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Transcript
Margarita Vargas-Betancourt
Tulane University/University of Florida
[email protected]
Título de Mesa *
En busca de mentalidades indígenas: continuidad en los valores e instituciones de los
pueblos originarios en el centro, sur y norte del México colonial
Título de ponencia: “El cabildo indígena de Santiago Tlatelolco en conflictos sobre tierra
y agua, siglos XVI y XVII”
Paper presented on Sept. 20, 2014 at the XIV Reunión Internacional de Historiadores de México
organized by the Katz Center for Mexican Studies at The University of Chicago, Chicago,
Illinois.
En esta ponencia se analiza el papel que jugaron los gobernadores indígenas de Santiago
Tlatelolco en conflictos sobre tierra y agua durante los siglos XVI y XVII. El objetivo es discutir
hasta qué punto tuvieron vigencia los conceptos y las tradiciones indígenas con relación al medio
ambiente, la tenencia de la tierra y el gobierno local. De igual forma se comparará esta
continuidad con la manera en que los Tlatelolcas usaron el sistema legal español para defender
los intereses de sus comunidades. Finalmente, se examinarán las transformaciones que la
presencia española originó en la mentalidad Tlatelolca y las repercusiones de este proceso en la
tenencia de la tierra.
Santiago Tlatelolco fue una de las dos repúblicas indígenas incluidas en la Ciudad de
México; la otra fue San Juan Tenochtitlan. Dada su ubicación lacustre y sus grandes poblaciones,
desde la época prehispánica ambas experimentaron una gran competencia sobre recursos
naturales como tierra y agua. La llegada de los españoles, la introducción de nuevos sistemas
económicos y políticos, y el establecimiento de la capital de la Nueva España sobre la isla en la
que se ubicaban Tenochtitlan y Tlatelolco acrecentó tal presión.
GOBERNADORES Y TLATOQUE
1
En 1526, Hernán Cortés nombró a los primeros oficiales del primer cabildo de la Ciudad
de México, y en 1535, el virrey don Antonio de Mendoza nombró a los primeros gobernadores
indígenas, uno para cada uno de las repúblicas indígenas que constituían a la capital de la Nueva
España: Santiago Tlatelolco y San Juan Tenochtitlan.1 Los cabildos indígenas de la Ciudad de
México comenzaron a funcionar poco después.2
En general, los primeros gobernadores fueron tlatoque (plural de tlatoani), es decir
miembros de los linajes prehispánicos. La corona española persiguió así varios objetivos, tales
como legitimar un gobierno indígena autónomo, cooptar la autoridad indígena para obtener
estabilidad política y social, establecer un mecanismo efectivo de recaudación de tributo y
coartar el poder de los conquistadores.3 Sin embargo hubo varias distinciones entre los
gobernadores coloniales y los señores prehispánicos. En primer lugar, el poder de los primeros
no era ilimitado y sus iniciativas militares estaban subordinadas a las campañas españolas, pero
la diferencia más clara era de carácter estructural. Sólo los señores de los calpulli (subdivisiones)
más importantes del altepetl ejercían el cargo de tlatoani. Rotaban el gobierno del altepetl entre sí
Ida Altman, “Spanish Society in Mexico City after the Conquest.” The Hispanic
American Historical Review 71, No. 3 (Aug., 1991): 416-417. Domingo Chimalpáhin, Las ocho
relaciones y el memorial de Colhuacan. Volume II, trad. Rafael Tena (Mexico City: Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, 1998), 193. Acta de cabildo, 19 de febrero de 1560, Archivo
Histórico de la Ciudad de México (de aquí en adelante AHCM).
1
2
Historia de la nación mexicana. Reproducción a todo color del Códice de 1576
(Códice Aubin), ed. Charles E. Dibble (Madrid: Ediciones José Porrúa Turanzas, 1963), 66.
Según el Códice Cozcatzin, en 1535 fue nombrabo el primer gobernador indígena de la Ciudad
de México y en 1549, los primeros alcaldes. Códice Cozcatzin, ed. Ana Rita Valero de García
Lascuráin, trad. Rafael Tena (Mexico City: Instituto Nacional de Antropología e Historia,
Benemérita Universidad de Puebla, 1994), 98. Códice de Tlatelolco, ed. Perla Valle (Mexico
City: Instituto Nacional de Antropología e Historia, Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla, 1994), 63.
3
William F. Connell, After Moctezuma. Indigenous Politics and Self-Government
in Mexico City, 1524-1730 (Norman: University of Oklahoma Press, 2011), 11, 13, 16.
2
de manera cíclica, mientras que los gobernadores coloniales provenían de cualquier subdivisión
y no solamente de las principales.4
A pesar de las diferencias, los primeros gobernadores trajeron consigo el aura de los
tlatoque como personificación del tlatocayotl o señorío del altepetl. En la época prehispánica, los
tlatoque recibían tributo a cambio de proporcionar orden social. Controlar la transferencia de la
tenencia de la tierra era una de las estrategias más importantes para ello. La continuidad de una
dinastía en el gobierno de un altepetl determinado constituía una parte fundamental del
tlatocayotl porque legitimaba la autoridad de ese linaje. En la era colonial, los gobernadores de
Santiago Tlatelolco se enfrentaron a una paradoja. Por una parte tenían que cumplir obligaciones
varias ante el gobierno español, como proporcionar mano de obra y tributo; por otra, sus pueblos
esperaban su protección, en especial con respecto a la posesión de la tierra. Como mediadores
entre las autoridades españolas y los habitantes indígenas, los gobernadores de Santiago
Tlatelolco eran los que se encontraban en mejor posición para defender la tierra del altepetl. Esta
mediación era sumamente importante para los tlatelolcas, pues la ubicación de sus tierras en el
Valle de México (tanto en la isla como tierra adentro) hacía que los españoles las codiciaran.
Las fuentes analizadas para este estudio sugieren que los gobernadores indígenas de
Santiago Tlatelolco sí trabajaron por la defensa de la tierra del altepetl, sobre todo durante el
siglo XVI, pero también que con el transcurso del tiempo, los intereses personales de los
gobernantes desplazaron a los intereses de la corporación.
DON JUAN QUAICONOC
Don Juan Quaiconoc fue gobernador de Santiago Tlatelolco entre 1530 y 1537. Provenía
del linaje de Acacihtli Tzompachtli y era hijo del anterior gobernador de Tlatelolco don Juan
4
Connell, After Moctezuma, 12-13.
3
Ahuelitoc (r. 1526-1530).5 Quaiconoc fue parte de los conflictos sobre tierras más complicados
que Santiago Tlatelolco enfrentó en la década de los 1530s. Quaiconoc litigó en la Real
Audiencia a nombre de los tlatelolcas contra Gil González de Benavides, encomendero de
Xaltocan, sobre la posesión de Xoloc, Azumba, Tecalco y Tonanitla; y contra doña Leonor
Moteuczoma y su marido Cristóbal de Valderrama sobre la posesión de Acalhuacan, Cuauhtitlan,
Tocayuca, Talpetan, Açenpa y Tacalco.6
Los argumentos legales de don Juan corresponden a patrones prehispánicos de tenencia
de la tierra. Ya que una de las prerrogativas principales de los nobles era la distribución de la
tierra, una de las maneras más efectivas de legitimar su posesión era identificar al que
originalmente otorgó la tierra como un señor de linaje prehispánico. Esta merced podía ser
resultado de una recompensa militar, la distribución de tierra baldía, o el de una alianza entre
dinastías.7 En el juicio contra doña Leonor Moteuczoma, por ejemplo, don Juan argumentó que
la sobrevivencia de los habitantes de Santiago Tlatelolco dependía de la posesión de las tierras
que Moteuczoma Xocoyotzin les había dado en tierra firme como recompensa por el servicio
5
Archivo General de la Nación (AGN), Tierras, Vol. 1, Parte 1, f. 83. AGN,
Tierras, Vol. 12, Parte 2, Exp. 1. AGN, Tierras, Vol. 17, Parte 2, Exp. 1. Fray Bernardino de
Sahagun, Florentine Codex. General History of the Things of New Spain Book 8, trad. Arthur J.
O. Anderson y Charles E. Dibble (Santa Fe: The School of American Research and The
University of Utah, 1979), 7-8. Robert Barlow, “Los Caciques Coloniales de Tlatelolco [15211562],” en Obras de Robert H. Barlow. Vol. II. Tlatelolco: fuentes e historia, ed. Jesús
Monjarás-Ruiz, Elena Limón y María de la Cruz Pailléz H. (México D.F.: Instituto Nacional de
Antropología e Historia, Universidad de las Américas, Puebla, 1989), 362; AGI (Archivo
General de Indias), Justicia, Vol. 124.
6
AGI, Justicia, Vol. 123, No. 2. AGI, Justicia, Vol. 124, and AGI, Justicia, Vol.
159, No. 5.
7
Ana Rita García Lascuráin, Solares y conquistadores. Orígenes de la propiedad
en la ciudad de México (México D.F.: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1991), 9091.
4
militar que los tlatelolcas le habían prestado (circa 1508).8 Don Juan añadió que, como en el
pasado, durante el Virreinato los tlatelolcas habían dado asistencia militar a los españoles en las
guerras del Pánuco y de Honduras y que el trabajo que los tlatelolcas habían proporcionado a las
obras públicas de la Ciudad de México había sido indispensable para la construcción de la
capital. Según don Juan el servicio militar y la participación en obras públicas justificaban el que
los tlatelolcas continuaran poseyendo las tierras que Moteuczoma les había dado.9 La reina
aceptó este argumento y lo ratificó mediante una cédula real firmada el 31 de mayo de 1535.10
En el caso contra Xaltocan, además de utilizar los argumentos de recompensa militar y
de ocupación de tierra baldía, don Juan defendió la posesión de las tierras de Xaltocan con el
argumento de la continuidad dinástica en Santiago Tlatelolco. Por otra parte, el encomendero y el
cabildo indígena de Xaltocan acusaron a los tlatelolcas de obtener la posesión de Xaltocan
mediante guerra y tiranía. Don Juan, por medio de su procurador, respondió que esa tierra había
estado baldía hasta que los tlatelolcas la habían ocupado y que el primer habitante de ella había
sido Tlacateotl, un tlatoani tlatelolca.11 Añadió que después de poblar ese territorio, los
tlatelolcas habían conquistado a Xaltocan.12 Por último, don Juan pidió a sus testigos que
corroboraran que desde Tlacateotl hasta Moteuczoma Xocoyotzin, los tlatoque de Tlatelolca
8
History and Mythology of the Aztecs. The Codex Chimalpopoca, trad. John
Bierhorst (Tucson y Londres: The University of Arizona Press, 1992), 122-123.
9
AGI, Justicia 124, No. 5, ff. 33-37.
10
AGI, Justicia 124, No. 5, ff. 33-37.
11
Según los Anales de Tlatelolco, Tlacateotl reinó entre 1408 y 1424. Anales de
Tlatelolco, trad. Rafael Tena (México D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2004),
25.
12
AGI, Justicia 123, No. 2.
5
habían gobernado la tierra en disputa. Como evidencia, mostró una pintura.13 El hecho de que
don Juan usara una pintura como título de propiedad no sólo indica la continuidad de los códices
como medio de comunicación, sino la continuidad de un concepto de territorio que incluía la
historia y el linaje dinástico del altepetl. La Primera Audiencia, presidida por Nuño de Guzmán,
le dio la razón a don Juan.
DON DIEGO MENDOZA DE AUSTRIA MOTEUCZOMA
Don Diego fue gobernador entre 1545 y 1555 y pertenecía al linaje de
Tzihuacpopocatzin. Este último había gobernado Tlatelolco de 1488 a 1506; era hijo de
Acolmiztli, un gran señor de Tlatelolco, y hermano de otro tlatoani tlatelolca: Quauhtlatoatzin.14
Don Diego fue parte de otro de los grandes conflictos que protagonizó Santiago Tlatelolco y que
originó un litigio que duró toda la década de los 1560s. De hecho, el proceso fue tan largo que
abarcó el gobierno de tres gobernadores tlatelolcas: don Diego, don Juan de los Ángeles y don
Agustín Osorio. Estos tres gobernadores litigaron contra el cabildo y los habitantes de
Azcapotzalco sobre la posesión del terreno y del agua ubicados entre Santa Cruz Quaqualco, San
Juan Tilhuacan (sujetos de Santiago) y San Bernabé Aculnahuac (sujeto de Azcapotzalco).15
En este pleito, don Diego y los otros gobernadores declararon que Santiago Tlatelolco
seguía siendo un señorío pues había continuado de manera ininterrumpida bajo el gobierno del
13
AGI, Justicia 123, No. 2, f. 36.
14
Anales de Tlatelolco, 97, 99. Fray Bernardino Sahagún, Florentine Codex.
General History of the Things of New Spain Book 9, trad. Arthur J.O. Anderson y Charles E.
Dibble (Santa Fe: The School of American Research and The University of Utah, 1976), 2. Don
Domingo de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, Codex Chimalpahin: Society
and Politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco, Texcoco, Culhuacan, and Other Nahua Altepetl
in Central Mexico Volume 2, eds. y trads. Arthur J. O. Anderson and Susan Schroeder (Norman
and London: University of Oklahoma Press, 1997), 99.
15
AGN, Tierras, Vol. 1.
6
linaje de los tlatoque tlatelolcas. También adjudicaron el origen de estas tierras a una merced que
Tezozomoc, el gran tlatoani tepaneca, hizo a su hijo Quaquapitzahuac (r. 1350-1409), primer
tlatoani tlatelolca. Asimismo explicaron que las estancias en disputa habían estado sujetas a
Tlatelolco desde la época prehispánica. De esta manera, invocaron otro aspecto tradicional del
altepetl: la relación de vasallaje entre los sujetos y sus señores.16
A pesar de defender la tierra del altepetl y de utilizar conceptos prehispánicos, don Diego
es más conocido por el abuso que cometió contra los tlatelolcas. Según el Códice Cozcatzin, los
habitantes de Santiago Tlatelolco, Santa Isabel Tola, and San Juan Ixhuatepec acusaron a don
Diego de usurpar sus tierras.17 Al parecer, don Diego usó algunas de las tácticas que otros
gobernantes indígenas utilizaron para apropiarse de tierras de la corporación durante la colonia.
En la época prehispánica, además de contar con tierras patrimoniales conocidas como pillalli, los
nobles que gobernaban al altepetl tenían acceso a otras tierras que pertenecían a la corporación,
pero cuyo único uso era el mantenimiento de los gobernantes y que, por tanto, era inalienable.18
A lo largo del Virreinato, este tipo de tierras desapareció porque los gobernadores se apropiaron
de ella afirmando que era parte de sus cacicazgos, es decir de las tierras que pertenecían al linaje
16
Susan Schroeder, Chimalpahin and the Kingdoms of Chalco (Tucson: The
University of Arizona Press, 1991), 125.
17
Códice Cozcatzin, ed. Ana Rita Valero de García Lascuráin, (Mexico City:
Instituto Nacional de Antropología e Historia, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla,
1994), 33, 36.
18
María Teresa Jarquín, Formación y desarrollo de un pueblo novohispano
(Zinacantepec, México: El Colegio Mexiquense, 1990), 147. James Lockhart, The Nahuas After
the Conquest. A Social and Cultural History of the Indians of Central Mexico, Sixteenth Through
Eighteenth Centuries (Stanford: Stanford University Press, 2002), 174.
7
de los caciques.19 Las acusaciones contra don Diego fueron tan graves que en 1560, las
autoridades españolas nombraron a don Esteban de Guzmán como juez gobernador de Santiago
Tlatelolco para que iniciara una investigación contra don Diego. Después de perder el juicio de
residencia, don Diego fue llevado a la cárcel, en donde murió en 1562.20
Las motivaciones de don Diego parecen corresponder más a sus intereses personales que
a los de la corporación; sin embargo, el Códice de Tlatelolco, documento que don Diego
probablemente preparó para su defensa sugiere que el cacique tlatelolca utilizó los mismos
argumentos que los gobernadores indígenas usaban en la defensa de las tierras de su altepetl.21
La primera imagen del códice, dos guerreros tlatelolcas parece hacer referencia a la participación
de Santiago Tlatelolco en las campañas militares de los españoles.22 Las siguientes imágenes
parecen representar a don Diego, las obligaciones tributarias del altepetl, y la suerte de quiénes
no las cumplían.23 Según Perla Valle, la mano de obra que los tlatelolcas prestaron para las obras
19
Charles Gibson, The Aztecs Under Spanish Rule. A History of the Indians of the
Valley of Mexico, 1519-1810 (Stanford: Stanford University Press, 1985), 260-261.
20
Emma Pérez Rocha y Rafael Tena, La nobleza indígena del centro de México
después de la conquista (México D.F.: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2000), 4344.
21
Códice de Tlatelolco, ed. Perla Valle (México D.F.: Instituto Nacional de
Antropología e Historia, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 1994), 37, 85.
22
Códice de Tlatelolco, 59-60. Según Xavier Nóguez esta imagen hace referencia a
la expedición que Vázquez de Coronado condujo de Nueva Galicia al actual estado de Kansas.
Xavier Nóguez, “El Códice de Tlatelolco. Una nueva cronología,” en De tlacuilos y escribanos.
Estudios sobre documentos indígenas coloniales del centro de México, eds. Xavier Nóguez y
Stephanie Wood (Zamora and Zinacatepec, México: El Colegio de Michoacán, El Colegio
Mexiquense, 1998), 21.
23
Códice de Tlatelolco, 61-62.
8
públicas de la ciudad también está representada en el códice, en especial la construcción de la
Albarrada de San Lázaro (1555) y de la caja de agua de Santiago Tlatelolco (1556).24
DON LUCAS DE SANTIAGO
En general, hasta 1560 los gobernadores indígenas de Santiago Tlatelolco pertenecieron
al linaje de los tlatoque prehispánicos. Como tales, gozaron tanto del título de gobernadores
como de caciques, pues tenían derechos sobre tierra y tributo. A partir de esa fecha el gobierno
de Santiago Tlatelolco recayó cada vez más en jueces gobernadores, que a diferencia de los
gobernadores, no pertenecían a los linajes prehispánicos, y muchas veces no eran oriundos de
Santiago.25 Tal vez por eso, el compromiso social con el altepetl era menor.
Aunque don Lucas de Santiago y Rojas (r. 1691-1725 con interrupciones) fue
gobernador, y por tanto probablemente de origen noble, su gobierno se caracterizó por un gran
desgaste del compromiso social con el altepetl.26 En 1691 ante el Juzgado General de los
Naturales, catorce miembros del cabildo (presente y pasado) de Santiago Tlatelolco acusaron a
don Lucas de maltratarlos atrozmente cuando era gobernador porque no lo apoyaron en su
reelección y de continuar cobrando los tributos del altepetl aun cuando ya no era gobernador. La
violencia que don Lucas ejerció contra los tlatelolcas fue inaudita. Descalabró a un alcalde; a
otro le partió la boca; a otro le dio golpes en la cabeza contra la pared; a otro le tumbó un diente,
y a la nuera de otro alcalde, la hizo malparir por los golpes que le propinó.27
24
Códice de Tlatelolco, 73-74, 76.
Justyna Olko, “Convenciones y estrategias en la iconografía del rango de la
nobleza indígena del centro de México en el siglo XVI.” Revista Española de Antropología
Americana 38, No. 2 (2008): 208.
25
26
AGN, Indios, Vol. 31, Exp. 8. AGN, Tierras, Vol. 2780, Exp.6; AGN, Indios,
Vol. 39, Exp. 10; AGN, Tierras, Vol. 2780, Exp. 7; AGN, General de Parte, Vol. 22, Exp. Único.
27
AGN, Indios, Vol. 31, exp. 8, fs. 7r-8r.
9
Aunado a su mal carácter, la falta de popularidad de don Lucas se debía también al mal
manejo de las tierras de Santiago Tlatelolco. En 1713, don Lucas arrendó las tierras de la
Hacienda de Santa Ana, ubicada en los términos del santuario de Nuestra Señora de Guadalupe,
al español don Blas López de Aragón. Este último debía pagar una suma significante al altepetl
de Santiago Tlatelolca. Sin embargo, no pagó nada y esto dio lugar a un largo litigio entre los
tlatelolcas y don Blas.28
CONCLUSIONES
El resquebrajamiento del compromiso social de los gobernadores indígenas de Santiago
Tlatelolco parece coincidir con otros eventos. Hasta 1559, los gobernadores tlatelolcas todavía
pertenecían a los linajes prehispánicos de Tlatelolco, pero el nombramiento en ese año de don
Esteban de Guzmán, originario de Xochimilco, como juez gobernador, comenzó la tendencia en
la que no oriundos de Tlatelolco desplazaron a los señores dinásticos.29 Esto coincidió con la
disminución de la autoridad de los gobernadores indígenas de la Ciudad de México (San Juan
Tenochtitlan y Santiago Tlatelolco) en las obras hidráulicas de la ciudad. Si bien en 1555, el
virrey don Luis de Velasco I invitó a los gobernadores indígenas de Tenochtitlan, Texcoco y
Tacuba para discutir soluciones para la inundación que azotaba a la ciudad, para 1589, el
gobernador de Santiago Tlatelolco no tenía ya la autoridad para tomar decisiones sobre el asunto
28
En 1552, el proceso todavía continuaba. AGN, Tierras, Vol. 2731, Exp. 8.
29
Don Domingo de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, Annals of
His Time, eds. y trads. James Lockhart, Susan Schroeder, y Doris Namala (Stanford: Stanford
University Press, 2006), 67, 69, 113, 143. Don Domingo de San Antón Muñón Chimalpahin
Quauhtlehuanitzin, Codex Chimalpahin: Society and Politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco,
Texcoco, Culhuacan, and Other Nahua Altepetl in Central Mexico Volume 1, eds. y trads.
Arthur J. O. Anderson and Susan Schroeder (Norman and London: University of Oklahoma
Press, 1997), 177. Biblioteca Nacional de Antropología (BNA), Microfotografia, serie B.
Franklin, rollo 5, manuscrito 1481, Coleccion Ayer. AGN, Indios, Vol. 6, Part 2, Exp. 1002.
AGN, Indios, Vol. 6, Primera parte, Exp. 1135.
10
y su voz ya no era parte de la discusión.30 Eventualmente, oficiales españoles reemplazaron a los
gobernadores indígenas en la supervisión de las obras hidráulicas de la ciudad. Esto coincidió
con el momento en el que los gobernadores indígenas dejaron de organizar y supervisar la mano
de obra y fueron sustituidos por el cabildo español.31
La disminución de la autoridad de los gobernadores indígenas también coincidió con la
evolución de nuevos patrones de transferencia de la tierra. Mientras que a principios del siglo
XVI, la transferencia más común era la herencia de padres hijos, a mediados del siglo XVI, la
venta de tierra se volvió más común. Esto probablemente también refleja el cambio de la
mentalidad indígena de los intereses de la corporación a los intereses individuales.
30
AGN, Indios, Vol. 4, Exp. 139. Actas de cabildo, 17, 24, 27 de abril de 1592, y
del 11 y 15 de mayo de 1592, AHCM. Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, Annals, 83. Vera Silvina
Candiani, “Draining the basin of Mexico, 1608-1808” (Tesis doctoral, University of California,
Berkely, 2004), 12.
Según James Lockhart, éste fue uno de los cambios más importantes que sufrió el
cabildo indígena en el periodo comprendido entre 1545 y 1650. Lockhart, The Nahuas, 431.
31
11