Download Destrucción de los virus del cáncer.

Survey
yes no Was this document useful for you?
   Thank you for your participation!

* Your assessment is very important for improving the work of artificial intelligence, which forms the content of this project

Document related concepts

Cáncer cervical wikipedia, lookup

Verruga genital wikipedia, lookup

Transcript
DESTRUCCIÓN DE LOS VIRUS CAUSANTES DE CÁNCER
MEDIANTE RADIOFRECUENCIAS
Royal Raymond Rife fue un brillante científico que tras participar en el desarrollo
de buena parte de la base tecnológica usada hoy en el campo de la Óptica, la
Electrónica y la investigación de microorganismos construyó pieza a pieza -cerca
de 6.000- el denominado Microscopio Universal capaz de aumentar los objetos
hasta 50.000 veces. Y con él descubriría -¡en 1931!- que un virus causaba
cáncer. Para demostrarlo crearía 400 tumores partiendo del mismo cultivo
investigando luego cómo destruir ése y otros posibles virus cancerosos. Fue así
como comprobó que el mejor método era la resonancia. Averiguó primero a qué
frecuencia vibraban virus, bacterias y hongos y luego constató que
incrementando la intensidad de esa frecuencia ¡se podían destruir! Su increíble
descubrimiento fue sepultado en el silencio.
¿Se ha preguntado alguna vez cuántas personas han muerto de cáncer en los
últimos 75 años? Pues si las cifras de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) son correctas oficialmente mueren de media siete millones al año por lo
que el resultado produce escalofríos: 525 millones. Y, sin embargo, si se hubiera
escuchado a Royal Raymond Rife gran parte de ellas quizás hubiera podido
evitarse.
Rife no fue sino un investigador multidisciplinar que dedicó su vida a trabajar
en un mundo sin ordenadores por lo que era necesario viajar hasta su
laboratorio para verificar sus descubrimientos lo que, obviamente, no facilitó
la difusión de su trabajo. No obstante fue admirado, respetado y valorado...
hasta el día en que afirmó conocer el origen del cáncer y la forma de curarlo.
Hoy día oír hablar de aparatos de biorresonancia y del uso de frecuencias
invertidas no es ya algo insólito -al menos para los lectores de nuestra
revista (vea en nuestra web -www.dsalud.com- los artículos dedicados al
Mora, el Quantum, el Quantec, el Papimi o los textos sobre la doctora Hulda
Clark)- pero hace 75 años afirmar que el cáncer podía estar causado por un
virus que podía observarse al microscopio ¡vivo! y que además podía
bloquearse o destruirse con frecuencias resonantes era algo para lo que no
estaban preparados los científicos de la época. Y demostrarlo suponía
además ser condenado al ostracismo por los médicos oficialistas -ayer como
hoy- sobre todo en una época donde los soportes de información eran tan
vulnerables al fuego y los aparatos tan fáciles de destruir como difíciles de
reconstruir.
Bien, pues vamos a contarles una historia del pasado que podía haber
cambiado el presente del cáncer y de muchas otras enfermedades. Una
historia que se repite una y otra vez -aunque con diferentes matices- cuando
quienes controlan el sistema sanitario se sienten en peligro. Y si no que se lo
pregunten a Rafael Chacón, hijo de Fernando Chacón, creador del Bio-Bac,
que a buen seguro narrará a todo el que quiera oírle las enormes similitudes
entre su caso y el de Rife. Y no sólo porque ambos situaran el origen del
cáncer en el mundo microscópico, en los virus y bacilos, sino por la respuesta
del sistema ante la evidencia de los resultados obtenidos: el bloqueo
informativo, la amenaza a los médicos, la agresión física y, en algunos casos
-como veremos-, la muerte. Así es la historia de Rife. Y conmueve por su
paralelismo con nuestro presente, por sus implicaciones -75 años hace de
sus descubrimientos ignorados y ahora reivindicados por algunos estudiososy porque es también una historia cargada de intrigas que denuncia
abiertamente el comportamiento de los poderosos de todos los tiempos.
A la hora de entender lo sucedido con Rife es también preciso recordar que
fue contemporáneo de Al Capone -el gran jefe de la Mafia durante la Ley
Seca en cuya agenda estaban anotados los nombres de lo más granado del
establishment norteamericano- y que el sistema mafioso y sus métodos se
habían extendido por la sociedad hasta el punto de que hubo que formar un
grupo especial de "Intocables" -incorruptibles- para poder capturarle. Al
Capone ingresaría finalmente en Alcatraz en 1934 donde moriría en 1947
pero no por asesinato sino por evasión de impuestos. Sus métodos, sin
embargo, crearon escuela entre la "gente de orden".
ROYAL RAYMOND RIFE
"Antes de mi descubrimiento sobre el origen del cáncer y otras enfermedades
-escribiría Rife en su trabajo Historia del desarrollo de un tratamiento eficaz
para el cáncer y otros virus, bacterias y hongos en 1953- había tratado de
encontrar evidencias con los microscopios habituales de investigación.
Observé todos los tipos de tejidos malignos para tratar de encontrar algún
rastro sobre la causa. Sentía que el origen de la malignidad se encontraba en
algún tipo de microorganismo. Y comprendí que para encontrar la causa
tendría que desarrollar mejores medios de observación. Así que diseñé y
construí cinco microscopios en el laboratorio con una potencia de 5.000 a
50.000 aumentos. Trabajando con 17.000 aumentos y superiores ya pueden
verse nuevas células y microorganismos. Después de aislar virus y otros
organismos patógenos se me ocurrió la idea de que quizás fuera posible
crear una frecuencia electrónica que entrara en coordinación o resonancia
con los constituyentes químicos de un organismo dado o virus y así
desvitalizar, con dicha frecuencia, el organismo o virus en cuestión. Usé el
Instrumento Inicial de Frecuencia por primera vez en laboratorio en 1920.
Finalmente, en 1931, descubrí la transformación del virus del cáncer y el
tratamiento con éxito para ésa y otras enfermedades observando
directamente los efectos de la aplicación de frecuencias a través del
Microscopio Universal. Con este tratamiento no se destruye ningún tejido, no
se siente ningún dolor, no se oye ningún ruido y no se nota ninguna
sensación. Un tubo se enciende y 3 minutos después el tratamiento se
completa. El virus o la bacteria queda destruido y el cuerpo se recupera
después de forma natural del efecto tóxico de ese virus y/o bacteria".
Rife supo describir en pocas líneas unos descubrimientos que podían haber
cambiado el abordaje del cáncer. ¿Eran sólo las palabras de un loco? No lo
parece. La consideración que tuvieron sus descubrimientos en un principio,
los testimonios clínicos de algunos de sus colegas y la validación que con el
paso de los años van adquiriendo algunos de sus postulados convierten su
odisea en una aventura que aún no ha terminado.
Rife nació el 16 de mayo de 1888 en Elkhorn (Nebraska, EEUU). En 1913 se
casó y viajó a San Diego donde llevó a cabo la mayor parte de su trabajo.
Rife estaba fascinado por la Bacteriología, los microscopios y la Electrónica.
Estudió durante 6 años con Hans Luckel -científico óptico de Carl Zeiss- y
realizó todas las microfotografías para el Atlas de Parásitos publicado por la
Universidad de Heidelberg (Alemania). Especialmente dotado para la
Mecánica sería capaz de construir él mismo cinco modelos distintos de
microscopios hasta dar con el denominado Microscopio Universal (1931)
compuesto por cerca de 6.000 piezas lo que le hizo prácticamente
irreproducible para uso comercial por su complejidad artesanal, su alto coste
y que era fácilmente destruible. Empero, con él consiguió ver el ciclo vital de
virus y bacterias en vivo. Y esos trabajos con tan impresionantes
microscopios le llevaron a su primera afirmación revolucionaria: el cáncer
estaba provocado por un virus... y ¡los virus son una forma del ciclo vital de
las bacterias!"La razón por la que nunca se han observado los virus en su
verdadera forma -señalaría Rife- ni su asociación con una determinada
enfermedad es porque los mejores microscopios de investigación no son
capaces de mostrarlos; primero, a causa de una falta de suficiente potencia
de aumento; y segundo, debido a que dado el diminuto tamaño de estos
microorganismos era imposible tintarlos con ningún método conocido. Hasta
que encontré un método para hacerlo. Los virus se marcan con una
frecuencia lumínica que resuena con los constituyentes químicos de las
partículas o microorganismos bajo observación. La visibilidad de la partícula,
virus o microorganismo se obtiene por el uso de bandas monocromas que
proporcionan iluminación a través de una serie de prismas rotatorios de
cuarzo en el Microscopio Universal. La rotación de las bandas de luz en los
prismas de cuarzo controla el incremento o disminución de la frecuencia
luminosa. Con el control completo de la luz se crea una frecuencia que entra
en resonancia con los constituyentes químicos del virus bajo observación y
así es posible observar el virus en su verdadero índice químico refractivo. El
control de la luz (en el Microscopio Universal y los otros microscopios de
Investigación Rife) es el factor más importante para la visualización del virus
y de cualquier microorganismo. Esto no se puede lograr con cualquier fuente
convencional de luz. Ésa es la razón por la que otros grupos de investigación
no han encontrado el virus del cáncer".
Es preciso recordar aquí que los átomos que componen una molécula se
mantienen juntos en su configuración molecular mediante un enlace
energético que proporciona una frecuencia electromagnética específica. El
resultado al usar una longitud de onda resonante es que el microorganismo
que es invisible a la luz blanca se hace repentinamente visible en un destello
brillante de luz cuando es expuesto a la frecuencia que resuena con su propia
firma espectroscópica distintiva. Este principio puede ser ilustrado usando
una nota musical intensa para hacer estallar una copa de cristal: las
moléculas de la copa están oscilando a la misma armónica de esa nota
musical; es decir, están en resonancia. Y dado que cada cosa tiene una
frecuencia de resonancia diferente hay -literalmente- cientos de trillones de
diferentes frecuencias de resonancia. Y, por tanto, cada especie y molécula
tiene la suya propia.
El 20 de noviembre de 1931 cuarenta y cuatro doctores asistieron a una cena
anunciada como El fin de todas las enfermedades en la propiedad de
Pasadena (California, EEUU) del doctor Milbank Johnson, miembro de la junta
directiva del Hospital de Pasadena y persona influyente en los círculos
médicos de Los Ángeles. El motivo de la cena era homenajear a Rife y al
doctor Arthur Kendall, profesor en la Escuela Médica del Noroeste y
diseñador del "medio de cultivo K" para el crecimiento de microorganismos.
Para entonces el ya famoso internacionalmente Smithsonian Institute se
había hecho eco en su publicación anual de los trabajos de Kendall y Rife que
permitían ver un microorganismo mortal del tamaño de un virus vivo por vez
primera. "Cuando se obtuvo el ángulo de refracción opuesto -puede leerse en
la publicación del Smithsonian Institute- tras ajustar los prismas polarizantes
al menos 4.8 grados los cultivos del virus fueron iluminados por las bandas
monocromáticas resonantes con los constituyentes químicos del bacilo
tifoideo, pequeño, oval, activamente móvil; se observaron los cuerpos azul
turquesa brillantes con una ampliación de 5.000 aumentos en alto contraste
con el entorno descolorido e inmóvil del medio.
Estas pruebas fueron repetidas 18 veces para verificar los resultados."
El 22 de noviembre de 1931 Los Angeles Times se hacía eco de la importante
reunión médica y de su significación científica. Pocos podían discutir los
hallazgos de Rife. La prestigiosa revista Science publicó el 11 de diciembre de
1931 una noticia titulada Cuerpos filtrables son observables con el
microscopio Rife. El artículo describía el cultivo de Kendall, los cuerpos azul
turquesa que eran la forma filtrada del bacilo tifoideo y el microscopio de
Rife. "La luz usada con el microscopio del Dr. Rife -incluía la descripción- se
polariza, es decir, pasa a través de cristales que paran todos los rayos
excepto los que vibran en un plano particular. Por medio de un prisma de
reflejo doble es posible dar vuelta a este plano de vibración en cualquier
dirección deseada controlando exactamente la iluminación de los objetos más
diminutos".
Ese mismo año -1931- Rife, durante sus experimentos, había expuesto de
forma involuntaria un tejido de cáncer de pecho normal a luz ultravioleta de
banda ancha procedente de un tubo de gas argón durante 24 horas. El
cultivo fue examinado después bajo el Microscopio Universal a 10.000
aumentos y Rife descubrió que se encontraba repleto de microbios ovoides
animados de 1/15 micras de largo y 1/20 micras de ancho a los que
denominó virus BX del cáncer. Este virus BX del cáncer fue cultivado catorce
veces, de un medio K pasó a otro medio K. Rife observó que el virus BX del
cáncer se multiplicaba y permanecía de forma constante. El hecho de que el
virus BX del cáncer pudiera multiplicarse en un medio de crecimiento no
viviente, estéril, le indicaba que ese virus BX del cáncer era un
microorganismo diferente al normalmente aceptado como virus con una
estructura biológica dependiente de su metabolismo celular para regenerarse
(multiplicarse) y propagar su existencia. Finalmente demostró que el virus
BX o virus del cáncer refractaba un color rojo púrpura.
LA NATURALEZA DEL VIRUS DEL CÁNCER
Rife encontró que el virus del cáncer podía cambiar a otras formas o ciclos de
sí mismo simplemente modificando su entorno de crecimiento. "Alterando el
'medio K' levemente -escribía Rife en 1953- no tenemos un 'BX' -como
hemos clasificado este virus del cáncer- sino lo que llamamos un 'BY'. En
esta etapa o forma sigue siendo un virus pero mucho mayor que el 'BX
inicial'. Todavía retiene un índice de refracción púrpura rojo pero no
atravesará la porosidad del filtro de porcelana W. En esta etapa 'BY' requiere
un filtro 'N' mucho más grueso. En su etapa siguiente este microorganismo
se presenta en forma de bacilo cocoide. Esta forma puede ser visualizada
fácilmente con el microscopio estándar de la investigación cuando está
tintada correctamente con una combinación de un violeta de nitrato de plata
y violeta genciana. Si alteramos los medios otra vez pasará a hongos
crytomyces pleomorphia. Ninguna de estas formas pueden cambiarse de
nuevo en 'BX' en un período de 6 horas y producirán en el animal de
experimentación un tumor típico con toda la patología del tejido neoplásico
verdadero de la cual podemos recuperar otra vez el microorganismo 'BX'.
Este proceso completo se ha duplicado 300 veces con resultados idénticos y
positivos. Después de un año tomamos este cultivo de hongos inactivos
crytomyces pleomorphia y los cultivamos en sus propios medios de base
asparagus y nos encontramos con que ya no había más crytomyces
pleomorphia ni organismos monococoides como los que se encontraban en
los monocitos de la sangre, ni más 'BX' o 'BY' sino que desde el virus inicial
aislado directamente de la masa tumoral del pecho habíamos llegado a un
Bacilo Coli capaz de pasar cualquier método conocido de análisis del
laboratorio".
Rife habría probado así el pleomorfismo. Habría demostrado cómo el virus de
cáncer cambia su forma dependiendo de su ambiente. Habría confirmado el
trabajo de Bechamp, de Kendall, de Rosenow, de Welch y de un ejército de
bacteriólogos pleomorfistas que vendrían después de él y que tuvieron que
combatir contra el sistema. Pero sus trabajos fueron destruidos.
Barry Lynes, en el libro que reivindicó en 1976 la memoria de Rife -The
Cancer Cure That Worked!-, escribió que Rife había llegado a afirmar: "En
realidad no son las bacterias mismas las que producen la enfermedad sino
que son los componentes químicos de estos microorganismos actuando sobre
el metabolismo desequilibrado de la célula del cuerpo humano los que la
provocan. También creemos que si el metabolismo del cuerpo humano está
perfectamente equilibrado o contrapesado puede no enfermar".
En 1960, con motivo del juicio contra uno de sus socios del que hablaremos
más adelante, Rife llegó a afirmar que el virus se origina en las bacterias
"como un pollo pone un huevo". Reflexionando sobre ese punto Gary Wade,
en su obra El doctor Rife y la muerte de la industria del cáncer, se
preguntaba en voz alta: "¿Una o más proteínas microbio o compuestos
químicos pueden generarse y pueden ser liberados dentro de una célula de
mamífero por un microbio parasitario? ¿Estas proteínas o compuestos
pueden actuar como mensajeros y abrir o cerrar puertas o bombas de iones
en las membranas celulares? ¿Puede esto causar que una secuencia genética
que normalmente sólo es iniciada durante el desarrollo embrionario
temprano se inicie de nuevo y provoque que la célula se vuelva cancerosa?
Yo creo que la respuesta a todas estas preguntas es sí.
Hay muchas otras posibilidades claro, es decir, algunos de esos fragmentos
de la proteína pueden actuar como proteínas promotoras o pueden
combinarse con y quitar proteínas bloqueadoras permitiendo a una proteína
promotora unirse a una sucesión de ADN e iniciar la transcripción de ADN".
Rife, que sepamos, no descendió a esos niveles sólo al alcance de la más
moderna bioquímica. Después de aislar el virus del cáncer su paso siguiente
era destruirlo. Llegó a creer que podría encontrar una Frecuencia Oscilatoria
Mortal para cualquier organismo patógeno y a ello dirigió su investigación
cultivando y probando varios patógenos con su máquina. Durante su
investigación documentó las frecuencias precisas que destruyen organismos
específicos. Trabajando con Kendall, Rife pudo mostrar que muchas
enfermedades bacterianas contagiosas -si no todas- podrían curarse usando
este tratamiento.
Y también el cáncer. Rife lo hizo con su Instrumento de Frecuencia una y otra
vez. Lo hizo con los animales de experimentación inoculándolos, dejando
crecer los tumores y después matando al virus en sus cuerpos con sus
instrumentos ajustados a la misma frecuencia del "BX". El tratamiento
humano era solamente un paso más. Y en 1934 se produjo el primer estudio
clínico, principio del fin de Rife porque demostraría que con sus frecuencias
era capaz de conseguir la recuperación de enfermos terminales.
"Los resultados son exactamente idénticos con los animales de
experimentación que con los cultivos-afirmaría Rife-. Estas pruebas fueron
realizadas con éxito cerca de 400 veces en animales de experimentación
antes de intentarlo en casos humanos con carcinoma. El primer trabajo
clínico sobre cáncer fue terminado bajo la dirección del doctor Milbank Jonson
y la supervisión de un comité de investigación especial médica de la
University of Southern California. Eran 16 casos, tratados en la clínica con
diversos tipos de malignidad. Después de 3 meses, 14 de estos casos
terminales se reconocieron como clínicamente curados por el staff de cinco
doctores médicos del comité y por el doctor Alvin G. Foord, patólogo del
grupo. Los tratamientos consistieron en 3 minutos con el Instrumento de
Frecuencia que fue ajustado a la frecuencia oscilatoria mortal para el 'BX' (en
intervalos de 3 días). Se encontró que dejando transcurrir un tiempo entre
los tratamientos se lograban mejores resultados que en los casos tratados
diariamente. Ese intervalo permite al sistema linfático absorber y eliminar los
residuos tóxicos producidos por la desvitalización de las partículas muertas
del virus. No hay subida de la temperatura corporal perceptible más allá de lo
normal en ninguno de estos casos durante o después del tratamiento con el
Instrumento de Frecuencia".
En 1956 el doctor James Couche quiso dejar testimonio de lo que había
observado en la clínica de Rife. Barry Lynes recoge en el libro citado
anteriormente su testimonio. "Vi muchos casos -afirma Couche-. El que más
me impresionó fue un hombre tambaleándose, en estado terminal; era un
saco de huesos. Colocado en una camilla, el doctor Rife y el doctor Johnson
me dijeron: 'Siente el estómago de este hombre'. Puse mi mano en la
cavidad donde estaba su estómago; su espina dorsal y su vientre estaban
tocándose. Su estómago era apenas una masa sólida, algo con la forma de
un corazón. Era dura. Y pensé para mí: 'Bueno, nada puede hacerse por él'.
Sin embargo, le dieron un tratamiento con las frecuencias de Rife y en el
transcurso de seis semanas a dos meses, ante mi asombro, se recuperó
totalmente".
UNA HISTORIA DE TERROR
Cualquiera hubiera pensado que a partir de ese momento habrían comenzado
a repicar las campanas pero no fue así. Los primeros resultados llevaron a
algunos médicos como Kendall, Johnson y muchos otros a trabajar con las
frecuencias de Rife obteniendo muy buenos resultados pero, al mismo
tiempo, despertaron las envidias de un influyente sector de la clase médica.
Uno de los trabajos que mejor recoge la persecución a la que fue sometido
Rife fue escrito por Aubrey Scoon en la revista Everyday Practical Electronics
en abril del 2001 con el título El fin de todas las enfermedades. ¿Puede la
enfermedad curarse electrónicamente?
"Durante ese tiempo -escribe Autrey- surgió un nuevo jugador: Morris
Fishbein, editor del Journal of American Medical Association (AMA) entre
1924 y 1949. Fishbein era un hombre muy rico y poderoso que por ese
tiempo poseía todo el accionariado del AMA y tenía conexiones políticas
sumamente poderosas. Fishbein se acercó a Rife con una oferta para
comprar los derechos exclusivos de su tecnología pero éste se negó".
Al parecer ya en una ocasión anterior Fishbein había intentado adquirir los
derechos de un producto herbario descubierto por Hany Hoxey que
presentaba propiedades anticancerígenas y cuando éste se negó a vender
inició una auténtica persecución contra él. De hecho Hoxey fue arrestado 125
veces ¡en 16 meses! Los cargos nunca pudieron probarse pero acabó
arruinado.
"Fishbein -relata Scoon- hizo lo mismo con Rife. Funcionarios de la AMA
empezaron a visitar a los doctores que estaban usando las máquinas de Rife
y les informaron de que serían expulsados del registro médico si no cesaban
en su actividad inmediatamente. Muchos cedieron y entregaron sus máquinas
a los investigadores de la AMA o permitieron que fueran destruidas.
Otros se negaron. Muchos fueron arrestados o sus equipos y notas recogidas
y destruidas por agentes de la FDA (Administración Federal para la
Alimentación y los Medicamentos). Fishbein se negó a permitir que se
publicara referencia alguna del trabajo de Rife en los diarios de la AMA y al
parecer también presionó a otros diarios médicos instándoles a que no
publicaran nada sobre el trabajo de Rife porque todo era un fraude. Varios
médicos se opusieron a ello. Incluso Johnson, activamente. Muchos de los
médicos que habían asistido al banquete de Johnson para Rife en 1931,
temiendo la pérdida de sus licencias, empezaron a negar que hubieran oído
alguna vez de Rife... a pesar de que muchos se habían fotografiado con él en
el banquete".
En 1939 un ingeniero llamado Philip Hoyland -empleado de la compañía
Beams Rays Inc., fundada por Rife para comercializar su dispositivopresentó un pleito contra la compañía afirmando que él y no Rife había
inventado la máquina; y que había sido él y no Rife quien había desarrollado
la teoría inicial. Además se permitió introducir modificaciones en las
máquinas fabricadas por la compañía.
Rife ganó finalmente el pleito pero el coste llevó a la ruina a la compañía
Beams Rays Inc. Y su reputación quedó además dañada por las máquinas de
inferior calidad que Hoyland había enviado usando su nombre. Ése fue el
inicio de la decadencia de Rife que por entonces comenzó a beber aunque
todavía volvería a tratar de reivindicar su trabajo. Algo que le resultó muy
difícil dadas las circunstancias. Porque, como en las mejores películas de cine
negro, tras las amenazas llegó la violencia.
"Por esa misma época -recuerda Scoon- el laboratorio de Rife sufrió un
aluvión de robos. Sus microscopios fueron destrozados y finalmente ardió
todo en un incendio provocado (la mayoría de sus notas fueron destruidas).
Nadie fue detenido o perseguido por ello. Otro médico, el doctor Nemes -que
había montado un laboratorio independiente y confirmado algunos de los
resultados de Rife- apareció muerto en el incendio de su laboratorio y todas
sus notas e investigación se perdieron también. Un tercer laboratorio que
trabajaba en confirmar el trabajo de Rife, el Laboratorio Burnett, ardió
también misteriosamente y toda la investigación quedó destruida".
Y tras la intimidación física, la muerte. "En 1940 -continúa el dramático
relato- otros dos médicos que habían apoyado a Rife, Cooperson y Clayton,
fueron visitados por funcionarios federales que confiscaron sus equipos y
notas. Más tarde fueron encontrados muertos. Supuestamente se habían
suicidado con veneno. En 1944 Johnson convocó una rueda de prensa y
anunció que la cura para el cáncer de piel había sido encontrada y que haría
públicos los resultados clínicos. Hay testimonios que señalan que a Johnson
ya se le habían aproximado 'representantes de la industria farmacéutica' que
le ofrecieron dinero por olvidarse de la información sobre el trabajo de Rife.
Al parecer se negó. También había sido presionado por Fishbein. La noche
anterior a la conferencia de prensa Johnson murió de forma tan repentina
como misteriosa y todas sus notas se declararon 'perdidas' por los ejecutores
de su testamento. Su muerte se registró como 'muerte accidental' y no tengo
los detalles. Hay testimonios, sin embargo, que señalan que su cuerpo fue
exhumado por investigadores del FBI que concluyeron que había sido
envenenado".
A la vista de lo ocurrido no faltó quien decidió replantearse sus lealtades. "El
doctor Artbur Kendall, -concluye su relato Scoon-, uno de los partidarios más
prestigiosos e influyentes de Rife, aceptó de repente 250.000 dólares para
retirarse a México y desapareció de escena. George Dock, otro miembro del
equipo clínico de Rife, respetado e influyente, también aceptó otra
importante cantidad a cambio de retirarse. Muchos partidarios de Rife fueron
convencidos. Ése fue el trabajo de las compañías de medicamentos, ansiosas
por suprimir una tecnología que volvería virtualmente obsoletos todos los
tratamientos con fármacos. Rife fue perseguido por la FDA y la AMA. Fue
incapaz de practicar sin la intervención oficial y continuó su declive de la
mano del alcohol. Eso, sin embargo, no lo detuvo. Y en 1958 Rife se asoció
con un hombre llamado John Crane bajo los auspicios de una nueva
compañía llamada Life Labs Inc".
Apenas dos años después, en 1960, se hacía una incursión en los
laboratorios de John Crane. Se confiscaron 40.000 dólares en máquinas,
instrumentos de frecuencia, datos de diseños, archivos de investigación e
informes, fotos de las paredes, cartas privadas, facturas y grabaciones en
cinta. Crane afirmó que todo se llevó a cabo sin mandato judicial. Así se
terminó con toda la investigación que se había reunido durante 10 años de
trabajo. Como en 1939, volvieron a repetirse las visitas a los médicos que
estaban experimentando con las máquinas obligándoles a que las
abandonaran. Crane fue juzgado en la primavera de 1961. Y aunque había
gran cantidad de documentación que apoyaba la efectividad de la terapia de
Rife/Crane no se les permitió usarla en el juicio. Crane fue sentenciado a 10
años de cárcel de los que cumplió encerrado 3 años y 1 mes. Rife se marchó
a México para evitar ser detenido y se le impidió declarar por escrito.
Y HASTA AHORA…
Nunca podrá saberse si eran ciertos o no todos los detalles de la
investigación de Rife. Como la lista de frecuencias o su aplicación, algo sobre
lo que ha habido controversias con el paso del tiempo. Por ejemplo: ¿eran las
frecuencias o las armónicas de una frecuencia particular lo que Rife utilizaba
para la destrucción de los virus? Tampoco podrá demostrarse la validez de su
técnica de iluminación como método de diagnóstico aunque pasos en
direcciones paralelas ya se están dando. "Podemos determinar en el 90% de
los casos las personas que tienen carcinoma mediante el examen de una
muestra de sangre en apenas 30 minutos -aseguró Rife-. También hemos
encontrado que en muchos tipos de epitelioma el tejido del carcinoma no
posee conductividad alguna si la medimos con un galvanómetro de péndulo
lo que nos permite contornear y determinar la localización de un tumor sin el
uso de radiografías. También se ha determinado que cualquier caso de
malignidad tratada con radiactividad produce efectos dañinos sobre el tejido
muchos meses después de que se hayan aplicado los tratamientos. El tejido
destruido o el tejido dañado es un banquete natural para los parásitos.
También hemos encontrado que los tumores tratados con este método
responden menos fácilmente al tratamiento de nuestros instrumentos de
frecuencia".
Grupos de investigadores tratan hoy en todo el mundo de reconstruir su
trabajo pero quizás sea ya imposible dada la destrucción sistemática de sus
notas. Alguno de los modelos de sus microscopios se conservan pero no
funcionan, probablemente autosaboteados.
A pesar de lo cual la Biorresonancia como terapia empieza a hacerse hueco
en toda Europa. Aunque quizás lo más paradójico sea que la propia industria
oncológica muestra en la actualidad vivo interés en los trabajos de Rife. La
compañía germano-húngara Hot OncoTherm, fabricante de equipo oncológico
para hospitales y clínicas, comercializa una unidad -EHY 2000- que afirma
específicamente utilizar la modulación Rife en combinación con la hipertermia
local como parte de su terapia contra el cáncer. Según afirma la compañía, el
uso de la terapia se basa en una amplia investigación hecha en una
universidad de Hungría que recoge más de 20 estudios clínicos llevados a
cabo en Hungría, Países Bajos, Alemania y Japón.
El profesor húngaro Andras Szasz, consultor técnico de Hot OncoTherm, fue
el encargado de supervisar la investigación sobre el método Rife en Hungría
antes de incluir sus frecuencias en el EHY-2000. "Nosotros usamos
frecuencias Rife en nuestros dispositivos de hipertermia -nos comenta Szaszpero no las clásicas, desarrolladas por Rife sino unas especiales desarrolladas
a partir de la Fisiología fractal. Nosotros las denominamos RIFE -Radiation
Initialized Field Effect-. Incluimos pues modulación RIFE en nuestro EHY2000 dispositivo de Oncotermia pero está lejos de ser la convencional de
Rife".
Sean o no exactamente las frecuencias de Rife -75 años han pasado desde su
formulación - lo cierto es que los nuevos conceptos sobre el uso de la
electricidad van penetrando poco a poco en la Oncología oficial. "El método
de Electrohipertermia -afirma Szasz en su artículo Electro-hyperthermia: an
Effective Treatment in Oncology- es uno de los métodos más eficaces de
tratamiento en Oncología. Altamente selectivo, es indoloro y seguro. La
Electrohipertermia añade ventajas a los demás métodos de hipertermia ya
que prolonga la eficacia del tratamiento térmico con los atérmicos"
(animamos al lector a leer en nuestra web los artículos que sobre la eficacia
de la Hipertermia en el tratamiento del cáncer hemos publicado ya en la
revista).
Agregaremos que la unidad EHY-2000 cuenta con los certificados necesarios
para su comercialización en la Unión Europea y ya está usándose en varios
hospitales y clínicas de Europa. Y que según afirma el fabricante en su página
web "en recientes ensayos clínicos realizados en Alemania esta combinación
ha mostrado ser aproximadamente un 20% más eficaz en el tratamiento del
cáncer que los métodos convencionales". Rife fue ignorado, acosado y
perseguido. Solicitó que su generador de frecuencias fuera probado por el
Departamento de Salud, Educación y Bienestar del Gobierno norteamericano,
el National Research Council, la American Cancer Society, el Sloan Kettering
Institute, el International Cancer Clinic y muchos otros. Y ninguno mostró el
más mínimo interés en realizar una demostración práctica. Bueno, ninguno
no. "La Sociedad Americana contra el Cáncer -escribió Rife- estuvo
interesada hasta que averiguaron que ni John Crane ni yo éramos médicos.
Entonces llamaron a Crane y le dijeron que habían decidido cancelar el
proyecto propuesto que les habría mostrado cómo aislar el virus, hacerlo
virulento, hacer crecer tumores cancerígenos y eliminar el cáncer
electrónicamente.
Ellos se gastan millones en drogas pero nada en electrónica a menos que
sirva para complementar los tratamientos radiactivos que provocan tejidos
cicatriciales terribles y quemaduras en el interior del organismo por lo que la
persona tiene que tomar una gran cantidad de medicamentos y calmantes
para controlar el dolor. El negocio del medicamento consigue diez mil
millones de dólares anualmente sólo en cáncer y con ese dinero han podido
sacar adelante una ley inconstitucional que declara que las personas con
cáncer sólo serán tratadas por los médicos con Radioterapia, tratamientos
radiactivos y cirugía creando lentamente un monopolio del medicamento para
tratar el cáncer".
Y eso que en su tiempo no había comenzado aún el imperio de la
Quimioterapia. Lo de arriba, como lo de abajo; lo de ayer como lo de hoy.
Pero al menos que se sepa que Royal Raymond Rife propuso ya en 1931
curar el cáncer con Biorresonancia.