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ARQUITECTURA
TOTALITARIA
Se produce en aquellos países donde los regímenes autoritarios imponen su
estilo arquitectónico. Estos regímenes, tanto de derecha como de izquierda,
prestaron mucha atención a la forma arquitectónica y los planes urbanísticos,
pues podían respaldar o legitimar su posición tanto dentro como fuera del país
y para imponer sus ideas a través del simbolismo que éstas llevaban.
El monumentalismo utilizaba la carga simbólica de la fuerza del poder como
propaganda. Un aspecto común de los fascismos (Alemania, Italia y España)
es el sentimiento nacional, tradicional, por lo que se aprecia una vuelta a los
estilos nacionales, con lo que se llegó a una confrontación y rechazo del estilo
internacional. Esto ocurrió en las demás artes (pintura y escultura). Se dio de
forma
brutal
y
exagerada
en
Alemania.
La arquitectura moderna se consideró una amenaza para la constitución de los
nuevos regímenes, por lo que debía desaparecer. En Alemania se llegó a decir
que era una arquitectura oriental, conspiración de los judíos y bolcheviques. En
Rusia, el régimen stalinista opinó que era occidental, burguesa y decadente.
ITALIA
En Italia se aceptó en un principio por el gusto anterior por el futurismo. Junto a
esta hay una arquitectura neoclásica, tradicional. Por esto hay una
confrontación entre la vanguardia y lo clásico. Hubo un período en el que
existieron ambos, pero al final solo se aceptó el tradicional.
Un ejemplo de esta arquitectura es de G. Muzio, la Ca’ Brutta, que intentó unir
los dos estilos mediante técnicas modernas, aunque con una apariencia
exterior
clásica.
Sin embargo, el grupo predominante se decidió por una arquitectura clásica,
dejándose influenciar por los ideales del régimen de Mussolini. Este grupo
estaba liderado por Piacentini. En las obras se daba toda la parafernalia y
elementos clásicos mezclados. Se les encargaba todos los edificios públicos,
como Oficinas de Correos. La última obra es la Cuidad Universitaria de Roma.
Los pocos ejemplos de arquitectura moderna, vanguardista, que se dieron son
los
siguientes:
Otro arquitecto, A. Libera, pensaba que la arquitectura racionalista debía ser la
oficial del régimen, por lo que luchó creando por ejemplo el Edificio residencial
de Ostia, el Palacio de Congresos de la Exposición del 42 (proyecto anterior) o
la
Casa
en
la
costa
de
Capri.
El representante de la arquitectura italiana es Guiseppe Terragni que trabajó
principalmente en Como. Algunas de sus obras son el Novocomum del año 27
(ganó el concurso haciendo trampa, pues lo presentó con una falsa fachada
clásica) o la Casa del Fascio, obra casi cúbica con un patio central que
iluminaba el interior, rompía con los edificios contiguos, pues hasta sus
fachadas
tenían
una
composición
diferente
unas
de
otras.
Otro edificio interesante es el Edifico Rustici (1933) en Milán. Su fachada es
falsa, pues se abre por huecos a un patio interior, rompiendo con las
ordenanzas
urbanísticas
de
la
ciudad.
Otra obra suya es el Orfelinato Sant’Elia, que se caracterizaba por el lenguaje
internacional, la luminosidad y la facilidad de entrada y salida. Es un bloque
roto que se abre por muchos lugares, permitiendo la entrada y salida de los
niños
con
facilidad.
Una de sus obras más importantes es el Danteum, un edificio en honor de
Dante. Es un proyecto del 38 para realizar en la zona arqueológica más
importante de Roma. Articula un paseo arquitectónico que recorre
verticalmente a través de volúmenes cúbicos los pasajes de La Divina
Comedia.
ALEMANIA
En Alemania, por ejemplo, se organizó una exposición sobre el arte moderno,
expresionista, organizado por las autoridades, llamada Arte degenerado.
El régimen nazi duró 12 años, período en el que el arte se estableció como la
herramienta para la creación de la nueva sociedad. Ellos impusieron por el arte
la ideología nazi de la vida. Usaron el arte como transmisor de ideas y
mensajes políticos, la cultura o la palabra cultura era la contraseña del
nazismo. Otra palabra importante es volk, referida al pueblo, la nación, todo
mezclado
con
los
problemas
de
raza.
La ideología nazi fue brutal, pues en esos 12 años la doctrina nazi impregnó
cuadros, carteles, películas, edificios públicos y casas particulares. Hitler era
considerado como el artista de la nación, muy inclinado hacia lo monumental.
Hubo un enfrentamiento con lo vanguardista, lo moderno, por ejemplo, se cerró
la Bauhaus en el 33 y se impopularizaron los arquitectos modernos.
Troost se nombró arquitecto del régimen, influenciado por el historicismo de
Schinkel. Creó edificios como la Casa del Führer, simplificada pero
monumental.
Muere y se nombra a Speer nuevo arquitecto, más monumental aún, con obras
de fuerte componente sicológicos sobre el tamaño para hacer sentirse a las
personas pequeñas. En ese edificio por ejemplo la escala de tamaños,
monumentalidad, grandes espacios y riqueza de materiales hacía que las
personas que llegase a su despacho lo hiciese humillado. Otras obras
importantes
son
el
Estadio
Olímpico.
Se dan también los grandes bulevares y las perspectivas, al estilo francés pero
monumentalizado. Una de ellas estaba presidida por un edificio con una cúpula
capaz para 180.000 personas.
Arquitectura
Sueños
totalitaria
imperiales…
del
y
la
III
agonía
Reich
del
gusto
Los gobiernos fascistas y comunistas en la primera mitad del siglo XX,
crearon arquitectura monumental, en gran parte para intimidar a su gente
y
para
mostrar
la
fuerza
del
régimen.
En un sistema totalitario tal como el que existió en la Alemania Nazi a
partir de 1933 a 1945, el gobierno intentó controlar cada aspecto de la
vida cotidiana. Utilizó arquitectura a un cierto grado para poder alcanzar
esto y para establecer firmemente su autoridad la cual no dejaba ninguna
duda sobre quien estaba a cargo. Uno de los principales objetivos de la
arquitectura Nazi era también reflejar la creencia del socialismo nacional,
celebrar la identidad nacional alemana y glorificar la idea de la dominante
raza Aria, tal como era percibido por Hitler y sus asociados.
Roma
Imperial
de
nuevo
No había estilo arquitectónico Nazi oficial, aunque la mayor parte de las
estructuras y los monumentos diseñados por Albert Speer y otros,
imitaron la Roma Imperial. Hitler era un admirador del Imperio Romano y
se imaginaba a si mismo creando un reino que estuviese a la par y
después sobrepasar el del César. Los Nazis, que despidieron mucha de la
decoración acostumbrada y utilizaron solamente los elementos crudos,
musculares, exageraron el estilo romano clásico, que retrató su imagen
ideal de un estado fuerte, guerrero. Esto era conocida como "Clasicismo
Desnudo" y no sólo utilizada en Alemania, era relativamente popular en
otros
países
también
en
el
período
de
la
guerra.
Capital
Mundial
Germania
Hitler tenía a Speer, su arquitecto favorito, diseñando planes para la
reconstrucción de Berlín. Esto era una tarea monumental en sí, crear
Welthauptstadt -"Capital mundial"- Germania, la nueva ciudad, que sería
la capital de la Europa dominada por alemanes. Las fotografías de los
planes para la ciudad de Hitler sobreviven hasta el día de hoy en los
archivos
federales
alemanes.
Un bulevar magnífico, tres millas en longitud (4.83 kms), a ser conocido
como Prachtstrasse (“Calle de la magnificencia”), funcionaría del norte al
sur. Un arco enorme sería situado en el extremo meridional, que tendría
casi 122 metros de alto y con capacidad para que entre completo el "Arc
de Triomphe" de París. En el extremo norteño sería el Volkshalle (“Salón
de la gente”), un edificio enorme abovedado diseñado para ser la pieza
central
de
la
nueva
Berlín.
Basado en el Panteón de Roma, el Volkshalle todavía sería el espacio
cerrado más grande en el planeta si hubiera sido construida. Habría estado
sobre 213 metros de alto y 244 de diámetro, dieciséis veces más grande
que la bóveda de San Pedro en el Vaticano. Adentro, hubiese habido
espacio para 180.000 personas y hay especulación que una capacidad tan
enorme habría podido hacer que el edificio tuviese su propio sistema del
tiempo. En temperaturas más frías, la transpiración y la respiración de
tanta gente podría haberse precipitado y caer de nuevo al suelo, casi
como
lluvia
interior.
El
gran
objeto
bobo
[Big
Dumb
Object/BDO]
(de
concreto)
Berlín está situada en tierra pantanosa y había algunas preocupaciones si
la tierra podría realmente sostener tales estructuras masivas. Por lo tanto
alguna prueba fue emprendida. El Schwerbelastungskörper (“cuerpo
portador pesado”) fue construido en 1941 para probar la tierra fangosa.
El cilindro con forma de hongo esta hecho de 12.650 toneladas de
concreto y tiene sesenta pies de alto (18.3 mts). Los instrumentos
midieron que el bloque enorme se hundió siete pulgadas (17.8 cm) en tres
años, más de las 2.5 pulgadas (6.35 cm) que eran aceptables, haciéndolo
inverosímil, el suelo habría podido sostener la nueva capital de Hitler sin
mucho trabajo substancial de preparación. El Schwerbelastungskörper no
se pudo demoler al final de la guerra debido a la proximidad de
apartamentos y desde 1995 se ha considerado un monumento histórico.
Estadio
olímpico
para
el
triunfo
de
la
raza
superior
en
deportes
La mayor parte de los enormes proyectos fueron parados con el brote de
la guerra en 1939 o mientras esta progresaba, la atención del país dio
vuelta a materias mas importantes. Sin embargo, algunas estructuras
fueron terminadas, incluyendo el estadio olímpico. El Comité Olímpico
Internacional le concedió a Alemania en 1931, los Juegos Olímpicos de
Verano de 1936, y una vez que Hitler llegó al poder, estuvo determinado a
utilizar el evento con fines propagandísticos. Empezaron a construir el
estadio en 1934 y cuando estuvo terminado tenía una capacidad para
110.000
personas.
Un estadio incluso más grande, el Deutsches Stadion, diseñado para unas
400.000 personas, fue planeado para Nuremberg, pero el proyecto fue
abandonado poco después de que las fundaciones fueron terminadas. Si
el estadio hubiera sido construido, todavía sería la arena más grande de
su
clase
en
el
mundo.
El estadio olímpico de Berlín sobrevivió a la guerra relativamente indemne
y el área fue utilizada como las jefaturas por las fuerzas de ocupación
británicas en la ciudad hasta 1994. Se considero demoler el estadio, pero
fue eventualmente renovado y fue el anfitrión de la Copa Mundial de la
FIFA
en
el
2006.
La
cancillería
del
Reich,
construida
para
intimidar
Otro edificio que se pudo terminar, fue la "nueva cancillería del Reich",
que fue construida en solo nueve meses después que Hitler le pidiera a
Speer que lo diseñara a principios de 1938. Solo la galería de mármol de
la estructura, duplica el Pasillo de los espejos en Versalles y media 480
pies (146 mts) en longitud. La colección completa de cuartos que se
aproximaba a la recepción de Hitler tenía 725 pies (221 mts) de largo,
mientras que la oficina privada de él era de 400 metros cuadrados.
El pasillo increíblemente largo, lujosamente adornado fue diseñado para
intimidar dignatarios y a políticos extranjeros que iban a ver a Hitler. A
Speer le dijeron que no se preocupara por el presupuesto y 4000 hombres
trabajaron por turnos de 24 horas, con el coste final del edificio estimado
en noventa millones de reichsmarks, el equivalente a un mil millones de
dólares
en
moneda
moderna.
Debajo de la nueva cancillería del Reich estaba el búnker donde Hitler
pasó las últimas semanas de la guerra y donde aparentemente cometió
suicidio en abril de 1945. La cancillería fue dañada seriamente en la
batalla de Berlín en 1945 y después demolida por las fuerzas de
ocupación soviéticas, que utilizaron algo del mármol rojo del palacio de
Hitler para terminar el monumento de guerra del Ejercito Rojo en el
parque
Treptower
de
Berlín:
El
edificio
de
oficinas
más
grande
del
mundo
(1936)
También en Berlín, el ministerio del aire del Reich de Herman Goring, era
el edificio de oficinas más grande del mundo cuando fue terminado en
agosto de 1936. Se ha descrito como si se estuviese “en el típico estilo de
la arquitectura nacional socialista de la intimidación”, con una superficie
cubierta de 112.000 metros cuadrados, de 2.800 cuartos, 7 kilómetros de
pasillos, sobre 4.000 ventanas y 17 escaleras. El gran complejo era la
jefatura de la Luftwaffe y de la aviación civil burocrática de Alemania.
Cincuenta minas de la piedra fueron utilizadas en la construcción del
edificio, que tardó solamente 18 meses, el ejército extenso de
trabajadores empleados en turnos múltiples, 7 días a la semana.
El ministerio de aire era uno de los pocos edificios principales en Berlín
que sobrevivió al bombardeo ofensivo de los Aliados y al asalto soviético
al final de la guerra. Durante la guerra fría, el edificio fue utilizado por el
gobierno germano-oriental y que hoy adentra al ministerio de finanzas
alemán. Vean cómo la ornamentación nazi coexiste de lado a lado con los
murales
socialistas
dentro
de
este
edificio
cavernoso:
La arena de Zeppelinfield - bastante grande para lanzar una flota de dirigibles
El bombardeo aliado tomó un peaje enorme en las ciudades y Berlín
sufrió bastante en el asalto soviético de 1945. Algunos edificios sin
embargo sobrevivieron intacto o son todavía visibles como ruinas.
Algunas de las estructuras más conocidas están en Nuremberg, sitio de
las reuniones enormes Nazi a través de los años 30. La arena de
Zeppelinfield era uno de los primeros proyectos de Speer para el partido
en 1934 y fue basada en el altar de Pergamon, una estructura griega
clásica, que ha aparecido en la lista de maravillas del mundo. Utilizado
para las reuniones Nazi y las grandes ceremonias del partido, la arena fue
hecha a escala enorme, capaz de tener a 240.000 personas.
Speer también creó el famoso balcón de la arena en el cual Hitler pronunó
muchos de sus discursos al fiel partido. A pesar de su influencia del
griego clásico, la estructura es esencialmente "Clasicismo desnudo", sin
la decoración y solamente los elementos monumentales básicos.
Y conjuntamente con la arena, Speer también ayudó a organizar las
reuniones y tuvo la idea de apuntar directamente al cielo 1000 reflectores,
creando lo que era conocido como la Catedral de la Luz, las vigas
verticales casi iguales a las columnas tan frecuentes en la arquitectura
Nazi.
En Nuremberg también estaba a casa el Salón del Congreso o
Kongresshalle, que aunque nunca fue terminado, es el edificio
monumental preservado más grande a partir del período Nazi. Fue
diseñado por Ludwig y Franz Ruff, e iba a ser un centro del congreso con
50.000 asientos. Comenzado en 1935, el exterior se asemeja al Coliseo
Romano.
Paraíso
del
trabajador
nazi:
Balneario
y
Spa
Una de las estructuras nazis más grandes que todavía sobrevive es el
centro turístico y el balneario de Prora en la isla báltica de Rugen,
construida entre 1936 y 1939 (trabajo que cesó durante la guerra). Una
serie de cinco balnearios fue planeada, para proporcionar vacaciones al
trabajador alemán medio, la que se localizaba en Rugen fue la única
comenzada:
Como la mayor parte de los otros proyectos de la era Nazi, la escala era
masiva, implicando unos 9000 trabajadores y a cada empresa importante
en el área de la construcción en Alemania. El plan era construir dos
complejos con cuatro bloques de diez unidades de alojamiento en cada
uno. Habrían cuartos para 20.000 personas, cada sitio con su propia vista
al mar y el centro turístico se habría extendido más de cinco kilómetros a
lo
largo
de
la
playa.
También habrían edificios para la administración, comodidad de los
trabajadores, grandes sitios para festivales, piscinas enormes,
restaurantes, teatros, arenas deportivas, un muelle grande para los
barcos cruceros de la amarradura, así como una estación de tren y toda la
infraestructura y utilidades necesarias para una "empresa" tan masiva.
Nunca satisfizo su propósito y contuvo entonces a refugiados de
Hamburgo y de otras ciudades al final de la guerra, utilizado también para
los
militares
y
como
hospital.
Prora fue utilizado brevemente por el ejército soviético después de la
guerra, entonces por los militares germano-orientales hasta temprano de
los años noventa. Los restos del complejo de Prora siguen siendo el
edificio más grande de la era del Tercer Reich y la discusión de si el sitio
debe
ser
preservado
continúa.
Exportación
de
arquitectura
totalitaria
al
resto
del
mundo
Y finalmente, la exhibición de arquitectura Nazi no se limito solo a
Alemania. Cuando la exposición internacional dedicada al arte y a la
tecnología de la vida moderna fue celebrada en 1937 en París, los dos
pabellones más prominentes eran los que pertenecían a Alemania y a la
Unión Soviética, que fueron colocados justamente uno cerca del otro.
Con una altura de 500 pies (152 mts), el pabellón Nazi diseñado por Albert
Speer, fue rematado con una torre que exhibía una cruz gamada
(Swastika/Esvástica) y un águila gigantescas, símbolos del nacional
socialismo.
Como en el Zeppelinfield en Nuremberg, en la noche, Speer utilizó los
reflectores para iluminar la estructura. El propósito del pabellón era
mostrar el orgullo alemán y la fuerza de la Alemania Nazi como baluarte
contra el comunismo, simbolizado por el pabellón soviético que se
encontraba
justamente
en
frente.
El monumentalismo arquitectónico totalitario
Mussolini,
¿quien
te
diría no?
Las tiranías políticas, los gobiernos totalitarios de derecha e izquierda siempre
se han sentido atraídos por la espectacularidad que proyectan las obras
colosales en la cual se ensalzan virtudes y en donde se promueve un
tormentoso
e
indigerible
culto
a
la
personalidad.
Se trata de impresionar, de dar un aire de grandiosidad a una realidad cruel,
disfrazan su despotismo con fuegos de artificio creando un gran set por el cual
el ciudadano discurre, atónito y temeroso, con el falso sentimiento de estar
formando
parte
de
algo
"grande",
mesiánico,
irrepetible...
La arquitectura totalitaria ahoga las formas e imprime un carácter
despersonalizado a sus obras, se caracteriza por moles inmensas,
intimidantes, en donde no hay sitio para la originalidad y en donde todo está al
fiel servicio de una idea y un proyecto de sociedad y país. A continuación se
estudia este tipo de arquitectura en varios gobiernos despóticos del siglo XX.
Arquitectura
Totalitaria
Se produce en aquellos países donde los regímenes autoritarios imponen su
estilo arquitectónico. Estos regímenes, tanto de derecha como de izquierda,
prestaron mucha atención a la forma arquitectónica y los planes urbanísticos,
pues podían respaldar o legitimar su posición tanto dentro como fuera del país
y para imponer sus ideas a través del simbolismo que éstas llevaban.
El monumentalismo utilizaba la carga simbólica de la fuerza del poder como
propaganda. Un aspecto común de los fascismos (Alemania, Italia y España)
es el sentimiento nacional, tradicional, por lo que se aprecia una vuelta a los
estilos nacionales, con lo que se llegó a una confrontación y rechazo del estilo
internacional. Esto ocurrió en las demás artes (pintura y escultura). Se dio de
forma
brutal
y
exagerada
en
Alemania.
La arquitectura moderna se consideró una amenaza para la constitución de los
nuevos regímenes, por lo que debía desaparecer. En Alemania se llegó a decir
que era una arquitectura oriental, conspiración de los judíos y bolcheviques. En
Rusia, el régimen stalinista opinó que era occidental, burguesa y decadente.
Ciudad
Universitaria
(1932-35) de Marcello Piacentini
Italia
En Italia se aceptó en un principio por el gusto anterior por el futurismo. Junto a
esta hay una arquitectura neoclásica, tradicional. Por esto hay una
confrontación entre la vanguardia y lo clásico. Hubo un período en el que
existieron ambos, pero al final solo se aceptó el tradicional.
Un ejemplo de esta arquitectura es de G. Muzio, la Ca' Brutta, que intentó unir
los dos estilos mediante técnicas modernas, aunque con una apariencia
exterior
clásica.
Sin embargo, el grupo predominante se decidió por una arquitectura clásica,
dejándose influenciar por los ideales del régimen de Mussolini. Este grupo
estaba liderado por Piacentini. En las obras se daba toda la parafernalia y
elementos clásicos mezclados. Se les encargaba todos los edificios públicos,
como Oficinas de Correos. La última obra es la Cuidad Universitaria de Roma.
Otro arquitecto, A. Libera, pensaba que la arquitectura racionalista debía ser la
oficial del régimen, por lo que luchó creando por ejemplo el Edificio residencial
de Ostia, el Palacio de Congresos de la Exposición del 42 (proyecto anterior) o
la
Casa
en
la
costa
de
Capri.
El representante de la arquitectura italiana es Guiseppe Terragni que trabajó
principalmente en Como. Algunas de sus obras son el Novocomum del año 27
(ganó el concurso haciendo trampa, pues lo presentó con una falsa fachada
clásica) o la Casa del Fascio, obra casi cúbica con un patio central que
iluminaba el interior, rompía con los edificios contiguos, pues hasta sus
fachadas
tenían
una
composición
diferente
unas
de
otras.
Otro edificio interesante es el Edifico Rustici (1933) en Milán. Su fachada es
falsa, pues se abre por huecos a un patio interior, rompiendo con las
ordenanzas
urbanísticas
de
la
ciudad.
Otra obra suya es el Orfelinato Sant'Elia, que se caracterizaba por el lenguaje
internacional, la luminosidad y la facilidad de entrada y salida. Es un bloque
roto que se abre por muchos lugares, permitiendo la entrada y salida de los
niños
con
facilidad.
Una de sus obras más importantes es el Danteum, un edificio en honor de
Dante. Es un proyecto del 38 para realizar en la zona arqueológica más
importante de Roma. Articula un paseo arquitectónico que recorre
verticalmente a través de volúmenes cúbicos los pasajes de La Divina
Comedia.
Basado en el Panteón
de Roma, el Volkshalle todavía sería el espacio cerrado más grande en el
planeta si hubiera sido construida. Habría estado sobre 213 metros de alto y
244 de diámetro, dieciséis veces más grande que la bóveda de San Pedro en
el Vaticano. Adentro, hubiese habido espacio para 180.000 personas y hay
especulación que una capacidad tan enorme habría podido hacer que el
edificio tuviese su propio sistema del tiempo. En temperaturas más frías, la
transpiración y la respiración de tanta gente podría haberse precipitado y caer
de nuevo al suelo, casi como lluvia interior.
Alemania
En Alemania, por ejemplo, se organizó una exposición sobre el arte moderno,
expresionista, organizado por las autoridades, llamada Arte degenerado.
El régimen nazi duró 12 años, período en el que el arte se estableció como la
herramienta para la creación de la nueva sociedad. Ellos impusieron por el arte
la ideología nazi de la vida. Usaron el arte como transmisor de ideas y
mensajes políticos, la cultura o la palabra cultura era la contraseña del
nazismo. Otra palabra importante es volk, referida al pueblo, la nación, todo
mezclado
con
los
problemas
de
raza.
La ideología nazi fue brutal, pues en esos 12 años impregnó cuadros, carteles,
películas, edificios públicos y casas particulares. Hitler era considerado como el
artista
de
la
nación,
muy
inclinado
hacia
lo
monumental.
Hubo un enfrentamiento con lo vanguardista, lo moderno, por ejemplo, se cerró
la Bauhaus en el 33 y se impopularizaron los arquitectos modernos.
Troost se nombró arquitecto del régimen, influenciado por el historicismo de
Schinkel. Creó edificios como la Casa del Fürer, simplificada pero monumental.
Muere y se nombra a Speer nuevo arquitecto, más monumental aún, con obras
de fuerte componente sicológicos sobre el tamaño para hacer sentirse a las
personas pequeñas. En ese edificio por ejemplo la escala de tamaños,
monumentalidad, grandes espacios y riqueza de materiales hacía que las
personas que llegasen a su despacho lo hiciesen humillados. Otras obras
importantes
son
el
Estadio
Olímpico.
Se dan también los grandes bulevares y las perspectivas, al estilo francés pero
monumentalizado. Una de ellas estaba presidida por un edificio con una cúpula
capaz
para
180.000
personas.
Y finalmente, la exhibición de arquitectura Nazi no se limito solo a Alemania.
Cuando la exposición internacional dedicada al arte y a la tecnología de la vida
moderna fue celebrada en 1937 en París, los dos pabellones más prominentes
eran los que pertenecían a Alemania y a la Unión Soviética, que fueron
colocados justamente uno cerca del otro. Con una altura de 500 pies (152 mts),
el pabellón Nazi diseñado por Albert Speer, fue rematado con una torre que
exhibía una cruz gamada (Swastika/Esvástica) y un águila gigantescas,
símbolos
del
nacional
socialismo.
La
Arquitectura
que
no
fue:
Moscú
1930
-1940
La arquitectura de los años 30 y 40 en la Unión Soviética, estuvo marcada
inicialmente por el movimiento Constructivista, el que crea un estilo de diseño
que fue característico de la arquitectura soviética de la era. En la medida que
este movimiento cede paso a otras influencias culturales, la arquitectura oficial
buscó nuevas formas de expresión plasmando un estilo monumental con
ribetes ornamentalistas y figurativo. Durante este período en Moscú, antes de
la segunda guerra mundial e inmediatamente de terminada ésta, se llamó a los
arquitectos soviéticos a participar en una serie de grandes concursos para
edificios públicos de tipo monumental. Participaron los principales exponentes
de la arquitectura oficial y de los movimientos modernos. A pesar que estos
proyectos nunca se construyeron dejaron ejemplos del mayor interés para
quien esté interesado en la historia de la arquitectura y es por eso que los
hemos traído a la memoria en este post. Estos son los proyectos que nunca
fueron:
En 1934 se llamó en Moscú a un concurso para el diseño de un gran edificio
para el Comisariado de la Industria Pesada ubicado en la Plaza Roja. Se
trataba de un proyecto de mas de cien mil M2 ubicado en 4 hectáreas de
terreno en plena Plaza Roja frente al Kremlin, lo que representaba una total
remodelación de la misma. Se presentaron doce proyectos a la primera etapa
del concurso. De entre ellos, destacaba el realizado por los hermanos Vesnin,
líderes del movimiento constructivista soviético. Este proyecto fue abandonado
y
nunca
se
construyó.
Fomin fue un representante de la escuela neoclásica de arquitectura de San
Petersburgo, obteniendo bastante prestigio antes de la revolución de 1917. En
los años 20, dominados por el Constructivismo, Fomin se mantuvo fiel a su
escuela inicial, adaptando la terminología neoclásica al nuevo orden proletario.
Este edificio muestra un extraordinario ejemplo de estas ideas llevadas al
diseño de un conjunto monumental para el Comisariado de la Industria Pesada.
El concurso para el palacio de los Soviets de Moscú, fue uno de los mas
importantes del siglo XX en Rusia. Se pedía diseñar un edificio que simbolizara
el triunfo del comunismo soviético en la capital del país de los trabajadores y
campesinos. Se presentaron 160 proyectos a la primera etapa del concurso,
entre los que se incluían 24 de arquitectos extranjeros, tales como Le
Corbusier, W.Gropius and E.Mendelssohn. Sin embargo, la arquitectura rusa ya
había dado un vuelco en esa época, intentando recuperar las raíces de su
cultura en sus diseños, lo que permeó el espíritu del concurso en la elección de
los ganadores. El primer premio fue para los arquitectos B. Iofan, O. Gelfreikh y
V. Schuko los que posteriormente tuvieron que realizar algunas modificaciones
hasta llegar al diseño aprobado en 1936. Como se indica mas adelante, este
proyecto es el único de los reseñados en este artículo que estuvo a punto de
ser
concretado.
En 1932 el gobierno de la ciudad de Moscú (el Mossovet) llamó a un concurso
cerrado para el diseño de un gran hotel de 1000 habitaciones, de acuerdo con
los criterios que regían a estos edificios en las grandes ciudades del mundo. De
los 6 planos presentados, se premió a los jóvenes arquitectos L.Savelyev y
0.Stapran. Desde el punto de vista urbanístico, este edificio se constituiría en el
punto focal de una nueva avenida que uniría la principal de la ciudad, Gorki
Prospekt, con el palacio de los Soviets. Una anécdota dice que la razón por la
cual las dos alas del edificio son asimétricas, es porque al serle presentadas
dos alternativas de fachadas a Stalin, este firmó las dos. Ni el hotel se
construyó, ni tampoco se abrió la nueva avenida de enlace con el Palacio de
los Soviets.
Palacio de los Soviets.
Versión del proyecto aprobado en 1934
En 1933 se llamó a concurso para el edificio del Palacio de las Tecnologías, el
que albergaría a las instituciones científicas y tecnológicas soviéticas y
ensalzaría la creciente industrialización del país. El lugar escogido fue un sitio
en las riberas del río Moskva. El proyecto elegido fue el de los arquitectos A.
Samoylov y B. Yefimovich, quienes marcan el despegue de las ideas
constructivistas hacia el diseño tecnocrático. El edificio nunca se construyó.
El arquitecto L.Rudnev diseñó varios de los edificios más relevantes de la
época en Moscú. Entre ellos se encuentran la Universidad Estatal de Moscú, la
academia militar Frunze, los edificios de la defensa popular de Shaposhnikova,
etc. Para este tipo de edificios Rudnev desarrolla una estética impenetrable y
severa, acorde con la imagen oficial del ejército rojo. Sin embargo en este
proyecto – que tampoco se realiza – el arquitecto entra en el juego de una
brillante pomposidad que se transforma en el canon oficial de la arquitectura
oficial soviética hasta los años 50.En 1934 se pidió al arquitecto D. Chechulin
un edificio que conmemorará las hazañas de la aviación soviética, en especial
el rescate en el polo norte de la tripulación del rompehielos “Chelyuskin”, el que
naufragó en el hielo polar ese año. El edificio tiene 7 columnas con las estatuas
de los 7 tripulantes del avión de rescate. El diseño general buscaba representar
la sensación aerodinámica de un avión en vuelo. El edificio nunca se construyó.
La Casa del Libro: este edificio, típico de la concepción soviética del edificio
público como monumento, hace honor a la misma mediante un diseño
trapezoidal, con volúmenes simples y ornamentación estatuaria. Golosov, uno
de los pilares del Constructivismo soviético de los años 20, plasma en este
edificio los principios de diseño que el denominó “Romanticismo Simbólico”, y
que luego reseñó en su libro “Nuevas Sendas en Arquitectura”. El edificio
nunca fué construido.
Otra
Palacio de los Soviets.Versión del proyecto aprobado en 1934
versión
del
En 1942, en los momentos más duros de la guerra, se llamó a un concurso
para diseñar el monumento a los caídos en la defensa de Moscú ante el ataque
alemán. Se consideró importante generar un símbolo de la tenacidad y
patriotismo soviético en los momentos en los que la guerra parecía no tener
una solución fácil para el ejército rojo. Se presentaron más de 140 proyectos,
los que fueron presentados al público de Moscú en tres grandes exposiciones
en 1942 y 1943. El proyecto ganador fue el del arquitecto L.Pavlov quien
propuso erigirlo en la Plaza Roja. Sin embargo el arco no fué construido.
Los arquitectos V.Oltarzhevsky y A.Mordvinov trabajaron juntos en el proyecto
del famoso hotel Ukraina en Moscú. A partir de ese edificio, V. Oltarzhevsky en
particular dedicó especial atención a la problemática de la construcción de
edificios de gran altura, dentro de la dinámica urbana de Nueva York y la
manera mediante la cual esta aproximación tecnológica podía incorporarse a la
arquitectura tradicional rusa y en especial al nuevo diseño socialista. Como
primer resultado de su trabajo, en 1947 presentó un proyecto para un gran
edificio de vivienda popular estatal, en la plaza Vosstaniya de Moscú. Este
edificio no fue construido pero sentó las bases para una serie de edificaciones
en altura desarrolladas posteriormente en la ciudad, especialmente en la
década
de
los
50.
En 1947 el gobierno Soviético implementó una política de construcción de
edificios en altura en la ciudad de Moscú. Al inicio de la década de los años 50,
ya existían en Moscú una serie de edificios monumentales de gran altitud, tales
como los de la Universidad estatal de Moscú, el centro administrativo de
Lermontovskaya, el hotel Ukraina, etc. El último de los edificios concebidos
bajo esta política urbana fué el Centro Administrativo de Zaryadye, diseñado
por el arquitecto D.Chechulin en 1948 y comenzado a construir en 1954. En el
año 1955 el Comité Central del Partido Comunista Soviético dictaminó que la
“sobre ornamentación y otros excesos de diseño” comunes en la arquitectura
de la época, atentaban contra el espíritu del proletariado. Esto representó un
giro en la arquitectura soviética y su primera víctima fue este edificio, del cual
ya se habían construido los cimientos. El trabajo se detuvo y sobre ellos se
construyó
un
hotel
en
1967.
Después del gran concurso de 1934, se decidió avanzar en base al proyecto
presentado entonces por el arquitecto B.Iofan. En la versión final del diseño, se
proyectó el edificio monumental mas alto del mundo con 415 metros de alto,
mas que el Empire State y la torre Eiffel. El remate era una escultura de Lenin
de 100 metros. Para la construcción de este enorme edificio en plena Plaza
Roja fue necesario desarrollar nuevas tecnologías en el uso del concreto y el
acero, así como experimentar con nuevos sistemas de aislación e iluminación.
Al ser designado en 1936 como proyecto prioritario, se inició su construcción
aceleradamente, pero al estallar la guerra los trabajos se suspendieron en 1941
y nunca se continuaron. Posteriormente se demolió todo lo avanzado y se
mantuvo la Plaza con las características que hoy conocemos.
TOTALITARISMO Y VANGUARDIA EN LA ARQUITECTURA FASCISTA
ITALIANA .
por:
Dr.
Daniel
Narváez
Torregrosa
__________________________________________________________
Mientras que en la Alemania nacionalsocialista todo rastro de la creación
artística de la vanguardia es eliminado y sustituido por la pesada carga de un
realismo popular, en el caso de la Italia Fascista no ocurre lo mismo, sino que
el Estado Corporativo de Mussolini se valdrá de la vanguardia y del talento de
numerosos artistas que constituyeron el núcleo del Futurismo para elevar las
obras que caractericen a la nueva nación. No en vano, el propio Marinetti,
fundador del futurismo, acudirá a las elecciones de 1919 en las listas del
Partido
Fascista.
En el manifiesto fundacional del futurismo se encuentran algunos rasgos que
serán compartidos por la ideología fascista, a saber:
"Nosotros queremos glorificar la guerra -única higiene del mundo- el
militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las hermosas
ideas por las que se muere y el desprecio por la mujer" (1)
En este momento histórico el arte y la arquitectura ofrecerán una vanguardia en
la que el sentido de movilidad, el dinamismo, será el objetivo de artistas como
Boccioni o Carra y de arquitectos teóricos como Chiattone o Sant'Elia y que
finalmente encontrarán su realización con Sironi o Terragni inmersos ya en
época
fascista.
La arquitectura futurista definida por Sant'Elia en el manifiesto como
"l'architettura del calcolo, dell'audacia temeraria e della semplicità; l'architettura
del cemento armato, del ferro, del velero, del cartone, della fibra tessile e di tutti
quei surrogati al legno, alla pietra e al mattone che permettono di otenere il
masimo della elasticita e della leggerezza" (2) plantea una serie de elementos
que serán retomados por la arquitectura del periodo fascista. El estado
totalitario italiano pondrá en marcha un programa que girará e torno a la figura
del Duce y en el que se creará un espacio escénico digno del líder, tarea en la
que los arquitectos tendrán un papel primordial y para la que recurrirán a
diferentes lenguajes. Así pues, se encuentra un doble lenguaje. Por un lado
obras de carácter arqueológico, puesto en práctica por aquellos arquitectos y
teóricos que buscan en la tradición histórica modelos y materiales para elevar
las obras representativas del momento y dotarlas de un fuerte carácter
conmemorativo. Por otro lado se asiste a una renovación arquitectónica, tarea
emprendida por una serie de arquitectos que quieren romper con la tradición y
buscar nuevas manifestaciones recurriendo a un lenguaje moderno, y que ven
en el uso de los nuevos materiales una ocasión única para materializar las
obras representativas de un estado en continua evolución.
Diseño de Sant'Elia y Monumento a los Caídos de Terragni
El valor que la arquitectura moderna tiene para los dirigentes del nuevo estado
es de tal importancia que Mussolini no duda en colocar a la jefatura de los
proyectos urbanísticos de Roma a Piacentini, defensor -en una primera
instancia- de la arquitectura moderna. En cualquier caso, esta decisión abre la
posibilidad de que los arquitectos puedan manifestar sus opiniones con
respecto a la arquitectura moderna y tratar de hacerla coincidir con los
intereses del Estado (3).
Entre todos los arquitectos que adoptan las nuevas formas para servir al
Estado fascista, destaca la figura de Giusepe Terragni. Formado en el
Politécnico de Milán, será uno de los alumnos aventajados al dejarse seducir
por las innovadoras teorías de Le Corbusier. El interés le lleva a formar parte
del GRUPPO 7 y a organizar en 1928 la primera muestra de arquitectura
racional. También de este momento son dos obras en las que introduce la
modernidad: el Monumento a los Caídos de la Gran Guerra, inspirado en un
diseño de Sant'Elia, y la Oficina del Gas ambas en la ciudad de cómo.
Un proyecto espectacular y novedoso es el bloque residencial del Novocumum,
edificio en el que introduce novedades sobre una estructura de fachada clásica
(basamento, cuerpo elevado, ático y cubierta) tales como el empleo de
concreto armado, vidrio y, sobre todo, por el innovador cilindro con el que
rompe el muro en L que se suponía tradicional para la esquina, y que aumenta
su dinamismo al dejar el ático en ángulo recto.
En 1932 Terragni recibe el encargo de realizar la Casa del Fascio para la
Federación de Como. El proyecto trata de hacer realidad unas palabras de
Mussolini: "El fascismo es una casa de cristal". Para materializar esta idea
parte de una idea básica: el cubo, forma estática a la que dotará de gran
dinamismo en primer lugar creando cuatro fachadas distintas en las que
conjuga aberturas y lienzos de manera vertical, y al tiempo que hunde la
fachada dejando al descubierto los elementos estructurales (pilares y vigas).
Casa del Fascio
Por otro lado, el interior lo organiza en torno a un espacio central que se inicia
en la planta interior como un atrio y que según se asciende va convirtiéndose
en espacio de comunicación en el cual no hay distinción entre interior y
exterior, como él mismo señala:
"Un amplio espacio cubierto en el centro, al que dan los espacios de paso, los
despachos, las salas de reunión […] es preciso anular toda solución de
continuidad entre interior y exterior, haciendo posible que un jerarca hable en el
interior y simultáneamente sea seguido y escuchado por la masa reunida en la
plaza […] he aquí el concepto mussoliniano de que el Fascismo es una casa de
cristal" (4)
En el conjunto Terragni da uso a los nuevos materiales (visibles en algunos
sectores de la edificación) mientras que conserva otros clásicos, como el
recubrimiento de mármol en la fachada. Su intención es ofrecer un nuevo
modelo arquitectónico puesto que, según manifestaba: "el tema es nuevo;
absolutamente imposible, pues, cualquier referencia a edificios de carácter
representativo; es necesario crear sobre bases nuevas y no olvidar que el
Fascismo es un acontecimiento absolutamente original"
Esta originalidad constructiva la aplica en otra de sus realizaciones, en este
caso respondiendo a la política estatal de construcción de viviendas. El Estado
Fascista, lejos de propugnar un estilo autóctono como sucedía en Alemania,
busca espacios racionales. En este sentido, Terragni junto a Lingeri edifican la
Casa Rustici, de nuevo una variante sobre la forma del cubo, en la que crean
dos bloques separados por un inmenso patio central de modo que consiguen
crear apartamentos en los que el aceso permite un espacio de intercambio
común y una estructura interna orientada hacia el exterior, en contacto con la
luz.
Uno de los últimos proyectos de Terragni para el sistema fascista y que no
llegó a materializarse es el Danteum, edificio conmemorativo al genio creador
italiano y en el que despliega un programa de arquitectura moderna para crear
una sucesión de espacios inspirados en la Divina Comedia. El edificio trataba
de retomar el sentido de viaje o peregrinación descrito por Dante en su poema,
tal y como señala el propio arquitecto:
"[…] crear una atmósfera que sugestione al visitante y parezca gravar incluso
físicamente sobre su persona mortal y lo conmueva tanto como el viaje
conmovió a Dante en la contemplación de desventura de las penas de los
pecadores que en el triste peregrinaje iban encontrando" (6)
Diseño del Danteum
Terragni divide su edificio en tres plantas, retomando así la estructura del
poema, y cuyos espacios rectangulares serán sometidos a un constante
sistema de proporciones basados en el rectángulo áureo y los números 1, 3 y 7
que aparecen constantemente en el poema de Dante.
Así, para la entrada del edificio, Terragni parte de los primeros versos del
poema:
A
mitad
del
camino
de
la
vida
En
una
selva
oscura
me
encontraba
Porque mi ruta había extraviado (7)
Palabras que se iban a materializar por medio de un bosque de 100 columnas
de mármol que se corresponden con el número total de los cantos que
conforman la Divina Comedia. La lóbrega descripción de los tormentos
infernales sería llevado a la obra por medio de una serie de salas cuadradas de
tamaño decreciente según el curso ascendente al nivel superior, y sería apenas
iluminado por pequeñas hendiduras en el techo. Cada una de estas salas
estaría decorada conforme a las culturas de la antigüedad: Oriente, Egipto,
Grecia,
Roma.
Para la sala del Purgatorio, Terragni, ideó una especie de conciliación de
contrarios conforme a la idea de balanza o contrapeso utilizado en el Purgatorio
para pesar las almas. En esencia, la sala era similar a la inferior, pero con una
sucesión de salas cuadradas crecientes en proporciones.
Por último, la sala del Paraíso iba a suponer el encuentro del espectador con la
luz, recreando lo descrito por el poeta:
¡Oh,
suma
luz
que
los
conceptos
mortales,
di otro poco, de cómo apareciste (8)
tanto
a
mi
sobrepasas
mente
La propuesta de Terragni preveía el uso de 33 columnas de vidrio que
sostendrían una techumbre también de vidrio, creando así una atmósfera
etérea y de marcado carácter espiritual.
Esta obra, que no pasó de proyecto, habla de la importancia que la arquitectura
moderna tuvo para el régimen fascista italiano. La lección de la arquitectura
moderna fue ampliamente aprendida y seguida por arquitectos como Nervi,
Guerini, La Padula, Roma, entre otros, que efectuaron numerosa obra en el
periodo comprendido entre 1937 y 1942. Solo con la entrada de Italia en la
Segunda Guerra Mundial y los reveses militares y políticos de 1943, el Estado
Fascista se volvió desesperadamente hacia una arquitectura de marcado
carácter clásico, tratando de buscar en estas eternas formas la estabilidad que
le faltaba en el terreno del poder.