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HACIA DÓNDE QUIERE LLEVARNOS HOY EL ESPÍRITU?
- En uno de nuestros himnos litúrgicos oramos de esta manera:
Esta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia en medio de las plazas y levanta testigos en el
pueblo
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.
- Si esta es la hora en que el Espíritu rompe nuestras paredes y techos, y abre nuestras puertas y ventanas, podemos y
debemos preguntarnos:
- ¿Hacia dónde debemos volar? ¿Qué veredas o caminos hemos de transitar? ¿Por dónde nos quiere llevar?
- Y una voz, como muy desde dentro, nos responde: Por los mismos de aquel Pentecostés. Partiendo de Jerusalén,
símbolo de la experiencia religiosa y kilómetro "0" en el que iniciaron su andadura los primeros seguidores del Señor, el
Espíritu los condujo y quiere seguir conduciéndonos a muchos...
1º HACIA ATENAS:
- Atenas sigue simbolizando hoy el ámbito del pensamiento y del saber. De la pregunta por el
sentido de la vida y de las cosas. El ámbito de la eterna dialéctica entre la Fe y la Ciencia. La
atmósfera en que a menudo crece la increencia, el agnosticismo o la simple indiferencia
religiosa.
- Hoy, como en Hechos 17, 23-24, ésa deberá ser una de nuestras metas apostólicas: La
búsqueda de los distintos areópagos donde los creyentes entablemos diálogo racional y
creyente, fraterno y sereno, con nuestros hermanos "atenienses" acerca de todo cuanto se
debata día tras día en sus foros. Es el camino, en fin, hacia el diálogo, el respeto mutuo y la
verdadera tolerancia.
2º HACIA JERICÓ:
- Es el camino de Jerusalén a Jericó del que nos habla Lucas 10, 29-37. El camino que nos
conduce hacia el apaleado, caído, marginado y empobrecido.
El camino que siempre nos llevará junto a las víctimas de las mil y una injusticia, de los mil y un
dolores que afligen hoy a millones de seres huma-nos y de los que debemos ser los prójimos.
El camino mismo de la vida con sus cunetas repletas de tanto hermano nuestro dejado
semivivo o medio muerto por tanto bandolero de guante negro blanco...
3º HACIA ROMA:
- Entendiendo por Roma, todos los núcleos donde se gesten las decisiones sociopolíticas de
nuestro mundo, como se gestaban las de entonces.
- Nuestros laicos de hoy tendrán aquí su específico y más concreto campo de trabajo pastoral
para inculturar en ellos los valores del Evangelio.
Es el camino que, según Hechos 1,8, lleva "hasta los confines de la tierra"; es el de la "teología
de las realidades terrenas" del Vaticano II. Es el que conduce a los "discípulos" de hoy hacia
todas las gentes para que todos escuchen la Buena Noticia "en su propia lengua".
4º HACIA EMAÚS:
- Aquellos discípulos de que nos habla Lucas 24,13-35, se marchaban desesperanzados y
desencantados camino de Emaús.
Es el mismo camino del cansancio y del desaliento; de la desconfianza y del escepticismo; de
la frustración y del desengaño respecto de todo lo religioso, por el que caminan muchos de
nuestros hermanos de humanidad.
El camino por el que van todos los que pensaban que Dios, que Cristo, que la Iglesia, que su fe
les iba a solucionar "sus cosas", pero que, sin embargo, acaban de convencerse de que no les
soluciona nada de eso.
El mismo camino donde Él espera hacerse el encontradizo con ellos por medio de nosotros
para, con la ayuda del Espíritu, abrirles les abramos el "sentido de las Escrituras...". Lo mismo
que hizo Jesús... "en aquel tiempo".
5º POR TODOS LOS CAMINOS:
-"El Espíritu del Señor habló así a Felipe:
- Anda, ponte en camino hacia el sur, por la carretera de Jerusalén a Gaza, la que atraviesa el
desierto...
Y Felipe se puso en camino. Y se cruzó con un ministro de Candace que regresaba de su
peregrinación a Jerusalén, leyendo un pasaje bíblico que no entendía.
Y el Espíritu del Señor volvió a decir a Felipe:
- Acércate y pégate a su carroza.
Y Felipe se atreve a preguntarle:
- Entiendes lo que estás leyendo? A lo que el etíope le responde
- ¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me lo explica?" (Hechos 8, 26-40).
- Siguen siendo muchos los hijos de Dios que vagan sin sentido por este mundo, ¿cómo lo van
a encontrar si alguien no los orienta? El Espíritu sigue urgiéndonos a recorrer esos caminos
que cruzan tantos desiertos.