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32
público
Miércoles, 13 de enero de 2010
Ciencias
www.publico.es
Responsable de la sección: Patricia Fernández de Liz p [email protected]
Orígenes
josé maría
bermúdez de castro
Los líderes actúan
C
omo sucede en todas las especies de primates sociales, nuestros ancestros se han organizado en tribus de una treintena de
individuos bajo la dirección de
un líder. Su actuación era esencial para la armonía interna del grupo y la defensa del territorio. Hemos dejado atrás los tiempos de
la prehistoria, pero el liderazgo sigue teniendo los mismos fundamentos biológicos. No
obstante, ahora somos miles de millones de
seres humanos provistos de una rica diversidad de culturas y separados por las fronteras
que hemos ido estableciendo en los últimos
miles de años. Finalmente, hemos alcanzado un grado evolutivo social que hemos
acordado en denominar globalización.
La biología del liderazgo no ha cambiado,
pero las circunstancias que influyen en este
aspecto esencial de nuestro comportamiento modifican su papel en las sociedades en
una enorme diversidad de formas, motivo
de estudios y ensayos profundos. Durante la
mayor parte de la historia, el liderazgo ha estado ligado al terreno de lo militar, que es la
versión más puramente biológica y, por tanto, más próxima a su papel en la prehistoria.
El liderazgo de la política tampoco se aleja
demasiado de la prehistoria (los chimpancés
también practican la política), pero añade
un fuerte componente intelectual a su práctica. En ambos casos, el liderazgo tiende con
frecuencia al modelo de gobierno que se conoce como dictadura. Pero en nuestro actual
mundo globalizado el concepto de liderazgo
ha alcanzado una complejidad muy difícil
de analizar y comprender.
El 6 de enero todos recibimos un gran regalo
con la noticia de la liberación de Juantxo López de Uralde. La frase de la pancarta que él
y otros miembros de Greenpeace exhibieron
en Copenhague es la síntesis más perfecta y
simple que se podía ofrecer de la situación
actual. El tiempo de las palabras está pasando y nos queda ya muy poco margen para
una acción de efectos paliativos.
Si la mayoría de los políticos que han gobernado en estos años y los que lo hacen en la
actualidad se hubieran comportado como
verdaderos líderes en su sentido más puro,
quizá la situación no fuera tan preocupante. Sin embargo, desde hace cierto tiempo
existen nuevas formas de liderazgo que no
se ocupan de la armonía de los grupos o de
la defensa de los individuos. Estas nuevas
formas tienen unos intereses que no responden al bien común y dominan claramente la
situación. De ahí que a los líderes políticos
nos les quede más que la retórica de las buenas palabras y su increíble inacción. Nuestro
actual modelo de sociedad está caduco y, lo
queramos o no, pronto entraremos en una
dinámica diferente. Nuestro planeta, nuestro único hogar tiene unos límites de tolerancia que ya se han sobrepasado de largo.
* Director Centro Nacional de Investigación
sobre Evolución Humana, Burgos
para comentar el artículo:
blogs.publico.es/ciencias
Los españoles se gastaron más de 600 millones de euros en antidepresivos en 2007. reyes sedano
La tristeza no se cura
con una píldora
Un estudio asegura que los antidepresivos sólo ayudan a las personas que sufren un estado
grave // Los españoles consumieron 23 millones de cajas de estos fármacos en 2007
ainhoa iriberri
madrid
3
Es el quinto grupo de fármacos más consumido en España (según los últimos datos
disponibles, de 2007), pero,
según un estudio publicado
recientemente en la revista JAMA, millones de pacientes podrían estar tomándolos inútilmente. Son los antidepresivos,
esas píldoras en las que los españoles gastaron más de 600
millones de euros ese mismo
año. El trabajo, que analiza datos de seis ensayos clínicos en
los que se compara su eficacia
con la acción de un placebo,
concluye que los fármacos sí
ayudan a las personas con depresión, pero sólo a quienes la
padecen en una forma grave.
Pero ¿qué es una depresión
grave? Para definirla, los autores se basan en la escala de Hamilton, un test de 17 preguntas que cuantifica el problema
del paciente. La puntuación
máxima sería 51 y, según el estudio de JAMA, la necesaria
para responder a los antidepresivos sería, al menos, de 25,
aumentando la eficacia de los
fármacos cuanto más alto se
está en la escala.
Según explican los autores,
el beneficio para los pacientes
con depresión muy grave es
“sustancial”, pero, en aquellos
que puntúan menos en la escala de Hamilton, no hay diferencia entre prescribir un fármaco o un placebo.
Si el resultado que desvelan
los investigadores dirigidos
por el psicólogo de la Univer-
sidad de Pensilvania (EEUU)
Jay Fournier es real, es evidente que en España (y, probablemente, en la mayoría de los
países desarrollados), se prescriben más antidepresivos de
los necesarios, como lo demuestran las cifras.
En 2007, último año del que
el Ministerio de Sanidad y Política Social ha facilitado datos, se consumieron en España
más de 15 millones de envases
de inhibidores selectivos de la
recaptación de la serotonina
(ISRS), un tipo de antidepresivos. Pero a esa cifra hay que
sumarle las más de siete millones de cajas pertenecientes
al grupo de “otros antidepresivos”. En total, son casi 23 millones de envases de este tipo
de fármacos.
la cifra
6
Los autores
evaluaron
seis ensayos
clínicos sobre
antidepresivos: tres sobre un inhibidor selectivo
de la recaptación de la
serotonina y
tres sobre un
tricíclico.
Según el psiquiatra del Hospital Clínic de Barcelona Víctor Navarro, es cierto que en
España se recetan antidepresivos a personas que no padecen
depresión, pero esto no quiere
decir que los fármacos sean inútiles. “Hay que distinguir entre tristeza y depresión; los antidepresivos curan la depresión y no la tristeza, pero sí hacen que la persona triste lleve
mejor su estado de ánimo, por
lo que le ayudan”, señala este
especialista.
Para Navarro, no existen depresiones leves, y lo que los autores del estudio califican como tal son casos de tristeza. En
su opinión, gran parte de los
pacientes que acceden a participar en un ensayo clínico para
evaluar un nuevo fármaco, co-
público
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Ciencias
www.publico.es
www.publico.es
Responsable de la edición: Patricia Fernández de Lis p [email protected]
mo los analizados por Fournier
y sus colaboradores en este estudio, son personas tristes y no
deprimidas. Diferenciar entre
depresión y tristeza no es fácil,
ya que no existe ninguna prueba de diagnóstico objetivo que
lo haga. “Esto no es como un
tumor cerebral, que haces una
resonancia y lo ves; una persona triste puede perfectamente
dar una puntuación muy alta
en la escala de Hamilton”, resume Navarro.
‘Reactividad del humor’
Lo que define al depresivo es,
según este experto, “la incapacidad para reaccionar frente
al medio”. El psiquiatra lo explica con un ejemplo: “A una
persona triste a quien le gusten mucho los gatos, le sentará
bien disfrutar de su compañía.
No le curará la tristeza, pero
le hará sentirse mejor, al menos momentáneamente. Sin
embargo, un deprimido en las
mismas circunstancias no será
capaz de dedicarle ni cinco minutos al gato; es lo que se llama reactividad del humor”.
Entre la persona triste y
el depresivo existe un término medio que es el “trastorno
adaptativo” y Navarro reconoce que tanto a estas personas
como a las que sienten tristeza se les recetan antidepresivos habitualmente, lo que explicaría la elevada cifra de venta de fármacos de este tipo. “Es
una ayuda para que el cerebro
rumie menos. Por ejemplo, si
alguien que está mal porque
se ha quedado en el paro toma antidepresivos, seguirá estando preocupado por su situación, pero la medicación le
permitirá distraerse con otras
cosas”, añade Navarro.
Este especialista considera
que a una persona no deprimida “la psicoterapia le hará lo
mismo o más que la pastilla”.
¿Por qué, entonces, se recurre
a los fármacos? Para Navarro,
la respuesta es lógica: los psicólogos son caros y hay menos
cantidad en la Seguridad Social que psiquiatras.
El estudio de JAMA, además
de sugerir que puede haber un
exceso de prescripción de fármacos antidepresivos, pone de
manifiesto otro punto importante: la fiabilidad de los ensayos clínicos que se realizan
para evaluar la eficacia de este tipo de medicamentos. Los
propios autores apuntan a que
“los médicos pueden inflar sin
querer la puntuación en la escala de Hamilton de los participantes que están justo por debajo del mínimo requerido”.
Navarro comenta que existen ciertas restricciones que
evitan a un paciente entrar
a formar parte de un ensayo
clínico. A su juicio, una de las
más importantes es la intención suicida, ya que alguien
que su médico considere que
tiene riesgo de intentar acabar
con su vida no está autorizado
a participar en los ensayos, se-
«Los antidepresivos
curan la depresión,
pero no la tristeza»,
dice un experto
No existe ninguna
prueba objetiva
para diagnosticar
la enfermedad
Las personas con
depresión grave no
quieren participar
en ensayos clínicos
«Los psicólogos son
caros», reconoce
el psiquiatra
Víctor Navarro
gún la mayoría de los protocolos. Otro factor que incapacita
a un paciente para entrar a formar parte del estudio es estar
tomando benzodiacepinas, un
tipo de fármacos para la ansiedad. “Te piden que el paciente no los tome mientras dure
el estudio, pero muchos de los
depresivos sufren también ansiedad grave y es importante
darles algo para este estado
mientras hacen efecto los antidepresivos, lo que tarda como
mínimo cuatro semanas”, resume Navarro.
Así, muchos de los participantes en estos ensayos no alcanzarían los criterios de depresión clínica. Otro factor que
influye es la propia dificultad
del médico para encontrar pacientes verdaderamente depresivos que quieran participar en un estudio. “Si tú le preguntas a un auténtico depresivo o a su familia si quiere meterse en un ensayo para ver si
funciona un nuevo fármaco,
te dirá que prefiere que le des
uno cuya eficacia ya se haya
demostrado y no arriesgarse
a recibir un placebo”. Pero hay
un grupo de depresivos que sí
suelen acceder a participar:
aquellos que ya han probado
varios tratamientos sin éxito o,
en otras palabras, los más difíciles de curar.
Todas estas circunstancias
demostrarían que los participantes en los ensayos clínicos
no padecen, en muchos casos
depresión, lo que explicaría
la elevada eficacia (cercana al
30%) que se obtiene con placebo. Navarro considera que
estudios como el publicado en
JAMA no deben utilizarse en
contra de estos fármacos, cuya
eficacia en depresión “es cercana al 95%”. D
Más información
3
foro del hospital clínic
sobre la depresión
www.forumclinic.org/depresion
La misión ‘Apolo 17’ trajo varias muestras lunares. NASA
escala de hamilton
Cómo detectar
la depresión
con 17 preguntas
3
La escala de Hamilton
está dividida en 17 cuestiones que, según la respuesta
del paciente, pueden puntuar
entre 0 y 3.
3
El paciente debe escoger en cada ítem la puntuación que corresponda a la intensidad acorde a lo que siente o a su comportamiento.
3
La escala incluye preguntas sobre síntomas psicológicos y físicos.
3
Entre los psicológicos,
destacan preguntas sobre la
sensación de tristeza y desesperanza, el sentimiento de
culpa o el suicidio.
3
Entre los físicos, se pregunta sobre aspectos como el
insomnio (precoz, intermedio
y tardío) y los síntomas somáticos, como dolores en el
costado, cefaleas o pesadez
en las extremidades.
3
También se pregunta
sobre aspectos muy característicos de la depresión, como
la inapetencia sexual o las
dificultades en el trabajo.
Lo que esconde el placebo
Análisis
Alberto fernández liria
3
Nos sorprende que los
antidepresivos no sean mucho
más eficaces que el placebo en
el tratamiento de las depresiones moderadas o leves. Pero
no nos preguntamos qué encierra lo que llamamos placebo y aceptamos sin sorpresa
que el porcentaje de depresivos que responda al mismo sea
altísimo.
Los participantes en los estudios que revisan Fournier y
sus colaboradores no adquirieron ni los antidepresivos ni el
placebo en máquinas expendedoras. Cuando un depresi-
vo acude a la consulta de un
médico contando que es un
miserable, que se ha vuelto un
estorbo para sus seres queridos, que es incapaz incluso de
disfrutar de lo que le ofrecen y
agradecerles el esfuerzo que le
dedican, que no merece vivir,
y acaba aceptando una pastilla (que resultará ser antidepresivo o placebo) es porque
de resultas de su conversación
con el médico se ha convencido de que lo que padece es una
enfermedad que puede ser tratada con esa pastilla.
Y sentirá alivio aun antes de
tomarse nada, porque no es lo
mismo ser un miserable que
padecer una enfermedad. Se
trata de un alivio que deriva de
una relación, en la que tiene
lugar una conversación que
produce un cambio en el modo de ver el mundo y verse a
sí mismo en el paciente. Pero hoy, cuando hablamos de
medicina, no pensamos en
cosas como relaciones humanas, conversaciones, significados, sufrimientos.
Y, sin embargo, si nos preguntáramos por cuál es la
composición de lo que envuelve lo que llamamos placebo –y no me refiero a la sacarosa que encierra la cápsula– aprenderíamos mucho.
No sólo sobre el tratamiento
de la depresión.
* Jefe de psiquiatría del
Hospital Príncipe de Asturias
Encontradas en
un armario rocas
lunares extraviadas
Las muestras
fueron un regalo
de Richard Nixon al
«pueblo de Hawai»
AP / público
madrid
3
Varias rocas lunares que
llegaron a la Tierra a bordo de
las misiones Apolo 11 y Apolo 17 se han encontrado en
un armario cerrado en Hawai
(EEUU). Estas raras muestras
del satélite se encontraron la
semana pasada durante un inventario rutinario de los regalos recibidos a lo largo de los
años por el gobernador de las
islas.
Las rocas se entregaron “al
pueblo de Hawai” durante la
presidencia de Richard Nixon,
pero se pensaba que estaban
en paradero desconocido desde que un buscador de este tipo de objetos, ex empleado de
la NASA, afirmó que no se sabía dónde estaban.
Lenny Klompus, portavoz
de la gobernadora de Hawai,
Linda Lingle, aclaró que las ro-
cas nunca estuvieron perdidas. Según él, funcionarios
del Estado sabían que se encontraban en un armario seguro, pero no sabían en cuál.
Ahora, las rocas perdidas y
halladas en el armario serán
expuestas al público.
El caso del Estado insular
no es único. Tampoco se sabe dónde se encuentra una
de las rocas que EEUU regaló
a España y algo similar sucede con la mayor parte de las
piedras repartidas entre más
de 130 países. Pese al intento de determinar su paradero
por parte de la web Collectspace.com el año pasado, sólo 25 de las 135 rocas transportadas por el Apolo 17 que
se regalaron a líderes o naciones de todo el mundo fueron
localizadas.
Este desconocimiento, señalan algunos expertos, puede alentar un negocio ilegal
con estos objetos. En una subasta realizada en Sotheby’s
en 1993, 0,2 gramos de suelo
lunar recogidos por una sonda soviética se vendieron por
442.500 dólares. D
Un nuevo exoplaneta
con firma española
EFE / público
madrid
3
Un grupo internacional
de investigadores dirigido por
la astrofísica de la Universidad Complutense de Madrid
Magdalena Hernán Obispo
ha encontrado un nuevo planeta extrasolar. Según explican sus descubridores, BD+20
1790 b, con sólo 35 millones
de años, es un bebé en términos planetarios (la Tierra tiene 4.500 millones de años) y
servirá para mejorar el conocimiento sobre cómo son los primeros pasos de su formación.
El hallazgo se ha publicado en
Astronomy and Astrophysics.
Se supone que los planetas se forman en una especie
de nube de materiales que giran alrededor de una estrella. Después de unos 10 millones de años, esas nubes
se disipan y los planetas comienzan a aparecer a partir
de la acumulación de esos
materiales.
En 2008, un grupo de investigadores del Instituto
Max Planck de Alemania publicó en Nature un artículo en
el que hablaban de un exoplaneta de tan sólo 10 millones de años de edad que aún
estaba rodeado por el disco
protoplanetario. D