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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833):
LIBERALISMO FRENTE A ABSOLUTISMO
I. EL IMPACTO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA
1. Las Relaciones entre España y Francia
Carlos IV (1788-1808) hombre de débil carácter y poco dotado para las tareas de gobierno,
sucedió a su padre Carlos III. En un principio mantuvo como primer ministro al conde de
Floridablanca pero, por influencia de la reina María Luisa de Parma, Manuel Godoy (un joven guardia
de corps), ascendió al cargo de primer ministro, y fue el verdadero gobernante de España desde 1792
hasta el final del reinado en1808, salvo un breve periodo entre 1798 y1800.
Su reinado estuvo condicionado por el estallido de la Revolución Francesa (1789) que obligó
a replantarse la tradicional alianza con Francia (Pactos de Familia). Tras una primera fase de
neutralidad, en la que se buscó frenar la expansión de las ideas de la revolución francesa, para lo
cual se recurrió a una sistemática inspección fiscal, se utilizó a la inquisición y se prohibió estudiar
fuera; se pasó a declarar la guerra a Francia en coalición con otras monarquías absolutas europeas al
ser guillotinado el rey francés (Luis XVI en 1793). Al ser derrotadas las tropas españolas, Godoy
negoció la Paz de Basilea en 1795 (el rey le concedió por ello el título de “Príncipe de la Paz”) y
decide recuperar la alianza con Francia. En 1796 se firmó el primer Tratado de San Ildefonso por el
que España se vinculaba a Francia en una política de colaboración y defensa mutua. Esto implicaba
asumir el enfrentamiento con Inglaterra y Portugal.
Napoleón, primero como Cónsul (1800) y desde 1804, como Emperador, inicia la expansión
territorial de Francia por el continente europeo y pretende, en secreto, dominar también España.
Napoleón obligó a Godoy a firmar el segundo Tratado de San Ildefonso (1800), contra Portugal
(aliada de Inglaterra). Como consecuencia de ello, España entró en guerra con Portugal (“Guerra de
las Naranjas”) y se anexionó la plaza de Olivenza. Pero la rivalidad con Inglaterra, a causa de la
alianza con Francia, tuvo para España graves consecuencias, como los ataques ingleses a barcos
españoles en el comercio con América y especialmente la estrepitosa derrota de la flota hispanofrancesa en la batalla de Trafalgar (1805), que supuso el hundimiento de España como potencia
marítima.
El desprestigio del valido: Manuel
Además, España sufrió en esos años una crisis económica:
Godoy contaba con la oposición de
mala coyuntura agraria, interrupción del comercio colonial por la
buena parte de la nobleza y el clero.
Había basado su política en reforzar al
guerra, bancarrota en la Hacienda, descontrol del gasto público, etc.,
gobierno a costa de la nobleza y de la
a lo que se une el desprestigio de Carlos IV y de Godoy al que el
iglesia, además en 1798 planteó una
pueblo responsabiliza de la situación. A ello se añaden las intrigas del
primera desamortización eclesiástica
príncipe heredero, Fernando, que, apoyado por un grupo de nobles,
para pagar los gastos de las guerras
con Francia e Inglaterra. Estas, además
conspira contra Godoy y su padre para que abdique.
2.
La Guerra de Independencia
I. La Guerra de Independencia. Origen y causas.
II. El desarrollo militar de la Guerra.
III. Consecuencias de la Guerra.
eran consideradas un esfuerzo estéril y
que se debían más la servilismo del
valido hacia Napoleón que a los
intereses de España
Las periódicas crisis de subsistencia,
ahora más frecuentes (1789, 1801,
1803…) y la subida de los precios
agrícolas hasta un 300% fomentaron el
malestar entre la población.
I- Guerra de Independencia. Origen y causas.
Godoy firmó con Napoleón el Tratado de Fontainebleau (1807), por el que se permitía a las tropas
francesas pasar por territorio español para conquistar Portugal, país aliado de Inglaterra y hacer
efectivo el bloqueo continental. A cambio se pactó un futuro reparto de Portugal en tres partes, de las
cuales una sería para los Borbones, otra para Napoleón y la tercera un principado para el propio
Godoy.
Mientras las tropas francesas tomaban posiciones en España, la crisis de la monarquía vivía un
episodio decisivo con el motín de Aranjuez (ciudad donde se encontraba la Corte de camino a
Andalucía) en marzo de 1808. El origen del motín estaba en el partido que se había formado en torno
al príncipe heredero, futuro Fernando VII, opuesto al excesivo poder y protagonismo de Godoy. Este
partido fomentó el descontento entre grupos populares (soldados, campesinos y servidores de
palacio) que fueron quienes protagonizaron el motín, asaltando el palacio de Godoy. Carlos IV se vio
obligado a destituir a Godoy y a abdicar a favor de su hijo Fernando. El triunfo de Fernando VII y sus
partidarios en el motín de Aranjuez no terminó con la confusión política que vivía España. En vista de
ello, Napoleón llamó a la familia real española a Bayona (Francia) a finales de abril de 1808.
El 2 de mayo de 1808, cuando el resto de la familia real española pretendía abandonar el
Palacio de Oriente en dirección a Francia y media España se encontraba invadida por tropas
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
francesas, se produjo un levantamiento popular en Madrid que fue duramente reprimido por las
tropas francesas al mando del general Murat (fusilamientos del 3 de mayo). Ese mismo día, el alcalde
de Móstoles dictó un bando declarando la guerra a los franceses, numerosos pueblos y ciudades le
siguieron.
El 5 de mayo de 1808 se produjeron las humillantes abdicaciones de Bayona, Fernando VII
devolvía el trono a su padre, Carlos IV, quien renunció a él a favor de Napoleón y éste, a su vez,
cedió la corona a su hermano José Bonaparte que, con el nombre de José I, se convirtió así en rey
de España. Un grupo de liberales españoles pro-franceses “los afrancesados” elaboraron el Estatuto
de Bayona, una especie de carta otorgada en la que se ponía en marcha un programa, mezcla de
reformismo ilustrado y constitucionalismo napoleónico, dirigido a acabar con el Antiguo Régimen en
España que no se pudo llevar a cabo.
José I Bonaparte (“Pepe Botella”) llegó a Madrid y contó con el apoyo de unos pocos
liberales españoles “los afrancesados” entre los que estaban algunos reformistas ilustrados que
vieron en Napoleón y en su hermano la oportunidad de acabar con el Antiguo Régimen. Pronto
empezó la injerencia de Napoleón en las decisiones de su hermano, dictando varios decretos sin
consultar a José I.
Pero ni el pueblo ni las clases privilegiadas españolas aceptaron a José I como rey y surgió la
resistencia popular y un poder paralelo, que tenía por objetivo la vuelta de Fernando VII como rey
de España. Hubo que improvisar nuevas formas de organización para hacer frente a una situación
totalmente nueva. Se crearon Juntas que fueron primero locales formadas principalmente por
militares, clérigos y cargos públicos municipales. A su vez, las Juntas locales se integraron en
Juntas provinciales, que ejercían el gobierno en sus respectivas provincias. La necesidad de
coordinación propició la creación de una Junta Suprema Central, que asumió la labor de dirigir la
guerra contra los franceses y el gobierno efectivo en las zonas de España no ocupadas. En 1810 la
Junta Suprema Central traspasó sus poderes a un Consejo de Regencia, que actuaba en nombre
del rey Fernando VII y que se estableció en Cádiz, la zona más segura de la Península por entonces.
Este Consejo sería el encargado de convocar las Cortes.
Ante la invasión francesa surgieron dos bandos en conflicto:
a. Los afrancesados: quienes vieron en Napoleón y su hermano José I la posibilidad de
reformar España. El pueblo no les entendió y fueron perseguidos.
b. Los patriotas y las Juntas. Eran antifranceses y se dividían en:
 Absolutistas, defensores del absolutismo y la religión católica.
 Liberales, defensores de la Constitución de Cádiz, es decir, defendían la
transformación de la España del Antiguo Régimen en un sistema liberalparlamentario.
 Jovellanistas, una mezcla de ambos. Esperaban que Fernando VII impulsase un
programa de reformas que permitiera la permanencia de la vieja monarquía
tradicional junto a la modernización del país.
III.- El desarrollo militar de la guerra.
Al conocerse la noticia de los sucesos de Madrid y de las abdicaciones de Bayona, la insurrección se
extendió por todo el territorio español. Era, al mismo tiempo, una guerra contra el invasor y una
guerra civil; en la que se enfrentaban por un lado, los territorios ocupados por el ejército francés, que
contaba con el apoyo de los afrancesados y, por otro la resistencia popular, que afirmaba luchar en
nombre de Fernando VII.
Se pueden distinguir tres fases en el desarrollo del conflicto bélico:
o
Primera fase: resistencia española durante los meses iniciales de la guerra hasta otoño
de 1808. El avance del ejército francés, muy superior en número, es dificultado por la fuerte
resistencia de la población, lo que complicó los planes de Napoleón. Destacan los
sangrientos sitios (asedios) de Zaragoza y Gerona, ciudades que se resistieron a la
ocupación, inmovilizando a parte del ejército francés durante meses y la inesperada victoria
del ejército español dirigido por el general Castaños en la batalla de Bailén (julio de 1808),
que impidió la ocupación francesa de Andalucía. Era la primera derrota del ejército
napoleónico en campo abierto y creó tal alarma que José I abandonó Madrid y huyó al
norte, a Vitoria.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
o
Segunda fase: en noviembre de 1808 Napoleón decidió dirigir personalmente las
campañas militares en España (noviembre 1808 - enero 1809), al frente de la Grande
Armée (250.000 hombres). Ocupó casi toda España y José I se instaló de nuevo en
Madrid; sólo quedaron libres algunas zonas como Cádiz que, ayudada por los británicos,
resistían el asedio francés. Napoleón regresó a Francia convencido de que su poderoso
ejército instalado en la Península no tardaría en dominar la situación. Desde el lado de la
resistencia fueron de vital importancia la participación militar de Inglaterra en la contienda
a favor de España y Portugal y las guerrillas (ataques por sorpresa al ejército francés por
parte de pequeños grupos de voluntarios locales, aprovechando su conocimiento del
terreno y el apoyo de la población) como nueva y eficaz táctica de lucha contra ejércitos
más numerosos y mejor equipados, como el francés. Algunos dirigentes alcanzaron gran
prestigio, como El Empecinado, el cura Merino o Espoz y Mina.
La guerra será en general favorable a los franceses, José I controlaba la mayor parte de
España.
o
Tercera fase: la situación se invirtió en la primavera de 1812, Napoleón necesitaba
efectivos en el frente ruso por lo que retiró parte del ejército francés en España. El duque
de Wellington, al frente de tropas inglesas, portuguesas y españolas, apoyadas por las
partidas de guerrilleros, inició el avance y después de la victoria de Arapiles (Salamanca,
julio de 1812) entraron en Madrid. Tras los triunfos de Vitoria y San Marcial (1813),
Napoleón, incapaz de mantener los dos frentes, pacta el fin del conflicto.
Napoleón firmó el Tratado de Valençay (diciembre de 1813) que ponía fin a la guerra entre
España y Francia y hacía posible el regreso de Fernando VII a España.
IV.- Consecuencias de la guerra.
-
-
-
-
Pérdidas demográficas: se calcula que hubo medio millón de muertos.
Exilio de los afrancesados colaboradores, represión en el interior -fusilamientos, venganzas,
odio, revanchismo-. (Goya reflejó los horrores del conflicto en los grabados “Los desastres de
la guerra”).
Pérdidas materiales y artísticas incalculables: caminos, puentes, conventos, iglesias, retablos,
etc. fueron destruidos. El país quedó arrasado.
Grandes pérdidas económicas: destaca el grave deterioro de la industria textil catalana y el
mercado colonial casi perdido. Pero fueron los campesinos quienes soportaron el peso
principal de la guerra: alistamientos masivos, requisas de grano, ruina de cosechas y
abandono de zonas de cultivo.
Ruina de la Hacienda española: se impuso el doble coste de la financiación de la resistencia y
de los impuestos exigidos por el enemigo. Paralelamente al aumento de los gastos, los
ingresos cayeron.
Aparición de un nuevo tipo de militar, liberal, basado en el guerrillero anti-francés.
En América los grupos criollos se organizan en Juntas y establecen un régimen de
autogobierno que está en el inicio del proceso de emancipación de las colonias.
Se produjo una verdadera revolución política liberal, con las Cortes de Cádiz y la
Constitución de 1812. Supuso el paso del Antiguo Régimen a un régimen liberal, con
importantes cambios económicos, la abolición de privilegios de la nobleza y el clero y la
aprobación de la primera constitución española, que establecía la soberanía nacional y la
división de poderes.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
3. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
I.
II.
III.
IV.
Las Cortes de Cádiz. Convocatoria y funcionamiento.
Composición social e ideológica de las Cortes.
Las Cortes de Cádiz: la Constitución de 1812 y las medidas legislativas.
Influencia de la Constitución de Cádiz.
I. Las Cortes de Cádiz. Convocatoria y funcionamiento.
Tras los acontecimientos de 1808 el gobierno de España había quedado en manos de un rey
extranjero, José Bonaparte, y el país estaba ocupado por un ejército invasor. Por ello, el pueblo
organizado en Juntas asume el poder. Las Juntas locales y provinciales enviaron representantes
para formar una Junta Central Suprema que coordinara las acciones bélicas y dirigiera el país
durante la guerra. La Junta se reunió en Aranjuez (25 de septiembre de 1808), aprovechando la
retirada momentánea de Madrid de los franceses tras la derrota de Bailén.
La Junta Central, presidida por Floridablanca, contaba con más de una treintena de
miembros, de todas las clases sociales (nobles moderados y eclesiásticos –la mayoría- y un grupo de
ilustrados liberales como Jovellanos). La Junta reconoció a Fernando VII como el rey legítimo de
España y asumió, hasta su retorno, su autoridad.
La Junta Central se mostró incapaz de dirigir la guerra y el Estado, por lo que decidió
convocar unas Cortes en las que los representantes de la nación decidieran sobre su organización y
su destino. En enero de 1810 la Junta traspasa sus poderes a un Consejo de Regencia formado por
cinco miembros que se estableció en Cádiz, ciudad libre del dominio francés y protegida por los
buques británicos, mientras se reunían las Cortes.
Las Cortes se abrieron en septiembre de 1810 y el sector liberal consiguió el primer triunfo al
forzar la formación de una cámara única, en la que a cada diputado le correspondía un voto, frente a
la tradicional representación estamental.
El Decreto de Constitución de las Cortes ya significó una ruptura con el Antiguo Régimen y la
monarquía absoluta al establecer: la soberanía nacional, de la cual eran los depositarios, la división
de poderes y no reconocer las abdicaciones de Bayona.
Las Cortes asumieron el poder legislativo y se plantearon como objetivo elaborar una
Constitución (que será aprobada el 19 de marzo de1812, día de San José, de ahí el nombre popular
que se le dio, La Pepa).
II. Composición social e ideológica de las Cortes.
El proceso de elección de diputados a Cortes y su reunión en Cádiz fueron necesariamente
difíciles. En un país dominado por los franceses era imposible una elección de representantes y en
muchos casos se optó por elegir sustitutos o diputados entre las personas de cada una de las
provincias que se hallaban en Cádiz. El ambiente liberal de la ciudad influyó en que gran parte de los
elegidos tuvieran simpatías por estas ideas.
La elección de los diputados se realizó mediante el voto de los varones mayores de 25 años.
La composición social de las Cortes de Cádiz estuvo marcada por la fuerte presencia del clero (1/3
del total), seguida de abogados, funcionarios públicos, abogados, militares, intelectuales y escasos
nobles.
Era una composición mayoritariamente liberal y burguesa que no reflejaba ni representaba la
realidad social española, en su mayoría campesinos, sin educación, ni cultura, alejados de las ideas
liberales e influenciados por la nobleza y la Iglesia.
Ideológicamente se distinguían tres grupos:
o
o
o
Los diputados liberales, que defienden las ideas de la Ilustración y de la Revolución
francesa: libertad, igualdad ante la ley, progreso material, propiedad individual,
soberanía nacional, división de poderes y desaparición de los privilegios. Defienden
los derechos de todo individuo y un sistema político parlamentario con sufragio. Era el
grupo con mayor número de diputados.
Los diputados absolutistas: no desean cambios, ni reformas políticas ni sociales,
solo la vuelta del rey “secuestrado” por Napoleón, la monarquía tradicional (soberanía
exclusiva del rey) y el mantenimiento del Antiguo Régimen.
Al grupo intermedio se les denominó los jovellanistas, eran los herederos de la
Ilustración y de la idea de hacer las reformas desde arriba. Defendían la idea de una
soberanía compartida entre el rey y las Cortes.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
Desde el primer momento los liberales tomaron la iniciativa y pusieron las bases de toda la labor
legislativa posterior.
III. Las Cortes de Cádiz: la Constitución de 1812 y las medidas legislativas.
Las Cortes de Cádiz representaron el primer episodio de revolución liberal en la historia de España,
sus objetivos eran:
a- Elaborar una Constitución donde se reflejasen los principios del liberalismo, será la
Constitución de 1812.
b- Adoptar una serie de medidas legislativas que acabasen con las
estructuras del
Antiguo Régimen.
La Constitución de 1812.
Tras año y medio de debates, el 19 de marzo de 1812 fue proclamada la Constitución de Cádiz, la
primera constitución española. Tiene 384 artículos lo que indica la minuciosidad con la que fue
redactada. Fue el resultado de un compromiso entre absolutistas y liberales, si bien se impusieron en
mayor medida los principios liberales.
Contenido de la Constitución:

La soberanía nacional, es decir, la autoridad suprema reside en el conjunto de los
ciudadanos y la expresan sus representantes en las Cortes. Este artículo es el más
revolucionario de todos y el que va a dividir posteriormente a los liberales, pues algunos
preferían una soberanía compartida entre la nación y el rey.

La Constitución establece una monarquía hereditaria como forma de gobierno, pero
constitucional: el rey ha de firmar y jurar la Constitución lo que limita su poder. Se acaba
con el concepto patrimonial de la monarquía -la nación española es libre e independiente y no
es patrimonio de ninguna familia ni persona-.

Se establece la separación de poderes:

-
El poder legislativo correspondía a las Cortes junto con el rey (el rey podía intervenir en
la elaboración de las leyes a través de la iniciativa y la sanción, poseyendo derecho a
veto). Se establecieron unas Cortes unicamerales elegidas por sufragio universal
indirecto y masculino (votan los varones cabezas de familia para elegir a unos electores,
que son los que eligen a los diputados -varones mayores de 25 años y con un mínimo de
renta-. De esta forma la burguesía se aseguraba el poder). Las Cortes poseen amplios
poderes: elaboración de leyes, aprobación de presupuestos, mando sobre el ejército, etc.
Se reguló su convocatoria, la duración, etc., lo que aseguraba su independencia respecto
al rey que no podía suspenderlas ni disolverlas.
-
El poder ejecutivo queda en manos del rey que nombra a sus ministros. Le correspondía
el gobierno y participaba en la elaboración de las leyes mediante la iniciativa y la sanción,
con veto suspensivo. Su poder era, por tanto, restringido y controlado por las Cortes.
-
El poder judicial queda en manos de tribunales independientes y se establecían los
principios básicos de un Estado de derecho: códigos únicos en materia civil, criminal y
comercial, garantías de los procesos...
Derechos y Libertades: La Constitución no los recoge de forma sistemática. En el artículo 4
los cita sin concretar que la nación está obligada a conservar y proteger: “la libertad civil, la
propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen”. Sin
embargo muchos derechos aparecen de forma salpicada en otros artículos:
-
Se establece la igualdad civil al imponer una ley igual para todos los ciudadanos, excepto
para eclesiásticos y militares.
Aunque establece el derecho a la libertad de imprenta excluye a los textos religiosos.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
-
-

No reconoce la libertad de culto, pues se reconoce como única religión de la nación
española la católica y prohíbe el ejercicio de cualquier otra religión. Fue una concesión
clara del sector liberal a los diputados absolutistas.
Se protege la propiedad individual, siguiendo las ideas del liberalismo económico propias
de la burguesía que defiende la igualdad civil pero no económica, y que pretendía acabar
con el sistema de propiedad del Antiguo Régimen.
Inviolabilidad del domicilio.
Derecho a la educación, al implantarse una enseñanza primaria pública y obligatoria.
En otros artículos se recogía la reforma de los impuestos, la creación de un ejército
nacional, el servicio militar obligatorio, la elección de los cargos municipales, y la creación de
una Milicia Nacional de voluntarios armados para defender el régimen liberal.
La Constitución de 1812 es una constitución típicamente burguesa que acaba con el sistema
político, social y económico del Antiguo Régimen para establecer otro de carácter liberal que asegura
el control político, intelectual y económico a la burguesía. Cuando regresó Fernando VII todos los que
estaban en contra de la Constitución se unieron al rey para acabar con ella. Su vigencia será por
tanto muy limitada, dos años (entre 1812 y 1814) en los que la situación de guerra impidió la
aplicación efectiva de lo legislado en Cádiz, y tres años durante el Trienio Liberal (1820-1823). Pero
su influencia será grande porque se convirtió en la bandera del liberalismo y fuente de inspiración
de otras constituciones posteriores.

Otras medidas legislativas:
Además de la Constitución, las Cortes de Cádiz aprobaron una serie de leyes y decretos de
liberalización económica y social destinados a eliminar el Antiguo Régimen y modernizar
España. Entre las medidas tomadas se encuentran:




Abolición del régimen señorial: supresión de los señoríos jurisdiccionales. Se priva a los nobles
del ejercicio de la administración de justicia, que es competencia exclusiva de la nación y de
algunas rentas.
Se decreta la desamortización de algunas tierras comunales y bienes de la Iglesia para hacer
frente a los gastos de la guerra y amortizar la deuda pública.
Se suprimen los gremios, se abole la Mesta y se decreta la libertad de comercio y trabajo.
Abolición de la Inquisición y prohibición de la tortura.
Estas reformas tuvieron escasa vigencia porque al volver Fernando VII, en mayo de 1814,
abolió toda esta obra legislativa.
IV.- Influencia de la Constitución en el siglo XIX español.
-
-
Este texto inicia la historia del constitucionalismo español. Es la primera Constitución
española y base de todas las demás.
Representó el primer intento serio de racionalizar el Estado y el ejercicio del poder sobre la
base de los principios del liberalismo, por lo que se convierte en la referencia obligada y
permanente de todo el liberalismo posterior.
Va a influir posteriormente en las jóvenes repúblicas hispanoamericanas independientes y en
las revoluciones liberales de Europa de 1820.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
EL REINADO DE FERNANDO VII.
Introducción:
Paralelamente a la Guerra de Independencia (1808-1814) se había llevado a cabo en España
una revolución política liberal, con las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812, que acababa con el
sistema del Antiguo Régimen y recortaba ampliamente los poderes del rey. Sin embargo, la
Constitución no representaba la opinión de todos los españoles, sólo la del grupo de diputados
liberales mayoritarios en Cádiz. Los absolutistas, la Iglesia y gran parte del pueblo no aceptaban el
nuevo régimen, lo que conducirá a la división de los españoles en dos grupos: los absolutistas y los
liberales.
Por el Tratado de Valençay (11 diciembre 1813) Napoleón devolvió el trono de España a
Fernando VII. En su reinado se pueden distinguir tres etapas:
1. La restauración del absolutismo: El Sexenio Absolutista (1814-1820).
La vuelta de Fernando VII, denominado por el pueblo “el Deseado”, planteaba el problema de integrar
al monarca en el nuevo modelo político definido por las Cortes de Cádiz. En lugar de dirigirse
directamente a Madrid, donde estaban las Cortes para jurar la Constitución, Fernando VII
desembarcó en Valencia el 16 de abril de 1814, donde un grupo de 69 diputados absolutistas
entregó al rey un escrito conocido como Manifiesto de los Persas, en el que se le pide que ignore las
propuestas de Cádiz y restaure la monarquía absoluta. Una vez constatada que la fuerza real de los
liberales era muy reducida y que contaba con el apoyo de una parte del ejército y del pueblo, el 4 de
mayo, el Rey firma un decreto, el Decreto de Valencia, por el que declaraba nula la Constitución
y todas las leyes promulgadas en Cádiz. Inmediatamente, se inició una fuerte represión contra los
liberales, muchos de los cuales se exiliaron o pasaron a la clandestinidad. Esta etapa se caracterizó
por:
-
-
El restablecimiento de la monarquía absoluta y la vuelta al Antiguo Régimen.
La ineficacia de sus ministros, incapaces de solucionar los gravísimos problemas
financieros del Estado. La Hacienda estaba en la ruina y si no se implantaba las reformas
propuestas por el liberalismo era imposible mejorar la situación económica.
El descontento de los liberales y de un sector del ejército (formado por antiguos guerrilleros)
se va a manifestar mediante pronunciamientos militares (forma de rebelión en la que un
jefe militar se pronuncia o manifiesta públicamente a favor del cambio político), ante la escasa
fuerza de la burguesía para defender sus propuestas por vías legales. Estos
pronunciamientos que intentaban acabar con el sistema político mediante las armas como el
de Díaz Polier o el general Lacy fracasaron, pero con ellos se inicia una forma de hacer
política, mediante la intervención de los militares, que va a perpetuarse a lo largo de la
historia contemporánea de España.
2. El Trienio Liberal o Constitucional (1820-1823)
El 1 de enero de 1820 triunfó el pronunciamiento del coronel Riego que se sublevó en Cabezas de
San Juan (Sevilla) con el ejército que se dirigía a América para luchar contra los independentistas,
proclamando la Constitución de 1812. La insurrección se generalizó, obligando a Fernando VII a jurar
la Constitución de 1812, iniciándose así el Trienio Liberal (1820-1823), que supuso la vuelta al
liberalismo. Se formó entonces un nuevo gobierno y se convocaron elecciones a Cortes, al tiempo
que muchos liberales comenzaron a volver del exilio.
Las nuevas Cortes liberales restauraron gran parte de las reformas de Cádiz como la supresión
del régimen señorial y de los mayorazgos, abolición de la Inquisición, creación de la Milicia Nacional
para defender el liberalismo, el restablecimiento de las libertades políticas, la liberalización de la
industria y comercio, etc.
Pero la labor del gobierno liberal durante el Trienio fue dificultada por:
 La división de los liberales en dos grupos:
- Los moderados o doceañistas, partidarios de introducir reformas en la Constitución
que la hicieran más conservadora (participación de la Corona en las labores
legislativas).
- Los exaltados o veinteañistas, mantenían actitudes más progresistas (defendían
que el rey solo debía tener el poder ejecutivo).
7
BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)

La oposición absolutista: En 1822 se produjo una fuerte reacción de los realistas,
(partidarios del rey y del absolutismo) que protagonizaron varios sucesos para restablecer el
absolutismo: la sublevación de la Guardia Real, la organización de fuerzas guerrilleras
(partidas) absolutistas en el País Vasco y Navarra, así como la creación de un gobierno
paralelo en Cataluña, cerca de la frontera, “la Regencia de Urgel”, que pretendía actuar como
gobierno legítimo mientras durara la “cautividad” del rey por los liberales. Finalmente el
ejército la disolvió.

La actitud contraria del rey hacia el liberalismo: Fernando VII obstaculizó las reformas
legislativas, utilizando el veto suspensivo. Además conspiró con los países absolutistas de
Europa, utilizando todos los recursos disponibles, para poner obstáculos a las reformas
liberales y pidió, secretamente, la intervención extranjera para acabar con la experiencia
liberal y restaurar la monarquía absoluta.
Aprovechando una coyuntura europea favorable al absolutismo, Fernando VII pidió expresamente
ayuda a las potencias de la Santa Alianza, que, temerosas de que la revolución se extendiera al
resto de Europa, en abril de 1823, encargaron a Francia enviar un ejército, los “Cien Mil Hijos de san
Luis”, al mando del duque de Angulema, que, apoyados por los realistas españoles, entraron en
territorio español y repusieron a Fernando VII como rey absoluto sin apenas resistencia (30 de
septiembre de 1823).
3. La Reacción Absolutista: La Década Ominosa (1823-1833).
Fernando VII declaró nulos todos los actos del gobierno durante el Trienio Liberal y restauró de
nuevo el absolutismo y se inició una brutal represión contra los liberales. Sin embargo, el régimen
absolutista se fue moderando, buscando cierta modernización más similar al despotismo ilustrado del
siglo anterior. Esta vez, no se restauró la Inquisición e incluso Fernando VII contó con algunos
ministros reformistas. Tanto los absolutistas más radicales como los liberales quedaron
decepcionados ante la nueva situación política. Esta etapa se caracterizó por:
 Medidas antiliberales:
- Depuración del ejército y la administración, represión indiscriminada contra los
liberales que tienen que exiliarse o son fusilados (Torrijos y sus seguidores,
ejecución de Mariana Pineda por bordar una bandera liberal…).
- Abolición de la Milicia Nacional y creación de un cuerpo de voluntarios
absolutistas.
 Los graves problemas económicos:
A los tradicionales problemas de la Hacienda, se sumaba la pérdida definitiva de las
colonias. Hubo un tímido intento de reforma con la creación del Código de Comercio,
del Banco Nacional de San Fernando y de la Bolsa (1831) buscando la colaboración
de la burguesía industrial y financiera.
 Una gran tensión política:
Tanto por las conspiraciones liberales como por las de los apostólicos (nombre con
el que se designó al sector más ultraconservador de los absolutistas, opuestos a
cualquier cambio y descontentos con el monarca) que se organizaron en torno al
hermano del rey, Carlos María Isidro, y su previsible sucesor, ya que Fernando VII,
después de tres matrimonios, no tenía descendencia.
 El problema sucesorio y el origen del carlismo:
En 1830 nació Isabel, la primera hija de Fernando VII y Mª Cristina de Borbón. Sin
embargo la Ley Sálica, implantada por Felipe V, impedía reinar a las mujeres.
Fernando VII derogó dicha ley mediante la Pragmática Sanción y su hija fue
declarada heredera. Su hermano consideró ilegal esta medida, ya que le privaba del
derecho a heredar la Corona y en torno a él se agruparon los grupos absolutistas, los
llamados carlistas, que defenderán los derechos sucesorios del infante Carlos María
Isidro. Como los partidarios de don Carlos estaban ya bien definidos (absolutistas
radicales), la reina buscó apoyos entre los liberales dirigidos por Cea Bermúdez.
En 1833 murió Fernando VII, asumiendo su viuda María Cristina de Borbón la regencia de su hija
Isabel, con la oposición de los carlistas. Se inició así la primera guerra civil carlista, entre:
 Los isabelinos: partidarios de Isabel II, que aglutinan a los sectores liberales.
 Los carlistas: partidarios de Carlos María Isidro de Borbón, que aglutinan a los
sectores más conservadores, católicos y absolutistas. Además defienden los fueros
de vascos y navarros. Su lema es “Dios, Patria y Rey”.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
LA EMANCIPACIÓN DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA (1810-1824)
1. Causas de la independencia de las colonias. El protagonismo Criollo
El crecimiento económico del s. XVIII favoreció el desarrollo de un poderoso grupo criollo
(descendientes de españoles nacidos en América), que, a pesar de ser una minoría, controlaban del
poder económico y social en las colonias, así como el político en los puestos bajos de la
administración. Este grupo va a protagonizar el proceso de independencia, descontentos por:
 El trato discriminatorio que les impedía acceder a los cargos públicos. Además las
reformas de Carlos III para combatir la corrupción y lograr más eficacia favorecieron la
llegada de más españoles en detrimento suyo.
 La fuerte presión fiscal, que buscaba dinero para pagar la administración americana y
beneficiar a la metrópoli
 El monopolio comercial español, que además estaba fundamentalmente en manos de
peninsulares. Los conflictos de España van a dificultar el comercio (guerras con Francia y
Gran Bretaña) y las colonias tendrán que comerciar con otras potencias. Este mostró las
ventajas del comercio directo con otros países
 La difusión de las ideas ilustradas liberales y el ejemplo de Estados Unidos influirán en su
deseo de emancipación.
Además, contaron con el apoyo de los ingleses y norteamericanos, interesados por el comercio con
las colonias españolas para llevar a cabo la independencia.
Las capas sociales más bajas -indios, negros y mestizos- estaban marginadas y, en general, no
se identificaban con el independentismo.
2. Las Fases del proceso
Primera fase (1810- 1815). Primeros intentos de independencia.
En un principio, América reaccionó ante la invasión francesa de España proclamando su lealtad a
Fernando VII y organizando Juntas, como en la Península. Sin embargo, en el seno de estas Juntas
americanas se gestó el movimiento insurreccional, que se puso de manifiesto desde 1810, tras el
traspaso en España de los poderes de la Junta Central al Consejo de Regencia. A partir de ese
momento se proclamó la inexistencia de gobierno en España y se inició el proceso emancipador. No
todas las colonias reaccionaron igual:
o En México (Virreinato de Nueva España) se produjo un levantamiento
independentista protagonizado por los campesinos indios y mestizos, liderados
por el cura Hidalgo y, posteriormente, por Morelos. Los criollos reaccionaron
contra ellos al ver amenazados sus intereses, ya que era un movimiento radical y
social que exigía la abolición de la esclavitud, del tributo indio y la reforma
agraria. Los dos curas fueron fusilados y la revuelta indígena fue sofocada por
iniciativa de los terratenientes de raza blanca.
o Las Antillas (Cuba, Puerto Rico) en general se mantuvieron fieles a la Corona
española.
o En el resto de América del Sur: se llegó a proclamar la independencia en algunas
ciudades. Los criollos depusieron al Virrey en Buenos Aires y crearon una Junta,
con el liderazgo de San Martín (1810). Los mismos sucesos se reprodujeron en
Nueva Granada (1811) con Bolívar, y en otras zonas (salvo en Perú). Paraguay
fue el país que en esta época (1811) consiguió su independencia.
Una vez que se restauró el absolutismo en España, Fernando VII reaccionó enviando tropas a
América (10.000 hombres) para sofocar los intentos independentistas. Se consiguió controlar todo el
territorio, salvo Río de la Plata.
Segunda fase (1816-1824). El triunfo de la independencia.
A partir de 1816 resurgió el movimiento emancipador, que esta vez tendrá éxito gracias a la unión
de varios factores:
- Lideraron el movimiento dos figuras militares importantes: Simón Bolívar y José de San
Martín.
- La nueva expedición militar que pretendió enviar el gobierno español se sublevó con el
coronel Riego (1820), impidiendo la llegada de refuerzos a América.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
-
-
Durante el gobierno del Trienio Liberal se descuidó el movimiento independentista ya que se
pensó que la insurrección se acabaría una vez que España estuviera gobernada por los
mismos principios liberales que aquella defendía.
Los rebeldes americanos contaron con el apoyo de Inglaterra y Estados Unidos.
Entre 1816 y 1824 se consumó el proceso de independencia:
 El ejército de San Martín, después de la proclamación de la independencia de Argentina
en 1816, atravesó los Andes y logró la independencia de Chile (1818).
 Bolívar consiguió la independencia de Colombia y Venezuela en 1819, fundando la
República de Colombia o Gran Colombia (los actuales territorios de Venezuela, Colombia
y Ecuador y Panamá).
 México se independizó en 1821 con Iturbide, un adinerado latifundista criollo que,
estando al mando de las tropas realistas, se puso al frente de la revuelta y en pocos
meses llevará a la independencia del país y se proclamará emperador.
 Bolívar consiguió la independencia de Ecuador en 1822.
 Perú fue el último territorio que se independizó, dirigieron la campaña Bolívar y San
Martín con tropas llegadas de Colombia y de Venezuela. En diciembre de 1824 el general
Sucre, lugarteniente de Bolívar derrotó a los españoles en la decisiva batalla de
Ayacucho (1824), dando lugar a la independencia de Perú y Bolivia.
Cuando finalizó el reinado de Fernando VII (1833) el inmenso imperio colonial de antaño había
quedado reducido a Cuba, Puerto Rico y Filipinas (hasta 1898).
3.
Consecuencias de la emancipación de las colonias americanas.

Para España:
- España perdió un inmenso mercado, afectando a aquellas industrias y cultivos
que durante años habían gozado en América de un mercado protegido.
- El comercio con América, una de las principales actividades de la economía
española, se redujo en gran medida y afectó especialmente a zonas como
Cataluña, que orientaba gran parte de su producción a la exportación a las
colonias.
A nivel fiscal desapareció una gran fuente de ingresos procedente de los
impuestos cobrados, de los metales preciosos y de los productos coloniales
(café, azúcar, cacao, etc.) lo cual agravó los problemas de la Hacienda Pública.
- España dejó de ser una potencia mundial y redujo su papel internacional a un
país de segundo orden.

Para América:
- Se fragmentó en quince repúblicas, a veces enfrentadas entre sí.
Inestabilidad política y frecuentes conflictos políticos y militares sin que éstos
llevaran consigo la consolidación de la democracia.
Predominio político de los altos mandos militares que serán además quienes
controlen el poder durante mucho tiempo en México, Perú, Chile y Venezuela.
Todos los intentos de crear unos Estados Unidos de América del Sur, que era la
ilusión de Bolívar fracasaron y el continente quedó fragmentado en estados
independientes que se enzarzarán pronto en revueltas fronterizas.
Desigualdades sociales entre criollos, indios y mestizos. Estos últimos
continuaron excluidos del poder y se mantuvieron pobres y sin tierras.
Dependencia económica de británicos y estadounidenses. Los nuevos países
del centro y sur se especializarán en la exportación de materias primas y
productos artesanales quedando estancadas las posibilidades de modernización
económica.
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BLOQUE 5. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE CURRICULARES
B5-1.1. Resume los cambios que experimentan las relaciones entre España y Francia
desde la revolución Francesa hasta el comienzo de la Guerra de Independencia.
B5-1.2. Describe la Guerra de la Independencia: sus causas, la composición de los bandos
en conflicto y el desarrollo de los acontecimientos.
B5-2.1. Compara las Cortes de Cádiz con las cortes estamentales del Antiguo Régimen.
B5-2.2. Comenta las características esenciales de las Constitución de 1812.
B5-3.1. Detalla las fases del conflicto entre liberales y absolutistas durante el reinado de
Fernando VII.
B5-3.2. Define el carlismo y resume su origen y los apoyos con que contaba inicialmente.
B5-3.3. Representa una línea del tiempo desde 1788 hasta 1833, situando en ella los
principales acontecimientos históricos.
B5-3.4. Representa en un esquema las diferencias, en cuanto a sistema político y
estructura social, entre el Antiguo Régimen y el régimen liberal burgués.
B5-4.1. Explica las causas y el desarrollo del proceso de independencia de las colonias
americanas.
B5-4.2. Especifica las repercusiones económicas para España de la independencia de las
colonias americanas.
B5-5.1. Busca información de interés (en libros o Internet) sobre Goya y elabora una breve
exposición sobre su visión de la guerra.
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