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PRESUPUESTOS DE TIEMPO (PT): CÓMO REGISTRAR Y ANALIZAR LA
COMPLEJIDAD
DE
LOS
TIEMPOS
EDUCATIVOS,
SOCIALES
Y
PSICOSOCIALES EN LA SOCIEDAD RED
Nuria Codina1, José Vicente Pestana1, José Antonio Caride2, Belén Caballo2
Cntacto: [email protected]
1
Departament de Psicologia Social, Universitat de Barcelona. PsicoSAO (Grup de
Recerca en Psicologia Social, Ambiental i Organitzacional 2009SGR210). Red
OcioGune
2
Departamento de Teoría da Educación, Historia da Educación e Pedagoxía Social,
Universidade de Santiago de Compostela. SEPA (Grupo de investigación Pedagoxía
Social e Educación Ambiental). Red OcioGune
Los estudios del comportamiento mediante los presupuestos de tiempo (PT) han hecho
avanzar el conocimiento y la sistematización de varios de los aspectos metodológicos de
esta técnica. No obstante, las dificultades que plantean el registro y la valoración de la
experiencia vinculada a los tiempos educativos, sociales y psicosociales, ponen de
manifiesto que la vertiente subjetiva de la realización de actividades es un fenómeno
complejo que debe ser tratado como tal. Sobre estas premisas, proponemos la aplicación
de los PT siguiendo los planteamientos de la Metodología Cualitativa Secuencial, como
una manera de dar cuenta de la complejidad de las realidades asociadas a la experiencia
de los tiempos educativos, sociales y psicosociales.
El desarrollo de nuestra propuesta se inicia con una breve explicación de la evolución de
los PT, esto es, desde su uso como registros de la mera realización de actividades, hasta
la incorporación en su estructura de variables de corte psicológico y social (motivación,
satisfacción o bienestar). Con esto, se destacan las tensiones entre el interés por registrar
con precisión y simplicidad la experiencia subjetiva —vinculada a los tiempos
educativos, sociales y psicosociales— y la complejidad que la caracteriza, en cada
persona y en sus formas de proyectar sus vivencias en la cotidianeidad. Mucho más aún,
cuando algunas de las lecturas acerca de la sociedad que tenemos insisten en mostrar su
liquidez (Bauman, 2007) y/o atemporalidad (Castells, 1998).
Como respuesta a estas tensiones, se sugiere la aplicación de los PT según las
directrices de la Metodología Cualitativa Secuencial. Este procedimiento incorpora un
1
análisis que, sin renunciar al dato cuantificado o cuantificable, no limita la libertad de
quien participa al recoger la información y minimiza la inferencia o la influencia de la
interpretación subjetiva de quien investiga. Esta alternativa en el uso de los PT se
ejemplifica con una aplicación cuyo objetivo consiste en valorar la no linealidad de la
experiencia vinculada a los tiempos educativos, sociales y psicosociales; atendiendo,
específicamente, a las características de los procesos de recogida y análisis de los datos.
En este sentido nuestra propuesta, además de posibilitar el registro y el análisis de la
complejidad de los tiempos educativos, sociales y psicosociales, permite replantear las
intervenciones de cariz psicológico y social, orientadas a favorecer el desarrollo de la
persona vinculado a la experiencia de su vida cotidiana. Una tarea que, ya sea implícita
o explícitamente, también tiene connotaciones educativas y formativas
Presupuestos de tiempo. Tiempos Educativos. Tiempos psicosociales. Complejidad.
Análisis cualitativo.
2
INTRODUCCIÓN
La mayoría de las personas tenemos muy presente que el tiempo es un bien escaso para
todos, pero no ha sido hasta principios del siglo XX que las sociedades modernas han
empezado a interesarse por conocer cada vez mejor cómo consumen el tiempo sus
ciudadanos; lo que se ha correspondido con un progresivo incremento de académicos,
analistas y políticos preocupados por satisfacer esta necesidad de conocimiento, de
descubrir nuevos aspectos del uso y consumo del tiempo o de perfeccionar instrumentos
para analizar empíricamente la planificación, organización o aprovechamiento del
tiempo. De este modo, en la actualidad, el estudio de los usos del tiempo está
constituido como un ámbito de conocimiento que cuenta con numerosas investigaciones
empíricas, discusiones científicas y debates sobre las metodologías idóneas para
explicar e interpretar sus realidades, instituciones especializadas en el análisis del
tiempo, propuestas de categorización de los usos del tiempo, divergencias
epistemológicas sobre hacia dónde y cómo debe avanzar su investigación, etc.
En este contexto, una de las cuestiones que más preocupa y ocupa a un número
considerable de investigadores es el análisis de los aspectos subjetivos del uso del
tiempo. Aunque los avances que se han venido realizando son valiosos, existen
dificultades y desacuerdos respecto a cómo estudiar esta dimensión. En el presente
trabajo, desde la perspectiva de las ciencias del comportamiento y atendiendo al
bienestar de la persona y la sociedad, se presenta una propuesta metodológica para
registrar los usos del tiempo y diversos aspectos subjetivos del mismo respetando su
complejidad.
REGISTRO DEL USO DEL TIEMPO: QUÉ, CUÁNTO Y CUÁNDO
El interés por el registro preciso de todas y cada una de las actividades que realizan las
personas durante un periodo de tiempo determinado, ya estaba presente en las primeras
grandes recolecciones sistemáticas de datos sobre usos del tiempo. Y, sea por el
minucioso trabajo que se realizó entonces, o por el acierto inicial en el modo de
investigar el uso del tiempo de las personas, aquellos instrumentos y estudios están muy
presentes en la investigación actual. En efecto, al margen de algunas aproximaciones
3
previas que relataban los usos del tiempo, las investigaciones referentes por excelencia
son el primer estudio gubernamental para la planificación del trabajo y los usos del
tiempo, realizado en 1924 en la Unión Soviética, y el primer estudio internacional de
que comparaba los usos del tiempo en 13 ciudades de 11 países (1965-1966). El valor
que se le reconoce a estos estudios se fundamenta en que: con el trabajo soviético que
dirigió Strumilin, se elaboró el instrumento más completo y mejor diseñado hasta aquel
momento; y, con el estudio internacional que coordinó Szalai, se creó el primer sistema
de categorías para unificar los análisis y poder hacer estudios comparativos, cometido
con el está comprometido desde 1990 el EUROSTAT a través del proyecto European
Harmonised Time Use Survey (HETHUS) (Gershuny, 2011; Niemi, 2006; Harvey y
Pentland, 1999; Juster y Stafford, 1991; Robinson, 1985).
Los instrumentos que utilizaron estos estudios son los conocidos como presupuestos de
tiempo o diarios de tiempo. En su forma más simple, las personas responden al
instrumento registrando, de forma sistemática y organizada, qué han realizado durante
un determinado periodo de tiempo, normalmente 24 horas. Se trata de un registro
secuencial en el que se incluye la hora de inicio y la hora de finalización de todas las
actividades realizadas. La forma más simple de diarios de tiempo se puede ampliar y
adaptar para responder a distintos objetivos de estudio, esto básicamente se lleva a cabo
con la introducción de nuevas cuestiones que complementan el simple registro de una
actividad, con sus horas de inicio y finalización.
La utilización de los presupuestos de tiempo puede proporcionar mucha información
relevante para la organización social o la justificación de ciertas transformaciones o
innovaciones sociales. Así, se ha visto que son útiles para introducir cambios
económicos, organizar el desempeño laboral, promover ciertos ocios, gestionar el
turismo, comparar la distribución del trabajo doméstico entre hombres y mujeres,
valorar los tiempos dedicados en los trayectos laborales, introducir mejoras
institucionales o analizar el ahorro de tiempo que aportan los electrodomésticos o las
nuevas tecnologías (ver más detalles, por ejemplo en: Harvey y Pentland, 1999).
No obstante, aún siendo mucha la información, a menudo la cuantificación de horas y
actividades es insuficiente. Adviértase que, por ejemplo, los diarios pueden
proporcionar información sobre el equilibrio entre la vida laboral y la personal, en
términos del número de horas que una persona invierte en actividades laborales, familia,
4
ocio, deportes, desplazamientos, etc., y que cuando se detecta un desequilibrio a favor
de más horas de trabajo, se tiende a inferir que este desbalance responde al deseo de
ganar más dinero. Sin embargo, si se indaga el objetivo de la actividad, podremos
observar que este aumento de horas de trabajo, con frecuencia, va acompañado de un
problema con los hijos o la familia del que se huye. Un caso similar es el de los alumnos
en función de las circunstancias que imponen el calendario y horario escolar,
determinando si dedican muchas o pocas horas al estudio en comparación con el juego,
las redes sociales o el deporte; en estas circunstancias la descompensación puede ser
debida no tanto al gusto por la actividad como a un intento de compensar la autoestima
amenazada en el terreno deportivo o en el centro escolar, o la gestación de una identidad
social en contextos deportivos o en las redes sociales.
NATURALIDAD Y DISTORSIÓN EN EL REGISTRO DE LOS USOS DEL TIEMPO
Además de los presupuestos de tiempo o diarios de tiempo, se han desarrollado otros
instrumentos para estudiar los usos del tiempo, entre los que destacan las entrevistas o
las encuestas estructuradas; las cuales, por lo general, se diseñan a partir de los
conocimientos derivados de los presupuestos de tiempo, de manera que, en principio y
según los objetivos de la investigación, pueden obtener la misma información.
Las principales ventajas de las entrevistas y los cuestionarios estructurados es que con
ellos se pueden estudiar aspectos subjetivos que tomen como referencia las opiniones,
percepciones, evaluaciones, etc. de las personas implicadas en unas actividades durante
un determinado periodo de tiempo; se da una importante economía de tiempo tanto por
parte de la persona analizada como por parte del analista; se reducen las inferencias por
parte del investigador y aumenta la objetividad o la estandarización de resultados (ver
por ejemplo: Gershuny, 2011; Juster, Ono y Stafford, 2003, 1985)
Con todo, y a pesar de tener ventajas sobre los diarios de tiempo, las entrevistas y
cuestionarios estructurados también tienen sus inconvenientes. Varias investigaciones
que los han comparado destacan a favor de los presupuestos de tiempo: la disminución
de la deseabilidad social; la reducción de sesgos; el aumento de datos más realistas; la
libertad de las personas para expresarse en su propios términos; la posibilidad de poder
5
analizar procesos de secuencialidad de las actividades; el registro de actividades
simultáneas; la adición de información sobre el contexto de la actividad; etc. (Codina,
2004; Juster, Ono y Sttaford, 2003, 1985; Niemi, 1993; Harvey, 1990).
Entre el presupuesto de tiempo más simple y las entrevistas o cuestionarios
estructurados, se han desarrollado alternativas más completas, o como apuntábamos,
unos diarios de tiempo ampliados. Son los que, además de registrar las actividades y las
horas de inicio y finalización, recogen información relativa al denominado “contexto de
la actividad”, que se valora con preguntas relativas al lugar (dónde), a la compañía (con
quién), o al propósito de la actividad (para qué). Pero los diarios de tiempo pueden
ofrecer información muy útil que va más allá de los tiempos de trabajo, los lugares
donde se pasa el tiempo o se realiza la actividad, o las actividades que tienden a hacerse
en compañía de otra persona.
A pesar de la ampliación en el registro de datos, los avances en esta línea de trabajo son
limitados, básicamente por no haber profundizado en la complejidad (no linealidad) que
esconde el “contexto de la actividad” y por la falta de un interés sostenido por conocer y
analizar con rigor científico los distintos aspectos de este contexto (ver algunas
valoraciones críticas sobre los diarios de tiempo en Harvey y Royal, 2000; Harvey y
Spinney, 2000; Hoffmann y Mata, 1997). En concreto, entendemos que el contexto
puede analizarse desde una perspectiva social, económica, cultural, educativa,
psicosocial, psicológica, ambiental, etc., con un enfoque objetivo y/o subjetivo y
atendiendo a una gran diversidad de cuestiones. En esta línea, una aportación interesante,
pero de difusión contenida, es la que hizo el psicólogo del ocio estadounidense
Neulinger (1986) proponiendo la escala WAID con el objetivo de registrar el día a día
de las personas y ayudarlas a mejorar su calidad de vida. Como puede advertirse, el
trabajo a realizar en esta línea es enorme en cantidad y calidad, pero dado que el registro
de los usos del tiempo se viene realizando con una cierta sistematización en algunos
países, cabe esperar que este trabajo no sea inalcanzable, ya que para empezar sólo se
precisa tener presente la complejidad que contiene el uso del tiempo de las personas;
una realidad que hasta el momento, básicamente, se ha estudiado desde unas
perspectivas lineales que la han simplificado.
6
UN POTENCIAL DE LOS DIARIOS DE TIEMPO: PRODUCTIVIDAD EN EL
TIEMPO COMO SENTIDO DEL USO DEL TIEMPO
Como venimos apuntando, los diarios de tiempo presentan un gran potencial para la
investigación del comportamiento en relación con los usos del tiempo. Para explorar
una pequeña parte de esta potencialidad, vamos a considerar la cuestión de la
productividad y los usos del tiempo. En este sentido, es preciso incidir en que que estos
instrumentos no solo permiten registrar actividades remuneradas y no remuneradas
como son las reuniones en la oficina, las tareas del hogar, el cuidado a niños, sino que
pueden registrar distintos aspectos productivos vinculados a cada actividad. Es decir,
para ser explícitos, hay actividades que independientemente de su remuneración, son
productivas por el hecho de que favorecen el bienestar de la persona y de la sociedad, y,
los presupuestos de tiempo pueden registrar los distintos aspectos de la “productividad”.
Obviamente, desde la perspectiva del bienestar personal y social también hay
actividades “improductivas”.
En esta línea de análisis sobre las posibilidades de los estudios sobre usos del tiempo y
la productividad, están los conceptos de "process benefits" y “experienced utitlity”. El
primero de ellos, propuesto por el conocido economista Juster, se refiere al bienestar
derivado de una actividad con independencia de los resultados finales, con lo que el
tiempo se valora en función de la satisfacción (Juster, 1985; Juster, Courant y Dow,
1981). Y, el segundo, que es una reformulación del primero propuesta por Kahneman y
Krueger (2006), evalúa distintos aspectos del bienestar subjetivo durante la actividad a
través del Day Reconstruction Method (DRM). Otro aspecto particular a considerar en
relación a la valoración subjetiva es la simultaneidad de actividades, una cuestión que
tradicionalmente ha preocupado a los especialistas de los diarios de tiempo pero que
pocas veces se ha investigado atendiendo a su dimensión subjetiva. Anterirores
propuestas parecen prometer nuevos avances, muestra de ellos es el interesante debate
sobre la motivación o la satisfacción con a actividad junto con la variable duración de la
misma o el deseo de disponer de más o menos tiempo para realizar la actividad
(Gershuny, 2009).
El carácter detallado de la información que potencialmente pueden ofrecer los diarios de
tiempo permite a académicos, analistas y políticos comprender y valorar desde cómo se
relacionan distintas actividades con distintos aspectos del contexto de la actividad hasta
7
cuánto tiempo es percibido como tiempo productivo por parte de las personas, pasando
por la identificación de los tiempos improductivos, o insatisfactorios, las estrategias
para afrontar los denominados “tiempo muertos”, o las situaciones de riesgo de adicción
productiva o improductiva.
Desde el ámbito de las ciencias de sociales y más específicamente desde el campo
educativo y psicosocial, los presupuestos de tiempo son muy sugerentes. En efecto, los
registros más simples ya orientan adecuadamente el conocimiento acerca de
determinados fenómenos educativos y psicosociales. No obstante, al ampliar el espectro
de los posibles aspectos que pueden registrar los presupuestos de tiempo, crece
exponencialmente su capacidad para avanzar en campos de investigación consolidados,
plantear nuevos retos investigativos o formular hipótesis de trabajo antes insospechadas.
En este sentido, en relación a la idea de productividad, por ejemplo, el seguimiento de
unas clases de guitarra en el adolescente, a partir de las preguntas que acompañen al
diario podemos valorarlas como productivas o improductivas por el hecho de
compensar o satisfacer su sensibilidad artística, productivas o improductivas en lo que
atañe a su formación musical y/o profesional, o productivas o improductivas en el
terreno de las relaciones interpersonales. Asimismo, un registro de actividades
acompañadas de una serie de preguntas específicas pueden ofrecer información muy
valiosa cuando se trata de organizar el tiempo escolar, valorar los ritmos de aprendizaje,
o estudiar los logros de los escolares más allá del aprendizaje.
La mejora de las estrategias orientadas a la obtención de este tipo de datos, así como el
establecimiento de unos principios relativos a cómo registrar e interpretar determinadas
informaciones, también podrá contribuir a evaluar el impacto de determinadas políticas
sociales, comparar culturas y sociedades, cambios en los estilos de vida, efectos de
nuevas tendencias de ocio o nuevas modalidades de trabajo, de jornadas lectivas, etc.
No obstante, a pesar de que este potencial de los diarios de tiempo es ampliamente
reconocido, escasean las propuestas de formalización de los presupuestos de tiempo con
este objetivo y las que se utilizan habitualmente se sitúan entre los diarios de tiempo y
los cuestionarios estructurados con todos los inconvenientes que suelen advertirse en
estos últimos. Por nuestra parte, en lo que sigue, exponemos una metodología que
hemos aplicado a los presupuestos de tiempo con el objetivo de minimizar las
desventajas de los cuestionarios estructurados, maximizar las ventajas de los
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presupuestos de tiempo y profundizar en aquellos aspectos en los que quiere indagar la
teoría de referencia o en los que quiere trabajar los objetivos de la investigación.
UN MODO DE REGISTRAR LA COMPLEJIDAD Y PRODUCTIVIDADES EN EL
USO DEL TIEMPO
La metodología que hemos aplicado a los presupuestos de tiempo es la que
denominamos “Metodología Cualitativa Secuencial” (MCS). Esta aproximación
metodológica trata de registrar la mayor cantidad de aspectos de la realidad estudiada
desde la perspectiva de quien participa, sin renunciar al rigor metodológico en la
recogida, análisis e interpretación de datos, y, prestando especial interés en el
descubrimiento de aspectos insospechados de la realidad (Pestana et al. 2010; Codina y
Pestana, 2008; Codina, 2004, 1998).
La aplicación de la MCS se caracteriza por secuenciar las preguntas sin anticipar nunca
las que se formularán a continuación y, ocasionalmente, ocultando, las respuestas
anteriores, para evitar sesgos de contaminación entre preguntas y respuestas
(deseabilidad social, autorregulación, automonitorización, reactancia psicológica, etc).
La secuencia de preguntas tiene su punto de fuga en los objetivos e hipótesis específicas
de la investigación. En la práctica, los instrumentos que se rigen por esta metodología,
empiezan con unas preguntas genéricas y abiertas (que generan respuestas a este mismo
nivel) y finalizan con unas preguntas muy concretas que acaban planteando el tipo de
información que requiere la investigación. Dado que el objetivo de la MCS es capturar
el máximo de información con un mínimo de distorsiones, la información que arrojan
las preguntas abiertas y genéricas son matizadas por nuevas preguntas o instrucciones
que impelen a responder en términos más precisos o concretos, a veces generando
nuevas preguntas; el objetivo es obtener progresivamente unos datos cada vez más
próximos a los objetivos del estudio.
En definitiva, la MCS pretende, por una parte, que el/la investigador/a trabaje con una
información obtenida directamente de los propios participantes y que sean datos muy
próximos a las hipótesis de la investigación; y, por otra parte, que el/la investigador/a
practique el mínimo de inferencias sobre los datos registrados. Así pues, en esta
metodología son los/as propios/as participantes quienes coadyuvan en el proceso de
9
elaboración y/o clasificación de la información; lo que ayuda a mantener los principios
de libertad y expresión de sí presentes en la metodología.
Una vez explicados los aspectos básicos de la metodología, describimos una hipotética
aplicación de un PT, la cual, dado que sigue una Metodología Cualitativa Secuencial, la
denominamos Presupuesto de Tiempo Cualitativo Secuencial (PTCS; Codina y Pestana,
2008; Codina, 2003)
Específicamente, los pasos a seguir serían: primero, registrar las actividades realizadas
señalando la hora de inicio y finalización, tal como recoge el PT simple, y segundo,
solicitar al encuestado una/s valoración/es acerca de cada una de las actividades
descritas. Las valoraciones (en una escala de Likert) presentadas de forma secuencial
podrán contemplar aspectos como percepción de libertad, obligación, satisfacción,
autorrealización, transformación o identificación. Teniendo en cuenta que los
presupuestos de tiempo permiten registrar actividades independientes y/o actividades
simultáneas, en el caso de las actividades simultáneas el PTCS contaría con
evaluaciones de las actividades realizadas conjuntamente.
Para finalizar ilustramos cómo los PTCS permiten registrar la actividad y sus elementos
significativos. Concretamente vamos a observar cómo una actividad de consumo
cultural como ir al cine y otra menos cultural, como es el botellón, puede ser explicada
como actividad con significado e ilustrar su complejidad. Con los PTCS podremos saber
cuán satisfactorio es el ir al cine con amigos o con la familia, con qué otros tiempos se
obtiene satisfacciones o insatisfacciones similares, cuán libre se ha sentido el joven
antes, después y durante distintos momentos de la tarde de cine... También con los
PTCS construidos para dar respuesta a las variables clave en el fenómeno del botellón,
podremos saber si ésta es una actividad realizada por normatividad social de los jóvenes
de un contexto concreto, por inercia, por rutina o libremente autorregulada.
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