egipto, sabiendo y
destinándolo a que sea torturado. El señor Habib pasó seis meses bajo la custodia
Egipcia, donde fue sometido a una brutalidad inexplicable. Después, el señor Habib
volvió a la custodia de los Estados Unidos, viajando primero a la base de la Fuerza
Aérea en Bagram, después a las instalaciones militares de los Estados Unidos en
Kandahar, y después a la Bahía de Guantánamo, Cuba, donde se ha mantenido
desde Mayo del 2002.
Recientemente, la prensa señaló que el Gobierno de Estados Unidos negocia con el
de Egipto para devolver al señor Habib a ese país, donde una vez más será
torturado.
El recurso busca una orden restrictiva para impedir el temido traslado de Mamdouh
Habib a Egipto [14]. El documento detalla anteriores torturas a las que Mamdouh
Habib fue sometido en Egipto, incluyendo choques eléctricos, tortura con agua,
ataques físicos, suspensión con ganchos, y amenazas con perros. Da detalles sobre
como agentes de los Estados Unidos estuvieron presentes en sus interrogaciones en
Pakistán después de su arresto, y durante su traslado secreto a Egipto. Estos
detalles se repiten en otros, quienes reclaman haber sido sometidos a tal
"circunstancia". Por ejemplo, Amnistía Internacional todavía espera una respuesta a
una carta que envió a las autoridades de los
Estados Unidos en Agosto del 2004, sobre el caso de Khalid El Masri, un Alemán de
origen libanés, quien alega que fue llevado en un vuelo secreto, para su detención
en Afganistán, desde Macedonia a principios del 2004, y que los agentes de Estados
Unidos estaban presentes durante las interrogaciones en su detención en Kabul
[15].
Reclama que fue llevado a un avión por agentes vestidos de negro, que tenía sus
ropas cortadas con tijeras, y que se le hizo vestir un traje azul, esto coincide con
las declaraciones de Mamdouh Habib sobre su traslado a Egipto con la intervención
de agentes de los Estados Unidos.
Amnistía Internacional ha hablado con muchos parientes de los detenidos en
Guantánamo, quienes están en un estado de angustia profunda por la carencia de
transparencia y de información sobre sus seres queridos. El 2 de Noviembre del
2004, por ejemplo, la hermana y hermano de un detenido kuwaiti, Abdullah Al
Kandari, contaron a la organización como sus padres "no son la misma gente que
eran hace tres años" debido a la pérdida de su hijo en el negro hoyo de
Guantánamo. A comienzos de año, el hermano de un detenido yemenita, Jamal
Mari, relató como su madre ha desarrollado hipertensión arterial y se hunde en
ataques de depresión por la tensión de no saber qué está sucediendo con su hijo, al
que no ha visto desde hace más de tres años.
El sufrimiento de los parientes de los "desaparecidos" ha sido tomado en cuenta por
el Comité de Derechos Humanos de la ONU, para sumarlo a las torturas o tratos
crueles, inhumanos y degradantes. Una crueldad similar se inflige sobre los
parientes de gente que se mantiene en detención, virtualmente, incomunicados
indefinidamente, sin cargos o juicios. Es común que los parientes de numerosos
detenidos en la Bahía de Guantánamo, se refieran a sus seres queridos como si
hubieran desaparecido.
11- COMISIONES MILITARES
La cuarta categoría de impunidad en relación a Guantánamo comprende los
continuos esfuerzos de la administración de los Estados Unidos para traer a un
grupo seleccionado de detenidos a juicio ante una Comisión Militar. Estos cuerpos
carecen de independencia del Ejecutivo. Para obtener convicciones y menores
niveles de evidencia, ellos pueden admitir testimonios ocultos o coercitivos. Sus
veredictos no pueden ser apelados ante ninguna Corte.
Amnistía Internacional tuvo un observador en las recientes audiencias pre judiciales
para los primeros cuatro detenidos que se preparan para un juicio ante la Comisión.
Sus observaciones confirmaron los peores temores de la organización, de que este
es un sistema que no permite tener un juicio justo. La ignorancia sobre la ley del
Tribunal de la Comisión y la disparidad de recursos destinados a las partes,
acusación y defensa en un proceso controlado por el Ejecutivo, eran
particularmente obvios. Tanta era la poca calidad de los niveles de interpretación
que, en varias ocasiones, la defensa tuvo que pedir que se detengan las
actuaciones porque la interpretación no era buena. La Comisión rechazó el intento
de la defensa de traer seis expertos para explicar diversos aspectos de ley
internacional y la ley militar. La acusación afirmó que la única ley que obedece el
Tribunal es la "Ley de la Comisión ", un conjunto de reglas y normas creadas en el
Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Es impresionante que esa gente
pueda afrontar tales juicios que, claramente, se procesan sin el conocimiento de
normas internacionales básicas.
Las actuaciones de la Comisión se suspendieron en noviembre del 2004, después
de que un juez federal concluyó que, quienes fueron capturados en Afganistán,
debían ser considerados prisioneros de guerra, lo que terminaba su juicio ante la
Comisión Militar. Aún cuando no fueren considerados como prisioneros de guerra
por un Tribunal competente, el juez dijo que las reglas de la Comisión que permiten
el uso de evidencia secreta, violaría el debido proceso. La administración Bush ha
apelado ante una Corte Superior, argumentando que la resolución del juez
"constituye una intervención en el poder de la administración para manejar
operaciones militares". La Fiscalía General de la Estados Unidos, refiriéndose no
solamente a las resoluciones de este juez, sino también a las de la Corte Suprema,
condenó lo que caracterizó como una "tendencia profundamente perturbadora" de
"vigilancia judicial de las determinaciones presidenciales".
Con la administración norteamericana que muestra desdén hacia sus propias
cortes, la comunidad internacional afronta la tarea de persuadirla al cambio. Los
Estados Unidos debería recordar no solamente los diversos aspectos de ilegalidad
de las detenciones en Guantánamo, sino también que este régimen contraviene la
Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos que proclama que: el
respeto por la dignidad humana y el imperio de la ley es la ruta hacia la seguridad,
así como también su Estrategia Nacional para Combatir el Terrorismo, que afirma
que un mundo en que tales normas sean admitidas como leyes, será el mejor
antídoto para la diseminación del terrorismo. Esta estrategia concluye: Es el mundo
que debemos construir hoy. En cambio, los Estados Unidos construyó un campo de
prisión que ha llegado a ser un ultraje a los derechos humanos y a la ley. La
comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para llevar esta intolerable
situación hacia el final.
12- GUANTÁNAMO NO EXISTE PARA LA ONU
Todas las evidencias y testimonios de los sobrevivientes del terror practicado en las
cárceles de Guantánamo por tropas estadounidenses y agentes de la CIA, en contra
de los prisioneros de guerra calificados de talibanes o simplemente como
terroristas, que han sido irrefutablemente probados por diversas organizaciones
defensoras de derechos humanos de Estados Unidos y Europa, no existen o carecen
de valor para la tristemente célebre Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en
Ginebra.
El 21 de abril de este año, al finalizar su Asamblea anual en Ginebra, la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, por amplia mayoría de votos
procedió a rechazar una propuesta presentada por el gobierno de Cuba que pedía a
Estados Unidos abrir a expertos de la ONU, la base militar de Guantánamo, donde
se hallan detenidos alrededor de 520 prisioneros, según cálculos conservadores.
Quizá nunca se sepa el número total de presos que alberga esa base, y tal vez
nunca se sepa cuántos de esos prisioneros han sido asesinados o muertos por
prácticas de tortura.
El proyecto cubano pedía que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, exija al
gobierno de Estados Unidos, autorizar a los relatores especiales y expertos de las
Naciones Unidas en detenciones arbitrarias, ilegales, torturas, tratos crueles,
inhumanos y degradantes, visitar esos centros carcelarios para comprobar la
infinidad de denuncias en poder el Organismo Internacional.
La decisión de la CDHG, causó estupor en el mundo entero. Esa Comisión fue
acusada de selectividad y politización de sus resoluciones, inclusive por parte de
Louise Arbour, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la misma ONU.
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos lamentó que la politización de la
Comisión se haya convertido en una excusa, para que algunas naciones - entre
ellas Estados Unidos - justifiquen determinadas acciones violatorias de los derechos
humanos. Textualmente, Louise Arbour, dijo al referirse a esa Comisión que es:
“prisionera de los métodos que los países usan para el escrutinio.”
La vocera de la Human Rigths Watch, organización defensora de los derechos
humanos con sede en Estados Unidos acusó a Estados Unidos y la Unión Europea
de haber ignorado la situación de los derechos humanos en otras naciones, incluido
Estados Unidos.
III
Violador de DDHH en su propio territorio
VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS MIGRANTES EN ESTADOS UNIDOS
“Tal vez sería preferible que nos digan: ’sudacas, no los queremos aquí…’ Las crisis
cíclicas del capitalismo son ineludibles…
La siguiente movida, en forma ineludible, es la expulsión de los inmigrantes.
Más aún: se erigen muros de concreto y espino en tierra, barreras en aeropuertos y
guardia marina en las costas.
¡Todo ciudadano de país pobre es ilegal, hasta que demuestre lo contrario! Antonio
Peredo Leigue
El capitalismo mundial sometido a sus cíclicas crisis suele reinventarse para
extender su dominación y salir de ellas por medio de la explotación que condena a
pueblos enteros a la pobreza-miseria. Una de sus nefastas creaciones es el
neoliberalismo que “socializó la pobreza y privatizó la riqueza” o como diría Juan
Pablo II que era pura y llanamente “capitalismo salvaje” que arrebató el patrimonio
de los pueblos y los entregó a la voracidad del sector privado.
El otro invento desarrollado en las postrimerías del siglo XX es el haber convertido
al imperio en potencia unipolar y dejar en sus manos guerreristas y genocidas el
concepto, desarrollo y ejecución de la globalización para los negocios, la
depredación de los recursos naturales por parte de las transnacionales y la
movilización del gran capital a través de las fronteras, hasta convertirlo en un
gobierno secreto que domina al mundo “global”.
Esa globalización que posibilita la circulación de capitales transnacionales sin
controles fronterizos, ni aduaneros, es infame e inhumana y, por tanto, violatoria
de los derechos humanos de millares y millones de hombres y mujeres que, por la
pobreza extrema a que fueron sometidos por el sistema capitalista-imperialistaneoliberal poseedor del monopolio de la explotación, se vieron obligados a
abandonar sus patrias en busca de un futuro mejor y sólo consiguieron convertirse
en migrantes-parias sin derechos y ser, en Estados Unidos, criminalizados como
delincuentes y “terroristas”.
La criminalización de los migrantes fue resuelta poco tiempo después del fatídico 11
de septiembre de 2001, y a partir de la aprobación de la Patriot Act, instrumento
legal negro y perverso que arrebató los derechos fundamentales a los mismos
ciudadanos estadounidenses y, con especial dedicatoria, a los más 12 millones de
migrantes “ilegales” que con su esfuerzo, sudor y lágrimas construyen la riqueza
del imperio.
Estados Unidos, bajo la administración Bush que está llena de traficantes de las
guerras preventivas que acumulan montañas de cadáveres y de sangre derramada
en Irak y Afganistán, en Palestina y Líbano, que tortura en Guantánamo y Bagdad,
en las cárceles clandestinas ubicadas en Europa, en África y en Asia, que secuestra
personas en cualquier parte del mundo, para en vuelos secretos organizados por la
CIA llevarlos hasta prisiones en donde los gobiernos permiten la tortura, el
asesinato por parte de los carceleros y la desaparición de decenas y centenas de
seres humanos, decidió que los migrantes son criminales, que no son personas o
sujetos con voz y rostro, con dignidad y derechos, sino “simples objetos” como
señalaba el canciller mexicano Luis Ernesto Derbez al inaugurar la reunión del
Grupo de Amigos del Proceso de Helsinki en la que participaron 82 países miembros
de la ONU.
Derbez sostenía que el gobierno de México condena la violación de los derechos
humanos de los indocumentados en Estados Unidos, al considerar que era
“necesario regular de forma responsable los flujos migratorios, lo que implica el
reconocimiento de los migrantes como seres humanos con derechos concretos y
rechazamos tanto la visión de quienes los entienden como objetos y peor aun como
criminales.”
La mayor potencia del mundo es también la mayor violadora de los derechos
humanos; es decir de su propia Constitución Política e igualmente de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos de la ONU, de pactos, convenios, tratados y
más instrumentos internacionales y, en particular, de los principios y declaraciones
solemnes del Derecho Internacional y Humanitario.
En el mundo, existen en la actualidad, algo más de 30 millones de migrantes
procedentes de América Latina y del Caribe. Publicaciones CELADES informaba que
la emigración hacia Estados Unidos representa tres cuartes partes de esos flujos
migratorios.
El 36º Congreso Migratorio reunido en Lisboa, capital de Portugal, sostuvo que “el
flujo migratorio del sur hacia el norte tiene como causa principal la asimetría en el
nivel de desarrollo de los dos hemisferios. Se ve forzado por las grandes
desigualdades sociales de los países latinoamericanos y del Caribe que mantienen a
gran parte de su población en condiciones de vida indignas. La pobreza, los bajos
salarios, el desempleo y la falta de acceso a la educación son las causas principales
de la emigración…” Habría que agregar que esa pobreza se origina en el inicuo
sistema de explotación imperial-capitalista que practica Estados Unidos que lo
conduce al saqueo de los recursos naturales de la subregión, al uso abusivo y
expoliador de la mano de obra barata de los migrantes “ilegales” y, como diría
Eduardo Galeano, la pobreza de nuestros pueblos es la riqueza de Estados Unidos.
Estados Unidos se constituyó en un Estado de migrantes; pero la hegemonía la ha
tenido, históricamente, la etnia anglosajona, pues fue una colonia del imperio
inglés. Los anglosajones estadounidenses se consideran una raza superior y, por
ende, con derecho a gobernar y colonizar a los pueblos indígenas y mestizos de
América Latina y del Caribe a quienes les niegan la capacidad para explotar sus
propios recursos.
El 36º Congreso Migratorio afirmaba que entre “1990 y 2005 el número de
inmigrantes a ese país aumentó en 17 millones para alcanzar la cifra total de 44.5
millones, de los cuales 12 millones son personas en situación ilegal”, de
conformidad con los datos del Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional
y el Desarrollo, de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“Homeland Security, annual report” de noviembre de 2005 informaba que las
autoridades norteamericanas, en ese año, detuvieron a 1.292.000 de migrantes en
la frontera con México, 85 % de los cuales eran mexicanos. CELADE, en “Mujeres
Migrantes de América Latina y el Caribe: derechos humanos, mitos y duras
realidades” manifestaba que los “latinos” (inmigrantes de América Latina y el
Caribe) son la minoría más numerosa de la sociedad estadounidense, en tanto que
CEPAL, (Naciones Unidas), sostenía que ellos representan aproximadamente el 80%
de los inmigrantes clandestinos en Estados Unidos...
Las minorías étnicas legales y las minorías inmigrantes ilegales que llegan al
imperio de todas partes del mundo son menospreciadas, explotadas con la mayor
de las vilezas y de las impunidades, ofendidas en su dignidad, humilladas en su
condición de personas, discriminadas y sin derechos de ninguna generación o
especie, porque, además, la política de inmigración de Estados Unidos está bajo
dirección, jefatura y responsabilidad del tristemente célebre “Departament of
Homeland Security” (Departamento de Seguridad Nacional) que, desde el 11 de
septiembre de 2001, con la participación de todos sus espías, agentes, informantes,
(CIA-DEA-SNA-FBI, etc,) decidió que los inmigrantes eran criminales,
saboteadores, terroristas.
Una de las infamias del inicio del siglo XXI es la “Border Secure Iniciative”, una ley
imperial denigrante para la especie humana, porque en definitiva es un a ley
especial de seguridad y asesinato legalizado para la frontera Estados UnidosMéxico, aprobada por el emperador Bush II el 26 de octubre de 2002, con la que
posibilitó, también, la construcción de un muro de 1.200 kilómetros de longitud,
bordeando la frontera. Esta es una barreara construida con tecnología de punta;
que en realidad es una barrera virtual que tendrá 1.800 torres dotadas de
detectores térmicos, cámaras de vigilancia terrestre y satelital con visores diurnos y
nocturnos que servirán para “ver en vivo y en directo” todo lo que ocurre y detectar
hasta el menor movimiento en 10 o 20 kilómetros a la redonda, incluidos pueblos y
aldeas norteamericanas en las que ninguna persona que viva en los alrededores del
verdadero muro de la infamia universal tendrá el derecho elemental a disfrutar de
la privacidad personal y familiar. Esa frontera y sus torres estarán servidas por
policías especializados en odiar a los inmigrantes y dispondrán de armas letales y
armas de pruebas para “matar a distancias razonables”, como si fuese un deporte
de tiro al blanco. En el novísimo deporte a la “caza de inmigrantes ilegales” podrán
intervenir los civiles armados hasta los dientes para alcanzar campeonatos y
medallas de “héroes nacionales”. ¿Si el imperio concede licencia para matar a los
inmigrantes “ilegales” que se atreven a cruzar la frontera a pie, se viola el derecho
a la vida, y así para qué sirven los demás derechos?
Los migrantes “ilegales” no son víctimas únicamente de los “cazadores” policiales,
militares o civiles norteamericanos, sino también de la corrupción estadounidense
vinculada al crimen organizado transnacional y verdaderas mafias de tratantes de
personas que, en algunos países, se les conoce como “coyoteros”. Los Bush y sus
secuaces republicanos o demócratas son autores del ilícito antimigratorio, son
aliados del crimen organizado internacional, son los responsables del contubernio
criminal que desaparece físicamente a los inmigrantes en el desierto, en el río
Grande del Norte y a todo lo largo y ancho de la frontera imperial-mexicana,
inclusive con la complicidad de los Fox y Calderón, anterior y actual Presidente de
los Estados Unidos Mexicanos, que tienen la desgracia “de estar tan lejos de Dios y
tan cerca de Estados Unidos”.
La administración Bush es, en realidad, una organización criminal contumaz
violadora de los derechos humanos. Al reforzar los controles en la frontera, en las
aduanas, puertos y aeropuertos, ha llevado a los millares de desesperados
latinoamericanos y de otras partes del mundo, a buscar otros pasos clandestinos en
busca del ingreso al “sueño americano” que es una pesadilla interminable y, a pesar
de ello, millones de seres humanos buscan llegar a Estados Unidos, como si
ingresar al imperio fuera el principal objetivo de la vida.
Los inmigrantes “ilegales” están sometidos a toda suerte de vejámenes, indignantes
humillaciones e inicuas expoliaciones, nada menos que en el paraíso de la
democracia, la plena vigencia de los derechos humanos y respecto a las libertades
civiles. Allá, cualquiera que sea el origen de la migración, las violaciones a los
derechos humanos son cuotidianas, permanentes y cada vez más sofisticadas. El
migrante hombre o mujer es un objeto de la peor especie para Estados Unidos en
donde se practica con fruición y esmero la xenofobia, en donde se da rienda suelta
a los abusos de poder de las autoridades e inclusive de civiles, en donde reina la
corrupción, la violencia física, la tortura, el ensañamiento con los detenidos
arbitrariamente, las expulsiones y deportaciones expeditas. En Portugal, durante el
36º Congreso Migratorio se dijo que Estados Unidos encausa a los inmigrantes
mediante “interpelaciones o detenciones abusivas que tienen como única base el
aspecto supuestamente característico de una etnia o nacionalidad discriminada…”
Agregaba que se “retiene a los inmigrantes clandestinos, en condiciones precarias,
en centros de detención. Cuando estos centros están saturados se los lleva a
prisiones del Estado o municipales que en forma alguna se adaptan al albergue y el
seguimiento a poblaciones migrantes. Las violaciones de los derechos humanos
más frecuentes en los centros (de detención de Estados Unidos) son los atentados
contra la dignidad humana, la humillación y los tratamientos degradantes. El
tratamiento dado a las mujeres, las familias y los niños que viajan solos es,
también, alarmante. Los trabajadores migrantes con frecuencia son víctimas de
violaciones de sus derechos a tener condiciones de vida adecuadas de trabajo y de
remuneración…”
La situación de las mujeres que emigran hacia Estados Unidos es de extrema
gravedad. Sólo acceden a trabajos relacionados con el servicio doméstico, cuidado
de ancianos y discapacitados, labores relacionadas con la industria textil o de
confección de ropa, servicios de limpieza de residencias, edificios de oficinas o
calles y parques, lavado de servicios higiénicos y otros de similar categoría. En esos
sitios de trabajo se violan los derechos humanos de la mujer migrante a vista y
paciencia de las autoridades ya sea por las condiciones indignas en que desarrollan
sus actividades o ya porque son víctimas de toda clase de violencias físicas y
sicológicas, incluidas las violaciones y violencias sexuales, pues la mujer migrante
está expuesta a sufrir cien veces más que el hombre a ser víctima de violencia
sexual.
En la frontera estadounidense –mexicana, el 70 % de las mujeres migrantes son
víctimas de variadas formas de violencia y el 60% de acoso sexual. Mujeres y
hombres declarados “ilegales” carecen de derechos elementales como el acceso a
los servicios de salud, vivienda, educación y las mujeres ni siquiera tienen derecho
a parir sus hijos con asistencia médica-ginecológica, y son consideradas carne de
cañón para el infame negocio de trata de blancas a fin de utilizar a estas mujeres
en la prostitución y en “trabajos” denigrantes que conforman la neoesclavitud
global siglo XXI, o en trabajos ilegales como “mulas” para el transporte de drogas o
la venta al menudeo de drogas y, por tanto, candidatas seguras a las cárceles
imperiales.
Perseguidos, humillados y ofendidos, en Estados Unidos, los inmigrantes se han
organizado para luchar por sus derechos, y a pesar de las persecuciones,
encarcelamientos y deportaciones masivas, se atrevieron a publicar un manifiesto
en el que declaraban los principios fundamentales de la política del Movimiento en
el que sostenían:
“Las organizaciones de inmigrantes, sindicales, estudiantiles, de justicia social, de
paz y otros grupos comunitarios que representan a la sociedad civil, declaramos
nuestra unidad en la lucha por los derechos humanos, civiles, laborales de todos los
inmigrantes, obreros y otros grupos minoritarios”
Ese Movimiento es el responsable de las marchas que convocaron a varios millones
de personas y que recorrieron calles y avenidas de muchas ciudades de Estados
Unidos para reclamar por sus derechos conculcados, para rechazar los distintos
proyectos de ley sobre migraciones y sus reformas, los pactos entre republicanos y
demócratas sobre “reformas”, pero todas encaminadas a violentar los legítimos
derechos de los inmigrantes.
Denunciaron que Estados Unidos, lejos de propiciar políticas migratorias de fondo y
a largo plazo, por intermedio del gobierno de Bush II y de sus socios guerreristas,
genocidas y xenofóbicos, habían iniciado “acciones de intimidación como las
redadas selectivas en contra de la comunidad inmigrante para amedrentarla y
frenar las movilizaciones masivas que exigen soluciones reales”.
La Declaración del Movimiento reunido en Chicago, subrayaba: “Los migrantes no
somos un “problema”, somos la respuesta a una economía en expansión, que
requiere más trabajadores que los que se produce en Estados Unidos. El problema
es el sistema judicial que no ha avanzado paralelamente a la expansión económica
otorgando a millones de trabajadores extranjeros, en tiempo y forma, las visas y
permisos de trabajo que se les demanda…”
El Movimiento quería:
1.- La legalización de todos los migrantes. Esta situación incluye la residencia legal
permanente con opción a la ciudadanía en un lapso de cuatro años.
2.- Residencia con derechos civiles y laborales. El Movimiento destacó que la
residencia legal permanente es la única solución para garantizar la vigencia y
práctica de los derechos civiles y laborales para todos los trabajadores sin distinción
o discriminación por su nacionalidad u origen nacional, género o idioma, incluyendo
la igualdad salarial, la libertad de organización sindical, el derecho de huelga.
Estados Unidos debe suscribir la Convención Internacional de Derechos de los
Trabajadores Migratorios y sus familias, emitido por las Naciones Unidas. Además,
el Movimiento rechazó la “Patriot Act” que es una “ley que limita los derechos
civiles de algunos segmentos de la población, entre ellos y específicamente los
inmigrantes y que limita y contradice los derechos que están garantizados en los
preceptos de la Constitución, que extiende su protección a todos los residentes de
Estados Unidos sin diferenciar su estado migratorio.”
3.- Alto a las deportaciones. El gobierno de Bush, con el propósito de amedrentar a
los inmigrantes que decidieron organizarse para luchar por sus derechos y que han
intervenido en masivas marchas de protesta en diferentes ciudades de Estados
Unidos, ha recurrido a la deportación de centenares de hombres y mujeres. El
Movimiento afirma que “es absurdo arrestar y deportar inmigrantes que podrían ser
elegibles para la residencia legal permanente” Añade que las redadas son una
respuesta equivocada para acallar la amplia participación pacífica de la sociedad
civil en pro de los derechos de los migrantes”.
4.- Libertad y Justicia para todos. “Las actuales protestas dividen a los inmigrantes
en diferentes categorías, creando una sociedad menos democrática, carente de
libertades y derechos, marginalizando a millones de familias.”
Los trabajadores migrantes rechazan enérgicamente las políticas migratorias
impuestas por Bush, los republicanos y los sectores más conservadores y
xenofóbicos.
No quieren:
1.- Un programa de trabajadores huéspedes. El concepto de trabajador huésped
“nace como una negación tácita de los derechos civiles, humanos y laborales de los
trabajadores internacionales, permite, también, institucionalizar los bajos salarios y
debilitar al movimiento social y sindical”.
2.- La militarización de las fronteras. El incremento de vigilancia y seguridad no ha
detenido ningún proceso migratorio. Después del 11 de septiembre, al trabajador
migrante se lo confunde con el terrorista y se le califica de terrorista. Esta es una
política imperial absurda y denigrante violatoria de todos los derechos humanos,
puesto que la militarización de las fronteras únicamente ha beneficiado a los
traficantes de personas y de armas, a las corporaciones de mercenarios que
siempre buscan la forma de asesinar a los migrantes a bajo costo. Cálculos
conservadores aseguran que más de diez mil personas han sido asesinadas o
desparecidas en la frontera estadounidense-mexicana.
Pero sobre todas las infamias que se cometen en contra los migrantes, quizá la más
grande sea la construcción de un muro en la frontera Estados Unidos-México, muro
que viola los derechos humanos elementales y fundamentales. El embajador
mexicano y Presidente del Consejo de Derechos Humanos de la OUI, Luis del Alba
dijo que el muro “es una doble violación de los derechos humanos ya que es un
problema no sólo para los migrantes, sino para grupos indígenas que transitan pro
la zona”. Añadió que el muro es “una medida que va contra la lógica de la era en la
que estamos viviendo, ligada a la globalización, a la apertura y a la actuación de
gobiernos democráticos que tienen otras formas de hacer frente al problema de la
inmigración”.
“Sabemos que este muro no sólo no va a detener el flujo de migrantes sino que va
a ponerles en una situación muy difícil ya que van a verse forzados a pasar por
zonas más peligrosas” aseguró el diplomático.
“En los Estados Unidos, según datos del Centro Hispano Pew, la Oficina del Censo,
el Departamento de Educación y el Consejo Nacional de la Raza, viven 41.3
millones de hispanos, el 14% de la población total, superando en el 2003 a los afro
descendientes, como primera minoría”. Los hispanos son una población en rápido
crecimiento ya que, en apenas dos años, subió ese segmento de población en cinco
millones de personas y muy a pesar de las persecuciones, de los odios raciales, de
las discriminaciones, de la xenofobia, la hostilidad y la intolerancia, factores que
inexorablemente conducen a crasas violaciones de los derechos humanos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmó que “las
violaciones de los derechos humanos que soportan los migrantes no se dan en
abstracto, sino que se gestan en un determinado contexto y están vinculadas a las
políticas migratorias de los Estados. Esta situación hace imperativa no sólo la
adopción sino el cumplimiento de los instrumentos que resguardan los derechos
humanos de los trabajadores migrantes. Lamentablemente, a pesar de que en la
ONU y OEA hay tratados de protección, el bajo nivel de ratificación de los mismos
se constituye en un obstáculo para la lucha por la defensa de los derechos humanos
de los trabajadores migrantes”.
En Estados Unidos, se violan los derechos humanos fundamentales: civiles y
políticos, pero, también, se violan flagrantemente los derechos económicos,
sociales y culturarles de los pueblos, según pudo comprobar la Comisión de la
Verdad que estuvo integrada por más de cien organizaciones de base de América
Latina, Europa y Asia.
La Comisión de la Verdad trabajó dentro de Estados Unidos y “recibió
documentación y escuchó decenas de testimonios emblemáticos denunciados por
mujeres y hombres pobres, blancos y negros, latinos y asiáticos, jóvenes y
ancianos, veteranos de Irak y madres que han perdido a sus hijos en esa guerra de
ocupación, personas sin vivienda, víctimas del huracán Katrina, desempleados,
migrantes contra quienes levantan muros e implantan restricciones mientras se
legitima su explotación laboral y humana en condiciones de neo-esclavitud,
personas con algún tipo de limitación física, madres cuyos hijos les son arrebatados
por el Estado debido a sus condiciones de pobreza, ciudadanos sin acceso a la
salud, entre otros sectores de la sociedad estadounidense”.
La Comisión de la Verdad denunció que en Estados Unidos se violan todos los
derechos y en especial los denominados de segunda generación: económicos,
sociales y culturales. Esa Comisión informó que en Estados Unidos existen 31
millones de personas que viven por debajo de los índices de pobreza y que
alrededor de 45 millones de seres humanos no tienen acceso a la salud y menos a
otros servicios.
Quiénes violan los derechos humanos se atreven a publicar informes sobre
violaciones de derechos humanos en todos los países y se “olvidan” de presentar
informes sobre las reiteradas violaciones a los derechos humanos de su propia
población y, en particular, de los migrantes. Los contumaces violadores de los
derechos humanos en Estados Unidos son el gobierno federal, las autoridades
legislativas y judiciales, así como las mega-empresas privadas, las grandes
corporaciones y militares y policías. La situación de los derechos humanos en
Estados Unidos se deteriora en forma alarmante desde que llegó al poder -con
fraude de por medio- George W. Bush hijo y a raíz del 11 de septiembre que
produjo, entre otras fatalidades para la humanidad, la “Patriot Act” que redujo los
derechos civiles y políticos con el pretexto de la guerra contra el terrorismo.
CONCLUSIONES:
1.- Estados Unidos administrado por Bush y sus halcones no tiene autoridad, ni
calidad moral para pretender juzgar a otros países libres y soberanos sobre la
situación de los derechos humanos. La doble moral que usa la administración Bush
para referirse a los derechos humanos, la democracia y libertad debe ser
condenada por todos los pueblos libres del mundo.
2.- Estados Unidos en su papel de potencia unipolar y gendarme universal es el
violador número uno de los derechos humanos en todo el mundo.
3.- Estados Unidos, en su obsesión imperial, no es el paradigma de la democracia,
del respeto a las libertades civiles y derechos humanos.
4.- El imperio guerrerista y contumaz agresor, no puede erigirse en modelo de
democracia y menos aún tratar de imponerla en todos los países, porque ha
demostrado poseer una democracia falsa y un falso respeto a los derechos
humanos.
5.- Bush II, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, la Secretaria de Estado
Condoleezza Rice, el vicepresidente Cheney, Abrams, Negroponte, los directores de
la CIA y responsables de los servicios de inteligencia, los comandantes de las
fuerzas armadas invasoras, han acumulado suficientes méritos como para ser
juzgados ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra, crímenes de
lesa humanidad, genocidio, torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes
perpetrados contra sus “prisioneros de guerra” y los países invadidos militarmente.
6.- Solo un movimiento internacional promovido y patrocinado por todos los
pueblos libres y democráticos, por las organizaciones nacionales, regionales y
mundiales comprometidas con la defensa de los derechos humanos y libertades
públicas, podrá encausar a los dirigentes del imperio, ante la Corte Penal
Internacional, para que sean sometidos a un juicio justo e imparcial.
7.- Estados Unidos en primer lugar, los países desarrollados y considerados
potencias, los gobiernos de los países y Estados del Tercer Mundo, deben
comprender que las guerras, la crueldad, injusticias e ilegalidades son causa y
motivo de la persistente violación de los derechos humanos.
8.- Es indispensable que los pueblos del mundo, y en especial los de nuestra
América Latina, estén alertas y vigilantes acerca del proyecto de formación de una
superagencia secreta de servicios de inteligencia adscrita al Pentágono (Ministerio
de Guerra imperial). Sería más poderosa que la tétrica CIA y sus operaciones
clandestinas producirían mayor terror y muerte en todo el mundo. (Washington
Post. 25-01-05)
9.- El terror de las guerras imperiales que siembran muerte y destrucción, las
estrategias y geopolíticas imperiales, así como las tesis de Bush y sus halcones que
amenazan a la humanidad entera con su desaparición, deben ser detenidos ahora
en defensa del irrenunciable derecho a la paz. Si no se actúa ahora, mañana puede
ser tarde.
*Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz Contra la Guerra
Agrupa a intelectuales y representantes de organizaciones sociales del
Ecuador y se formó en el teatro Universitario de Quito al inicio de la última
invasión estadounidense e inglesa a Iraq. IMPORTANTE: Para el Tribunal
Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra, serán muy valiosos sus
comentarios y opiniones sobre este documento.
Mail: [email protected]
Notas:
[1] Amnistía Internacional entregó una versión más corta de este texto a una
audiencia sobre la Legalidad de Detenciones de los Estados Unidos en Guantánamo,
mantenida por el Consejo de Comité Europeo sobre Derechos Humanos y Asuntos
Legales en París, Francia, el 17 de diciembre de 2004.
[2] Incluso el Manual de Interrogación del Ejército de los Estados Unidos, FM 34-52
de 1992, señala que los insurgentes capturados y otro personal detenido, cuya
condición no sea clara, tales como sospechosos terroristas, están dentro de la
protección de prisioneros de guerra, hasta que su condición sea determinada por la
autoridad competente.
[3] Ver ‘USA: Negación a la dignidad humana: tortura y responsabilidad en la
guerra del terror’, Índice: AMR 51/145/2004, Octubre 2004,
http://web.amnesty.org/biblioteca/Indice/ENGAMR511452004.
[4] Nuevos detalles muestran métodos más duros en Guantánamo. New York
Times, 1 de enero del 2005.
[5] Fact Sheet. La condición de los detenidos en Guantánamo. La Casa Blanca, 7 de
febrero del 2002.
[6] Reunión ICRC, 2 de Febrero del 2004. http://www.washingtonpost.c/wp-srv/la
nación/documenta/GitmoMemo02-02 -04.pdf
[7] Detenido marroquí en Guantánamo liberado cuenta a diario Islámico sobre su
penosa experiencia. BBC, 30 de diciembre del 2004.
[8] The New York Times
[9] General George Fay. Testimonio ante el Comité de Servicios Militares del
Senado, 9 de septiembre de 2004.
[10] Ver página 94 de ‘Negación a la dignidad Humana: Tortura y responsabilidad
en la guerra del terror’.
[11] ’Cuando los doctores van a la guerra’ Por M. Gregg Bloche y Jonathan H.
Marks. El Nuevo Diario Médico de Inglaterra, Volumen 352:3-6, 6 de Enero del
2005, Número 1.
[12] El «Southcom» ’investiga’ declaraciones de abuso en Guantánamo. Noticias del
Comando Sur de los Estados Unidos, 5 de enero de 2004.
[13] Ver página 101-102 de Negación a la dignidad Humana: Tortura y
responsabilidad en la guerra del terror’.
[14] Habib vs. Bush. El memorando solicitando el apoyo para la aplicación de su
requerimiento. Acción Civil No. O2-CV-1130 (CKK), en la Corte Distrital de los
Estados Unidos, para Columbia.
[15] Ver página 186 de ‘Negación a la dignidad Humana: Tortura y responsabilidad
en la guerra del terror’.
http://www.altercom.org/article150718.html