Download la guia - Solapso

Survey
yes no Was this document useful for you?
   Thank you for your participation!

* Your assessment is very important for improving the work of artificial intelligence, which forms the content of this project

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
guías basadas en la eVidenCia Para el
manejo de la Psoriasis en Colombia
Edi t o r e s
César González Ardila
Ángela Londoño García
Luis Castro Gómez
2012
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
EDITORES
César González Ardila
Ángela Londoño García
Luis Castro Gómez
Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica
ASOCOLDERMA
Grupo Colombiano de Psoriasis y Artritis Psoriásica
COLPSOR
ISBN: 978-958-57331-1-4
2012
CORRECCIÓN DE ESTILO
Carlos Arturo Hernández M.D.
DIAGRAMACIÓN
Penclips Publicidad & Diseño Ltda.
IMPRESIÓN
Panamericana Formas e Impresos S.A.,
quien sólo actúa como impresor.
Impreso en Colombia / Printed in Colombia
Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción total o parcial, dentro o fuera de Colombia, del
material escrito y grafico sin autorización expresa de los editores.
Las ideas y fotografías expuestas en este libro son responsabilidad exclusiva
de los respectivos autores.
2
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
EDITORES
CÉSAR GONZÁLEZ ARDILA
Médico cirujano, Universidad Nacional de Colombia
Dermatólogo, Universidad El Bosque
Diplomado en inmunología, Universidad Militar Nueva Granada
Ex secretario, Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica
Bogotá, D.C., Colombia
ÁNGELA LONDOÑO GARCÍA
Médica dermatóloga, Universidad Pontificia Bolivariana
Magíster en Epidemiologia, Universidad CES
Docente de posgrado de Dermatología, Universidad Pontificia Bolivariana
Medellín, Colombia
LUIS CASTRO GÓMEZ
Médico dermatólogo, Universidad Militar Nueva Granada
Inmunodermatólogo, Clínica Mayo, Rochester MN, USA
Coordinador, Clínica de psoriasis, Servicio de Dermatología, Hospital Militar
Central
Docente de pregrado y de posgrado, Universidad Militar Nueva Granada
Bogotá, D.C., Colombia
AUTORES
MARGARITA BARRIOS CALDERÓN
Médica dermatóloga, Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud - Hospital
de San José
Docente de Dermatología, Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud Hospital de San José
Bogotá, D.C., Colombia
ADRIANA BELTRÁN OSTOS
Médica internista, Universidad Militar Nueva Granada - Hospital Militar Central
Reumatóloga, Universidad Militar Nueva Granada - Hospital Militar Central
Bogotá, D.C., Colombia
3
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
HÉCTOR JOSÉ CASTELLANOS LORDUY
Médico dermatólogo, Universidad Nacional de Colombia
Profesor asociado, Universidad Nacional de Colombia
Bogotá, D.C., Colombia
CAROLINA CORTÉS CORREA
Médica dermatóloga, Universidad Nacional de Colombia
Dermatóloga, Clínica de Psoriasis, Hospital Universitario La Samaritana
Coordinadora, Servicio de Dermatología Instituto Roosevelt
Docente de Dermatología, Universidad de los Andes
Bogotá, D.C., Colombia
OSCAR JAIR FELIPE-DÍAZ
Médico internista, Universidad Pontificia Bolivariana.
Reumatólogo, Universidad Militar Nueva Granada - Hospital Militar Central
Coordinador, Unidad de Reumatología y Enfermedades Autoinmunes, Clínica
Universitaria Bolivariana
Profesor asistente, Facultad de Medicina, Escuela de Ciencias de la Salud,
Facultad de Medicina, Universidad Pontificia Bolivariana
Medellín, Colombia
DANIEL FERNÁNDEZ ÁVILA
Médico reumatólogo, Universidad Militar Nueva Granada
Especialista en Docencia Universitaria, Universidad Militar Nueva Granada
Reumatólogo, Hospital Universitario San Ignacio
Docente, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Javeriana
Bogotá, D.C., Colombia
LUCY GARCÍA RODRÍGUEZ
Médica dermatóloga, Universidad del Valle
Maestría en Ciencias Básicas Médicas, Universidad del Valle
Especialista en Docencia Universitaria, Universidad Santiago de Cali
Docente, Universidad del Valle
Cali, Colombia
CLAUDIA GAVIRIA VILLA
Médica, Universidad CES
Dermatóloga, Universidad CES
Instituto Dermatológico del Eje Cafetero TEZ
Pereira, Colombia
4
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
VANESSA GIRALDO CASTAÑEDA
Médica dermatóloga, Universidad El Bosque
Unidad Dermatológica de Fototerapia
Bogotá, D.C., Colombia
GUILLERMO GUTIÉRREZ
Contador público, Universidad Santiago de Cali
Director Ejecutivo, Fundación de Apoyo al Paciente con Psoriasis (Fundapso)
Cali, Colombia
SOL BEATRIZ JIMÉNEZ TAMAYO
Médica, Universidad Pontificia Bolivariana
Dermatóloga, Universidad CES
Jefe, Servicio de Dermatología, Universidad CES
Medellín, Colombia
DIANA MARÍA LASTRA CUADRADO
Médica dermatóloga, Pontificia Universidad Javeriana - Centro Dermatológico
Federico Lleras Acosta
Dermatóloga, Organización Sanitas Internacional
Bogotá, D.C., Colombia
ESPERANZA MELÉNDEZ RAMÍREZ
Médica dermatóloga, Pontificia Universidad Javeriana
Diplomado en Investigación, Universidad Libre
Docente, Universidad Libre de Barranquilla
Liga de Lucha contra el Cáncer
Barranquilla, Colombia
ANA MILENA MONTES GALLO
Médica dermatóloga, Universidad Pontificia Bolivariana
Docente de Dermatología, Universidad Pontificia Bolivariana
Medellín, Colombia
SERGIO MORA ALFONSO
Medicina Interna. Pontificia Universidad Javeriana
Reumatología. Universidad Militar Nueva Granada
Coordinador, Servicio de Reumatología, Hospital Universitario La Samaritana
Bogotá, D.C., Colombia
5
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
CARLOS OJEDA TRUJILLO
Médico, Universidad Nacional de Colombia
Dermatólogo, Universidad Nacional de Colombia
Docente de Dermatología, Hospital Universitario La Samaritana
Bogotá, D.C., Colombia
ELKIN PEÑARANDA CONTRERAS
Médico dermatólogo, Universidad Nacional de Colombia
Dermatólogo oncólogo, Pontificia Universidad Javeriana
Coordinador, Servicio de Dermatología, Hospital Universitario La Samaritana
Vicepresidente, Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía
Dermatológica
Bogotá, D.C., Colombia
ÁNGELA SEIDEL ARANGO
Médica dermatóloga, Universidad de Caldas
Hospital Departamental San Juan de Dios
Presidente, Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica
Armenia, Quindío
MARIELA TAVERA ZAFRA
Médica dermatóloga, Universidad Militar Nueva Granada - Hospital Militar
Central
Dermatóloga pediátrica, Instituto Nacional de Pediatría, México, D.F., México
Docente, Dermatología Pediátrica, Universidad Sanitas
Bogotá, D.C., Colombia
MARÍA CLAUDIA TORRES MOJICA
Médica dermatóloga, Universidad Militar Nueva Granada - Hospital Militar
Central
Jefe, Unidad Dermatológica de Fototerapia
Bogotá, D.C., Colombia
MYRIAM VARGAS BERMÚDEZ
Médica dermatóloga, Universidad del Valle
Jefe, Clínica de Fototerapia, Hospital Universitario del Valle
Docente adjunta de postgrado de Dermatología, Universidad del Valle
Cali, Colombia.
6
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
ANDREA VARGAS SUAZA
Médica dermatóloga, Universidad de Antioquia
Profesora, Servicio de Dermatología, Universidad de Antioquia
Medellín, Colombia
CAROLINA VELÁSQUEZ BOTERO
Médica dermatóloga, Universidad CES
Docente de Dermatología, Universidad CES
Medellín, Colombia
MARGARITA VELÁSQUEZ LOPERA
Médica dermatóloga, Universidad de Antioquia
Doctora en Ciencias Básicas Biomédicas con énfasis en Inmunología, Universidad
de Antioquia
Jefe, Sección de Dermatología, Universidad de Antioquia.
Coordinadora, Centro de Investigaciones Dermatológicas, CIDERM
Medellín, Colombia
AGRADECIMIENTOS
El Comité Editor y los autores de las “Guías basadas en la evidencia para el
manejo de la psoriasis en Colombia” queremos manifestar nuestros agradecimientos a todas las personas que hicieron que este ambicioso proyecto fuese
una realidad.
A Vanessa Rodríguez Serrato y Martin González Rodríguez; a Cesar Hernández
Navarro, Pablo y Miguel Hernández Londoño; a Gloria Montoya Pérez, Sara,
María Camila y Luisa Castro Montoya; a Juan Guillermo Chalela, Rodrigo
Restrepo Molina, Ricardo Rueda, María Adelaida Restrepo, Carlos Pérez y Luis
Hernando Moreno; a María del Pilar Silva; a Nelly Pinzón, Myriam Rodríguez
y a los presidentes de los capítulos regionales de la Asociación Colombiana de
Dermatología y Cirugía Dermatológica.
Asimismo, queremos expresar un sincero agradecimiento al doctor Mauricio
Bonilla por la asesoría metodológica y por su acompañamiento en el proceso.
7
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Contenido
Prólogo12
Introducción13
Proceso de elaboración de la guía
14
Niveles de evidencia
16
Población objeto de la guía
17
Capítulo 1. Definición de la psoriasis
21
Capítulo 2. Epidemiología de la psoriasis
23
Capítulo 3. Inmunopatogénesis de la psoriasis
25
Capítulo 4. Aspectos clínicos e histopatológicos de la psoriasis
Formas de presentación
41
41
Histopatología48
Capítulo 5. Clinimetría en psoriasis
53
Capítulo 6. Metas de tratamiento para la psoriasis
69
Capítulo 7. Tratamiento tópico de la psoriasis
75
Generalidades75
Esteroides tópicos
78
Inhibidores de la calcineurina
85
Análogos de la vitamina D
86
Retinodes tópicos
88
Otros tratamientos tópicos
89
Tratamientos tópicos, no considerados como medicamentos
92
Terapia tópica como apoyo en la terapia sistémica
92
9
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 8. Fototerapia y fotoquimioterapia en psoriasis
Fototerapia natural
Fotoquimioterapia, psoraleno más radiación ultravioleta A (PUVA)
99
99
99
Fototerapia de radiación ultravioleta B
105
Otras fuentes de luz
109
Capítulo 9. Tratamiento sistémico
113
Metotrexato114
Ciclosporina118
Retinoides123
Azatioprina129
Micofenolato de mofetilo
131
Capítulo 10. Tratamiento biológico en psoriasis
139
Introducción139
Tipos de agentes biológicos
139
Indicaciones del tratamiento biológico
141
Proteínas de fusión
146
Etanercept146
Inhibidores del factor de necrosis tumoral
151
Adalimumab151
Infliximab153
Inhibidores de IL-12/23
159
Ustekinumab159
Tratamiento biológico y consideraciones especiales
162
Tratamiento biológico e infecciones
165
Nuevos medicamentos biológicos en psoriasis
170
Capítulo 11. Situaciones especiales en el manejo de la psoriasis
185
Embarazo185
Lactancia190
Hepatitis B y C
10
192
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
199
Enfermedad renal
201
Aspectos psicológicos
201
Síndrome metabólico
202
Hígado graso
204
Capítulo 12. Formas especiales de psoriasis
Psoriasis del cuero cabelludo
211
211
Psoriasis inversa
217
Psoriasis en gotas
219
Psoriasis eritrodérmica
219
Psoriasis ungular
222
Psoriasis pustulosa
223
Capítulo 13. Artritis psoriásica
231
Capítulo 14. Psoriasis en la población pediátrica
253
Epidemiologia253
Etiopatogenia253
Manifestaciones clínicas
254
Tratamiento tópico
257
Tratamiento sistémico convencional
262
Tratamiento biológico
264
Tratamiento psicosocial
265
Fundación de Apoyo del Paciente con Psoriasis (Fundapso)
271
Algoritmo de decisión terapéutica en psoriasis
273
11
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Prologo
Cuando los editores del libro GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL
MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA, me solicitaron que escribiera el
prologo de este libro, pensé que se trataría de una nueva edición de GUIAS DE
MANEJO DE PSORIASIS, pero no; recibí una agradable sorpresa al ir adelantando la cuidadosa lectura que me mostraba novedosos aportes y conceptos sólidos para el manejo de la psoriasis en sus múltiples presentaciones y variedades.
Desde el principio me llamo mucho la atención el hecho, que los editores hubieran recurrido al concurso de múltiples co-autores pertenecientes a varias
escuelas dermatológicas colombianas, para que de esta pluralidad naciera y se
percibiera un consenso sobre lo aportado.
Felicito, entonces, a los autores y co-autores, por entregarnos una monumental
enciclopedia, que permitirá a todos los dermatólogos de Colombia, manejar
con mayor seguridad y confianza, nuestros pacientes con psoriasis.
Sera una obra de consulta en todos los países de habla castellana.
Alonso Cortés Cortés M.D.
Profesor emérito,
Facultad de Medicina,
Universidad de Antioquia,
Medellín, Colombia.
12
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Introducción
Las “Guías basadas en la evidencia para el manejo de la psoriasis en Colombia” pretende aportar a los dermatólogos un manuscrito que contenga los conceptos actuales en fisiopatología, inmunología, clínica y terapéutica tópica y
sistémica de la psoriasis basados en la mejor información científica disponible,
que nos permita hablar un lenguaje común y apoyarnos en el momento de acceder a cualquiera de las modalidades terapéuticas existentes, con el fin de garantizar la más apropiada opción médica para cada uno de nuestros pacientes.
El Grupo Colombiano de Psoriasis y Artritis Psoriásica (ColPsor) es un grupo
de estudio, sin ánimo de lucro, avalado por la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica (Asocolderma) que involucra dermatólogos
y reumatólogos interesados en diseminar el conocimiento de la psoriasis y el
mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes que la padecen. El interés
primordial de ColPsor es estimular a los dermatólogos, reumatólogos, internistas, pacientes y a la comunidad científica en general para generar juntos
información sobre el comportamiento de la enfermedad en nuestro medio y
promover la discusión interdisciplinaria y participativa en temas que favorezcan el manejo integral de la psoriasis.
Entre los miembros de ColPsor, y en acuerdo con Asocolderma, se designó un
comité multidisciplinario para el desarrollo de las “Guías basadas en la evidencia para el manejo de la psoriasis en Colombia”, con el fin de aportarle pluralidad, participación y transparencia a la elaboración del manuscrito. El comité
para la elaboración de las guías estuvo compuesto por dermatólogos y reumatólogos de las zonas geográficas más representativas del país y pertenecen al
cuerpo docente de la mayoría de las escuelas de Dermatología de Colombia.
Además, se invitó a participar al director de la Fundación de Apoyo al Paciente
con Psoriasis (Fundapso) en representación de los pacientes.
La psoriasis es una enfermedad caracterizada por presentar un patrón de recaída y remisión de evolución prolongada, manifestarse como brotes agudos o
de inicio insidioso y por tener un alto impacto psicológico y social y, por consiguiente, cumple los criterios para definirla como una enfermedad crónica1.
Esta guía representa una actualización de las “Guías de manejo de la psoriasis,
consenso colombiano” publicada previamente por Asocolderma en el 2008;
13
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
para su realización se aplicó la metodología de adaptación de guías clínicas
basadas en la evidencia con el fin de encontrar la mejor información disponible
y ofrecer una herramienta práctica que respaldara el enfoque diagnóstico y el
abordaje terapéutico de nuestros pacientes con psoriasis.
Proceso de elaboración de la guía
Después de evaluar la actualidad y la calidad de las diferentes publicaciones
basadas en la evidencia relacionadas con la psoriasis y la artritis psoriásica, el
comité designado para la elaboración de las guías definió que la metodología
más adecuada para el desarrollo de las guías era la de la adaptación de, por lo
menos, una de las guías existentes. Para tal fin, se adoptó como esquema de
trabajo el propuesto por el grupo ADAPTE en el manual “ADAPTE Collaboration”, versión 1.0.
Según la metodología, una vez conformado el grupo encargado de la elaboración de las guías y definidos claramente los temas, se procedió a la búsqueda de
las guías susceptibles del proceso de adaptación. Para tal fin, se desarrollaron
subgrupos de trabajo con asignación de subtemas específicos; cada subgrupo realizó un listado de preguntas clínicas bajo la metodología PICO (Patient,
Intervention, Comparison, Outcomes), descrita en el manual ADAPTE. Las preguntas fueron revisadas y validadas por el comité editor y utilizadas como criterios de búsqueda para la identificación de guías y otros documentos basados
en la “evidencia”, susceptibles de adaptación para cada uno de los subtemas.
La búsqueda de la información se hizo en las siguientes bases seleccionadas por
su amplio contenido de guías y otros documentos con base en la “evidencia”:
National Guidelines Clearinghouse (NGC), Ontario Guidelines Advisory Committee (GAC) Recommended Clinical Practice Guidelines, National Institute for
Clinical Evidence (NICE) y Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN).
Las guías y documentos producto de la búsqueda fueron evaluadas mediante el
instrumento AGREE (Appraisal of Guidelines Research and Evaluation Instrument) propuesto en el manual ADAPTE, versión 1.0.
Las guías principales seleccionadas para el proceso de adaptación se resumen
en la tabla 1.
14
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 1. Guías seleccionadas
Menter A, Gottlieb A, Feldman SR, van Voorhees AS, Leonardi CL, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis. J Am Acad
Dermatol. 2008;58:826-50
Canadian Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. First edition. Toronto,
Ontario. SCRIPT; 2009.
Consensus Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. Arch Dermatol.
2012;148:95-102
German evidence-based guidelines for the treatment of psoriasis vulgaris. Arch Dermatol
Res. 2007;299:111-38,
Scottish Intercollegiate Guidelines Network. Diagnosis and management of psoriasis and
psoriatic arthritis in adults. A national clinical guideline. Edinburgh: SIGN; 2010.
De igual forma, se obtuvieron como resultado de la búsqueda, guías basadas
en la “evidencia” dirigidas a cubrir temas específicos sobre el tratamiento para
la psoriasis y la artritis psoriásica. Estas guías fueron remitidas exclusivamente
y de manera adicional a las guías principales, a cada uno de los grupos responsables del desarrollo de los capítulos correspondientes para la conformación
del manuscrito.
En los pocos casos en que las guías seleccionadas no proporcionaron una respuesta considerada como clara y suficiente para responder cualquiera de las
preguntas clínicas propuestas por los subgrupos, se llevaron a cabo búsquedas
complementarias usando Medline, EMBASE y la Cochrane Library, limitando la
búsqueda a los estudios publicados a partir del 2005, asumiendo que las publicaciones anteriores habían sido tenidas en cuenta en los procesos de búsqueda
de las guías seleccionadas para la adaptación.
Metodología DELPHI
El proceso DELPHI se condujo para aquellas secciones de las guías en las cuales
el consenso del grupo era indispensable para la emisión de recomendaciones
que no estuvieran en la información publicada2. El comité determinó que la
definición de las metas de tratamiento para la psoriasis moderada a severa
requería un consenso del grupo y se aprobó la aplicación de la metodología
DELPHI para el desarrollo de este tema en particular.
En esta metodología, los miembros del grupo recibieron por correo electrónico los argumentos sobre los que se pedía su votación. La votación solicitada
hacía referencia al nivel de acuerdo o desacuerdo con la propuesta sometida a
consideración. Las votaciones para cada una de las consideraciones referentes
15
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
a las metas de tratamiento de los pacientes con psoriasis fueron recibidas y tabuladas por el grupo responsable de esta sección de las guías. Posteriormente,
y de manera presencial, se presentaron nuevamente a todos los integrantes del
comité las afirmaciones sometidas a votación y, de manera particular, aquellas
en las que después de la primera ronda de votación (votación por vía electrónica) no se había alcanzado el consenso del grupo (acuerdo en, al menos, el 75
% de los votantes).
Los argumentos en desacuerdo o con un nivel de acuerdo inferior al 75 %
fueron sometidos a una segunda ronda de votación de manera presencial durante la segunda reunión de trabajo del comité. La segunda ronda permitió la
realización de las modificaciones necesarias en los argumentos bajo votación
para obtener niveles de acuerdo superiores al 75 %. Los resultados del ejercicio
realizado bajo la metodología DELPHI se presentan en el capítulo de esta guía
correspondiente a la definición de metas de tratamiento para la psoriasis moderada a severa.
Niveles de evidencia
Debido a que los sistemas de determinación de niveles de evidencia y grados de
recomendación son diferentes en cada una de las guías seleccionadas, para el
proceso de adaptación se hizo una homologación para presentar las recomendaciones con los niveles y grados elegidos por el comité como el más adecuado
para estas guías.
Para el proceso de homologación se evaluaron los diferentes sistemas utilizados por las guías principales y se determinó que el sistema de SIGN (Scottish
Intercollegiate Guidelines Network) empleado por las Canadian Guidelines for
the Management of Plaque Psoriasis, sería el adoptado por el comité para la
determinación de los niveles de evidencia y los grados de recomendación de
estas guías.
El sistema SIGN asigna los niveles de evidencia (1++, 1+, 1–, 2++, 2+, 2–, 3 y 4)
según el tipo y calidad del estudio. Posteriormente, el grado de recomendación
(A, B, C o D) se determina de acuerdo con el nivel de evidencia3,4 (tabla 2).
16
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 2. Niveles de evidencia y grados de recomendación.
Niveles de
evidencia
Interpretación
1++
Metanálisis de alta calidad, revisión sistémica de estudios clínicos o
estudios clínicos de alta calidad con muy poco riesgo de sesgo
1+
Metanálisis bien realizados, revisión sistémica de estudios clínicos o
estudios clínicos bien realizados con poco riesgo de sesgos
1-
Metanálisis, revisión sistémica de estudios clínicos o estudios clínicos
con alto riesgo de sesgos
2++
Revisión sistémica de alta calidad de estudios de cohortes o de casos y
controles; estudios de cohortes o de casos y controles con riesgo muy
bajo de sesgo y con alta probabilidad de establecer una relación causal
2+
Estudios de cohortes o de casos y controles bien realizados con bajo
riesgo de sesgo y con una moderada probabilidad de establecer una
relación causal
2-
Estudios de cohortes o de casos y controles con alto riesgo de sesgo y
riesgo significativo de que la relación no sea causal
3
Estudios no analíticos, como informes de casos y series de casos
4
Opinión de expertos
Grados de
recomendación
Interpretación
A
Al menos, un metanálisis, revisión sistémica o estudio clínico
clasificado como 1++ y directamente aplicable a la población objeto de
la guía, o un volumen de evidencia científica compuesto por estudios
clasificados como 1+ y con gran congruencia entre ellos
B
Un volumen de evidencia científica compuesta por estudios clasificados
como 2++, directamente aplicable a la población objeto de la guía y
que demuestran gran congruencia entre ellos, o evidencia científica
extrapolada de estudios clasificados como 1++ o 1+
C
Un volumen de evidencia científica compuesta por estudios clasificados
como 2+ directamente aplicables a la población objeto de la guía y
que demuestran gran consistencia entre ellos, o evidencia científica
extrapolada desde estudios clasificados como 2++
D
Evidencia científica de nivel 3 o 4, o evidencia científica extrapolada de
estudios clasificados como 2+
Población objeto de la guía
La población objeto de la guía son los pacientes de cualquier edad con
diagnóstico de psoriasis o artropatía psoriásica; está dirigida a médicos dermatólogos, reumatólogos, internistas, pediatras, familiares, generales o psiquia17
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
tras, a psicólogos, fisiatras, nutricionistas y, en general, a cualquier profesional
de la salud involucrado en la atención integral de los pacientes con psoriasis.
También se consideran objeto de estas guías, los diferentes entes gubernamentales con injerencia en la prestación de servicios de salud, así como la Empresas
Promotoras de Salud (EPS) y las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud
(IPS) de índole privado o público que tienen la responsabilidad directa en la
prestación de los servicios de salud de la población colombiana.
A pesar de haber escogido la mejor información disponible, es importante anotar que el cumplimiento de estas directrices no garantiza el éxito del tratamiento en cada situación en particular. Esta guía ofrece lineamientos que no
aspiran a establecer un marco único de atención y no pretenden incluir todas
las opciones ni modalidades de tratamiento existentes que podrían ofrecer resultados similares. Su elaboración fue dirigida a los temas de mayor impacto y
podría no contemplar todas las situaciones ni describir todos los aspectos concernientes a la enfermedad. La decisión final respecto al abordaje diagnóstico
y la escogencia terapéutica debe ser realizada por el médico tratante teniendo
en cuenta las consideraciones y circunstancias individuales de cada paciente.
Declaración de conflicto de interés
El doctor César González ha participado como investigador en protocolos
para Laboratorios Abbott, Novartis y Pfizer y ha trabajado como consultor y
conferencista para Laboratorios Wyeth, Laboratorios Shering Plough, Laboratorios Abbott, Laboratorios Pfizer, Laboratorios Merk, Laboratorios Janssen Cilag y Laboratorios Quideca. La doctora Ángela Londoño ha participado como
investigadora para protocolos de Laboratorios Abbott, Laboratorios Pfizer y
ha sido conferencista para Laboratorios Janssen Cilag. El doctor Luis Castro ha
participado como investigador en protocolos para Laboratorios Abbott, ha sido
conferencista de laboratorios Wyeth, Laboratorios Shering Plough, Laboratorios
Janssen Cilag y consultor de Laboratorios Pfizer. La doctora Sol Beatriz
Jiménez ha participado como investigadora para Laboratorios Abbott y ha sido
conferencista para Laboratorios Pfizer y Laboratorios Janssen Cilag. La doctora
Esperanza Meléndez ha participado como investigadora para protocolos de Laboratorios Abbott y Laboratorios Pfizer. La doctora Andrea Vargas ha participado como investigadora para protocolos de Laboratorios Abbott y Laboratorios
Janssen Cilag. La doctora Myriam Vargas ha participado como investigadora
para Laboratorios Abbott y ha sido conferencista para Laboratorios Janssen
Cilag. La doctora Carolina Velásquez ha participado como investigadora para
protocolos de Laboratorios Janssen Cilag.
18
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Referencias
1. O’Halloran J, Miller GC, Britt H. Defining chronic conditions for primary care
with ICPC-2. Fam Pract. 2004;21:381-6.
2. Hasson F. Research guidelines for the Delphi survey technique. J Adv Nurs.
2000, 32(4), 1008-1015.
3. Harbour R, Miller J. A new system for grading recommendations in evidence
based guidelines. BMJ. 2001323:334-6.
4. Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN). SIGN 50, a guideline
developer´s handbook. Revisited edition, 2008. Consultado Abril 2012: Disponible en: http://www.sign.ac.uk/pdf/sign50.pdf.
19
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 1.
Definición de la psoriasis
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza por
la proliferación exagerada de queratinocitos como respuesta a la activación del
sistema inmunitario por medio de linfocitos T en regiones cutáneas focales1,2.
Actualmente, la psoriasis se considera un modelo de investigación inmunológica y se ha relacionado con enfermedades sistémicas, inflamatorias, neoplásicas
y metabólicas3.
La psoriasis se encuentra dentro del grupo de las enfermedades inflamatorias
mediadas inmunológicamente, enfermedades órgano-específicas en las cuales
las células y las citocinas del sistema inmunitario adaptativo causan inflamación y destrucción celular, de las cuales también hacen parte el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoidea y la enfermedad inflamatoria intestinal.
La inclusión de la psoriasis entre las enfermedades inflamatorias mediadas inmunológicamente ha permitido considerarla como una enfermedad inflamatoria sistémica con impacto tanto en la morbilidad como en la mortalidad de los
pacientes que la padecen4. La psoriasis determina una significativa reducción
de la calidad de vida y tiene repercusiones en el ámbito físico, emocional, laboral, social, sexual y económico de los pacientes5.
Referencias
1. Lebwolhl M. Psoriasis. Lancet. 2003;361:1197-204.
2. Nestle F, Kaplan D, Barker J. Psoriasis. N Engl J Med. 2009;361:496-509.
3. Chalela JG, González C, Castro L. Guías colombianas de psoriasis. Consenso
colombiano. Bogotá: Editorial Nomos; 2008. p. 11.
4. Mrowietz U, Elder JT, Barker J. The importance of disease associations and
concomitant therapy for the long-term management of psoriasis patients.
Arch Dermatol Res. 2006;298:309-19
5. Puig L, Carrascosa JM, Daudén E, Sánchez-Carazo JL, Ferrándiz C, SánchezRegaña M, et al. Guías españolas basadas en la evidencia del tratamiento
con agentes biológicos de la psoriasis moderada a grave. Actas Dermosifiliogr. 2009;100:386-413.
21
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 2.
Epidemiología de la psoriasis
Claudia Gaviria, Ángela Seidel, Margarita M. Velásquez
La psoriasis es una enfermedad de distribución mundial, con una prevalencia global que varía entre 0,6 y 6,5 %, con un promedio de 2 a 3 %, siendo
mayor en los países nórdicos y menor en los ecuatoriales1,2. En los Estados
Unidos, la prevalencia estimada es de 3.5%. La prevalencia de la psoriasis varía
en las diferentes etnias y se describe que es menor en los afroamericanos y en
algunos nativos de Suramérica. Los datos de prevalencia pueden variar según
la metodología empleada para calcularla. El 90 % de los casos corresponde a la
psoriasis vulgar, 10% a la psoriasis en gotas (psoriasis guttata) y una mínima
proporción a psoriasis pustulosa3.
Los datos epidemiológicos del comportamiento de la enfermedad en Colombia
son escasos, aunque se tienen reportes de las tres principales ciudades del país.
Los datos del Hospital Simón Bolívar y del Hospital Militar Central de Bogotá
durante el año 2004 demostraron que el 3 % de las consultas de Dermatología
correspondieron a psoriasis. Un estudio de corte transversal de una cohorte
prospectiva de pacientes con psoriasis, en el cual se incluyeron 86 pacientes
valorados entre julio de 2007 y julio de 2008 en el Servicio de Dermatología
del Hospital Militar Central, reportó que a la mayoría de los pacientes les había
iniciado su enfermedad después de los 50 años y que la forma clínica más frecuente era la psoriasis en placas (89 %), seguida de la psoriasis en gotas (7 %)4.
En un estudio observacional descriptivo de cohorte, se recopiló información
de 93 pacientes con diagnóstico de psoriasis tratados con fototerapia en el
Centro Dermatológico del CES (Sabaneta, Antioquia), que ingresaron entre el
1º de enero de 2006 y el 30 de septiembre de 2009. En este centro consultaron
pacientes de Medellín y del área metropolitana. De los pacientes evaluados, 43
% eran mujeres y 57 % hombres, con edad media de 45 años. El promedio de
evolución de la enfermedad fue de 14 años y 43 % tenía enfermedades asociadas como dislipidemia, hipertensión arterial y diabetes5.
23
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En Cali, en un estudio transversal se revisaron las historias clínicas de 99 pacientes de la Clínica de Psoriasis del Hospital Universitario del Valle entre junio
de 2008 y mayo de 2009. En el grupo de pacientes evaluados, 58,6 % eran
hombres y 41,4 % mujeres, con una edad promedio de 49 años. Las principales
enfermedades concomitantes fueron: hipertensión (21 %), diabetes (11 %) e
hipercolesterolemia (10 %). La principal forma clínica fue la psoriasis en placa,
seguida de la psoriasis en gotas, y la localización más frecuente fue en el tronco
y las extremidades (Villafañe MJ, Vargas MJ, Lozada SM, Zapata K, Echandía CA.
Características epidemiológicas y clínicas de pacientes con psoriasis. Hospital
Universitario del Valle, junio de 2008 a mayo de 2009. Datos suministrados por
los autores).
Aunque se requieren estudios epidemiológicos más grandes, estos datos reflejan los esfuerzos iníciales por documentar el comportamiento de esta enfermedad en nuestro país.
Referencias
1. Echeverri MA, Londoño AM, Velásquez MM. Papel de las células Th17 en la
inmunopatogénesis de la psoriasis. Rev Asoc Colomb Dermatol 2009;17:S3S9.
2. Schön MP, Boehncke WH. Psoriasis. N Engl J Med. 2005;352:1899-912.
3. Chandran V, Raydchaudhuri SP. Geoepidemiology and environmental factors of psoriasis and psoriatic arthritis. J Autoimmun. 2010;34:J314-21.
4. González C, Castro L, De La Cruz G, Arenas C, Beltrán A, Santos AM. Caracterización epidemiológica de la psoriasis en el Hospital Militar Central. Rev
Asoc Col Dermatol. 2009;17:11-7.
5. Vélez N, Bohórquez L, Corrales MF, Orrego S, Jiménez SB, Zuluaga de Cadena
A, et al. Caracterización de los pacientes con psoriasis en tratamiento con
fototerapia. Rev Asoc Colomb Dermatol. 2011;19:100-6.
24
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 3.
Inmunopatogénesis de la psoriasis
Claudia Gaviria, Margarita M. Velásquez
Por mucho tiempo se consideró que la psoriasis era únicamente un trastorno de la piel caracterizado por una respuesta aberrante de queratinización
pero, en la actualidad, se considera que es fundamental el papel del sistema
inmunológico en su patogénesis y persistencia. La psoriasis es una enfermedad
crónica caracterizada por el aumento de la proliferación de los queratinocitos
en áreas bien delimitadas de la piel, en respuesta a la activación persistente del
sistema inmunitario. La enfermedad presenta dos picos, el primero entre los 20
y los 30 años, y el segundo entre los 50 y 60 años1-4.
La etiología de la psoriasis es desconocida; la información disponible sustenta el que se trate de una enfermedad inflamatoria autoinmunitaria con una
base genética multifactorial. En su patogénesis se conjugan factores genéticos,
ambientales e inmunológicos, que determinan la aparición y persistencia de la
enfermedad. Los hallazgos actuales respaldan el papel de las células Th1 y Th17
en su patogénesis.
Patogénesis de la psoriasis
Factores genéticos
Los estudios en gemelos monocigóticos muestran una concordancia de 3570 %, comparada con el 12-20 % en gemelos dicigóticos, lo cual corresponde
a una probabilidad de heredarla de 80-90 %5. La psoriasis se ha relacionado
con los alelos HLA B13, HLA B57 y el HLA Cw66,7. Se han descrito, al menos, 10
regiones de susceptibilidad (PSORS 1-10)8; entre estas, PSORS-1, ubicada en el
cromosoma 6 (6p21), es la que se asocia con mayor frecuencia a la psoriasis
y podría explicar el 35 % de las bases genéticas de la enfermedad9,10. En esta
región están codificados los genes del HLA-Cw6, el CCHCR1 que codifica a la
proteína 1, “sobreexpresada” en la epidermis de los pacientes con psoriasis,
y el CDSN que codifica la corneodesmosina, una proteína de adhesión de los
queratinocitos10-12.
25
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Los polimorfismos de nucleótido único (Single Nucleotide Polymorphism, SNP)
son variaciones de un solo nucleótido que están extensamente distribuidos
en el genoma. En la tabla 1 se presentan los genes en los que más frecuentemente se han reportado SNP asociados a la psoriasis. Recientemente, varios
Genomewide Association Scans (GWAS) se han desarrollado y han identificado
muchos genes importantes en el desarrollo y patogénesis de la psoriasis. Un
GWAS es una herramienta genética moderna que analiza los SNP en el genoma
completo12,13.
Tabla 1. Genes en los que más frecuentemente se han reportado SNPs asociados a psoriasis
Gen
Función
HLA Cw6
Presentación antigénica a los linfocitos T, se expresa en la piel psoriásica.
IL23R
Receptor para IL-23
IL23A
Subunidad p19 de IL-23
IL12B
Subunidad p40 de IL-12 e IL-23
TNFAIP3
Codifica la proteína A20, disminuye la activación del NFkB inducida por TNF-α
E inhibe la inflamación.
TNIP1
Codifica ABIN1, disminuye la activación de NF kB inducida por TNF-α e inhibe
la inflamación.
IL-13
Citocina Th2; promueve respuestas Th17.
TNF-α
Citocina proinflamatoria
IL-15
Activación y proliferación de las células T
IL-18
Infiltración de células Th1
IFN-γ
Citocina Th1; múltiples funciones
TRAF3IP2
Codifica una proteína de la vía de señalización de IL-17.
Varios loci por fuera de la región HLA también han sido implicados en la psoriasis. Algunos de ellos codifican moléculas involucradas en funciones tisulares y
de la piel, entre otras, las moléculas del complejo de diferenciación epidérmica.
También están los genes de citocinas, moléculas de defensa y reguladores de la
señalización inmune. El gen IL-12B, que codifica la subunidad p40 de las IL-12
e IL-23, ha sido identificado por GWAS y replica una asociación genética previa
en un estudio japonés12.
Dado que en los gemelos monocigóticos la concordancia de la enfermedad es
alrededor de 35-70 %, se ha descrito que no solo los factores genéticos están
implicados en la presentación de la enfermedad. Al respecto se ha descrito
que varios mecanismos epigenéticos modulan la expresión de los genes. La
epigenética incluye cambios en la conformación de la cromatina (por ejemplo,
metilación, desmetilación, desacetilacion y acetilación) y la accesibilidad de
26
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
los factores de transcripción. En los estudios de expresión génica en psoriasis
se han reportado diferencias significativas en la metilación en 4,8 % de los
segmentos evaluados en LT CD4+ en citocinas como IL-13 y TNF-α, IL-23R,
quimiocinas y moléculas de señalización intracelular, como JAK314.
Factores ambientales
Existen factores extrínsecos que actúan como desencadenantes en pacientes con susceptibilidad genética, entre ellos1,2,10 :
- las infecciones bacterianas (Streptococcus spp.) y virales (influenza, HIV);
- el trauma externo (fenómeno de Koebner);
- el estrés desencadena la enfermedad por su acción sobre las hormonas, el
sistema nervioso autónomo y el inmunitario;
- el consumo de alcohol y de cigarrillos, y
- medicamentos como el litio, las sales de oro, los betabloqueadores, los
antipalúdicos, los antagonistas adrenérgicos, el interferón, la digoxina, el
gem-fibrozil y la clonidina, los corticosteroides, los antiinflamatorios no
esteroideos (AINE) y los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina
(IECA), entre otros. Los medicamentos son los responsables de la inducción de
psoriasis en más del 83 % de los casos y también de las recaídas 15.
Medicamentos que reactivan la psoriasis: Acetazolamida, Amiodarona,
Amoxacilina, Ampicilina, Aspirina, Cloroquina, Corticosteroides, Ciclosporina,
Diclofenaco, Diltiazem, Hidroxicloroquina, Indometacina, Litio, Penicilina, Yoduro de potasio, Propanolol y Terbinafina.
Medicamentos que producen reacciones tipo psoriasis: Acido valproico,
Amiodarona, Amoxacilina, Ampicilina, Aspirina, Captopril, Carbamacepina,
Carbedilol, Celecoxib, Clorambucilo, Cloroquina, Claritromicina, Ciclosporina,
Diclofenaco, Digoxina, Diltiazem, Doxiciclina, Doxorrubicina, Enalapril, Etanercept, Fluouracilo, Fluoxetina, Foscarnet, Ganciclovir, Gemfibrozil, Ibuprofeno,
Infliximab, Interferón, Ketoprofeno, Litio, Metoprolol, Morfina, Omeprazol,
Penicilamina, Primaquina, Propanolol, Psoraleno, Paroxetina, Primaquina, Quinidina, Ranitidina, Risperidona, Ritonavir, Rofecoxib, Sulfametoxasol, Sulfasalazina, Talidomida, Terbinafina, Terfenadina, Tetraciclina, Timolol, Toxina botulínica, Trazodona, Voriconazol y Yoduro de potasio.
Se debe entender que la psoriasis no es solo una enfermedad cutánea, sino que
se trata de una condición sistémica con elevación de los marcadores inflama27
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
torios. La expectativa de vida se reduce en 4 años en los pacientes con psoriasis
grave, debido a un aumento del riesgo cardiovascular.
Factores inmunológicos
Desde 1970 se describió que la activación del sistema inmunitario participa
en la patogénesis de la psoriasis. Entre las evidencias más importantes se destacan el incremento de las células dendríticas y la aparición de numerosos clones
de linfocitos T en la piel afectada, la acción de las citocinas proinflamatorias y
la eficacia terapéutica de los medicamentos inmunomoduladores1,11,12.
Uno de los modelos que mejor explica la patogénesis de la psoriasis es el de
“reacción de inmunización”. En una primera fase de sensibilización, por mecanismos poco conocidos, se desencadena la respuesta inmune, las células dendríticas migran al ganglio linfático para presentar los antígenos y se generan
linfocitos T efectores y de memoria. Luego de una fase silenciosa, de duración
variable, y debido a eventos desencadenante, se da la fase efectora caracterizada por el reclutamiento y activación de las células T de memoria, al igual
que células dendríticas y neutrófilos. Estos eventos generan una cascada inflamatoria, la respuesta hiperproliferativa de los queratinocitos y la angiogénesis
que conducen a las manifestaciones clínicas de la enfermedad (figura 1)1,2,16-20.
Se cree que los queratinocitos juegan un papel importante en el reclutamiento y la activación de las células inmunes. Son capaces de producir citocinas
proinflamatorias tales como IL-1, IL-6 y TNF-α, así como péptidos antimicrobianos y quimiocinas que pueden estimular la migración de células inmunes a
la piel. Los queratinocitos son también sensibles a las citocinas secretadas por
las células inmunes, y esto puede inducir el desarrollo de las características de
la psoriasis, activar la expresión de las moléculas de adhesión de las células inmunitarias o llevar a una mayor producción de citocinas inflamatorias a partir
de los queratinocitos, contribuyendo así al mantenimiento de la enfermedad.
Las células del endotelio vascular en la piel psoriásica también expresan moléculas de adhesión, como ICAM-1, VCAM-1 y E-selectina. Estas moléculas permiten la adhesión de las células inmunitarias residentes en la piel, las cuales
desempeñan un papel importante en la enfermedad. Algunos autores sugieren
que la respuesta inmune local puede ser suficiente para el desarrollo de las
lesiones1.
Gran parte de la investigación de la inmunopatogénesis de la psoriasis se centra en los linfocitos T, y su importancia en la enfermedad está ampliamente
aceptada. Tanto las células T CD4+ como las T CD8+ se han encontrado en
28
Eventos disparadores, como el estrés, las infecciones y el
tabaquismo, desencadenan la enfermedad en individuos
genéticamente predispuestos. En la fase inicial de
sensibilización, las células dendríticas migran al ganglio
linfático y activan a los linfocitos T, generando células de
memoria. Luego de una fase silenciosa y ante factores
desencadenantes, se produce nuevamente la activación de
las células T, las cuales se polarizan a linfocitos Th1 y Th17. En
la cascada inflamatoria, numerosas citocinas y quimiocinas
se producen en la piel; estas median el reclutamiento de
células inflamatorias, entre ellas los neutrófilos, las células
NK y las células NKT. Otros eventos son la activación de los
fibroblastos y del endotelio vascular. El evento final es la
activación de una respuesta reparativa de los queratinocitos
que lleva a la hiperplasia epidérmica y al rápido recambio
celular, característicos de la enfermedad.
Figura 1. Resumen de la inmunopatogénesis de la psoriasis.
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
29
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
la piel afectada, las células CD4+, principalmente en la dermis, y las células
CD8+, en la epidermis. Estas células expresan marcadores de activación, como
CD45RO (células de memoria). También se ha descrito la expansión clonal selectiva de células T de la misma especificidad antigénica. Sin embargo, aún no
hay un antígeno que haya sido identificado como el detonante de la psoriasis.
Se postula que la capacidad de producir clones observada de las células T puede ser debida a la presencia de antígenos patógenos no identificados, de un
superantígeno bacteriano o de autoantígenos del huésped que, posiblemente,
entran en juego debido a mimetismo molecular; entre los postulados están las
queratinas y la proteína M del estreptococo1.
Los linfocitos T CD4+, luego de la activación, pueden polarizar su respuesta y
producir diferentes perfiles de citocinas (tabla 2). Desde hace dos décadas fueron descritos los perfiles Th1 y Th2, posteriormente se tipificaron las células T
reguladoras naturales CD4+CD25++FOXP3+ y las células T reguladoras inducidas Tr1 y Th3, y en el año 2005 las células Th171,2,20-22. Las células Th17 han roto
el paradigma de diversas enfermedades autoinmunitarias e inflamatorias. La
psoriasis que clásicamente había sido definida como una enfermedad Th1, en la
actualidad se considera una enfermedad mediada también por células Th1723,24.
Las células Th17 se caracterizan por la expresión del factor de transcripción
RORγT y la producción de IL-17A, IL-17F, IL-21, IL-22 e IL-26. El factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) también ha sido incluido en el perfil Th1725-31.
Tabla 2. Linfocitos T CD4+. Luego de la activación y de acuerdo a las citocinas del microambiente,
las células T CD4+ polarizan su respuesta para producir diferentes patrones de citocinas.
Linfocitos T CD4+
Citocinas que favorecen
la diferenciación
Factor de
transcripción
relacionado
Perfil de citocinas
producidas
Th1
IFN-γ, IL-12
T-bet
IFN-γ
Th2
IL-4
GATA-3
IL-4, IL-5, IL-13
Th17
IL-1, IL-6, IL-23
RORγT
IL-17A, IL-17F, IL-21,
IL-22, IL-26, TNF-α
T reguladoras
naturales
Posible papel de la
timopoyetina derivada del FOXP3
estroma tímico (TSLP)
IL-35 en múridos
Tr1 células
reguladoras inducidas
IL-10
No descrito
IL-10
Th3 células
reguladoras inducidas
TGF-β
No descrito
TGF- β
Tomado de: Echeverri MA, Londoño AM, Velásquez MM. Papel de las células Th17 en la inmunopatogénesis
de la psoriasis. Rev Asoc Colomb Dermatol. 2009;17:S3-9.31
30
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Eje IL-12/IL-23
La IL-12 es un heterodímero formado por las subunidades p35 y p40; es
liberada por células presentadoras de antígeno y dirige la respuesta a Th1. La
IL-23 es un miembro de la superfamillia de la IL-12, está compuesta por las
subunidades p19 y p40, induce hiperplasia epidérmica y aumento del infiltrado
inflamatorio Th171,31,32.
Hallazgos previos señalaban que la psoriasis era una enfermedad mediada
principalmente por citocinas Th1 al observar altos niveles de IFN-γ en piel y
el incremento de la expresión de la subunidad p40, la cual se interpretó erróneamente como la presencia de IL-12; actualmente, es bien reconocido que la
subunidad p40 es compartida por IL-12 e IL-23, y al complementar los estudios
de las subunidades p35 (IL-12) y p19 (IL-23), se identificó que en la piel con
psoriasis es más abundante la IL-231,31.
Los receptores para IL-12 (IL-12R) e IL-23 (IL-23R) también son heterodímeros
relacionados al compartir la subunidad IL-12Rβ1. El receptor IL-12R está constituído por IL-12Rβ1 e IL-12Rβ2; a su vez, el receptor IL-23R está conformado
por IL-23R e IL-12Rβ1. Como se mencionó anteriormente, se han descrito SNP
en los genes que codifican la subunidad p40 e IL-23R que confieren susceptibilidad para el desarrollo de psoriasis, y en IL-23R que confiere protección.
La sustitución de arginina por glutamina en la posición 381 del gen de IL-23R,
posiblemente, frene la cascada de señalización intracelular de IL-23, evitando
la respuesta inflamatoria mediada por células Th171,31.
Citocinas Th17 en psoriasis
Las células Th17 son productoras de IL-17A, IL-17F, IL-21, IL-22 e IL-26.
Promueven la inmunidad innata al inducir la producción de péptidos antimicrobianos, defensinas, proteínas de fase aguda, quimiocinas e hiperplasia de
queratinocitos y miofibroblastos. También participan en la inducción de citocinas proinflamatorias, como IFN-g, e inmunorreguladoras, como IL-10. Por otro
lado, las citocinas Th17 incrementan la expresión del receptor de quimiocinas
CCR6, importante en dirigir las células T a la piel (tabla 3) 1,31,33-35.
31
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 3. Citocinas Th17 y su papel en la inmunopatogénesis de la psoriasis36-43
Citocinas Th17 en psoriasis
IL-17A
- Reclutamiento de neutrófilos
- Angiogénesis
- Remodelado
- Expresión de IL-6, CCL20 y moléculas de adhesión de queratinocitos
IL-17F
- Producción de IL-8 por los queratinocitos
- Quimiotaxis de neutrófilos
- Inhibe apoptosis
IL-21
- Efecto autocrino: generación de nuevas Th17
- Induce la expresión de IL-23R y factor de transcripción RORγT.
IL-22
- Principal inductora de la proliferación de queratinocitos
- Aumento de péptidos antimicrobianos y metaloproteinasas
TNF-α
- Aumento de la adhesión y migración de las células inflamatorias
- Induce proliferación de queratinocitos por incremento de VEGF, EGF y sensibilidad a IL-22.
Papel de las células NK en la inmunopatogénesis de la
psoriasis
Las células NK tienen gran capacidad para destruir las células infectadas
por virus y las células neoplásicas, y producen citocinas, como IFN-γ, TNF-α y
TGF-β. Su fenotipo es CD56+CD3-.
El papel de las células NK en la psoriasis ha sido poco estudiado, sin embargo,
hay información del aumento de estas células en la enfermedad. Se ha descrito
que de 5 a 8 % del infiltrado inflamatorio en la piel con psoriasis es de células
NK. Estas células hacen parte del sistema inmunitario innato. Se han descrito
tres subtipos de células NK, según la expresión de CD56, si es alta CD56bright o
baja CD56dim, y las productoras de IL-22 denominadas NK22. En psoriasis se
describe que la mayoría de las células NK en piel son CD56bright, lo que representa que son más inmaduras, menos citotóxicas y más eficientes en la secreción
de citocinas.
Las células NK en psoriasis son CD69+ (marcador de activación) y producen
grandes cantidades de IFN-γ in vitro en respuesta a la estimulación con IL2. El sobrenadante de estas células NK estimuladas, induce activación de los
queratinocitos, regulación positiva de MCH de clase I, ICAM-1 y HLA-DR. Los
queratinocitos también secretan quimiocinas de células NK (CXCL10, CCL5,
32
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
CCL20) generando un circuito de reclutamiento de células NK a la piel. La mayor expresión de los receptores para estas quimiocinas fueron identificados en
las células NK de piel con psoriasis (CXCR3 y CCR5, receptores para CXCL10 y
CCL5) y expresión moderada de CCR6 (receptor CCL20)13.
En la quimiotaxis de las células NK también interviene la quemerina, quimiocina producida en piel con psoriasis; el receptor para esta, CMKLR1, es expresado
por las células NK CD56dim.
En la psoriasis se han descrito cambios en los receptores de las células NK y
en los ligandos de estos receptores, como HLA-G, una molécula HLA clase I no
clásica, el cual se expresa en las lesiones de psoriasis pero no en la piel sana13.
Además de los receptores de la superficie celular, se han implicado en la psoriasis moléculas importantes en la funciones de las células NK como, por ejemplo, en la citotoxicidad. La perforina, una proteína formadora de poros, que se
encuentra en los gránulos citotóxicos de las células NK y que es un mediador
clave de la citotoxicidad, se expresa en títulos altos en las lesiones de pacientes
con psoriasis en comparación con la piel no afectada o de individuos sanos. Los
pacientes con psoriasis tenían también títulos más altos de la perforina en los
linfocitos de sangre periférica en comparación con los controles sanos.
Sin embargo, aún no es claro si la fuente de la perforina son las células NK
circulantes. Las células que expresan granzima B, una proteasa sérica o una
serinproteasa que es liberada desde los gránulos de las células NK y que desencadena la degradación del ADN en las células blanco, ha sido encontrada en un
número significativamente superior en la piel comprometida con psoriasis en
comparación con piel no comprometida o piel sana13.
El papel de las células NK en la psoriasis no está completamente entendido,
los hallazgos indican que ejercen una función importante pero se requieren
nuevas investigaciones.
Otras células del sistema inmunitario innato
El papel del sistema inmunitario innato en la psoriasis es cada vez más
importante. Los neutrófilos se encuentran en la capa córnea de la piel con
psoriasis. Debido a que estas células son efímeras (vida media aproximada de
3 días), se ha sugerido que su presencia sostenida se debe a un reclutamiento
continuo13.
Las células dendríticas están aumentadas en las lesiones psoriásicas y contribuyen a la activación de las células T; se pueden encontrar células dendríticas
plasmocitoides que no se encuentran en la piel normal, estas células son po33
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
tentes productores de IFNα, una citocina clave para desencadenar el desarrollo
de la lesión; y las células dendríticas mieloides tienen la capacidad de secretar
TNF-α, y también se han observado en la piel con psoriasis sintetasas inducibles
de óxido nítrico (iNOS)13.
Las células NKT (células T asesinas naturales) son un subtipo de linfocitos que
expresan simultáneamente el receptor de células T y moléculas de las células
NK (CD56, CD16, CD161 y CD94). Son activadas tras el reconocimiento de los
antígenos glucolípidicos presentados en el contexto de la molécula CD1d, una
molécula de tipo MHC de clase I. De forma interesante, los queratinocitos expresan CD1d y su expresión está aumentada en la piel con psoriasis. 13.
Angiogénesis y estrés oxidativo: mecanismos comunes de
la psoriasis y la arterioesclerosis
Angiogénesis
La lesión local o la hipoxia disparan la liberación de factores proangiogénicos, como IL-8, HIF-1 alfa, ETS-1 y VEGF. Estos factores favorecen el incremento de la permeabilidad capilar y la transmigración de leucocitos a los sitios
de inflamación por aumento de la expresión de las moléculas de adhesión. En
ambas enfermedades se presentan eventos como la inflamación y la activación
de diferentes tipos celulares como las células T, los macrófagos, los neutrófilos
y las células endoteliales, asociados a una red de citocinas y mecanismos efectores similares.
Los pacientes con psoriasis presentan mayor riesgo cardiovascular asociado a la
mayor frecuencia de hipertensión, diabetes, obesidad y síndrome metabólico;
además de lo anterior, se ha sugerido que la psoriasis es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de enfermedad cardiovascular debido al estado
inflamatorio persistente. Esto es importante dado que el tratamiento sistémico
podría estar relacionado con la disminución de las enfermedades cardiovasculares concomitantes44.
Las alteraciones relacionadas con la angiogénesis y el estrés oxidativo en la
psoriasis no han sido completamente explorados; sin embargo, clásicamente, se
ha descrito el cambio en la morfología con la presencia de capilares tortuosos
en las placas de psoriasis, hallazgos que pueden estar presentes en las etapas
tempranas, antes de la hiperplasia epidérmica o aun preceder a la lesión clínica. Por microscopia electrónica se han detectado perdida de los pericitos y de
las células musculares perivasculares, con aumento de las uniones gap entre
las células endoteliales. Entre los eventos que desencadenan la angiogénesis
34
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
se reconoce a la hipoxia como uno de los más importantes; en psoriasis, el
aumento en la demanda de oxígeno debida a la inflamación y a la hiperplasia
epidérmica, inducen la liberación de mediadores proangiogénicos por los queratinocitos44.
La IL-8, el VEGF, el factor de crecimiento básico de fibroblastos (bFGF), el factor
inducible por hipoxia (HIF-1), el TNF-α, el TGF-α, las angiopoyetinas, el factor
angiogénico estimulante de células endoteliales (ESAF) y la IL-17, actúan en
conjunto para la inducción de la angiogénesis. El TNF-α es de especial interés
puesto que incrementa la producción de las especies reactivas de oxígeno, citocinas proinflamatorias como IL-8 y otros factores proangiogénicos. Es posible
que los inhibidores de TNF-α disminuyan la activación endotelial y la angiogénesis, disminuyendo el riesgo cardiovascular (figura 2).
Figura 2. Factores proangiogénicos que promueven el fenotipo psoriásico
Modificado, con el permiso escrito de: Armstrong AW, Voyles SV, Armstrong EJ, Fuller EN, Rutledge
JC. Angiogenesis and oxidative stress: Common mechanisms linking psoriasis with atherosclerosis. J
Dermatol Sci. 2011;63:1-9.
Un evento desencadenante como la hipoxia, la lesión epidérmica o la presencia de fosfolípidos
oxidados estimula a los queratinocitos de la capa basal para producir factor de crecimiento
endotelial vascular (VEGF), el cual se une a su receptor en los queratinocitos e induce la
hiperproliferación y mayor producción de VEGF. El VEGF también estimula los vasos de la
dermis y la inducción de nuevos vasos de paredes más delgadas, con mayor permeabilidad
y mayor expresión de moléculas de adhesión; todo esto facilita la infiltración de las células
inflamatorias a la piel. Los queratinocitos suprabasales producen IL-8, la cual estimula la
producción de VEGF. La IL-8 también estimula la quimiotaxis de neutrófilos y linfocitos. La
hiperplasia de queratinocitos, el infiltrado inflamatorio, los vasos de paredes delgadas y la
formación de capilares permeables son cambios asociados al fenotipo de psoriasis.
35
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
El gen del VEGF es altamente polimorfo y se ha descrito que los pacientes con
el genotipo CC en +405 producen más VEGF que los controles sanos y es más
prevalente en psoriasis de tipo I; sin embargo, estos hallazgos difieren entre las
poblaciones estudiadas, por lo que se sugiere que el VEGF puede predisponer
diferencialmente a la psoriasis, pero se requieren más estudios sobre el tema44.
Estrés oxidativo
La psoriasis y la arterioesclerosis también tienen en común fuentes de la
generación de especies reactivas del oxígeno, las cuales están implicadas en la
activación de diferentes vías de señalización comunes a ambas enfermedades.
Las terapias farmacológicas y genéticas dirigidas a los factores clave en estas
vías podrían ser innovadoras y, potencialmente mitigar los efectos cardiovasculares de la enfermedad psoriásica44.
Las especies reactivas del oxígeno contribuyen a la peroxidación de los lípidos,
la liberación de citocinas inflamatorias y el daño del ADN. Las especies reactivas del oxígeno incluyen el oxígeno molecular, el peróxido de hidrógeno, el
anión superóxido, el radical hidroxilo, el ácido hipocloroso y otros radicales
libres de oxígeno con un electrón no pareado. Las especies reactivas del oxígeno son de origen endógeno y exógeno; en las vías endógenas están la cadena
trasportadora de electrones y enzimas como la ciclooxigenasa (COX), la lipooxigenasa, la NADPH oxidasa y la mieloperoxidasa. Las fuentes exógenas incluyen
la radiación ultravioleta, los metales pesados y la isquemia. El aumento de la
producción de especies reactivas del oxígeno o su deficiente remoción inducen
daño celular. En la piel los principales sistemas antioxidantes son las superóxido
dismutasas (SOD), las glutatión peroxidasas, la glutatión reductasa, la catalasa, el sistema tiorredoxina-tiorredoxina reductasa y las metaloproteinasas. Un
grupo no enzimático de antioxidantes son el alfa tocoferol (vitamina E), la
vitamina C, el glutatión reducido y el ácido úrico44.
En la psoriasis, las especies reactivas del oxígeno pueden actuar como segundos
mensajeros en la señalización intracelular de las vías de las MAPK (proteincinasas activadas por mitógenos), JAK-STAT y NFkB. Estas vías se relacionan con
la producción de citocinas proinflamatorias y aumento de la adhesión de los
leucocitos a los endotelios con posterior infiltración de la piel44.
Se ha descrito que las especies reactivas de oxigeno como el oxido nítrico y
productos de la peroxidación de lípidos como el malondialdehido, pueden contribuir en la inmunopatogénesis de la psoriasis. Las concentraciones plasmáticas de ambos son significativamente mayores en pacientes que en controles y
36
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
las concentraciones tisulares de malondialdehido están más elevadas en la piel
con lesiones que en la piel sana. De forma interesante, se correlacionan con la
severidad de la psoriasis45.
Referencias
1. Lowes MA, Bowcock AM, Krueger JG. Pathogenesis and therapy of psoriasis.
Nature. 2007;445:866-73.
2. Kormeili T, Lowe NJ, Yamauchi PS. Psoriasis: Immunopathogenesis and evolving immunomodulators and systemic therapies; U.S. experiences. Br J Dermatol. 2004;151:3-15.
3. Chandran V, Raydchaudhuri SP. Geoepidemiology and environmental factors of psoriasis and psoriatic arthritis. J Autoimmun. 2010;34:J314-21.
4. Henseler T, Christophers E. Psoriasis of early and late onset: Characterization of two types of psoriasis vulgaris. J Am Acad Dermatol. 1985;13:450-6
5. Rahman P, Elder JT. Genetics of psoriasis and psoriatic arthritis: A report
from the GRAPPA 2010 annual meeting. J Rheumatol. 2012;39:431-3.
6. Hohler T, Marker-Hermann E. Psoriatic arthritis: Clinical aspects, genetic
and role of T cells. Curr Opin Rheumatol. 2001;13:273-9.
7. Gladman D, Farewell V, Kopciuuk K, Cook R. HLA Markers and progression in
psoriatic arthritis. J Rheumatol. 1998;25:730-3.
8. Nestle FO, Kaplan D, Barker J. Psoriasis. N Engl J Med 2009;361:496-509.
9. Smith CH, Barker JN. Psoriasis and its management. BMJ. 2006;333:380-4.
10.Tsankov N, Angelova I, Kazandjieva J. Drug-induced psoriasis. Recognition
and management. Am J Clin Dermatol. 2000;1:159-65.
11.Nestle FO, Nickoloff BJ. Role of dendritic cells in benign and malignant
lymphocytic infiltrates of the skin. Dermatol Clin. 1994;12:271-82.
12.Elder JT, Bruce AT, Gudjonsson JE, Johnston A, Stuart PE, Tjasvi T, et al.
Molecular dissection of psoriasis: Integrating genetics and biology. J Invest
Dermatol. 2010;130:1213-26.
13.Dunphy S, Gardiner CM. NK cells and psoriasis. J Biomed Biotechnol. 2011;
2011:1-10
37
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
14.Gervin K, Vigeland MD, Mattingsdal M, Hammerø M, Nygård H, Olsen AO,
et al. DNA methylation and gene expression changes in monozygotic twins
discordant for psoriasis: Identification of epigenetically dysregulated genes.
PLoS Genet. 2012;8:e1002454.
15.Milavec-Puretic V, Mance M, Ceovic R, Lipozencic J. Drug induced psoriasis.
Acta Dermatovenereol Croat. 2011;19:39-42.
16.Sabat R, Philipp S, Höflich C, Kreutzer S, Wallace E, Asadullah K, et al. Immunopathogenesis of psoriasis. Exp Dermatol. 2007;16:779-98.
17.Gaspari AA. Innate and adaptive immunity and the pathophysiology of psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2006;54(Suppl.2):S67-80.
18.Hueber AJ, McInnes IB. Immune regulation in psoriasis and psoriatic arthritis recent developments. Immunol Lett. 2007;114:59-65.
19.Mak RKH, Hundhausen C, Nestle FO. Progress in understanding the immunopathogenesis of psoriasis. Actas Dermosifiliogr. 2009;100 (Suppl.2):2-13.
20.Krueger JG, Bowcock A. Psoriasis pathophysiology: Current concepts of
pathogenesis. Ann Rheum Dis. 2005;64(Suppl.2):ii30-6.
21.Annunziato F, Cosmi L, Santarlasci V, Maggi L, Liotta F, Mazzinghi B, et
al. Phenotypic and functional features of human Th17 cells. J Exp Med.
2007;204:1849-61.
22.Chen Z, O’Shea JJ. Regulation of IL-17 production in human lymphocytes.
Cytokine. 2008;41:71-8.
23.Harrington LE, Hatton RD, Mangan PR, Turner H, Murphy TL, Murphy
KM, et al. Interleukin 17-producing CD4+ effector T cells develop via
a lineage distinc from the T helper type 1 and 2 lineage. Nat Immunol.
2005;6:1123-2.
24.Park H, Li Z, Yang XO, Chang SH, Nurieva R, Wang YH, et al. A distinct lineage of CD4 T cells regulates tissue inflammation by producing interleukin
17. Nat Immunol. 2005;6:1133-41.
25.Stockinger B, Veldhoen M. Differentiation and function of Th17 T cells. Curr
Opin Immunol. 2007;19:281-6.
26.S hen F, Gaffen SL. Structure-function relationships in the IL-17 receptor: Implications for signal transduction and therapy. Cytokine.
2008;41:92-104.
38
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
27.Ortega C, Fernández-A S, Carrillo JM, Romero P, Molina IJ, Moreno JC, et
al. IL-17 producing CD8+T lymphocytes from psoriasis skin plaques are
cytotoxic effector cells that secrete Th17 related cytokines. J Leukoc Biol.
2009;86:435-43.
28.Zaba LC, Cardinale I, Gilleaudeau P, Sullivan-Whalen M, Suárez-Fariñas M, Fuentes-Duculan J, et al. Ameloriation of epidermal hyperplasia
by TNF inhibition is associated with reduced Th17 responses. J Exp Med.
2007;204:3183-94.
29.Fitch E, Harper E, Skorcheva H, Kurtz S, Blauvelt A. Pathophysiology of psoriasis: Recent advances on IL-23 and Th17 cytokines. Curr Rheumatol Rep.
2007;9:461-7.
30.Di Cesare A, Di Meglio P, Nestle FO. The IL-23/Th17 axis in the immunopathogenesis of psoriasis. J Invest Dermatol. 2009;129:1339-50.
31.Echeverri MA, Londoño AM, Velásquez MM. Papel de las células Th17
en la inmunopatogénesis de la psoriasis. Rev Asoc Colomb Dermatol.
2009;17:S3-9.
32.Blauvelt A. T helper 17 cells in psoriasis plaques and additional genetic links
between IL-23 and psoriasis. J Invest Dermatol. 2008;128:1064-67.
33.Boniface K, Bernard F-X, Garcia M, Gurney Al, LecronJC, Morel F. IL22 inhibits epidermal differentiation and induces proinflammatory
gene expression and migration of human keratinocytes. J Immunol.
2005;174:3695-702.
34.Wolk K. IL-22 regulates the expression of genes responsible for antimicrobialdefense, cellular differentiation and mobility in keratinocytes: A potential
role in psoriasis. Eur J Immunol. 2006;36:1309-23.
35.Afzali B, Lombardi G, Lechler RI, Lord GM. The role of T helper 17 (Th17) and
regulatory T cells (Treg) in human organ transplantation and autoimmune
disease. Clin Exp Immunol. 2007;148:32-46.
36.Nograles KE, Zaba LC, Guttman-Yassky E, Fuentes-Duculan J, Suárez-Fariñas
M, Cardinale I, et al. Th17 cytokines interleukin (IL)-17 and IL-22 modulate
distinct inflammatory and keratinocyte-response pathways. Br J Dermatol.
2008;159:1092-102.
37.Watanabe H, Kawaguchi M, Fujishima S, Ogura M, Matsukura S, Takeuchi K,
et al. Functional characterization of IL-17F as selective neutrophil attractant in Psoriasis. J Invest Dermatol. 2009;129:650-6.
39
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
38.Nickoloff BJ, Nestle FO. Recent insights into the immunopathogenesis of psoriasis provide new therapeutic opportunities. J Clin Invest.
2004;113:1664-75.
39.Philipp S, Wolk K, Kreutzer S, Wallace E, Ludwig N, Roewert J, et al. The
evaluation of psoriasis therapy with biologics leads to a revision of the
current view of the pathogenesis of this disorder. Expert Opin Ther Targets.
2006;10:817-31.
40.Torti DC, Feldman SR. Interleukin-12, interleukin-23, and psoriasis: Current
prospects.J Am Acad Dermatol. 2007;57):1059-68.
41.Baker BS, Ovigne JM, Powles AV, Corcoran S, Fry L. Normal keratinocytes
express Toll-like receptors (TLRs) 1, 2 and 5: Modulation of TLR expression
in chronic plaque psoriasis. Br J Dermatol. 2003;148:670-9.
42.Griffiths CE, Barker JN. Pathogenesis and clinical features of psoriasis. Lancet. 2007;370:263-71.
43.Krueger GG, Langley RG, Leonardi C, Yeilding N, Guzzo C, Wang Y, et al. A
Human interleukin-12/23 monoclonal antibody for the treatment of psoriasis. N Engl J Med. 2007;356:580-92.
44.Armstrong AW, Voyles SV, Armstrong EJ, Fuller EN, Rutledge JC. Angiogenesis and oxidative stress: Common mechanisms linking psoriasis with
atherosclerosis. J Dermatol Sci. 2011;63:1-9.
45.Sikar Akturk A, Ozdog HK, Bayramgurler D, Cekmen MB, Bilen N, Kiran R.
Nitric Oxide and malondialdehyde levels in plasma and tissue of psoriasis
patients. JEADV 2011; 26:833-37
40
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 4.
Aspectos clínicos e
histopatológicos de la psoriasis
Claudia Gaviria, Ángela Londoño, Ángela Seidel
La psoriasis se puede presentar a cualquier edad, aunque en diferentes estudios se han descrito presentaciones bimodales, con un primer pico de presentación entre los 15 y 20 años y segundo pico entre los 55 y 60 años.
Las lesiones típicas son pápulas y placas con escamas plateadas gruesas, circunscritas, que se distribuyen simétricamente en cuero cabelludo, codos, rodillas y región lumbo-sacra, principalmente. Otros sitios que se pueden afectar
son las palmas, las plantas y las uñas1.
Formas de presentación
Las formas clínicas descritas de la enfermedad se presentan a continuación 2,3.
1. Psoriasis en placas
Es la forma más común de la enfermedad, presente en 80 a 90 % de los casos, también conocida como “psoriasis vulgar”. Se caracteriza por el desarrollo
de lesiones elevadas, usualmente de más de 1 cm de diámetro, de base eritematosa, coronadas por una escama gruesa plateada seca (figuras 1 y 2). El aspecto
plateado lo da la presencia de aire entre una y otra escama paraqueratósica
en la capa córnea engrosada. Las placas pueden aparecer de forma aislada en
áreas predispuestas, como rodillas y codos, o confluir y abarcar áreas extensas
del cuerpo4 (figuras 3 y 4).
41
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Figura 1. Psoriasis en Placas
Figura 2. Psoriasis en placas
Figura 3. Psoriasis en placas
Figura 4. psoriasis en placas
Las placas se distribuyen en los sitios de trauma, como la piel extensora de los
codos, las rodillas, el cuero cabelludo, el tórax y la piel lumbar, tienen tendencia
a la simetría. Vale la pena resaltar el fenómeno de Koebner, o isomorfismo, que
se define por la aparición de las lesiones nuevas como consecuencia de traumas menores (figura 5).Las lesiones pueden presentarse en cualquier parte del
cuerpo incluyendo los genitales5,6. El paciente puede presentar síntomas como
prurito y sensación de quemadura (figura 6). El rascado puede producir áreas
de sangrado leve, o signo de Auspitz (rocío sangrante)7.
42
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Figura 5. Psoriasis fenomeno de koebner
Figura 6. Psoriasis en placas con prurito y
sensacion de quemadura
Existen otras formas de psoriasis en placas, a saber:
a. Psoriasis del cuero cabelludo: el cuero cabelludo es el área del cuerpo
más comúnmente comprometida y puede ser la forma de presentación de
la enfermedad. Raras veces se ve compromiso a más de 2 cm de la línea de
implantación del pelo (figura 7).
b. Forma palmo-plantar no pustulosa: compromete las palmas, las plantas
o ambas. Se presenta en el 17 % de los pacientes y puede presentarse en el
contexto de la enfermedad generalizada o de forma aislada8.
Figura 7. Psoriasis en placas en cuero
cabelludo
c. Sebopsoriasis: la forma seborreica de la psoriasis en placas, es
llamada así por su similitud con la
dermatitis seborreica en localización y morfología. Puede ocurrir
de forma aislada o asociada a una
psoriasis en placas. En ausencia de
compromiso en otras áreas, es difícil diferenciarla de la dermatitis
seborreica.
43
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
2. Psoriasis en gotas
Se trata de pápulas eritemato-descamativas que tienen entre 0,5 y 1,5 cm
de diámetro y están coronadas por una escama usualmente delgada y plateada
pero que puede ser menor de tipo pitiriasiforme (figura 8). Esta manifestación
es más frecuente en niños y se distribuye preferentemente en el tronco y es
precedida en las dos terceras partes de los casos por una infección faríngea
producida por Streptococcus pyogenes (estreptococo beta hemolítico del grupo A). En niños se ha reportado asociada con precipitantes infecciosos, tales
como, varicela, rubéola o roséola. Las lesiones pueden confluir y producir placas pero suele haber remisión espontánea en semanas o meses. La psoriasis
vulgar inicia como variedad de psoriasis en gotas (psoriasis guttata) en 15 %
de casos1,2.
Figura 8.
Psoriasis en gotas
3. Psoriasis pustulosa
Representa menos del 5 % de los casos de psoriasis y aun cuando en algunos casos precede a la psoriasis o puede desarrollarse a partir de una psoriasis
en placas, muchos autores la consideran una entidad aparte. Se trata de una
dermatosis psoriasiforme aguda caracterizada por numerosas pústulas estériles que aparecen sobre una base eritematosa y se asocia con compromiso del
estado general.
La presencia de leucocitosis con neutrofilia, linfopenia y sensación de ardor en
la piel suele preceder la erupción pustulosa. Las lesiones se presentan en ciclos
durante varias semanas o meses antes de remitir. Puede presentarse compromiso mucoso o articular, lengua geográfica, hipocalcemia e incluso eritrodermia.
44
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Hay varias formas clínicas pero se agrupan como formas localizadas y generalizadas1-3.
a. Psoriasis pustulosa localizada: es el desarrollo de pústulas estériles sobre una base de piel eritematosa y confinadas a algunas áreas del cuerpo,
usualmente en palmas y plantas, que aparecen por la migración masiva
de neutrófilos. Las lesiones pueden desarrollarse solas o acompañar una
psoriasis vulgar. Se conocen dos variantes: la psoriasis palmo-plantar de
Barber y la acrodermatitis continua de Hallopeau (figura 9). En esta última
variedad puede haber compromiso del lecho ungular, edema periungular y
del área periungular que conlleva a la distrofia ungular. Puede asociarse a
psoriasis palmo-plantar o en placas (figura 10).
Figura 9. Psoriasis Pustulosa localizada
Figura 10. Psoriasis pustulosa con
compromiso de la uña
b. Psoriasis pustular generalizada de tipo von Zumbusch: es la variante
pustulosa más frecuente. El paciente presenta fiebre de varios días de evolución seguida del desarrollo abrupto
de pústulas estériles que se diseminan
por todo el tronco y las extremidades
incluyendo palmas, plantas y uñas. El
eritema es progresivamente confluente hasta el desarrollo de eritrodermia.
Tiene una mortalidad tan alta como
de 30 % de los casos en las series reportadas (figura 11).
Figura 11. Psoriasis pustulosa
45
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
La psoriasis pustulosa puede tener formas de presentación raras como las formas exantemáticas, las variantes anulares que recuerdan o se asocian a la dermatosis pustular subcorneal. Hay variantes como la lineal y la localizada que se
desarrollan en el sitio de placas prexistentes de psoriasis.
Finalmente, hay una entidad controversial considerada por algunos autores
como una variante de la psoriasis pustulosa del embarazo, que se conoce como
impétigo herpetiforme que se define como el desarrollo de lesiones pustulosas en las flexuras con diseminación centrípeta y que ocurre durante el tercer
trimestre del embarazo. Esta entidad se caracteriza por recurrir en embarazos
posteriores, incluso tempranamente. Hay remisión espontánea en el posparto y
se han reportado recidivas con el uso de anticonceptivos orales1-3.
4. Psoriasis eritrodérmica
También conocida como “psoriasis exfoliativa”. Se desarrolla en 1 a 2 % de
los casos y representa el 20 % de las eritrodermias. Los pacientes experimentan
brotes agudos o subagudos de placas eritematosas, descamativas que comprometen el 70 % o más de la superficie corporal. Es una forma grave de la enfermedad que puede comprometer la vida, tiene una alta morbilidad y su curso es
impredecible (figura 12). La piel pierde su función de barrera y se compromete
el control de la temperatura y el balance de líquidos y electrolitos. Los pacientes se comportan como si estuviesen quemados, desde el punto de vista de la
hemodinamia, y pueden aparecer infecciones secundarias.
Se han implicado factores desencadenantes como el estrés emocional, el alcoholismo, las infecciones y algunos medicamentos como las sales de litio, los
esteroides sistémicos, los antipalúdicos y el alquitrán de hulla.
La causa más frecuentemente relacionada es la utilización de esteroides potentes en áreas extensas de la superficie corporal o la administración de esteroides
Figura 12. Psoriasis eritrodérmica
46
Figura 13. Psoriasis eritrodérmica
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
de depósito o por vía oral. La suspensión abrupta de una terapia sistémica,
como la ciclosporina o el metotrexato, también pueden desencadenar una psoriasis eritrodérmica y también puede presentarse como complicación de una
fototerapia.
El paciente posee un aspecto de quemadura con enrojecimiento generalizado,
intenso prurito o sensación de ardor1-3 (figura 13).
5. Psoriasis inversa
Es poco frecuente, también se conoce como “de las flexuras”, “genital”,
“intertriginosa” o “de los pliegues”. Es una variedad que puede ser grave e invalidante. Se encuentran placas rojas inflamadas, mínimamente descamativas en
los pliegues axilar, inguinal, genital, piel interglútea y submamaria (figura 14).
El aspecto de la piel es liso brillante y no suele haber descamación. Puede ser
difícil de diferenciar de un intertrigo y una clave es buscar las placas características en otras áreas del cuerpo.
Figura 14.
Psoriasis invertida
6. Psoriasis ungular
El compromiso ungular es frecuente en los pacientes con psoriasis en placas,
aunque también puede presentarse de forma aislada. Afecta principalmente las
uñas de las manos. Puede comprometer el lecho ungular y la matriz. Cuando se
afecta la matriz, se desarrollan hoyuelos en la superficie, líneas de Beau, leuconiquia, eritema en la lúnula y engrosamiento de la placa ungular (figura 15). El
47
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
compromiso del lecho de la uña produce eritema difuso o en “gota de aceite”,
hiperqueratosis subungular con onicólisis y hemorragias en astilla. Los pliegues
laterales y proximales desarrollan psoriasis periungular. El compromiso de la
uña se asocia con artropatía en 50 a 80 % de los casos1-3 (figura 16).
Figura 15. Psoriasis de la uña (compromiso de la matriz)
Figura 16. Psoriasis de la
uña (compromiso del lecho)
7. Otras formas
Finalmente, hay variantes clínicas raras de la enfermedad como las formas
nevoides, la psoriasis fotosensible, la psoriasis folicular, la psoriasis espinulosa,
la psoriasis congénita eritrodérmica, la psoriasis verrucosa anular, la psoriasis
de tipo eritema gyratum repens y la psoriasis linear1-3.
Histopatología
A continuación se hace una breve descripción de los cuadros histopatológicos de las formas de presentación de las psoriasis (figuras A, B, C y D)9.
Psoriasis en placas
1. Acantosis uniforme con elongación homogénea y en forma de campana de
la red de crestas interpapilares.
2. Adelgazamiento y elongación de la papila dérmica que contiene vasos capilares tortuosos y estáticos.
48
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
3. Adelgazamiento de la placa suprapapilar (epidermis sobre la papila dérmica) y queratinocitos pálidos en las capas altas.
4. Ausencia de la capa granular y paraqueratosis en la capa córnea.
5. Presencia de cúmulos de neutrófilos en la capa córnea, conocida como microabscesos de Munro.
6. Figuras mitóticas en la capa de células basales.
Figura A. Imagen panorámica con paraqueratosis, elongación de la red de crestas y
papilomatosis (cortesía del Dr. Rodrigo Restrepo, Sección de Dermatología, Facultad de
Medicina, Universidad Pontificia Bolivariana,
Medellín, Colombia)
Figura B. Detalle de la capa córnea con paraqueratosis y aflujo de polimorfonucleares
neutrófilos que forman un microabseso de
Munro (cortesía del Dr. Rodrigo Restrepo,
Sección de Dermatología, Facultad de Medicina, Universidad Pontificia Bolivariana,
Medellín, Colombia)
Figura C. Detalle de la epidermis y edema
con algunos neutrofilos (cortesía del Dr. Rodrigo Restrepo, Sección de Dermatología,
Facultad de Medicina, Universidad Pontificia
Bolivariana, Medellín, Colombia)
Figura D. Detalle de la epidermis con una
pústula espongiformede de Kogoj en la porción suprapilar del estrato escamoso por
encima de la papila dérmica (cortesía del Dr.
Rodrigo Restrepo, Sección de Dermatología,
Facultad de Medicina, Universidad Pontificia
Bolivariana, Medellín, Colombia)
49
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis en gotas
1. Epidermis con acúmulos paraqueratósicos planos, convexos, acompañados
de exocitosis de neutrófilos; la capa córnea adyacente es ortoqueratósica
en canasta.
2. Moderada acantosis.
3. Ausencia focal de la capa granulosa en el área acantósica.
4. Leve espongiosis y exocitosis de linfocitos.
Psoriasis pustulosa generalizada
1. Presencia de pústulas intraepidérmicas en varios estadios de desarrollo.
2. Leve acantosis o acantosis psoriasiforme según la antigüedad de la lesión.
3. Denso infiltrado de neutrófilos en las capas altas de la epidermis y bajo la
capa córnea.
4. Adelgazamiento espongiforme de los queratinocitos; degeneración espongiforme de Kogoj.
5. Pústulas subcórneas coronadas por un delgado estrato córneo.
Psoriasis eritrodérmica
1. Hallazgos similares a la psoriasis temprana
2. Vasos capilares ectásicos, prominentes, en la dermis papilar
3. La capa córnea suele estar ausente (dermatitis exfoliativa).
4. Muchas veces los hallazgos histológicos no recuerdan una psoriasis.
Referencias
1 Griffiths CE, Christophers E, Barker JN, et al. A classification of psoriasis
vulgaris according to phenotype. Br J Dermatol. 2007;156:258-62.
2 Lebwolhl M. Psoriasis. Lancet. 2003;361:1197-204.
3 Chalela JG, González C, Castro L. Guías colombianas de psoriasis. Consenso
colombiano. Bogotá: Editorial Nomos; 2008. p. 14-29.
4 Naldi L, Gambini D. The clinical spectrum of psoriasis. Clin Dermatol.
2007;25:510-8.
50
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
5 Murphy M, Kerr P, Grant-Kels JM. The histopathologic spectrum of psoriasis.
Clin Dermatol. 2007;25:524-8.
6 Griffiths CE, Barker JN. Pathogenesis and clinical features of psoriasis. Lancet. 2007;370:263-71.
7 Krueger G. Psoriasis-recent advances in understanding its pathogenesis and
treatment. J Am Acad Dermatol. 2005;53:S94-100.
8 Kumar B, Saraswat A, Kaur I. Palmoplantar lesions in psoriasis: A study of
3065 patients. Acta Derm Venereol. 2002;82:192-5.
9 Murphy M, Kerr P, Grant-Kels JM. The histopathologic spectrum of psoriasis.
Clin Dermatol. 2007;25:524-8.
51
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 5.
Clinimetría en psoriasis
Luis A. Castro, César González
La clinimetría se ha convertido en un área fundamental para el diagnóstico
y el seguimiento de los pacientes con psoriasis, en gran medida como consecuencia de la introducción de las terapias biológicas en la última década.
La clinimetría consiste en cuantificar los aspectos clínicos con escalas de medición definidas para variables que, inicialmente, podrían considerarse subjetivas, lo cual ha permitido establecer parámetros de seguimiento, evaluación,
soporte médico-legal e incluso permiten tomar decisiones terapéuticas. Se han
desarrollado diferentes herramientas clinimétricas, de las cuales revisaremos
las que usamos de manera práctica para evaluar la gravedad de la psoriasis y la
afección de la calidad de vida.
Evaluación de la gravedad
Las características clínicas particulares y diversas de la psoriasis, han generado la descripción de muchas escalas clinimétricas en búsqueda de las mejores
herramientas que puedan estar acordes con las necesidades actuales para la
evaluación de la enfermedad1.
A lo largo de la historia, basados en las ventajas y desventajas que presenta la
aplicación de las escalas desarrolladas, diversos autores han manifestado que
no existe una herramienta ideal para la medición clinimétrica de la gravedad de
la psoriasis2,3.Spuls, et al, en una revisión sistemática publicada recientemente, identificaron más de 53 mediciones clinimétricas descritas en la literatura
científica para evaluar la gravedad y el pronóstico de la psoriasis; después de
analizar cada escala, el estudio concluye que aún no existe una medida clínica
para la psoriasis adecuadamente validada pero que debemos usarlas porque
son un requisito indispensable para la investigación clínica y para medicina
basada en los datos o información (evidence). Sugiere, además, aprovechar las
53
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
ventajas que ofrece cada escala de acuerdo con las necesidades particulares de
cada paciente e incluso pensar en combinar varias escalas1.
Las medidas clinimétricas más utilizadas en los estudios de asignación aleatoria
desde el año 2000 a 2007 fueron los siguientes1:
• PASI (Psoriasis Area and Severity Index),
• PGA (Physician’s Global Assessment),
• BSA (Body Surface Area) y
• SAPASI (Self-Administered Psoriasis Area Severity Index).
La definición de la herramienta clinimétrica ideal para extrapolar y darle un
uso real en nuestra población y en nuestro sistema de salud, generó una amplia
discusión dentro del comité que elaboró esta guía, y se llegó a la conclusión
que el PASI debe ser la escala que debemos usar. Por otro lado, el conocimiento y la aplicación complementaria de otras escalas, como el PGA, el BSA y el
SAPASI, pueden mejorar la evaluación clínica y favorecer el enfoque diagnóstico y terapéutico de nuestros pacientes.
Psoriasis Area and Severity Index
El Psoriasis Area and Severity Index (PASI) (índice de área y gravedad de la
psoriasis) fué descrito por Fredrikson y Pettersson en 1978; es la herramienta
clinimétrica más ampliamente usada, en especial, desde que la Food and Drug
Administration (FDA) contempló el PASI75 como un parámetro de evaluación
de eficacia para los ensayos clínicos con agentes biológicos. El PASI tiene una
serie de ventajas que lo ha convertido en la escala más usada, entre ellas se encuentra la correlación adecuada con otras medidas clinimétricas, su validación
en múltiples estudios y la buena correlación entre observadores. Sin embargo,
también presenta varias desventajas, como el hecho de ser una medida compleja, baja en sensibilidad y con poca correlación con los síntomas y la calidad
de vida del paciente4,5,6.
El PASI hace una valoración del paciente en cuatro áreas físicas y genera el
índice según una fórmula matemática previamente definida. Las áreas evaluadas son; cabeza, extremidades superiores, tronco y extremidades inferiores; en
cada una de las cuales se evalúan las lesiones de los pacientes de psoriasis en
cuatro aspectos básicos:
54
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
• los tres primeros –grado de eritema, descamación e infiltración– se cuantifican de 0 a 4, donde 1 es el más leve y 4 el más acentuado, y
• el cuarto –la extensión– le asigna un factor según el porcentaje de área
comprometida de superficie corporal en cada una de las cuatro áreas evaluadas, así: 1 (<10 %), 2 (10 a 29 %), 3 (30 a 49 %), 4 (50 a 69 %), 5 (70 a
89 %) y 6 (90 a 100).
La fórmula matemática se calcula de la siguiente manera: en cada área se
suman los valores adjudicados en eritema, descamación e induración, y se multiplican por el valor obtenido de la extensión; este resultado se multiplica por
el factor de multiplicación definido por área, es decir, para la cabeza de 0,1;
para las extremidades superiores de 0,2, para el tronco de 0,3 y para las extremidades inferiores de 0,4.
Los cuatro resultados se suman y así se obtiene el resultado del PASI; este valor
se encuentra en un rango entre 0 y 72 (anexo 1).
En la práctica diaria, el PASI se usa para definir la gravedad del compromiso de
la psoriasis y para hacer el control y seguimiento de los pacientes. Se ha considerado que un PASI superior a 10 define la psoriasis como moderada a grave y,
por consiguiente, se utiliza como soporte para el uso de la terapia sistémica o
biológica, según el caso. Sin embargo, es importante considerar cada paciente
de manera individual, puesto que puede presentarse un PASI bajo, con un impacto importante en la calidad de vida, como es el caso de la psoriasis palmoplantar; por esta razón, se han propuesto combinaciones con otros escalas de
clinimetría, entre las cuales la propuesta de Finlay –la regla de los 10– es una de
las más usadas en los ensayos clínicos, en donde la psoriasis moderada a grave
es aquella con un PASI superior a 10, compromiso de la superficie corporal
mayor de 10, un índice dermatológico de calidad de vida (Dermatology Life
Quality Index, DLQI) mayor de 10 o todos7. Es importante resaltar en la historia
clínica, no solo en valor del PASI, si no también la localización de las lesiones
dado que es determinante para decidir las conductas terapéuticas.
55
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Las siguientes figuras muestran una aproximación visual a los parámetros descritos en el PASI.
Eritema
1
2
3
4
2
3
4
2
3
4
Descamación
1
Induración
1
56
PASI 10 - 30
PASI 23
PASI < 10
PASI 7.2
Los siguientes gráficos ilustran algunos ejemplos de los valores del PASI.
PASI 33
PASI > 30
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
57
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Physician Global Assessment
El Physician’s Global Assessment (PGA) (evaluación global del médico) evalúa las características de las lesiones para hacer una evaluación global de la
psoriasis en una escala de 1 a 6, según la tabla que se presenta a continuación:
PGA (Physician’s Global Assessment)
0: sin lesiones
1: compromiso mínimo
2: compromiso leve
3: compromiso leve a moderado: elevación e infiltración leve, eritema y descamación
moderadas
4: compromiso moderado
5: compromiso moderado a grave: elevación, infiltración, eritema y descamación
acentuados
6: grave
Esta escala ha demostrado tener buena correlación con otras medidas clinimétricas incluso las de calidad de vida, síntomas y PASI. Es clara, se usa toda su
extensión, es fácil y rápida de aplicar en el consultorio aunque es subjetiva y
poco sensible a los valores intermedios4,6,8.
Body Surface Area
Con la escala Body Surface Area (BSA) (área de superficie corporal) se calcula el área comprometida de la superficie corporal, de acuerdo con el porcentaje afectado de cada parte del cuerpo, de la misma forma que se usa la “regla
de los 9” para evaluar los pacientes con quemaduras, en donde la palma extendida del paciente se puede aproximar al 1 % de la superficie corporal (anexo 2).
La escala ha demostrado tener una correlación fuerte con el PGA6, y buena
confiabilidad en el observador mismo9,10. Sin embargo, se ha criticado que disminuye su efectividad después de dos semanas de tratamiento y que sobrevalora los casos leves1,9.
Self-Administered Psoriasis Area Severity Index
El Self-Administered Psoriasis Area Severity Index (SAPASI) es una escala que
se le suministra al paciente para que sea él mismo quien calcule la gravedad
de su psoriasis por medio de la administración de dos formularios. El primero
ilustra una silueta humana y el paciente dibuja las áreas de su cuerpo comprometidas por la enfermedad y el segundo es un formulario con tres escalas
análogas distribuidas en cuatro áreas y doce subdivisiones, en las cuales el
58
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
paciente califica el eritema, la descamación y la induración de las lesiones. Los
formularios son enviados posteriormente a una tercera persona, que puede ser
el dermatólogo, para que haga el cálculo respectivo.
El SAPASI ha demostrado tener una buena correlación con el PASI y una alta
confiabilidad, lo cual lo convierte en una medida muy útil ya que no invierte
tiempo de la consulta; sin embargo, se debe tener en cuenta el nivel de escolaridad de los pacientes para su adecuada implementación e interpretación3,11,12.
Dermatology Life Quality Index
En busca de cuantificar el impacto de la psoriasis en la calidad de vida de
los pacientes, se han desarrollado diferentes cuestionarios que tratan de evaluar objetivamente el compromiso que presenta el individuo en este aspecto.
Este tipo de escalas han sido criticadas porque evalúan el impacto en la calidad
de vida del individuo en un fragmento de tiempo establecido, pero no el impacto acumulativo en la funcionalidad y calidad de vida desde el diagnóstico
de la enfermedad. Definitivamente, la escala más útil, fácil y utilizada a nivel
mundial, es el Dermatology Life Quality Index (DLQI) (índice de calidad de vida
dermatológica), que es la medición propuesta por los autores de esta guía para
la práctica clínica.
El DLQI es un cuestionario que consiste en 10 preguntas que evalúan el impacto que tuvo la enfermedad en la semana previa a su aplicación mediante
preguntas que incluyen la esfera personal, social y laboral del individuo. Su
calificación está definida entre 0 y 30 (anexo 3 y 4 ); algunas de sus ventajas
son: facilidad de administración, buena validez y confiabilidad8. El DLQI debe
ser parte de la valoración integral de todo paciente con psoriasis y puede ser
administrado por cualquier persona del equipo multidisciplinario incluyendo
al dermatólogo, psiquiatra o psicólogo.
En conclusión, debemos obtener medidas clinimétricas no solo para los estudios de investigación sino de manera regular para la evaluación, el seguimiento, indicación y respuesta terapéutica de los pacientes con psoriasis. Además,
la clinimetría es una herramienta médico-legal para el soporte del ejercicio
clínico.
En búsqueda de la medición más fácil de realizar y útil, de acuerdo con las
condiciones del sistema colombiano de salud, se propone por parte de los autores de esta guía, combinar el PASI con el DLQI para el ejercicio de la práctica
clínica diaria.
59
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Estudios complementarios
En el estudio de todo paciente con psoriasis se recomiendan los siguientes:
a. Estudio de laboratorio
-Glucemia
- Perfil lipídico (colesterol total, triglicéridos, HDL y LDL)
- Ácido úrico
- Proteína C reactiva (PCR)
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
b. Biopsia de piel: puede no ser indispensable para el diagnóstico de psoriasis,
sin embargo, puede ser de utilidad para la confirmación del diagnóstico y la
posibilidad de futuras reclamaciones respecto a la pertinencia de la valoración multidisciplinaria, estudios adicionales o en el caso de ser necesario el
uso de tratamiento sistémico.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
c. Valoración multidisciplinaria: se sugiere que todo paciente con psoriasis reciba una consulta por nutrición, psicología y psiquiatría y, en algunos casos,
por fisiatría como parte del manejo integral de la enfermedad.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
d. La solicitud de otros exámenes de laboratorio clínico, estudios radiológicos
e interconsulta deben definirse según el caso.
Características de la atención
Por su grado de complejidad, la cronicidad de la enfermedad y su asociación
a un fenómeno inflamatorio sistémico, el consenso de los autores de esta guía
recomienda que para la adecuada evaluación de los pacientes con psoriasis y
en función de mejorar su evolución y pronóstico, una vez se haya establecido
el diagnóstico de la enfermedad, se asigne una cita doble la primera vez de
consulta que permita la aplicación de las escalas de clinimetría y el inicio de
una aproximación clara y completa a la situación del paciente.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Una vez se inicie el seguimiento, control y tratamiento por el especialista,
los pacientes con psoriasis deben seguir siendo evaluados en citas sucesivas de
control, siempre por un dermatólogo, independientemente de la gravedad de
la enfermedad y del grado de mejoría que haya alcanzado con el tratamiento
médico instaurado.
60
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Referencias
1 Spuls P, Lecluse l, Poulsen M, Bos J, Stern R, Nigten T. How good are clinical
severity and outcome measures for psoriasis? Quantitative evaluation in a
systematic review. J Invest Dermatol. 2010;130:933-43.
2 Weisman S, Pollack CR, Gottschalk RW. Psoriasis disease severity measures:
Comparing efficacy of treatments for severe psoriasis. J Dermatol Treat.
2003;14:158-65.
3 Feldman SR, Krueger GG. Psoriasis assessment tools in clinical trials. Ann
Rheum Dis. 2005;64(Suppl.II):ii65-8.
4 Berth-Jones J, Grotzinger K, Rainville C, Pham B, Huang J, Daly S, Herdman
M, Firth P, Hotchjiss K. A study examining inter- and intra-rater reliability
of three scales for measuring severity of psoriasis: Psoriasis Area and Severity Index, Physician’s Global Assessment and Lattice System Physician’s
Global Assessment. Br J Dermatol. 2006;155:707-13.
5 Jacobson CC, Kimball AB. Rethinking the Psoriasis Area and Severity Index:
The impact of area should be increased. Br J Dermatol. 2004;151:381-7.
6 Langley RG, Ellis CN. Evaluating psoriasis with Psoriasis Area and Severity
Index, Physician Global Assessment, and Lattice System Physician’s Global
Assessment. J Am Acad Dermatol. 2004;51:563-9.
7 Finlay AY. Current severe psoriasis and the rule of tens. Br J Dermatol.
2005;152:861-7.
8 Gottlieb AB, Chaudhari U, Baker DG, Perate M, Dooley LT .The National Psoriasis Foundation Psoriasis Score (NPF-PS) system versus the Psoriasis Area
Severity Index (PASI) and Physician’s Global Assessment (PGA): A comparison. J Drugs Dermatol. 2003;2:260-6.
9 Ramsay B, Lawrence CM. Measurement of involved surface area in patients
with psoriasis. Br J Dermatol. 1991;124:565-70.
10 Yune YM, Park SY, Oh HS, Kim DJ, Yoo DS, Kim IH, Moon JS, Oh CH. Objective assessment of involved surface area in patients with psoriasis. Skin Res
Technol. 2003;9:339-42.
11 Sampogna F, Sera F, Abeni D. Measures of clinical severity, quality of life,
and psychological distress in patients with psoriasis: A cluster analysis. Invest Dermatol. 2004;122:602-7.
12 Kirby B, Fortune DG, Bhushan M, Chalmers RJ, Griffiths CE. The Salford
Psoriasis Index: A holistic measure of psoriasis severity. Br J Dermatol.
2000;142:728-32.
61
62
CABEZA
Eritema
Descamación
Induración
Extensión
x 0,4
x 0,3
x 0,2
x 0,1
Modificado de: Fredriksson T, Pettersson U. Severe psoriasis – oral therapy with a new retinoid. Dermatologica. 1978;157:238-44.
1: ≤10%; 2: 10% a 29%; 3: 30% a 49%; 4: 50% a 69%; 5: 70% a 89%; 6: 90% a 100%
Eritema
Descamación
Induración
Extensión
EXTREMIDADES INFERIORES
1: ≤10%; 2: 10% a 29%; 3: 30% a 49%; 4: 50% a 69%; 5: 70% a 89%; 6: 90% a 100%
Eritema
Descamación
Induración
Extensión
TRONCO
1: ≤10%; 2: 10% a 29%; 3: 30% a 49%; 4: 50% a 69%; 5: 70% a 89%; 6: 90% a 100%
Eritema
Descamación
Induración
Extensión
EXTREMIDADES SUPERIORES
1: ≤10%; 2: 10% a 29%; 3: 30% a 49%; 4: 50% a 69%; 5: 70% a 89%; 6: 90% a 100%
Nombre
Anexo 1. Psoriasis Area and Severity Index (PASI)
Fecha
TOTAL
HC
.
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Anexo 2. Body Surface Area (BSA)
Área de superficie corporal en adultos
4,5
4,5
4,5
4,5
18
4,5
4,5
18
1
9
9
Superficie corporal en niños
menores de 2 años
8,5
4,5
Superficie corporal en niños
de 2 años o mayores
4,5
4,5
4,5
18
1
1
6
9
8,5
4,5
18
1
9
6
4,5
6
6
4,5
18
1
4,5
4,5
18
1
1
9
4,5
9
9
9
El compromiso cutáneo de los pacientes se clasifica como:
• Leve, si es menor del 2 %
• Moderado, si está entre 3 y 10 %
• Grave, si es mayor del 10 %
63
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Anexo 3. Dermatology Life Quality Index (DLQI)
Nombre:
Fecha:
Historia clínica:
Señale, por favor, con una “X” uno de los recuadros de cada pregunta.
1 Durante los últimos 7 días, ¿ha sentido picor,
dolor o escozor en la piel?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
2 Durante los últimos 7 días, ¿se ha sentido
incómodo o cohibido debido a sus problemas
de piel?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
3 Durante los últimos 7 días, ¿le han molestado
sus problemas de piel para hacer compras u
ocuparse de la casa o del jardín?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
4 Durante los últimos 7 días, ¿han influido sus
problemas de piel en la elección de la ropa que
usa?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
6 Durante los últimos 7 días, ¿ha tenido
dificultades para hacer deporte debido a sus
problemas de piel?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
7 Durante los últimos 7 días, ¿sus problemas de
piel le han impedido por completo trabajar o
estudiar?
Si
Si la respuesta es "no": durante los últimos 7
días, ¿le han molestado sus problemas de piel en
su trabajo o en sus estudios?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
8 Durante los últimos 7 días, ¿sus problemas de
piel le han ocasionado dificultades con su pareja,
amigos íntimos o familiares?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
9 Durante los últimos 7 días, ¿le han molestado
sus problemas de piel en su vida sexual?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
5 Durante los últimos 7 días, ¿han influido sus
problemas de piel en cualquier actividad social o
recreativa?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
10 Durante los últimos 7 días, ¿el tratamiento
de su piel le ha ocasionado problemas, por
ejemplo, ocupándole demasiado tiempo o
ensuciando su domicilio?
Mucho (3)
Bastante (2)
Un poco (1)
Nada (0)
Sin relación
Compruebe, por favor, que haya contestado todas las preguntas. Muchas gracias
Modificado, con permiso escrito de: Finlay AY, Khan GK. Clin Exp Dermatol. 1994;19:210-6.
64
No
Sin relación
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
• 0 a 1:
no afecta la vida del paciente
• 2 a 5:
leve efecto sobre la vida del paciente
• 6 a 10:
moderado efecto sobre la vida del paciente
• 11 a 20: gran efecto sobre la vida del paciente
• 21 a 30: extremo efecto sobre la vida del paciente
65
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Anexo 4. Children´s Dermatology Life Quality Index (CDLQI)
El propósito de este cuestionario es medir qué tanto te ha afectado
el problema de tu piel DURANTE LOS ÚLTIMOS 7 DIAS. Por favor marca solamente un ü para cada pregunta.
Muchísimo
Muchísimo
Mucho
Mucho
Solamente
un poco
Solamente
un poco
Nada
Nada
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto te has rascado, o
qué tanta comezón, o dolor
has tenido en tu piel?
Durante los últimos 7 días,
¿qué tan avergonzado,
acomplejado, disgustado o
triste has estado a causa de
tu piel?
Muchísimo
Muchísimo
Mucho
Mucho
Solamente
un poco
Solamente
un poco
Nada
Nada
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto te ha afectado tu
piel con tus amistades?
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto fue afectado el
salir, jugar, o pasatiempos
a causa de tu piel?
66
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto te cambiaste
o usaste ropa/zapatos
diferentes o especiales, a
causa de tu piel?
Muchísimo
Muchísimo
Mucho
Mucho
Solamente
un poco
Solamente
un poco
Nada
Nada
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto evitaste nadar u
otros deportes a causa de
tu piel?
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Muchísimo
Muchísimo
Mucho
Mucho
Solamente
un poco
Solamente
un poco
Nada
Nada
Si fué tiempo de escuela:
¿qué tanto te afectó tu piel
en tu trabajo en la escuela?
Si fué feriado: ¿qué tanto
interfirió tu piel con tu
placer de tu tiempo feriado?
Muchísimo
Muchísimo
Mucho
Mucho
Solamente
un poco
Solamente
un poco
Nada
Nada
Durante los últimos 7 días, ¿qué tantos
problemas tuvistes con otras personas
usando apodos, burlas, intimidaciones,
haciéndote preguntas, o gente
evadiéndote a causa de tu piel?
Durante los últimos 7 días,
¿qué tanto fué afectado tu
sueño a causa de tu piel?
Muchísimo
No. del Hospital:
Mucho
Nombre:
Edad:
Solamente
un poco
Dirección:
Nada
Durante los últimos 7 días, ¿qué tan
problemático ha sido el tratamiento
para su piel?
Diagnosis:
Fecha:
PUNTAJE DE CDLQI:
CDLQI © M.S. Lewis-Jones, A0Y0 Finlay June 1993
Illustrations © Media Ressources Center, UWCM Dec 1996
Por favor asegúrate que hayas
contestado CADA pregunta. Gracias.
• 0 a 1:
no afecta la vida del
paciente
• 2 a 5:
leve efecto sobre la vida
del paciente
• 6 a 10:
moderado efecto sobre la
vida del paciente
• 11 a 20:
gran efecto sobre la vida
del paciente
• 21 a 30:
extremo efecto sobre la
vida del paciente
67
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 6.
Metas de tratamiento para la
psoriasis
Ángela Londoño, César González, Luis Castro, Margarita Barrios, Héctor Castellanos, Carolina Cortés, Lucy García, Claudia Gaviria, Vanessa Giraldo, Sol Beatriz Jiménez, Diana Lastra, Esperanza Meléndez, Ana Milena Montes, Carlos
Ojeda, Elkin Peñaranda, Ángela Seidel, Mariela Tavera, María Claudia Torres,
Myriam Vargas, Andrea Vargas, Carolina Velásquez, Margarita M. Velásquez
La psoriasis es una enfermedad crónica con un alto impacto en la calidad
de vida del paciente y que tiene profundas implicaciones en todas las esferas
del individuo incluyendo los aspectos físicos, emocionales, sociales, afectivos
y económicos1. Esto justifica la necesidad de determinar claramente las metas
de tratamiento para las psoriasis, de tal forma que permitan optimizar los recursos terapéuticos y garanticen una mejoría clínica apropiada para el tipo y la
gravedad de las manifestaciones que presenta el paciente.
El impacto que tiene la psoriasis sobre la salud física de los pacientes es comparable al de las enfermedades catalogadas tradicionalmente como graves, tales
como la diabetes, la artritis y la hipertensión. Sin embargo, el impacto que desencadena en la salud mental de los pacientes es incluso mayor que el generado
por el cáncer o el infarto agudo del miocardio2.
Los estudios del comportamiento de la enfermedad informan que el 83 % de
los pacientes suprimieron las actividades deportivas, como la natación, el 74 %
refirieron tener baja confianza en sí mismos y el 35 % evitaban tener relaciones
sexuales. Se ha demostrado que el 23 % de los pacientes con psoriasis cursa
con depresión y el 5,5 % de los pacientes tienen ideación suicida3,4.
Un estudio realizado en Alemania demostró que solo el 31 % de los pacientes
con psoriasis modera a grave (PASI>10) había recibido tratamiento sistémico.
Una encuesta adelantada por la National Psoriasis Foundation encontró que
69
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
solamente el 26 % de los pacientes con psoriasis grave había recibido tratamiento sistémico o fototerapia; el 35 % había recibido solo tratamiento tópico
para su enfermedad y que hasta el 39 % de los pacientes no recibía ningún
tipo de tratamiento médico5. Estos datos demuestran que a pesar de contar
con numerosas opciones terapéuticas, los pacientes con psoriasis no reciben
el tratamiento óptimo necesario para mejorar sus manifestaciones clínicas y
disminuir el efecto que tiene la enfermedad sobre su calidad de vida6. Existe un
uso insuficiente de los tratamientos efectivos y es probable que existan vacíos
en el entendimiento de la enfermedad, que impiden tomar mejores decisiones
en el manejo de la psoriasis.
Una definición clara de la gravedad de la psoriasis repercute de manera importante en la serie de decisiones clínicas relacionadas con su tratamiento. Estas
incluyen conceptos terapéuticos y de farmacoeconomía7.
Las estrategias orientadas por metas se basan en tres principios básicos: el
establecimiento de los objetivos de tratamiento, la evaluación regular de la
respuesta y su modificación en casos de respuesta insuficiente8. Teniendo en
cuenta estos principios, se ha publicado un consenso europeo para definir los
objetivos del tratamiento de la psoriasis moderada a grave, que incorpora la
opinión de expertos, utilizando la metodología DELPHI, sobre la definición de
la gravedad de la enfermedad, las fases del tratamiento y los objetivos por
cumplir en cada una de estas fases7.
El comité de autores de las “Guías basadas en la evidencia para el manejo de la
psoriasis en Colombia” decidió aplicar una metodología similar para producir
un consenso de metas de tratamiento para psoriasis moderada a grave, adaptando las recomendaciones del consenso europeo, pero con las consideraciones
particulares de nuestra población.
Estas son las conclusiones que fueron discutidas y aprobadas por consenso.
Definición de la gravedad de la enfermedad
La gravedad de la psoriasis en placa se puede definir de dos formas:
Se puede definir una psoriasis como leve, si se tiene los índice
BSA, PASI y DLQI iguales o menores de 10.
70
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se puede definir una psoriasis como moderada a grave en tres situaciones:
1. Si los índices BSA, PASI y DLQI son mayores de 10.
2. Si el paciente con psoriasis tiene índices BSA y PASI iguales o menores de
10, pero DLQI mayor de 10.
3. Si el paciente tiene el índice BSA o el PASI mayor de 10 y el DLQI menor
o igual a 10, debe considerarse como una enfermedad moderada a grave,
pero sin impacto en la calidad de vida.
BSA: Body Surface Area (área de superficie corporal)
PASI: Psoriasis Area and Severity Index (índice de área y gravedad de la psoriasis)
DLQI: Dermatology Life Quality Index (índice de calidad de vida dermatológica)
Si la gravedad de la psoriasis del paciente fue clasificada como moderada a
grave en la primera consulta, esta debe seguir siendo la clasificación de la enfermedad en la fase de inducción y mantenimiento. Sin importar los cambios
que puedan surgir en cuanto a las manifestaciones clínicas de la enfermedad,
esta es la clasificación sobre la cual se deben fundamentar las decisiones terapéuticas.
Fases de tratamiento
En cuanto a las fases de tratamiento para la terapia sistémica, se definen de
la siguiente manera:
Fase de inducción: periodo que cubre desde el inicio del tratamiento hasta
la semana 16 y puede extenderse hasta la semana 24 según la decisión
del dermatólogo. En este período se debe evaluar al paciente cada 2 a 4
semanas.
Fase de mantenimiento: periodo después de la inducción en el que cada
cierto tiempo se debe evaluar el éxito del tratamiento (cada 8 a 12 semanas).
Objetivos del tratamiento
Los objetivos del tratamiento en la fase de inducción son (algoritmo 1):
Se considera exitoso el tratamiento al final de la fase de inducción, si se
obtiene una reducción del PASI mayor o igual al 75 % (DPASI≥75 %).
71
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
El tratamiento se considera como un fracaso al final de la fase de inducción,
si no se logra una reducción del PASI mayor o igual al 50 % (DPASI≥50 %)
en comparación con la gravedad de la enfermedad en el momento del inicio
del tratamiento.
La respuesta intermedia del tratamiento después de la fase de inducción
se considera al obtener una reducción del PASI mayor o igual al 50 % pero
menor del 75 % (DPASI≥50 % pero <75 %) en comparación con la gravedad
de la enfermedad en el momento del inicio del tratamiento.
También se tiene en cuenta el resultado del DLQI:
- Ante una respuesta intermedia en la fase de inducción con reducción del
DLQI menor o igual a 5, entonces se recomienda continuar con el esquema
de tratamiento.
- Ante una respuesta intermedia en la fase de inducción, si no se reduce el
DLQI a menos o igual a 5, entonces, se recomienda modificar el esquema
de tratamiento.
Algoritmo 1. Tratamiento en fase de inducción
72
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Los objetivos del tratamiento en la fase de mantenimiento son (algoritmo 2):
Se considera exitoso el tratamiento durante la fase de mantenimiento, si se
obtiene una reducción del PASI mayor o igual al 75 % (DPASI≥75 %).
El tratamiento se considera como un fracaso durante la fase de mantenimiento,
si no se logra una reducción del PASI mayor o igual al 50 % (DPASI≥50 %) en
comparación con la gravedad de la enfermedad en el momento del inicio del
tratamiento.
La respuesta intermedia del tratamiento durante la fase de mantenimiento
se considera al obtener una reducción del PASI mayor o igual al 50 % pero
menor del 75 % (DPASI ≥50% pero <75 %) en comparación con la gravedad de
la enfermedad en el momento del inicio del tratamiento.
También se tiene en cuenta el resultado del DLQI:
- Ante una respuesta intermedia en la fase de mantenimiento con reducción
del DLQI a menor o igual a 5, entonces, se recomienda continuar con el
esquema de tratamiento.
- Ante una respuesta intermedia en la fase de mantenimiento, si no se
reduce el DLQI a menos o igual a 5, entonces, se recomienda modificar el
esquema de tratamiento.
Algoritmo 2. Tratamiento en fase de mantenimiento
73
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Una vez se inicie el seguimiento, control y tratamiento por el especialista, los
pacientes con psoriasis deben seguir siendo evaluados en citas sucesivas de
control, siempre por un dermatólogo, independientemente de la gravedad de
la enfermedad y del grado de mejoría que haya alcanzado con el tratamiento
médico instaurado.
La implementación de las metas de tratamiento, claras y bien definidas en el
manejo de los pacientes con psoriasis, garantizan un tratamiento más apropiado y le permiten al dermatólogo una adecuada transición entre las opciones
terapéuticas tópicas, sistémicas o biológicas, acordes con los objetivos establecidos.
Referencias
1. Puig L, Carrascosa JM, Daudén E, Sánchez-Carazo JL, Ferrándiz C, SánchezRegaña M, et al. Guías españolas basadas en la evidencia del tratamiento
con agentes biológicos de la psoriasis moderada a grave. Actas Dermosifiliogr. 2009;100:386-413.
2. Rapp SR, Feldman SR, Exum ML, Fleischer AB Jr, Reboussin DM. Psoriasis
causes as much disability as other major medical diseases. J Am Acad Dermatol. 1999 Sep;41(3Pt.1):401-7.
3. Weiss SC, Kimball AB, Liewehr DJ, Blauvelt A, Turner ML, Emanuel EJ. Quantifying the harmful effect of psoriasis on health-related quality of life. J Am
Acad Dermatol. 2002;47:512-8.
4. Gupta MA, Schork NJ, Gupta AK, Kirkby S, Ellis CN. Suicidal ideation in psoriasis. Int J Dermatol. 1993;32:188-90.
5. Horn EJ, Fox KM, Patel V, Chiou CF, Dann F, Lebwohl M. Are patients with
psoriasis undertreated? Results of National Psoriasis Foundation Survey. J
Am Acad Dermatol. 2007;57:957-62.
6. Nast A, Erdmann R, Hofelich V, Reytan N, Orawa H, Sterry W, et al. Do guidelines change the way we treat? Studying prescription behaviour among
private practitioners before and after the publication of the German Psoriasis Guidelines. Arch Dermatol Res. 2009;301:553-9.
7. Mrowietz U, Kragballe K, Reich K, Spuls P, Griffiths CE, Nast A, et al. Definition of treatment goals for moderate to severe psoriasis: a European
consensus. Arch Dermatol Res. 2011;303:1-10.
8. Mrowietz U, Kragballe K, Nast A, Reich K. Strategies for improving the quality of care in psoriasis with the use of treatment goals--a report on an implementation meeting. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2011;25(Suppl.3):1-13.
74
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 7.
Tratamiento tópico de la psoriasis
Claudia Gaviria, Ángela Londoño, Ana Milena Montes
Generalidades
La terapia tópica constituye la primera línea de tratamiento en la psoriasis
leve. Aproximadamente, 70 % de los pacientes con psoriasis tienen una enfermedad leve a moderada y la mayoría pueden ser tratados con medicamentos
tópicos, los cuales proveen generalmente alta eficacia y seguridad. La terapia tópica también se puede usar como coadyuvante en otro tipo de terapias,
como la fototerapia o la terapia sistémica. No se recomienda su uso como
monoterapia en pacientes con compromiso grave1.
El objetivo ideal del tratamiento es la desaparición de las lesiones existentes y
evitar, de forma prolongada, la aparición de nuevas lesiones, sin que se cause
toxicidad alguna con los medicamentos utilizados. Para lograr esto, todos los
tratamientos deben ser individualizados, según las expectativas y la respuesta
de cada paciente.
- Ventajas del tratamiento tópico:
• Seguro bajo la supervisión médica
• De fácil aplicación
- Desventajas del tratamiento tópico:
• Bajo grado de adherencia en el tratamiento
• Alto grado de disconformidad2
Antes de elegir la terapia tópica adecuada se deben tener en cuenta diversos
factores (tabla 1).
75
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 1. Factores que se deben tener en cuenta antes de usar la terapia tópica
1. Expectativas del paciente y brindarle una información práctica y realista
2. Edad del paciente
3. Capacidad de cumplimiento del tratamiento
4. Considerar las zonas y superficies comprometidas
5. La selección del vehículo puede alterar significativamente la penetración del
medicamento y así alterar su eficacia (crema, ungüento, loción, etc.).
6. Manejo tópico continuo o intermitente
7. Uso de terapia combinada adecuada
8. Efectos secundarios de cada medicamento
9. Información respecto al adecuado uso del medicamento
10.Interferencia con las actividades diarias del individuo
Como se menciona en la tabla 1, la selección del vehículo puede alterar significativamente la penetración del medicamento y, por ende, su eficacia. Los
vehículos son numerosos: ungüento, crema, solución, gel, espuma, en aerosol,
champú, aceite y loción. Cada vehículo está indicado para diferentes partes
del cuerpo y se debe individualizar su uso según cada paciente1. La oclusión
también puede mejorar la penetración del medicamento3.
Los medicamentos tópicos pueden usarse concomitantemente para sacar ventaja de los diferentes mecanismos de acción. Pero para ello, debe tenerse en
cuenta la compatibilidad de los productos y, por lo tanto, se debe recomendar
al paciente que se alternen los medicamentos en diferentes momentos del día.
Por ejemplo, el calcipotriol no se debe usar con medicamentos que alteren el
pH cutáneo, como el ácido láctico, porque disminuyen su penetración1.
En cuanto a la cantidad de medicamento tópico requerido, es aceptado generalmente que, aproximadamente, se requieren 400 gramos de medicamento
tópico para cubrir la superficie corporal total de un adulto de tamaño promedio cuando se usa dos veces al día
por una semana4. Una forma práctica
de calcular esta cantidad es usando
una medida equivalente a la yema del
dedo, la cual es, aproximadamente, de
500 mg, y esto alcanzaría para cubrir la
superficie de una mano (figura 1).
Figura 1. Unidad de medida en una yema
de dedo equivalente a 500 mg (FTU)
76
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
A partir de esta medida se pueden sugerir cantidades para cada zona, controlando así la posibilidad de efectos secundarios y favoreciendo la relación
costo-beneficio (tabla 2 y 3 ).
Tabla 2. Unidad de yema de los dedos en adultos
Número de unidades
(yema del dedo)
Área por tratar
Cuero cabelludo
3
Cara y cuello
2,5
Una mano (dorso, palma y dedos)
1
Miembro superior, incluyendo la mano
4
Codos (grandes placas)
1
Ambas plantas
1,5
Un pie (dorso, planta y dedos)
1,5
Miembro inferior, incluyendo el pie
8
Glúteos
4
Rodillas (grandes placas)
1
Tronco, cara anterior
8
Tronco, cara posterior
8
Genitales
0,5
Tabla 3. Unidad de yema de los dedos en niños
LOCALIZACION
6 MESES
1 AÑO
5 AÑOS
10 AÑOS
Mano x 2
0,5
0,5
1
2
Brazo x 2
0,5
1
2
3
Pierna x 2
1
1,5
4
5
Pie x 2
Tronco anterior
0,5
0,5
2
2
1
1,5
3
4
Tronco posterior
1
1,5
3
4
Cabeza y cuello
0,25
0,5
0,5
1
Total FTU x Tratamiento
4,75
7
15,5
21
Equivalente en gramos
2,5
3,5
8
10,5
Cantidad en gramos para todo el
cuerpo 2/al día x 1 semana
35
50
100
150
Modificado de: Bingham E.A. Guidelines to Management of Atopic Dermatitis. En: Harper J, Oranje A, Prose
N (Ed): Texbook of Pediatric Dermatology.Oxford: Blackwell Science;2000.p.222.
77
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
El cumplimiento del tratamiento es otro factor importante que se debe tener
en cuenta, ya que generalmente es baja.
Entre los factores que influyen en el cumplimiento del tratamiento de la psoriasis se encuentran los siguientes:
- intolerancia a los medicamentos,
- falta de respuesta,
- pobre adherencia al vehículo,
- uso de medicamentos tópicos en pacientes con compromiso cutáneo extenso,
- edad del paciente y
- costo.
Para mejorar el cumplimiento del tratamiento, se debe buscar un medicamento
de suficiente potencia para alcanzar una respuesta clínica e individualizar el
vehículo para cada paciente. Además, se deben tener en cuenta los parámetros
clínicos obtenidos con el PASI, el BSA y, especialmente, con el DLQI5. De manera
particular, en nuestro medio es importante que aspectos como el costo de la
terapia, el nivel educativo y cultural de los pacientes, y la facilidad de acceso
a las consultas de seguimiento, sean tenidos en cuenta como variables que
afectan el cumplimiento del tratamiento.
Esteroides tópicos
Los esteroides tópicos son la base del tratamiento de la mayoría de los
pacientes con psoriasis, particularmente en aquellos con enfermedad leve a
moderada. Existen disponibles muchas formulaciones, lo cual permite un uso
versátil de ellos.
Mecanismo de acción
Es antiinflamatorio, antiproliferativo, inmunosupresor y vasoconstrictor. Estos efectos son mediados por la unión del medicamento al receptor intracelular
de esteroides, que regula la transcripción de numerosos genes, particularmente
aquellos que codifican citocinas proinflamatorias. La potencia del esteroide se
mide por la capacidad de producir vasoconstricción6.
78
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Clasificación de los esteroides según su potencia y eficacia
Existen varios tipos de clasificación de los esteroides tópicos. Los autores
de la guía consideran que es más práctica la clasificación que usa la prueba de
vasoconstricción, o blanqueo cutáneo de McKerzie-Stoughton, que los divide
en cuatro clases, según su potencia7 (tabla 4).
Tabla 4. Clasificación de los esteroides según su potencia y eficacia
Potencia
Clase I: muy
potentes
Esteroide
Propionato de clobetasol al 0,05 %
Rango de
eficacia
58 a 92 %8-11
Propionato de halobetasol al 0,05 %
Dipropionato de betametasona al 0,05 %
Diacetato de diflorasona al 0,05 %
Valerato de diflucortolona al 0,3 %
Hacinónido al 0,1 %
Clase II: potentes
Amcinónido al 0,1 %
68 a 74 %12,13
Dipropionato de beclometasona al 0,025 %
Benzoato de betametasona al 0,025 %
Dipropionato de betametasona al 0,05 %
Desoximetadona al 0,25 %
Diacetato de diflorasona al 0,05 %
Diacetato de diflorasona al 0,1 %
Budesonida al 0, 025 %
Desonida al 0,05 %
Deoximetasona al 0,25 %
Valerato de diflucortolona al 0,1 %
Acetónido de fluclorolona al 0,2 %
Acetónido de fluocinolona al 0,2 %
Fluocinonida al 0,05 %
Halcinonida al 0,1 %
17- valerato de betametasona al 0,1 %
Diacetato de diflorasona al 0,05 %
Diacetato de diflorasona al 0,1 %
Propionato de fluticasona al 0,05 %
Acetónido de triamcinolona al 0,1 %
Furoato de mometasona al 0,1 %
Acetato de fluprednilideno al 0,1 %
Aceponato de metilprednisolona al 0,1 %
Prednicarbato al 0,25 %
79
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Potencia
Esteroide
Clase III:
moderada potencia
Dipropionato de aclometasona al 0,05 %
Rango de
eficacia
68 a 72 %14-16
Dipropionato de beclometasona al 0,025 %
Salicílato de beclometasona al 0,025 %
Benzoato de betametasona al 0,025 %
Dipropionato de betametasona al 0,05 %
Valerato de betametasona al 0,05 %
Valerato de betametasona al 0,1 %
Butirato de clobetasona al 0,05 %
Desoximetasona al 0,05 %
Acetónido de fluciorolona al 0,025 %
Pivalato de flumetasona al 0,025 %
Acetónido de fluocinolona al al 0,01 %
Acetónido de fluocinolona al 0,025 %
Fluocortolona al 0,2 %
Flupametasona al 0,3 %
Flurandrenolona al 0,05 %
Halometasona al 0,05 %
Aceponato de hidrocortisona al 0,1 %
Butirato de hidrocortisona al 0,1 %
Valerato de hidrocortisona al 0,2 %
Acetónido de triamcinolona al 0,04%
Clase IV: baja
potencia
Dexametasona al 0,1-0,2 %
41 a 83%17,18
Acetato de Hidrocortisona al 1-2,5 %
Acetato de Metilprednisolona al 0,25 %
Butilo de fluocartín al 0,75 %
La elección de la potencia adecuada y el vehículo del esteroide dependen de la
gravedad de la enfermedad, localización, edad y preferencia del paciente.
Baja potencia
• Cara
• Intertrigo –pliegues
• Piel delgada
• Niños
80
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Potentes y muy potentes
• Otras áreas en pacientes adultos
Muy potentes
• Placas crónicas y gruesas
Las tasas de eficacia varían según la potencia del medicamento, entre 41 y
92 %19. Los esteroides se pueden usar de forma intermitente o continua. En
general, se recomienda que los agentes más potentes se usen por corto tiempo. Después de haber controlado la enfermedad, los medicamentos de alta
potencia se deben usar de forma intermitente para el manejo a largo plazo.
Esta estrategia disminuye la aparición de efectos secundarios del tratamiento continuo. Los pacientes que requieren tratamiento tópico continuo deben
educarse para hacerlo con medicamentos menos potentes, aunque el uso de
los medicamentos tópicos en psoriasis es usualmente bien tolerado, sin efectos
secundarios significativos20.
Recomendaciones del uso de esteroides1-5
• Dosis inicial: 1 a 2 veces al día
• Dosis de mantenimiento: reducción gradual después del inicio del efecto
• Comienzo del efecto clínico esperado: después de 1 a 2 semanas
• Usar los esteroides de alta potencia solo por 2 a 4 semanas para evitar los
efectos secundarios y la absorción sistémica
• Dosis máxima de clobetasol y halobetasol a la semana igual o menor de 50
gramos
• Supervisión médica adecuada en pacientes que se encuentren en terapia
crónica (>2 semanas) con esteroides de alta potencia para evitar efectos
secundarios
• La combinación con otros tratamientos tópicos puede disminuir los efectos
secundarios.
• Embarazo: categoría C
• Lactancia: seguridad desconocida
• Uso con precaución en niños por el mayor riesgo de absorción sistémica y de
efectos secundarios
81
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Taquifilaxia:
La taquifilaxia se define como la pérdida de la efectividad de un medicamento, secundaria a su uso continuo. Este punto continúa siendo controversial
porque no está claro si hay una disminución en la efectividad del medicamento
o si hay menor cumplimiento del tratamiento por parte del paciente para su
uso. Para evitar la taquifilaxia, se recomienda como terapia de mantenimiento
el uso de esteroides tópicos solo 2 días a la semana después de la fase inicial
de 2 semanas1.
Efectos secundarios.
Pueden ser cutáneos o sistémicos; son más visibles en sitios sensibles al uso
de esteroides, como la cara y el intertrigo.
Cutáneos: atrofia, telangiectasias, estrías, acné, foliculitis, hipopigmentación,
hipertricosis y púrpura.
También pueden exacerbar dermatosis coexistentes como rosácea, dermatitis
perioral, dermatitis de contacto y tiña corporis.
Se ha descrito rebote de la enfermedad, principalmente con la suspensión
abrupta del tratamiento2.
Sistémicos: son poco frecuentes y se dan por la absorción del medicamento a
través de la piel. Esto ocurre, principalmente, con el uso de esteroides de alta
potencia aplicados en grandes superficies durante mucho tiempo o en oclusión.
Se han descrito síndrome de Cushing, osteonecrosis de la cabeza del fémur,
cataratas, glaucoma y supresión del eje hipotálamo-hipófisis-glándulas suprarrenales21; en niños se ha descrito retardo del crecimiento.
82
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Figura 2. Mecanismos para evitar los efectos secundarios y la taquifilaxia1,2,5
Niveles de evidencia
Grado de
recomendación
Nivel de evidencia
Esteroide de clase I
A
1++
Esteroide de clase II
B
2++
Esteroide de clase III
A
1++
Esteroide de clase IV
A
1++
Agente
83
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Terapia combinada con esteroides
En general, la terapia combinada es más eficaz y puede resultar en disminución de los efectos secundarios cuando se compara con la monoterapia.
Esteroides y ácido salicílico: el ácido salicílico promueve la descamación
de los corneocitos de las placas de psoriasis y aumenta la absorción del esteroide en la piel. No hay un buen conocimiento sobre el aumento de la toxicidad
del esteroide, por lo que se recomienda su uso solo con esteroides de mediana
potencia22.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++
Esteroides y análogos de la vitamina D: es una combinación segura, efectiva, y disminuye la irritación por el uso del medicamento solo. Hay un estudio
del uso de calcipotriol en la mañana y halobetasol en la noche que reduce la
posibilidad de efectos secundarios frente a la monoterapia23. Hay, también,
un estudio en el que usaron halobetasol cada 12 horas los fines de semanas y
calcipotriol cada 12 horas en la semana y esto fue superior al uso de la monoterapia de estos dos agentes24. La combinación de calcipotriol y betametasona
en un mismo producto está disponible en Colombia en ungüento y en gel.
Grado de recomendación A y nivel de evidencia 1++
Esteroides y tazaroteno: el potencial irritativo del tazaroteno favorece
la acción de los esteroides tópicos. Probablemente, existe un efecto sinérgico
entre ambos medicamentos, con aumento del tiempo de remisión de la enfermedad y disminución de la atrofia cutánea secundaria al uso de los esteroides
tópicos. El tazaroteno aumenta el grosor epidérmico y, junto con el esteroide
tópico, disminuye la atrofia cutánea secundaria hasta en 37 %25.
Grado de recomendación A y nivel de evidencia 1++
Esteroides intralesionales
La triamcinolona u otros esteroides similares para uso intralesional, son
usados por varios dermatólogos en la práctica diaria cuando el paciente presenta pequeñas placas aisladas de psoriasis que no responden al tratamiento
tópico. Hay pocas publicaciones al respecto26,27. Este tipo de tratamiento tiene
riesgo de atrofia y despigmentación. Las guías latinoamericanas recomiendan
hacerlo cada 3 semanas con solo 0,2 ml por infiltración y una dosis máxima por
sesión de 1 ml (6 mg), para evitar el riesgo de efectos secundarios.
Grado de recomendación C y nivel de evidencia 2+
84
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Inhibidores de la calcineurina
Los inhibidores de la calcineurina, tacrolimus y pimecrolimus, se encuentran
disponibles desde el año 2000 para niños mayores de 2 años y adultos para
el manejo de la dermatitis atópica. No han sido aprobados por la FDA para el
manejo de la psoriasis.
Mecanismo de acción.
Bloquean la síntesis de numerosas citocinas inflamatorias que juegan un
papel importante en el desarrollo de la psoriasis.
Son eficaces en pacientes con psoriasis solo cuando se usan bajo oclusión o en
la psoriasis facial, de flexuras y genital, evitando el riesgo de atrofia asociado a
los esteroides potentes. En pacientes con este tipo de psoriasis, el tacrolimus al
0,1 % y el pimecrolimus al 1 % se han usado para la terapia de mantenimiento.
Algunos estudios los han usado dos veces al día, con buenos resultados como
monoterapia, a la octava semana de tratamiento28,29.
Efectos secundarios
No hay precauciones específicas para el tratamiento con inhibidores de la
calcineurina en pacientes con psoriasis. La información disponible se encuentra
para pacientes con dermatitis atópica. Los efectos secundarios más comunes
son el prurito y la irritación que, generalmente, se reducen con el uso continuo y se pueden disminuir si no se aplican los medicamentos inmediatamente
después del baño.
85
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En el 2005, la FDA hizo una advertencia de black box por falta de conocimiento
de su seguridad a largo plazo y su potencial riesgo de desarrollar neoplasias
malignas. Sin embargo, aún no hay datos clínicos al respecto.
Los estudios animales han demostrado que el uso de estos medicamentos más
el de luz ultravioleta incrementa el riesgo de tumores epiteliales, sin embargo,
esto no se ha encontrado en humanos. Las guías para el tratamiento de la
psoriasis de la American Academy of Dermatology recomiendan prudencia en
el uso de estos medicamentos en pacientes con psoriasis que se encuentren en
tratamiento con fototerapia. Las guías alemanas contraindican la combinación
de las dos terapias por este motivo1,30.
Son de categoría C en el embarazo. Se han encontrado en la leche materna por
lo que no se recomienda en madres durante la lactancia.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++
Terapia combinada con inhibidores de calcineurina
Tacrolimus y ácido salicílico: hay un estudio que evalúa la eficacia del
tacrolimus en ungüento al 0,1 % y ácido salicílico al 6 %, comparado con el
uso de tacrolimus solo, en 24 pacientes con psoriasis con compromiso menor
del 10 % de la superficie corporal, y se encontró una mayor eficacia en la
combinación31.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++
Análogos de la vitamina D
Los análogos sintéticos de la vitamina D fueron introducidos en Europa a principios de la década de los 90 y ahora están ampliamente distribuidos en el
mundo. En este grupo se incluyen el calcipotriol, el maxacalcitol, el tacalcitol y
el calcitriol. En Colombia solo está disponible el calcipotriol.
Mecanismo de acción.
Los análogos sintéticos de la vitamina D actúan uniéndose a los receptores
nucleares de la vitamina D en los queratinocitos disminuyendo su proliferación
y llevando a su diferenciación terminal. Poseen mínima absorción sistémica la
cual es directamente proporcional a la extensión del área por tratar. Su principal efecto secundario es la irritación que se presenta, principalmente, en las
áreas sensibles y en los pliegues32,33.
86
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Las guías para el tratamiento de la psoriasis de la American Academy of Dermatology1 reseñan tres estudios en los que los análogos de la vitamina D obtuvieron mejores resultados en el tratamiento para la psoriasis tanto solos como
combinados con esteroides (dipropionato de betametasona al 0,05%). En el
primero, Highton, et al., reportaron un estudio de asignación aleatoria, controlado con placebo, en el que el 70 % de los pacientes con psoriasis en placa que
comprometía entre el 5 y el 20 % de la superficie corporal, presentó mejoria
del 75 % con el uso de calcipotriol comparado con 19 % de los que usaron
placebo. En el segundo, Kaufmann, et al., describen un estudio corto de cuatro
semanas, que incluyó 1.603 pacientes con psoriasis moderada a grave, en el
que 48 % de los pacientes presentó mejoría con la combinación de calcipotriol
y betametasona, en comparación con 16,5 % tratados con calcipotriol solo y
26,3 % con betametasona sola. Finalmente, Kragballe, et al., en un estudio más
largo, de 52 semanas, con 828 pacientes, reportaron una mejoria entre el 69 %
y el 74 % en los pacientes que usaron dicha combinación, en comparación con
27 % que recibieron placebo.
En cuanto a las guías canadienses5, Kragballe, et al., reportaron un estudio
doble ciego, en el cual en el grupo de calcipotriol se redujo el PASI en 69 %,
en comparacion con 61 % del grupo de valerato de betametasona. En otro
estudio, Bruce, et al., mostraron que los análogos de la vitamina D eran más
efectivos que la fluocinonida. Saraceno, et al., reportaron un estudio de asignación aleatoria que evaluó la asociacion de calcipotriol y dipropionato de
betametasona por cuatro semanas, seguido de una monoterapia de mantenimiento con calcipotriol por ocho semanas frente a monoterapia de calcipotriol
por 12 semanas, mostrando que no hubo diferencias significativas cuando se
compararon ambos grupos a la semana 12, aunque el grupo de la combinación
presentó una respuesta mas rápida. Kragballe, et al., encontraron que la combinacion de calcipotriol y betametasona era más efectiva que el calcipotriol o
la betametasona cuando se usaban solos. Ortonne, et al., observaron que el uso
de calcipotriol y betametasona por cuatro semanas, seguido de la aplicación
de calcipotriol en monoterapia resultaba en un mantenimiento más eficiente
que los resultados clínicos obtenidos con la monoterapia de tacalcitol por ocho
semanas.
Efectos secundarios.
Los efectos secundarios que se presentaron, pueden verse en la lesión o en
la piel alrededor de la lesión y afectan al 35 % de los pacientes; entre estos se
destaca el eritema, el edema, el prurito, la resequedad, la sensación de ardor y
la fotosensibilidad. También se han visto efectos secundarios sistémicos como
la hipercalcemia y la supresión de la paratohormona, los cuales se reducen con
la aplicación máxima de 100 g de calcipotriol por semana1.
87
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Grado de recomendación A y nivel de evidencia 1++, en monoterapia y combinados con corticosteroides
Retinodes tópicos
Los retinoides tópicos están disponibles para el tratamiento de la psoriasis
desde 1997. El más usado es el tazaroteno.
Mecanismo de acción.
El tazaroteno se une a los subtipos α y β del receptor RAR normalizando la
diferenciación y proliferación de los queratinocitos y reduciendo la expresión
de marcadores inflamatorios1.
Weinstein, et al.35, demuestra que el tazaroteno al 0,1 % y al 0,05 % fue más
exitoso en el control de la psoriasis con un porcentaje de mejoría de 63 % y 50
%, respectivamente, para cada concentración frente a 31 % en los que usaron
placebo. En otro estudio de este mismo autor36 con 1.303 pacientes con psoriasis en placas se presentó un porcentaje de éxito entre el 40 y el 51 % en los que
recibieron tazaroteno en comparación con 25 % en el grupo placebo.
Cuando se compara el tazaroteno frente al fluocinonide al 0,05 %, se encuentra que tienen una eficacia similar para inducir remisiones duraderas en la
psoriasis5.
La combinación de retinoides con esteroides aumenta el efecto terapéutico y
reduce los efectos adversos. Lebwohl, et al., en su estudio, reportaron menos
prurito y ardor en los pacientes que recibieron la combinación de tazaroteno y
88
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
corticoides de moderada o alta potencia frente a los que usaron tazaroteno y
placebo, con unos porcentajes de 12 % y 23 %, respectivamente1.
Bowman et al comparan la eficacia de calcipotriol más tazaroteno vs. clobetasol monoterapia y no reportaron diferencias significativas.
Grado de recomendación A y nivel de evidencia 1++, en monoterapia y combinados con corticosteroides
Efectos secundarios.
Los principales efectos secundarios que se han observado son: eritema, sensación de quemadura y prurito; el grado de intolerancia depende de cada paciente y se relaciona con el vehículo utilizado34.
Otros tratamientos tópicos
Ácido salicílico
Es uno de los agentes queratolíticos más usados, solo o en combinación con
esteroides; aunque su mecanismo de acción no es totalmente conocido, se sabe
que disminuye la unión de los queratinocitos y el pH del estrato córneo, lo que
lleva a la reducción del grosor de la escama de la placa de psoriasis.
No existen estudios controlados y aleatorios que demuestren la eficacia de los
productos que sólo contienen ácido salicílico37, aunque sí se han estudiado
combinados con otras terapias como esteroides22 y tacrolimus31 pues mejora
la penetración de las mismas; sin embargo, los resultados no son significativos
debido al número de retiros en los estudios, en su mayoría debido a los efectos
secundarios.37
Dado el riesgo de absorción sistémica, sobre todo cuando se aplica en más del
20 % de la superficie corporal, se debe evitar su uso en combinación con otros
salicilatos orales y en personas con alergia a los mismos. Su utilización, en
89
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
combinación con fototerapia, disminuye la eficacia de la radiación ultravioleta
B nb (UVB nb), pues filtra la radiación. En el embarazo se ha reportado como
seguro, pero se debe evitar su uso en la población infantil por el riesgo de absorción sistémica1.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++, combinados con corticosteroides
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++, combinados con tacrolimus
Antralina
Diversos estudios sugieren que su mecanismo de acción se basa en la prevención de la activación de los linfocitos T y que favorece la normalización de la
diferenciación de los queratinocitos por un efecto directo de las mitocondrias38.
Cuando se compara frente al placebo, se demuestra mayor eficacia en concentraciones máximas de 2 %, aplicada dos veces al día, durante un minuto
cada una4. Su eficacia es menor frente a otras terapias, como los análogos de
la vitamina D y los esteroides topicos1. Solo un estudio de 2008 reporta que la
terapia de periodos cortos, una vez al día, es tan efectiva como el calcipotriol39.
Se recomienda iniciar el tratamiento con concentraciones del 1 % e irla incrementando según la eficacia y tolerancia. Los principales efectos secundarios
son la irritación cutánea y la coloración residual. Se considera un medicamento
de categoría C para su uso en la mujer embarazada.
Grado de recomendación C y nivel de evidencia 2+
90
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Alquitrán de hulla
Esta terapia es utilizada desde hace más de 100 años. El esquema Goeckerman, descrito en 1925, consiste en la combinación del alquitrán con la fototerapia el cual es útil en la psoriasis grave. En un estudio doble ciego de
asignación aleatoria de 324 pacientes, en el que se compara el alquitrán al 1
% en loción con el extracto de alquitrán al 5 %, fue más efectivo el primero40.
Cuando se compara calcipotriol y el alquitrán se encuentra que es más efectivo
el calcipotriol, además de la rapidez de su acción y los efectos cosméticos. Un
estudio que lo compara con el valerato de betametasona, lo encontró menos
efectivo, con reducción del PASI en 38 % frente a 69 % de reducción observada
con la betametasona5.
El alquitrán es mal tolerado por el aspecto cosmético, como la pigmentación de
la ropa, la piel y el olor del producto. Entre los efectos secundarios se encuentran la dermatitis de contacto irritativa, la foliculitis y la fotosensibilidad. En
cuanto a la carcinogénesis, aunque hay reportes de cáncer de pulmón, escroto
y piel en exposición ocupacional, no hay datos contundentes con relación al
uso en dermatología.
No se ha reportado riesgo alguno de su uso en el embarazo por periodos cortos
y se debe usar con precaución en la infancia. Tampoco hay datos que permitan
comparar su actividad con la de los retinoides.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++
91
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamientos tópicos, no considerados como
medicamentos
Los emolientes, humectantes y ungüentos se usan como terapia coadyuvante.
Su mecanismo de acción no es claro pero se basa en la capacidad de restaurar
la hidratación de la barrera epidérmica en la placa de psoriasis, formando una
película que impide la pérdida transepidérmica de agua. Estos beneficios se han
demostrado en los estudios en los que se comparan los emolientes con otros
medicamentos, y se ha visto una mejoría del 15 % al 47 %1.
Existe un estudio que demuestra que el uso de ungüentos de agua en aceite,
bien sea en crema o en loción, combinados con dipropionato de betametasona
en crema, aumentan la eficacia del esteroide.
Los emolientes más estudiados son los derivados del aceite de pescado, por su
contenido de ácidos grasos con omega 3 y su efecto antiinflamatorio sobre el
metabolismo de los lípidos eicosanoides5.
Los emolientes que contienen urea del 5 al 20 %, se pueden aplicar una vez al
día para favorecer la acción terapéutica y disminuir los efectos secundarios de
otros medicamentos tópicos2.
Grado de recomendación D y nivel de evidencia 4
Terapia tópica como apoyo en la terapia sistémica
Como se mencionó previamente, la terapia tópica se considera de primera
línea para el manejo de la psoriasis leve y, también, es usada en la práctica
92
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
diaria en casos de psoriasis moderada a grave en combinación con la terapia
sistémica o la fototerapia. Sin embargo, no son muchos los estudios clínicos
que evalúen la eficacia y seguridad de este tipo de combinaciones41.
No se encuentran estudios de terapia tópica con metotrexato o ciclosporina.
Con respecto al acitretin hay un estudio que muestra que su eficacia aumenta
cuando se usa concomitantemente con calcipotriol, disminuyendo la dosis requerida de este medicamento42.
Grado de recomendación B y nivel de evidencia 2++
Con respecto a la terapia biológica, las guías europeas refieren que el infliximab usualmente se combina con terapias tópicas, tales como los esteroides
y los análogos de la vitamina D, según las necesidades clínicas41. En la literatura
científica se encuentra un estudio clínico abierto de 120 pacientes a quienes se
les administró etanercept con calcipotriol tópico y betametasona, que demuestra que con esta combinación mejora la eficacia del tratamiento sistémico44.
El estudio BELIEVE (aleatorio, multicéntrico, doble ciego, vehículo controlado),
que incluye 730 pacientes, observó que la combinación del adalimumab con
calcipotriol y betametasona tópica, presenta mayor eficacia y rapidez de acción en las primeras cuatro semanas de tratamiento, pero sin encontrar diferencia del PASI75 a la semana 1645.
Tratamiento tópico, recomendaciones
1. Se recomienda el uso de esteroides tópicos en pacientes con psoriasis vulgar leve,
como monoterapia o en combinación con otros medicamentos tópicos (análogos de
la vitamina D – tazaroteno – ácido salicílico). Grado de recomendación A, nivel de
evidencia 1++
2. Se recomienda el uso de los esteroides tópicos como terapia coadyuvante en pacientes
con psoriasis vulgar moderada a grave, que se encuentren en tratamiento con terapia
sistémica. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
93
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
3. El uso de esteroides intralesionales no tiene evidencia en la literatura; en caso de
usarlos, se recomienda tener precaución para evitar atrofia o despigmentación y solo
usar 0,2 ml por infiltración y una dosis máxima por sesión de 1 ml (6 mg). Grado de
recomendación C, nivel de evidencia 2+
4. Se recomienda el uso de inhibidores de la calcineurina en la psoriasis facial, genital y
de flexuras. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
5. Se recomienda el uso de inhibidores de la calcineurina en combinación con el ácido
salicílico para lograr una mayor eficacia. Grado de recomendación B, nivel de evidencia
2++
6. El tazaroteno, usado 1 vez al día sobre el área afectada, tiene un grado de
recomendación A. nivel de evidencia 1++. Al combinarse con corticosteroides, se
aumenta el efecto terapéutico y se reducen los efectos secundarios.
7. El calcipotriol, usado 2 veces al día sobre el área afectada, tiene grado de
recomendación A–, nivel de evidencia 1++. Combinado con corticosteroides, se
aumenta el efecto benéfico y se reducen los efectos secundarios.
8. El alquitrán de hulla y el ácido salicilico presentan un menor nivel de evidencia que
las demás terapias tópicas, pero se usan en combinaciones con mejoría del resultado
clínico. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
9. La antralina se recomienda para terapias cortas, pero sus efectos secundarios y
cosméticos limitan su uso. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Referencias
1. Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Feldman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis.
Section 3. Guidelines of care for the management and treatment of psoriasis with topical therapies. American Academy of Dermatology. J Am Acad
Dermatol. 2009;60:643-59.
2. Consenso Latinoamericano de Psoriasis. Guías de tratamiento. Actualización 2009. Dermatol Argent. 2010;16:10-33.
3. Krueger GG, O’Reilly MA, Weidner M, Dromgoole SH, Killey FP. Comparative efficacy of once-daily flurandrenolide tape versus twice-daily diflorasone diacetate ointment in the treatment of psoriasis. J Am Acad Dermatol.
1998;38:186-9.
4. Linden KG, Weinstein GD. Psoriasis: Current perspectives with an emphasis
on treatment. Am J Med. 1999;107:595-605.
5. Canadian Psoriasis Guidelines Committee. Canadian guidelines for the management of plaque psoriasis, June, 2009. Consultado Marzo, 2012.Disponible en: http://www.dermatology.ca/psoriasisguidelines.
94
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
6. Cornell RC, Stoughton RB. Correlation of the vasoconstriction assay and
clinical activity in psoriasis. Arch Dermatol. 1985;121:63-7.
7. Serrana Grau P. Corticoides tópicos. Actualización. Med Cutan Iber Lat Am.
2005;34:33-8.
8. Bernhard J, Whitmore C, Guzzo C, Kantor I, Kalb RE, Ellis C, et al. Evaluation
of halobetasol propionate ointment in the treatment of plaque psoriasis:
report on two double-blind, vehicle controlled studies. J Am Acad Dermatol. 1991;25:1170-4.
9. Lebwohl M, Sherer D, Washenik K, Krueger GG, Menter A, Koo J, et al. A
randomized, double-blind, placebo-controlled study of clobetasol propionate 0.05% foam in the treatment of non-scalp psoriasis. Int J Dermatol.
2002;41:269-74.
10.Gottlieb AB, Ford RO, Spellman MC. The efficacy and tolerability of clobetasol propionate foam 0.05% in the treatment of mild to moderate plaquetype psoriasis of non-scalp regions. J Cutan Med Surg. 2003;7:185-92.
11.Olsen EA, Cram DL, Ellis CN, Hickman JG, Jacobson C, Jenkins EE, et al.
A double-blind, vehicle-controlled study of clobetasol propionate 0.05%
(Temovate) scalp application in the treatment of moderate to severe scalp
psoriasis. J Am Acad Dermatol. 1991;24:443-7.
12.Savin RC. Desoximetasone–a new topical corticosteroid: short- and longterm experiences. Cutis. 1978;21:403-7.
13.Lepaw MI. Double-blind comparison of halcinonide solution and placebo
control in treatment of psoriasis of the scalp. Cutis. 1978;21:571-3.
14.Olsen EA. Efficacy and safety of fluticasone propionate 0.005% ointment in
the treatment of psoriasis. Cutis. 1996;57:57-61.
15.Franz TJ, Parsell DA, Halualani RM, Hannigan JF, Kalbach JP, Harkonen WS.
Betamethasone valerate foam 0.12%: A novel vehicle with enhanced delivery and efficacy. Int J Dermatol. 1999;38:628-32.
16.Stein LF, Sherr A, Solodkina G, Gottlieb AB, Chaudhari U. Betamethasone valerate foam for treatment of nonscalp psoriasis. J Cutan Med Surg.
2001;5:303-7.
17.Sears H, Bailer JW, Yeadon A. A double-blind, randomized placebo-controlled evaluation of the efficacy and safety of hydrocortisone buteprate 0.1%
cream in the treatment of psoriasis. Adv Ther. 1997;14:140-9.
95
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
18.Pauporte M, Maibach H, Lowe N, Pugliese M, Friedman DJ, Mendelsohn H,
et al. Fluocinolone acetonide topical oil for scalp psoriasis. J Dermatolog
Treat. 2004;15:360-4.
19.Mason J, Mason AR, Cork MJ. Topical preparations for the treatment of
psoriasis: A systematic review. Br J Dermatol. 2002;146:351-64.
20.Bruner CR, Feldman SR, Ventrapragada M, Fleischer AB Jr. A systematic review of adverse effects associated with topical treatments for psoriasis.
Dermatol Online J. 2003;9:2.
21.Katz HI, Hien NT, Prawer SE, Mastbaum LI, Mooney JJ, Samson CR. Superpotent topical steroid treatment of psoriasis vulgaris– clinical efficacy and
adrenal function. J Am Acad Dermatol. 1987;16:804-11.
22.Tiplica GS, Salavastru CM. Mometasone furoate 0.1% and salicylic acid 5%
vs. mometasone furoate 0.1% as sequential local therapy in psoriasis vulgaris. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2009;23:905-12.
23.Lebwohl M, Siskin SB, Epinette W, Breneman D, Funicella T, Kalb R, Moore
J. A multicenter trial of calcipotriene ointment and halobetasol ointment
compared with either agent alone for the treatment of psoriasis. J Am Acad
Dermatol. 1996;35:268-9.
24.Lebwohl M, Yoles A, Lombardi K, Lou W. Calcipotriene ointment and halobetasol ointment in the long-term treatment of psoriasis: Effects on the
duration of improvement. J Am Acad Dermatol. 1998;39:447-50.
25.Kaidbey K, Kopper SC, Sefton J, Gibson JR. A pilot study to determine the
effect of tazarotene gel 0.1% on steroid-induced epidermal atrophy. Int J
Dermatol. 2001;40:468-71.
26.Weidman AI. Treatment of psoriasis and other dermatoses with intralesional
injections of triamcinolone acetonide. Curr Ther Res Clin Exp. 1963;5:7-11.
27.Hasegawa J, Livingston W. The intralesional use of triamcinolone acetonide
in psoriasis. A double blind study. Arch Dermatol. 1962;85:258-60.
28.Lebwohl M, Freeman AK, Chapman MS, Feldman SR, Hartle JE, Henning A.
Tacrolimus ointment is effective for facial and intertriginous psoriasis. J Am
Acad Dermatol. 2004;51:723-30.
29.Gribetz C, Ling M, Lebwohl M, Pariser D, Draelos Z, Gottlieb AB, et al. Pimecrolimus cream 1% in the treatment of intertriginous psoriasis: a doubleblind, randomized study. J Am Acad Dermatol. 2004;51:731-8
96
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
30.Nast A, Kopp I, Augustin M, Banditt KB, Boehncke WH, Follmann M, et al.
German evidence-based guidelines for the treatment of psoriasis vulgaris.
Arch Dermatol Res. 2007;299:111-38.
31.Carroll CL, Clarke J, Camacho F, Balkrishnan R, Feldman SR. Topical tacrolimus ointment combined with 6% salicylic acid gel for plaque psoriasis
treatment. Arch Dermatol. 2005;141:43-6.
32.O’Neill JL, Feldman SR. Vitamine D analogue-based therapies for psoriasis.
Drugs Today. 2010;46:351-60.
33.Tanghetti EA. The role of topical vitamin D modulators in psoriasis therapy.
J Drugs Dermatol. 2009;8(S8):4-8.
34.Phillips TJ. An update on the safety and efficacy of topical retinoids. Cutis.
2005;75(Suppl.2):14-24.
35.Weinstein GD, Krueger GG, Lowe NJ, Duvic M, Friedman DJ,Jegasothy BV, et
al. Tazarotene gel, a new retinoid, for topicaltherapy of psoriasis: vehiclecontrolled study of safety, efficacy, and duration of therapeutic effect. J Am
Acad Dermatol. 1997;37:85-92.
36.Weinstein GD, Koo JY, Krueger GG, Lebwohl MG, Lowe NJ, Menter MA, et al.
Tazarotene cream in the treatment of psoriasis: two multicenter, doubleblind, randomized, vehicle controlled studies of the safety and efficacy of
tazarotene creams 0.05% and 0.1% applied once daily for 12 weeks. J Am
Acad Dermatol. 2003;48:760-7.
37. Mason AR, Mason J, Cork M, Dooley G, Edwards G. Topical treatments for
chronic plaque psoriasis. Cochrane Database Syst Rev. 2009;2:CD005028.
38.McGill A, Frank A, Emmett N, Turnbull DM, Birch-Machin MA, Reynolds NJ.
The anti-psoriatic drug anthralin accumulates in keratinocyte mitochondria, dissipates mitochondrial membrane potential, and induces apoptosis
through a pathway dependent on respiratory competent mitochondria. Faseb J. 2005;19:1012-4
39.de Korte J, van der Valk PG, Sprangers MA, Damstra RJ, Kunkeler AC, Lijnen
RL et al. A comparison of twice-daily calcipotriol ointment with once-daily
short-contact dithranol cream therapy: quality-of life outcomes of a randomized controlled trial of supervised treatment of psoriasis in aday-care
setting. Br J Dermatol. 2008;158:375-81.
40.Goodfield M, Kownacki S, Berth-Jones J. Double-blind, randomised, multicentre, parallel group study comparing a 1% coal tar preparation (Exorex)
97
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
with a 5% coal tar preparation (Alphosyl) in chronic plaque psoriasis. J
Dermatolog Treat. 2004;15:14-22.
41.Pathirana D, Ormerod AD, Saiag P, Smith C, Spuls Pl, Nast A, et al. European
S3- guidelines on the systemic treatment of psoriasis vulgaris. J Eur Acad
Dermatol Venereol. 2009;23(S2):1-70.
42.Van de Kerkhof PC, Cambazard F, Hutchinson PE, Haneke E, Wong
E, Souteyrand P, et al. The effect of addition of calcipotriol ointment
(50 micrograms/g) to acitretin therapy in psoriasis. Br J Dermatol.
1998;138:84-9.
43.Kircik LH. Topical calcipotriene 0.005% and betamethasone dipropionate
0.064% maintains efficacy of etanercept after step-down dose in patients
with moderate to severe plaque psoriasis: results of an open label trial. J
Drugs Dermatol. 2011;10:878-82.
44. Thaci D, Ortonne JP, Chimenti S, Ghislain PD, Arenberger P, Kraqballe K,
et al. A phase IIIb, multicentre, randomized, double-blind, vehicle-controlled study of the efficacy and safety of adalimumab with and without
calcipotriol⁄betamethasone topical treatment in patients with moderate to
severe psoriasis: The BELIEVE study. Br J Dermatol. 2010;163:402-11.
98
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 8.
Fototerapia y fotoquimioterapia
en psoriasis
Vanessa Giraldo, María Claudia Torres,
La fototerapia es considerada como una de las modalidades más efectivas
para el manejo de la psoriasis, especialmente la fotoquimioterapia que corresponde a la combinación de psoraleno más radiación ultravioleta A (PUVA). Su
mecanismo de acción se basa en el daño que producen al ADN en el tejido
cutáneo, que inhibe la división celular y, si el daño es extenso, conduce a la
muerte celular.
Otra de las características que les confieren su utilidad en el tratamiento de
la psoriasis es su capacidad moduladora de la respuesta inmunitaria, al ser un
inmunosupresor natural y selectivo según el rango de radiación1.
Fototerapia natural
Los territorios cercanos al Ecuador tienen más energía en el rango de la
radiación ultravioleta B. Esto se debe al ángulo de incidencia del sol sobre la
tierra. Ciertas áreas geográficas, como la zona del Mar Muerto, tienen características especiales, pues al estar ubicadas por debajo del nivel del mar, el espectro de radiación ultravioleta B es único, entre 290 a 300 nm, lo que le permite
al paciente tener menores riesgos de quemaduras ante una mayor exposición y
con mejores resultados terapéuticos2.
Fotoquimioterapia, psoraleno
más radiación ultravioleta A (PUVA)
Mecanismo de acción.
A mediados de la década de los sesenta se descubrió que al ingerirse ciertos psoralenos (sustancias fotosensibilizantes) y aplicar radiación ultravioleta A
(UVA), se mejoraban notablemente las lesiones de psoriasis, con una remisión
99
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
más prolongada que la observada en pacientes expuestos exclusivamente a la
radiación ultravioleta B. Esto determinó su aprobación para uso en psoriasis
por parte de la Food and Drug Administration (FDA) en 1982.
Los psoralenos penetran rápidamente a las células y se intercalan con los ácidos
nucleicos. La radiación ultravioleta A hace que se unan a las bases de pirimidina
formando enlaces cruzados con las cadenas de ADN, denominados cicloaductos. Todos estos cambios generan una inestabilidad genómica que impide la
replicación de los queratinocitos3. La longitud de onda, la dosis de radiación y
la duración de la exposición determinan la formación de los aductos monofuncionales o bifuncionales.
La PUVA también afecta en forma directa la membrana celular e inhibe el
factor de crecimiento epidérmico, con lo cual disminuye el estado de hiperproliferación que se presenta en la enfermedad4; además, induce la muerte de los
queratinocitos y de los linfocitos T activados en la piel, al generar reacciones
fotoquímicas dependientes del oxígeno que dañan su membrana celular5. A
este último mecanismo se le atribuye la prolongada remisión que presentan los
pacientes con psoriasis.
Asociado al efecto inmunosupresor y antiproliferativo de la PUVA hay una reducción de citocinas, como el factor de necrosis tumoral α (TNF-α) y el factor
de crecimiento vascular endotelial (Vascular Endothelial Growth Factor, VEGF),
quimiocinas y moléculas de adhesión, como el ICAM-1, que contribuyen a la
desaparición de las lesiones de psoriasis6.
Los psoralenos más usados son el metoxaleno (8-methoxipsoraleno, aprobado
en Estados Unidos), el 5-metoxipsoraleno (Bergapten®, aprobado en Europa)
y el trioxsalén. El metoxaleno es el único psoraleno disponible en Colombia
y se puede administrar en forma tópica y por vía oral. Por vía oral, la dosis
recomendada es de 0,4 a 0,6 mg/kg, 2 horas antes de la sesión de fotoquimioterapia. Luego, el paciente ingresa a la cámara de fototerapia, la cual contiene
una fuente de luz emitida en el rango de luz ultravioleta A (350 nm). La dosis
de inicio se determina según el fototipo del paciente. El tratamiento, por lo
general, se aplica dos a tres veces por semana en días no consecutivos.
Indicaciones
PUVA
Psoriasis en placas moderada a grave (PASI<10) con lesiones muy
infiltradas y escamosas.
Psoriasis moderada a grave que no responde a los tratamientos tópicos
100
PUVA tópico
Psoriasis palmo-plantar
PUVA baño
Adultos o niños con psoriasis generalizada o que no puedan tomar el
psoraleno
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 1. Dosificación de la radiación ultravioleta A, según el fototipo de piel
Fototipo
Dosis inicial
(J/cm2)
Incrementos
(J/cm2)
Dosis máxima
(J/cm2)
I
0,5
0,5
8
II
1,0
0,5
8
III
1,5
1,0
12
IV
2,0
1,0
12
V
2,5
1,5
20
VI
3,0
1,5
20
101
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 2. Recomendaciones del tratamiento con PUVA
Antes del tratamiento
• Examen detallado para detectar lesiones cancerosas, premalignas o daño actínico. En
caso de ser necesario, se debe practicar biopsia de piel.
• Valoración oftalmológica inicial completa
• Pruebas de función renal y hepática
• Solicitar ANA y anti-Ro; en caso de ser positivos, está contraindicada la fototerapia.
Durante el tratamiento
• Educar al paciente para que se practique un autoexamen en busca de lesiones
sospechosas de cáncer de la piel.
• Evaluación periódica por el dermatólogo en busca de lesiones premalignas o malignas
• Valoración oftalmológica cada 6 meses
Dosificación y esquema de tratamiento
102
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En fase de mantenimiento, la dosificación se debe disminuir así:
1-2 semanas: disminuir el 25 % de la dosis
2-3 semanas: disminuir el 50 % de la dosis
3-4 semanas: disminuir el 75 % de la dosis
Generalmente, se requiere un promedio de 24 sesiones de PUVA para obtener la
desaparición de las lesiones, con remisiones que van entre los 3 y los 6 meses.
Existen diferentes modalidades de terapia PUVA como son la forma tópica, en
baño, turbante o PUVA sol.
Otras formas de terapia PUVA
PUVA tópico
En psoriasis pustulosa palmo-plantar, se usa el metoxaleno en loción al
0.1%, diluido al 50 % en acetato de aluminio.
Tiempo de contacto: 15 minutos
Dosificación de UVA: según el fototipo de piel
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
PUVA baño
Se utiliza dilución de metoxaleno en loción en una tina con agua (50 mg
en 100 litros de agua).
Tiempo de contacto: 20 a 30 minutos, con exposición posterior a UVA
No ha sido aprobado por la FDA.
PUVA
turbante
Para psoriasis del cuero cabelludo
PUVA cepillo
Para psoriasis del cuero cabelludo
Combinaciones.
La fotoquimioterapia se puede usar sola o combinada con otros tratamientos tales como análogos de la vitamina D, metotrexato y retinoides sistémicos
que permiten obtener una mejoría más temprana. La combinación con ciclosporina no se recomienda porque se incrementa el riesgo de desarrollar carcinoma escamocelular10.
103
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Combinaciones de tratamientos tópicos y sistémicos con PUVA
Tratamiento
tópico
PUVA más calcipotriol
PUVA más tazaroteno
PUVA más corticoides
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Metotrexato
Iniciar el metotrexato 3 semanas antes; luego, adicionar PUVA más
metotrexato hasta obtener la remisión. Suspender el metotrexato y
continuar con la terapia PUVA.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Retinoides orales
(REPUVA)
Iniciar el acitretín o la isotretinoína dos semanas antes; luego,
adicionar PUVA hasta obtener la remisión completa. Suspender el
retinoide y el mantenimiento con PUVA.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Efectos secundarios.
Los efectos secundarios relacionados con el uso oral del metoxaleno son:
náuseas, vómito, cefalea, mareo transitorio, elevación de las enzimas hepáticas,
insomnio y fatiga7. Los síntomas gastrointestinales pueden mejorar al dividir la
dosis del metoxaleno cada 15 minutos o tomándolo con alimentos.
Los efectos agudos de la cámara son: eritema, prurito, xerosis y quemadura con
ampollas. Los efectos crónicos del PUVA son: lentigos, leucodermia punctata y
envejecimiento precoz; también se aumenta el riesgo de cataratas, por lo cual
el paciente debe utilizar lentes con filtro UV durante las 24 horas que dura el
medicamento en su organismo8. El aumento de la incidencia de los cánceres
de piel diferentes de melanoma, principalmente el carcinoma escamocelular, se
observa cuando se tienen dosis acumulativas de UVA que superan las 200 sesiones o más de 2.000 J/cm2. También se ha observado que existe mayor riesgo
de desarrollar carcinoma escamocelular en los genitales masculinos, por lo que
se recomienda la protección de esta área durante cada sesión de PUVA. El riesgo de melanoma se aumenta cuando los pacientes tienen más de 250 sesiones9.
Las interacciones medicamentosas con el metoxaleno pueden ocurrir con otros
agentes fotosensibilizantes como los antiinflamatorios no esteroideos, los diuréticos, los antifúngicos, los neurolépticos, las tetraciclinas y las fluoroquinolonas10.
Contraindicaciones.
La fototerapia con PUVA está contraindicada en pacientes con lupus eritematoso sistémico, porfiria o xeroderma pigmentoso. Se debe tener precaución
104
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
en pacientes con antecedentes de melanoma o de múltiples cáncer de piel
diferentes al melanoma. No se recomienda su uso en el embarazo o la lactancia, en pacientes con enfermedad hepática o que hayan recibido previamente
ciclosporina.
En los pacientes con lupus eritematoso sistémico y psoriasis se les puede ofrecer tratamiento con radiación ultravioleta A1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Fototerapia de radiación ultravioleta B
Mecanismo de acción.
Este tipo de terapia fue introducido en 1920 con el uso de la radiación
ultravioleta B de banda ancha, la cual se considerada una de las formas más
seguras de tratamiento11. El rango de radiación ultravioleta B (UVB) más efectivo es el denominado de banda estrecha (narrow band, nb) entre los 310 a 313
nm12 13. La remisión de las lesiones ha demostrado que hay una relación con la
apoptosis de las células CD3 en la epidermis y en la dermis14.
El número promedio de sesiones que recibe el paciente es de 300 o una dosis
total de 20.000 mJ/cm2; un número mayor no ha demostrado tener más efectividad. Por lo general, con 15 a 20 sesiones el paciente alcanza una mejoría
del 50 %15.
Entre las ventajas que presenta esta forma de tratamiento está la ausencia de
reacción a los medicamentos de tipo fototóxica o fotoalérgica que se presenta con la UVB de banda ancha o con la PUVA16, la baja incidencia de cáncer
cutáneo comparado con la fotoquimioterapia17 y la posibilidad de usarse en
combinación con otras terapias sistémicas, como el metotrexato y el acitretín,
que permiten, en forma sinérgica, disminuir la dosis acumulativa de UVB18 y la
dosis de estos medicamentos.
Indicaciones
UVB nb
Psoriasis en gotas
Psoriasis en placas moderada a grave (PASI>10) con lesiones
superficiales
105
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Dosificación y esquema de tratamiento
106
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tipo de piel
I
II
III
IV
V
VI
Dosis inicial de UVB-nb
(mJ/cm2)
300
300
500
500
800
800
107
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Combinaciones.
La fototerapia UVB-nb se puede usar sola o combinada con tratamientos
tópicos, sistémicos o biológicos, con mejoría más temprana de las lesiones cutáneas.
Combinaciones de tratamientos con UVB-nb
UVB-nb más calcipotriol
Tratamiento tópico
UVB-nb más tazaroteno
UVB-nb más corticoides
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Metotrexato
Iniciar el metotrexato tres semanas antes; luego, adicionar UVBnb más metotrexato hasta obtener la remisión. Suspender el
metotrexato y continuar con la terapia UVB-nb.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Retinoides orales
Iniciar el acitretín o la isotretinoína dos semanas antes; luego,
adicionar UVB-nb hasta obtener la remisión completa. Suspender el
retinoide y mantenimiento con UVB-nb.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Buena tolerancia y remisión más rápida10.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Biológicos
Se recomienda en recaídas para mejorar la eficacia del agente
biológico y disminuir la necesidad de transición.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Efectos secundarios.
Entre estos se describen el eritema, la xerosis, el prurito, la formación de
ampollas y el aumento en la incidencia de herpes simple.
Contraindicaciones.
La fototerapia con radiación ultravioleta B está contraindicada en pacientes con lupus eritematoso sistémico o xeroderma pigmentoso. Se debe tener
precaución en pacientes con antecedentes de melanoma o de múltiples cáncer
de piel diferentes al melanoma y que hayan recibido previamente ciclosporina.
En los pacientes con lupus eritematoso sistémico y psoriasis se les puede ofrecer tratamiento con radiación ultravioleta A1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4.
108
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Otras fuentes de luz
Existen diferentes tipos de láser con bandas de luz específicas usadas en el tratamiento de la psoriasis. El más conocido es el excimer láser, con un rango de
luz de 308 nm, usado para el tratamiento de lesiones localizadas de psoriasis.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Recientemente, se han desarrollado sistemas de luz UVB-nb con un rango entre
300 y 320 nm, que emiten la energía en periodos de corta duración19,20,.
La terapia fotodinámica con luz roja disminuye la secreción de TNF-α e IL-1β
por parte de los linfocitos, e induce apoptosis de estos en las lesiones. La terapia fotodinámica es dolorosa y sus resultados variables, lo que hacen de esta
una terapia en desarrollo y a la espera de optimizar los protocolos21,22.
Entre las limitaciones que presenta la fototerapia en Colombia se encuentra
la disponibilidad de tiempo y la cercanía de las unidades de fototerapia. Es
frecuente que muchos pacientes deban recorrer largas distancias para acceder
a la fotoquimioteria y dadas las condiciones socioeconómicas de nuestra población, en posible que si bien esté indicada, la fototerapia sea impracticable
para algunos de nuestros pacientes.
El grupo recomienda que en Colombia, no debe ser indispensable el haber
recibido fototerapia para considerar el uso de tratamientos sistémicos
convencionales o biológicos, dada la dificultad que tienen algunos pacientes
de recibir esta opción terapéutica.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Referencias
1 Morison W. Nonionizing radiation and the skin. En: Phototherapy and Photochemotherapy of skin disease. Second edition New York: Raven Press;
1991. p. 27-42.
2 Zanolli M. Phototherapy arsenal in the treatment of psoriasis. Dermatol
Clin. 2004;22:397-406.
3 McEvoy MT, Stern RS. Psoralens and related compounds in the treatment of
psoriasis. Pharmacol Ther. 1987;34:75-97.
4 Stern R. Psoralen and ultraviolet A light therapy for psoriasis. N Engl J Med.
2007;357:682-90.
109
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
5 Coven TR, Walters IB, Cardinale I, Krueger JG. PUVA induced lymphocyte
apoptosis mechanism of action in psoriasis. Photodermatol Photoimmunol
Photomed. 1999;15:22-7.
6 Vallat VP, Gilleaudeau P, Battat L, Wolfe J, Nabayeba R, Heftler N, et al.
PUVA bath therapy strongly suppresses immunological and epidermal activation in psoriasis: A possible cellular basis for remittent therapy. J Exp
Med. 1994;180:283-96.
7 Melski JW, Tanenbaum L, Parrish JA, Fitzpatrick TB, Bleich HL. Oral methoxsalen photochemotherapy for the treatment of psoriasis: A cooperative
clinical trial. J Invest Dermatol. 1977;68:328-35.
8 Gasparro F. The role of PUVA in the treatment of psoriasis: Photobiology
issues related to skin cancer incidence. Am J Clin Dermatol. 2000;1:337-48.
9 Stern RS, Lange R and Members of the Photochemotherapy Follow-up
Study. Malignant melanoma in patients treated for psoriasis with psoralen
and ultraviolet A radiation (PUVA). N Eng J Med. 1997;336:1041-5.
10Menter A, Korman N, Elmets C, Feldman S, Gelfand J, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis.
Section 5: Guidelines of care for the treatment of psoriasis with phototherapy and photochemotherapy. J Am Acad Dermatol. 2010;62:114-35.
11 Lebwohl M, Ting PT, Koo JM. Psoriasis treatment: Traditional therapy. Ann
Rheum Dis. 2005;64(Suppl.II):83-6.
12
Honingmann H. Phototherapy for psoriasis. Clin Exp Dermatol.
2001;26:343-50.
13Walters IB, Burack LH, Coven TR, Guillendau P, Krueger JG. Suberithemogenic narrowband UVB is markedly more effective than conventional UVB
in treatment of psoriasis vulgaris. J Am Acad Dermatol. 1999;40:893-900.
14Ozawa M, Ferenczi K, Kikuchi T, Cardinale I, Austin LM, Coven TR, et al.
312-nanometer ultraviolet B light (narrow-band UVB) induces apoptosis of
T cells within psoriatic lesions. J Exp Med. 1999;189:711-8.
15Dawes RS, Wainwrhigt NJ, Cameron H, Ferguson J. Narrowband ultraviolet
B photherapy for chronic plaque psoriasis: three times or five times weekly
treatment? Br J Dermatol. 1998;138:833-9.
16 Ferguson J. What is the role of narrowband UVB in the treatment of psoriasis? Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2002;18:42-3.
110
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
17Weischer M, Blum A, Eberhard F, Rocken M, Berneburg M. No evidence for
increased skin cancer with broadband and narrowband UVB photherapy: A
first restrospective study. Acta Derm Venereol. 2004;84:370-4.
18Asawanonda P, Nateetongrungsak Y. Methotrexate plus narrowband UVB
phototherapy versus narrowband UVB phototherapy alone in the treatment
of plaque type psoriasis. A randomized placebo controlled study. J Am Acad
Dermatol. 2006;54:1013-8.
19Trehan M, Taylor CR. Medium dose 308 nm excimer laser for the treatment
of psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2002;47:701-8.
20Feldman SR, Mellen BG, Housman TS, Fitzpatrick RE, Geronemus RG, Friedman PM, et al. Efficacy of the 308 nm excimer laser for treatment of psoriasis: results of a multicenter study. J Am Acad Dermatol. 2002;46:900-6.
21 Zanolli M. Phototherapy treatment of psoriasis today. J Am Acad Dermatol.
2003;49:S78-86.
22 Forman A. Photodynamic therapy: Other Uses. Dermatol Clin. 2007;25:101-9.
111
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 9.
Tratamiento sistémico de la
psoriasis
Sol Beatriz Jiménez, Andrea Vargas, Carolina Velásquez
Los tratamientos sistémicos se utilizan en pacientes que presentan mayor
compromiso o gravedad de la psoriasis. Estos tratamientos pueden ser extremadamente efectivos aunque pueden tener efectos secundarios potencialmente
significativos. La decisión de escoger uno u otro tratamiento es compleja y
requiere conocimiento, experiencia y buen juicio.
La terapia sistémica sola o combinada en psoriasis debe considerarse en pacientes con alguna de las siguientes características1
- compromiso del área de superficie corporal mayor del 5 % o PASI (Psoriasis
Area and Severity Index) superior a 10,
- mala respuesta a la terapia tópica,
- pacientes con restricciones psicológicas o físicas, con detrimento de la calidad de vida,
- compromiso de manos y pies,
- artritis psoriásica,
- psoriasis pustulosa,
- psoriasis eritrodérmica o
- enfermedad asociada (hepática, renal o síndrome metabólico).
En el tratamiento sistémico se debe tener en cuenta cambiar o suspender los
medicamentos que se hayan relacionado con la exacerbación de la psoriasis,
a saber: AINE, betabloqueadores, antipalúdicos, litio o corticoides sistémicos.
113
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Metotrexato
Estructura
El metotrexato es un antimetabolito del ácido fólico, inhibidor competitivo de la enzima dihidrofólico-reductasa que cataliza la reducción del acido
dihidrofólico (FH2) en tetrahidrofólico (FH4). La Food and Drug Administration
(FDA) aprobó por primera vez, en 1972, la indicación de metotrexato para el
tratamiento de la psoriasis2.
Mecanismo de acción
El metotrexato posee una triple acción: antinflamatoria, antiproliferativa e
inmunosupresora.
El metotrexato interfiere en la vía metabólica del ácido fólico, inhibiendo
competitivamente la enzima dihidrofolato reductasa y, por ende, su activación
a ácido folínico. Esta inhibición impide la síntesis del ácido desoxitimidílico
(dTMP), indispensable para la síntesis de ADN.
Se ha propuesto que su principal mecanismo de acción (a dosis bajas) en la
psoriasis y en otras enfermedades inflamatorias estaría determinado por
la inducción de apoptosis en los linfocitos activados o por la inhibición de
la activación y expresión de ciertas moléculas de adhesión por parte de los
mismos3.
Indicaciones
El metotrexato está indicado en el tratamiento sistémico de la psoriasis moderada a grave, la psoriasis eritrodérmica, la psoriasis pustulosa generalizada, la
palmo-plantar, y muy especialmente, en artritis psoriásica.
Se indica como medicamento de rescate en pacientes con tratamiento biológico que presentan pérdida de eficacia o rebote, o en combinación con otros
fármacos sistémicos con el fin de mantener la eficacia o reducir los efectos
secundarios de los fármacos que se combinan.
Dosis
El metotrexato se encuentra disponible en Colombia en tabletas de 2,5 mg
para consumo oral o en viales de 50 mg para administración parenteral. El grupo recomienda el uso de 12,5 a 25 mg semanales en intervalos de 12 horas o en
dosis única. Se fracciona para disminuir los efectos gastrointestinales o puede
usarse de forma parenteral.
114
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Dentro del arsenal de medicamentos disponibles para el tratamiento sistémico
de la psoriasis, el metotrexato brinda el menor costo diario.
Se recomienda, además, el uso de acido fólico concomitantemente a una dosis
entre 1 y 5 mg al día4. Algunas guías recomiendan que la administración de ácido fólico no se realice el mismo día en el que el paciente recibe el metotrexato5.
Eficacia
A dosis de 7,5 a 15 mg se alcanza un PASI75 en 25 % de los pacientes a las
12 semanas de tratamiento, mientras que a dosis de 15 a 22,5 mg se alcanza
un PASI75 en el 60 % de los pacientes a la semana 12.
Si no se obtiene una respuesta adecuada con una dosis semanal de 20 mg
después de 12 semanas de tratamiento, no se debe aumentar la dosis; esta
respuesta no se conseguirá al aumentar la dosis a 25 mg semanales1.
Control y seguimiento del tratamiento
Tabla 1. Inicio y seguimiento de la terapia con metotrexato
Exámenes previos al inicio de metotrexato
Cuadro hemático*
Recuento de plaquetas*
Pruebas de función renal*
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
- Depuración de creatinina en adultos
Pruebas de función hepática*
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Albúmina
Anticuerpos para hepatitis B y C
Prueba de embarazo
ELISA para VIH
Prueba de tuberculina (PPD)
* Estos exámenes de laboratorio se deben solicitar a los 7 y a los 14 días de iniciar el tratamiento o cuando
se requiere hacer ajuste de la dosis.
115
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Exámenes de control con metotrexato
Cuadro hemático y recuento de plaquetas cada 2 a 4 semanas en los primeros meses,
luego cada uno a tres meses, dependiendo del conteo de leucocitos.
Recuento de plaquetas
Pruebas de función renal cada 2 a 3 meses
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Pruebas de función hepática cada 2 a 3 meses
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Si el paciente tiene factores de riesgo de disfunción hepática, el perfil se debe solicitar
cada cuatro semanas, incluyendo albumina.
Consideraciones para la toma de biopsia hepática
En los pacientes sin factores de riesgo hepático, la dosis acumulada máxima
para decidir practicar una biopsia hepática es de 3,5 a 4 g. En los pacientes que
tienen anomalías persistentes en las pruebas de función hepática y en aquellos
pacientes con factores de riesgo para toxicidad hepática se sugiere practicar
una biopsia hepática cuando se alcance una dosis acumulativa de 1 a 1,5 gramos de metotrexato (tabla 2).
Tabla 2. Factores de riesgo para toxicidad hepática
Factores de riesgo para toxicidad hepática
Consumo significativo de alcohol
Pruebas hepáticas anormales
Historia de enfermedad hepática o de hepatitis B o C
Historia familiar de enfermedad hepática hereditaria
Diabetes
Obesidad
Exposición a fármacos o químicos
Hiperlipidemia
Si están disponibles las mediciones de procolágeno 3 y se encuentran tres veces
por encima de su valor normal (4,2 µg/l) se recomienda tomar biopsia hepática2.
116
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Contraindicaciones para el uso del metotrexato
Contraindicaciones para el uso de metotrexato1,3
Absolutas
Relativas
- Embarazo o lactancia
- Alteración hepática
- Anemia, leucopenia o trombocitopenia
- Medicamentos hepatotóxicos
-Alcoholismo
- Infecciones activas crónicas
(tuberculosis)
- Úlcera péptica aguda
- Insuficiencia respiratoria importante
-Inmunodeficiencia
- Deseo de embarazo
- Vacunación reciente con agentes vivos
- Úlcera gástrica activa
- Obesidad, IMC>30
-Diabetes
-Hiperlipidemia
-Hipoalbuminemia
- Carencia o falta de acido fólico
- Pacientes no colaboradores
- Edad avanzada
Precauciones especiales
Error de dosificación y error en la toma del medicamento, riesgo hepático,
hipoalbuminemia, insuficiencia renal, edad avanzada, gestación femenina y masculina.
El metotrexato es abortivo y teratógeno, con un patrón específico de malformaciones (categoría D de teratogenicidad de la FDA) por lo que está contraindicado en mujeres embarazadas. Tampoco debe usarse en periodo de lactancia
por sus potenciales alteraciones fetales. Su indicación en mujeres potencialmente fértiles se debe asociar al empleo de un método anticonceptivo eficaz.
El metotrexato es tóxico para las células en división, como los espermatozitos
(produce oligospermia). Se sugiere que todos los pacientes eviten la concepción hasta, por lo menos, 3 meses después de suspender el metotrexato1,3.
Efectos secundarios
Entre los efectos secundarios más frecuentes se encuentra la elevación de
las enzimas hepáticas. Cuando esta elevación es mayor de dos veces lo normal,
se debe evaluar en forma frecuente; si excede tres veces lo normal, se debe
considerar la disminución de la dosis, y si se encuentra cinco veces por encima
del valor normal, se debe suspender la medicación. El aporte de ácido fólico entre 1 y 5 mg al día es fundamental para prevenir las posibles complicaciones1,3.
En caso de sobredosis comprobada (>30 mg) o ante la más mínima sospecha, se
debe iniciar tratamiento con folinato cálcico o ácido folínico (Leucovorin®, 20
mg) (10 mg/m2), parenteral (intramuscular, intravenoso) u oral. Se debe deter117
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
minar la creatinina sérica y la concentración de metrotexato tan rápidamente
como sea posible. La hidratación y la alcalinización de la orina pueden evitar
la precipitación del metotrexato y sus metabolitos en los riñones. En caso de
sobredosis debida a disfunción renal, puede ser necesaria la hemodiálisis.
Interacciones medicamentosas del metotrexato
Los medicamentos que incrementan la toxicidad del metotrexato son los
siguientes: naproxeno, ibuprofeno, indometacina, fenilbutazona, trimetropimsulfametoxasol, sulfas, penicilina, minociclina, ciprofloxacina, barbitúricos,
colchicina, dipiridamol, sulfonilureas, fenitoína, etanol, furosemida, tiacidas,
probenecid, inhibidores de la síntesis de prostaciclinas, combinación con agentes hepatotóxicos como estatinas, leflunomida, retinoides y azatioprina1,2,4.
El metotrexato se recomienda para el tratamiento de pacientes con psoriasis
moderada a grave.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Ciclosporina
Estructura
La ciclosporina es un decapéptido cíclico, fuertemente hidrófobo, neutro,
de 11 aminoácidos, derivado del hongo Tolypocladiun inflatum Gams. Se considera un inmunosupresor selectivo2.Fue aprobada por la FDA desde 1993 para
el tratamiento de la psoriasis vulgar.
118
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Mecanismo de acción
La ciclosporina produce inhibición de la primera línea de los linfocitos T, por
medio de la translocación del factor nuclear, lo que causa un aumento de la expresión de las sustancias mensajeras proinflamatorias, como el factor nuclear
de células T activadas (Nuclear Factor of Activated T-cells, NFAT). Después de la
activación de la vía del receptor de las células T, la fosfolipasa C libera trifosfato de inositol (IP3) desde los fosfolípidos receptores de membrana lo que lleva
a un aumento de la concentración del calcio intracelular. Después de unirse a
la calmodulina, el calcio activa una fosfatasa de calcineurina, la cual cataliza
la defosforilación del NFAT, inhabilita la translocación del NFAT en los núcleos
de las células y junto con otros factores transcriptores, induce su transcripción.
La ciclosporina unida a una ciclofilina, una inmunofilina citoplásmica, inhibe
la actividad de la fosfatasa del complejo calcineurina-calmodulina y, de ahí, la
translocación de NFAT y, por lo tanto, de la producción de citocinas dependientes de NFAT (IL2 e INF-γ).
Regula, además, las moléculas de adhesión de los queratinocitos y las células
endoteliales, previniendo la recurrencia de las lesiones inflamatorias en la piel.
La ciclosporina disminuye los niveles de TNF-α, la síntesis de ácido nítrico y
actúa sobre la vía Th1 al interferir con IL23 p19, IL 17 y la IL22. También, reduce
la de la angiogénesis mediante el factor de crecimiento endotelial6.
La absorción de la ciclosporina depende principalmente de las proteínas transportadoras intestinales (p-glicoproteína) y del metabolismo de las isoenzimas
CYP3A4 y CYP3A5. Estas, a su vez, están sujetas a polimorfismos genéticos, lo
cual modifica las dosis individuales2.
Indicaciones
Por su rápido inicio de acción y alta eficacia, la ciclosporina está indicada
en las formas graves de la psoriasis en placas, la psoriasis pustular y la eritrodérmica. También es útil como medicamento de transición para otras terapias.
La respuesta depende de la dosis2,5,7.
La ciclosporina se considera manejo de primera línea en la forma eritrodérmica
y en la pustulosa generalizada; se debe emplear en pacientes mayores de 17
años, con reserva en niños menores de 6 años y en niños con fallas en otras
terapias8. Se debe usar como terapia sistémica por corto tiempo, en ciclos de
dos a cuatro meses, los cuales se pueden repetir varias veces en intervalos. Si se
usa como terapia continua no debe emplearse por más de un año.
a. Terapias a corto plazo: se puede emplear a modo de inducción, hasta
obtener una respuesta adecuada, lo cual requiere entre 10 y 16 semanas.
119
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Después de esto, se suspende la ciclosporina. Algunos estudios han indicado
que el porcentaje de recaídas es alta en periodos cortos, especialmente si se
interrumpe abruptamente, por lo que se sugiere desmontarla gradualmente, disminuyendo 1 mg/kg cada semana por 4 semanas, o la reducción de
0,5 a 1 mg/kg cada 2 semanas.
b. Terapias a largo plazo: solo se recomienda ante falla previa a otras opciones terapéuticas, ya que se aumenta el riesgo de cáncer de piel, especialmente en aquellos pacientes que han recibido más de 1.000 J/cm2 de
fototerapia y por el riesgo aumentado de linfomas2.
Con base en la literatura revisada, el grupo de autores de la guía recomienda
la utilización de la ciclosporina en un periodo máximo entre 3 y 12 meses.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Dosis
La presentación en microemulsión tiene un perfil farmacocinético superior
a la forma regular. Debe ser administrada a la misma hora en dos dosis (mañana
y noche), para evitar las variaciones en sangre. Se puede administrar con leche
o jugo de naranja pero no con jugo de uva porque aumenta las concentraciones plasmáticas por inhibición del citocromo p450.
Se recomienda iniciar con una dosis diaria de 2,5 a 3 mg/kg, dividido en dos
dosis por cuatro semanas. En aquellos pacientes que no responden después de
cuatro semanas de tratamiento, se puede aumentar gradualmente la dosis en
0,5 a 1 mg/kg por día en intervalos de dos a cuatro semanas hasta alcanzar una
dosis diaria de 5 mg/kg. Si después de 3 meses, no se ha obtenido respuesta
con la dosis máxima, se debe suspender el medicamento. Una vez que se haya
obtenido la respuesta deseada, la dosis se desmonta en 0,5 a 1 mg/kg por día
hasta lograr la dosis mínima necesaria.
Eficacia
A la dosis diaria de 3 mg/kg se alcanza una mejoría del 50 al 70 % y del 30
al 50 % en el PASI75 y PASI90, respectivamente. La dosis diaria de 2,5 a 5 mg/
kg durante 12 a 16 semanas aclara las lesiones en 80 a 90 % de los casos entre
la semana 4 y la 16. Los tratamientos cortos con ciclosporina son ideales y se
disminuye la toxicidad2,5,6,7,8.
El esquema de uso intermitente debe administrarse por 12 semanas y luego se
recomienda el cambio a otra terapia para un tratamiento de mantenimiento.
Con este esquema se reducen las placas de psoriasis en el 75 %6,7. Una vez se
120
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
alcanza la mejoría, la ciclosporina se debe suspender, reiniciándose en caso de
recaída. Ocasionalmente, el uso de este medicamento se ha mantenido hasta
por un año como terapia de mantenimiento6.
Control y seguimiento del tratamiento
Todo paciente que vaya a recibir ciclosporina debe contar con una historia
clínica detallada, en la que se incluya la historia familiar de enfermedad renal
y se evalúen los factores que aumentan el riesgo de nefrotoxicidad (obesidad,
pacientes mayores, uso concomitante de fármacos neurotóxicos y diabetes).
Se debe practicar un examen físico completo, con la toma inicial de la tensión
arterial en dos mediciones por separado, y descartar lesiones malignas o premalignas de piel.
Tabla 3. Inicio y seguimiento de la terapia con ciclosporina
Exámenes previos al inicio de ciclosporina
Cuadro hemático
Pruebas de función renal
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Pruebas de función hepática
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas, diferencial
Electrolitos (Mg, K)
Acido úrico
Anticuerpos para hepatitis B y C
Prueba de embarazo
Prueba de tuberculina (PPD)
Exámenes de control con ciclosporina
Cuadro hemático y recuento de plaquetas cada 2 a 3 meses
Pruebas de función renal
Creatinina en dos ocasiones separadas y, luego, cada mes.
Filtración glomerular para aquellos que la tomen más de 1 año
Pruebas de función hepática cada 2 a 3 meses
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
121
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Los niveles de medición en sangre de la ciclosporina no son necesarios, excepto
en niños y en aquellos que tomen más de 3 mg/kg al día por largo tiempo o
a quienes que se les vaya a adicionar otra terapia concomitante que altere el
metabolismo hepático o que presenten enfermedad hepática5,6.
En el embarazo, la ciclosporina pertenece a la categoría C de la FDA. No es
mutágena ni teratógena pero se ha informado retardo del crecimiento, aborto, preeclampsia, parto prematuro, bajo peso al nacer, mortalidad prenatal y
posnatal. Se excreta en la leche y no se debe dar en la lactancia. De los medicamentos orales, la ciclosporina es el único medicamento aprobado para la
psoriasis durante el embarazo, no obstante, se debe considerar el balance riesgo-beneficio. No produce malformaciones, según los estudios publicados de
pacientes con trasplantes. No hay reportes de alteraciones de la función renal
en el feto in útero pero se necesitan más reportes5.
Todas las pacientes en edad fértil que vayan a recibir ciclosporina deben tener
previamente una prueba negativa de embarazo y tomar terapia anticonceptiva.
La ciclosporina puede reducir el efecto de los anticonceptivos que contienen
progesterona. Si la paciente queda embarazada, se debe suspender el medicamento, considerar el riesgo-beneficio y reiniciarla con estrecha vigilancia2.
Contraindicaciones
La ciclosporina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad al
medicamento, historia de neoplasia maligna sistémica (excepto el cáncer de piel
no melanoma), hipertensión no controlada, insuficiencia renal, tratamientos
previos con PUVA, infecciones no controladas y vacunación con vacunas vivas7.
Se debe usar con precaución en pacientes ancianos, obesos, mujeres embarazadas y en inmunosuprimidos y en terapias que interactúan con este medicamento. No está contraindicado en pacientes con esclerosis múltiple, pero debe
emplearse por corto tiempo7. Está completamente contraindicada de manera
concomitante con fototerapia5.
En la literatura científica se reporta la infección por hepatitis C como una contraindicación relativa para el uso de la ciclosporina dado su efecto inmunosupresor. La inmunosupresión tiene una relación directa con el ARN del virus de la
hepatitis C, el cual se relaciona con el grado de lesión hepática5. La ciclosporina
está contraindicada en pacientes positivos para el VIH5.
122
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Contraindicaciones para el uso de ciclosporina
Absolutas
Relativas
- Terapias previas con arsénico o PUVA
- Compromiso de la función renal
(más de 200 sesiones o 2.000 J/cm2)
- Hipertensión arterial no controlada
-
Enfermedad
hepática
- Infección por VIH
- Historia de tumores malignos (posibles
excepciones, el carcinoma basocelular y
el escamocelular in situ)
- Tumor maligno actual
- Fototerapia simultánea
- Hiperuricemia e hiperpotasemia
- Terapias concomitantes con
medicamentos nefrotóxicos o
inmunosupresores sistémicos
- Uso simultáneo con retinoides o terapia
previa con retinoides
- Embarazo y lactancia
-Epilepsia
- Vacuna con virus vivos o vivos atenuados
- Hepatitis C
Efectos secundarios
Se reportaron efectos secundarios en la mayoría de los estudios en la fase de
inducción, que dependían de la dosis2,6,7. Los más graves son:
1. Nefrotoxicidad e hipertensión: se ha informado hipertensión arterial en 2
a 15 % de los pacientes debido al efecto vasoconstrictor renal, siendo más
frecuente en los ancianos. Solo 19 a 24 % de los pacientes desarrolla daño
renal, reversible con terapias cortas, pero irreversible en terapias a largo
plazo. La ciclosporina aumenta los niveles de creatinina y reduce la depuración de creatinina en 5 a 30 % de los pacientes. La FDA no recomienda
tratamientos por más de 2 años.
2. Cáncer de piel: se pueden desarrollar carcinomas escamocelulares y cáncer
de piel no melanoma, especialmente en pacientes con más de 200 sesiones
de PUVA. El riesgo de cáncer escamocelular (metanálisis) en pacientes que
reciben ciclosporina y PUVA es igual a los pacientes que reciben más de
200 sesiones de PUVA; por lo tanto, se debe evitar el uso de ciclosporina en
pacientes que hayan recibido PUVA.
3. Trastornos linfoproliferativos: por ser una terapia inmunosupresora puede
conllevar el desarrollo de trastornos linfoproliferativos (linfomas de células
B y T o asociados al virus del papiloma humano)
4. Aumento de los niveles de colesterol y de triglicéridos
123
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 4. Frecuencia de efectos secundarios
Muy frecuente
Ninguna
Frecuente
Nefrotoxicidad e
hipertensión
Hipertrofia gingival
Hipertrigliceridemia
Tremor, astenia y fatiga
Hipertricosis
Ocasional
Hipomagnesemia,
hiperuricemia,
hiperpotasemia e
hiperglucemia
Convulsiones
Úlcera péptica
Anemia
Consideraciones en caso de efectos secundarios con ciclosporina
Los efectos dependen de las dosis y responden al suspender el medicamento2.
1. Nefrotoxicidad: si los valores de creatinina aumentan más del 25 % en dos
ocasiones separadas por 15 días (aun en los límites normales), la dosis debe
disminuirse en 25 % y hacer nuevos controles semanales por un 1 mes. Si
persiste la elevación, la dosis debe disminuirse nuevamente en 25 % con
controles semanales por un 1 mes. Si después de este esquema, la creatinina
persiste aumentada se debe suspender el medicamento.
2. Hipertensión: si se presenta aumento de la tensión arterial por encima
de 160/90 mm Hg en dos mediciones consecutivas, se debe iniciar terapia
antihipertensiva o reforzar la dosis si el paciente ya venía siendo tratado
para ella. Los medicamentos ideales para el manejo de la hipertensión asociada con la ciclosporina, son los bloqueadores de los canales de calcio
(amlodipina, nifedipina o isradipina). Los antagonistas del calcio (diltiazem,
nicardipina y verapamilo) pueden aumentar los niveles de ciclosporina en
sangre. No se deben usar diuréticos tiacídicos por el riesgo de aumentar la
nefrotoxicidad, mientras que los diuréticos ahorradores de potasio deben
usarse con precaución porque contribuyen a la hiperpotasemia que produce
la ciclosporina.
3. Hipomagnesemia: puede ser tratada con suplementos de magnesio empezando con 200 mg diariamente y aumentarlo en caso de necesidad.
4. Hiperpotasemia: se debe recomendar al paciente una dieta baja en potasio y la ingestión de abundantes líquidos (2 a 3 litros diariamente). Si no
mejoran los síntomas, la dosis se debe disminuir en 25 % y, en caso de no
obtenerse respuesta, se debe suspender el medicamento.
5. Transaminasas y bilirrubinas: cuando se aumenta dos veces el valor normal, se debe reducir la dosis en 25 % y hacer un nuevo control en 1 mes. En
124
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
caso de no obtenerse respuesta, se debe suspender el medicamento.
6. Colesterol y triglicéridos: se debe recomendar una dieta baja en lípidos.
En caso de dislipidemia, se debe reducir la dosis o descontinuar el medicamento según la condición o el riesgo del paciente. La ciclosporina puede
reducir la depuración de la lovastatina y aumentar la toxicidad muscular
con miastenia, miositis o rabdomiólisis.
7. Hiperplasia gingival: recomendar buenas medidas de higiene y si no mejora, reducir la dosis del medicamento o suspenderlo.
Interacciones medicamentosas
La ciclosporina se puede asociar con medicamentos tópicos, como los corticoides o los análogos de vitamina D, lo que permite reducir las dosis de ciclosporina sin afectar su eficacia7.
La ciclosporina no se debe combinar con metotrexato o ésteres de ácido fumárico. Puede administrase después de 4 semanas de haber suspendido el acitretín2. Se puede administrar asociada con terapias biológicas6,7,8.
Se recomienda el uso de ciclosporina en el tratamiento de la psoriasis
moderada a grave.
Grado de recomendación B, nivel de e videncia 2++
125
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Retinoides
Mecanismo de acción
Los retinoides sistémicos son medicamentos derivados de la vitamina A.
Se desconoce su mecanismo de acción exacto en la psoriasis pero se cree que
tienen propiedades en la modulación de la proliferación y diferenciación de la
epidermis y tienen algunos efectos inmunomoduladores y antiinflamatorios
como la disminución de la secreción del factor de crecimiento del endotelio
vascular, disminución de la migración epidémica de los neutrófilos e inhibición
en la inducción de la respuesta Th17 a través de la IL 6.
Indicaciones
El primer retinoide usado para la psoriasis fue el etretinato que fue reemplazado en 1988 por el acitretín, su metabolito activo, el cual es el retinoide
más frecuentemente utilizado el día de hoy para la psoriasis2.
La FDA tiene aprobado el uso de acitretín para la psoriasis en placas. Se emplea
en el manejo de la psoriasis pustulosa generalizada y es el tratamiento de elección en el paciente con psoriasis e infección por VIH6.
Dosis
La dosis inicial recomendada oscila entre 0,3 y 0,5 mg/kg por día y puede incrementarse hasta un máximo de 1 mg/kg por día durante los tres primeros
meses o hasta lograr la descamación en los labios que es el indicador clínico de
biodisponibilidad2.
Luego de la administración oral del acitretín, del 36 al 95 % se absorbe en el
intestino. El acitretín, al ser menos lipofílico, se une con mayor afinidad a la
albúmina que el etretinato.
Eficacia
Se ha encontrado que, como monoterapia a dosis diarias de 50 mg, el 23%
de los pacientes logra un PASI75 después de ocho semanas de tratamiento.
Después de 6 y 12 meses de tratamiento continuo, 75 y 88 % de los pacientes
alcanzan un PASI50, respectivamente6. Usualmente se administra simultáneamente con tratamientos tópicos o fototerapia mejorando su eficacia. En caso
de ser combinado, la dosis de fototerapia debe disminuirse en 30 a 50 %.
126
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Control y seguimiento del tratamiento
Tabla 5. Inicio y seguimiento de la terapia con acitretín
Exámenes previos al inicio de acitretín
Cuadro hemático
Pruebas de función hepática
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Perfil lipídico
- Colesterol total
-Triglicéridos
-HDL
-LDL
Pruebas de función renal
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Prueba de embarazo
Exámenes de control con acitretín
Cuadro hemático y recuento de plaquetas cada 2 meses
Pruebas de función hepática cada 2 meses
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Perfil lipídico cada 2 meses
- Colesterol total
-Trigliceridos
-HDL
-LDL
Se recomienda no consumir de alcohol durante el tratamiento. Debe insistirse
en el uso de anticoncepción efectiva, es preferible usar doble método anticonceptivo, por dos años luego de suspender el tratamiento1. No se debe donar
sangre hasta un año después de descontinuada la terapia.
Contraindicaciones
El acitretín se encuentra contraindicado en mujeres con deseos de quedar
embarazada o en aquellas que no puedan garantizar medidas anticonceptivas
127
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
efectivas durante dos años luego de suspender el tratamiento. También se encuentra contraindicado durante la lactancia, alteraciones renales o hepáticas
graves o en aquellos casos con dislipidemia crónica o abuso de alcohol2.
Contraindicaciones para el uso de acitretín
Absolutas
Relativas
- Disfunción renal o hepática grave
- Abuso de alcohol
- Hepatitis
- Diabetes mellitus
- Mujeres en edad fértil*
- Uso de lentes de contacto
- Abuso de alcohol
- Antecedentes de pancreatitis
- Donación de sangre
- Hipertrigliceridemia
* Debe insistirse en el uso de anticoncepción efectiva, preferiblemente doble método
anticonceptivo, por dos años luego de suspender el tratamiento.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios más frecuentes con el acitretin son: la teratogenicidad, queilitis, alopecia, xerosis, prurito, hipertrigliceridemia y xeroftalmia. y
los menos frecuentes: ceguera nocturna, queilitis, paroniquia, cefalea, pseudotumor cerebral, dolor abdominal, mialgias, artralgias, granuloma piógeno
y, muy raramente, pancreatitis, aterosclerosis, hiperostosis idiopática difusa y
disminución de la visión en color6.
Se recomienda el uso de retinoides sistémicos en el tratamiento de la
psoriasis en placas.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
128
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Azatioprina
Estructura
La azatioprina es un análogo de las purinas que bloquea su síntesis, retardando el metabolismo de la 6-mercaptopurina e inhibiendo la síntesis y
función del ADN y el ARN.
Mecanismo de acción
La azatioprina actúa como inmunosupresor. Se absorbe fácilmente luego de
la administración oral y alrededor del 30 % se fija a las proteínas plasmáticas.
La mayoría de sus metabolitos se excretan por orina6.
Indicación
No está indicada por la FDA para la psoriasis, sin embargo, se ha usado en
algunos estudios para psoriasis graves con respuestas discretas y variables6.
Dosis
La dosis de la azatioprina depende de los niveles de tiopurina metiltransferasa, una de las enzimas involucrada en el metabolismo de la azatioprina y con
un amplio polimorfismo genético entre los individuos. De esta manera, la dosis
se elige teniendo en cuenta la medición de la enzima tiopurina metiltransferasa en unidades (U):
Unidades de tiopurina metiltransferasa
Conducta
<5 U
Contraindicado
5 a 13,7 U
0,5 mg/kg como dosis máxima
13,7 a 19 U
1,5 mg/kg como dosis máxima
>19 U
2,5 mg/kg como dosis máxima
Si no existe la posibilidad de determinar los niveles de tiopurina metiltransferasa se puede iniciar con dosis de 0,5 mg/kg y si no se observa citopenia, se
puede incrementar la dosis 0,5 mg/kg cada día luego de seis a ocho semanas6.
Eficacia
En un estudio abierto de pacientes con psoriasis con dosis de azatioprina
de 100 a 300 mg al día, 13 pacientes (13/29) presentaron mejoría de 75 % de
las lesiones y seis pacientes (6/29) mejoraron en 50 %10. En otro estudio que
incluyó 10 pacientes con psoriasis grave, cinco presentaron mejoría de 25 %
de sus lesiones11.
129
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Control y seguimiento del tratamiento
Tabla 6. Inicio y seguimiento de la terapia con azatioprina
Exámenes previos al inicio de azatioprina
Cuadro hemático
Pruebas de función hepática
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Pruebas de función renal
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Anticuerpos para hepatitis B y C
Prueba de embarazo
Prueba de tuberculina (PPD)
Exámenes de control con azatioprina
Cuadro hemático y recuento de plaquetas cada 2 semanas por dos meses, luego cada dos
meses
Pruebas de función hepática cada mes por 3 meses, luego cada dos meses
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalinas
- Bilirrubinas diferencial
Cada dos años se debe evaluar la presencia de adenopatías o la aparición de cáncer
escamocelular de piel6
Contraindicaciones
Son contraindicaciones absolutas la alergia a la azatioprina, el embarazo
o deseo de embarazo y la infección activa. Se consideran contraindicaciones
relativas el uso concomitante con alopurinol o el tratamiento previo con ciclofosfamida o clorambucilo6.
Efectos secundarios
Consisten en supresión de la médula ósea, neoplasias malignas tales como
tumores escamocelulares o linfoproliferativos, incremento del riesgo de infecciones, náuseas, diarrea, vómito, síndrome de hipersensibilidad, pancreatitis y
hepatitis6.
130
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se recomienda el uso de azatioprina en el tratamiento de la psoriasis en
placas.
Grado de recomendación C y nivel de evidencia 2+
Micofenolato de mofetilo
Mecanismo de acción
El micofenolato de mofetilo es un agente inmunosupresor aprobado para
la profilaxis de rechazo de órganos en pacientes con trasplantes. Es un profármaco del ácido micofenólico. El acido micofenólico actúa por interferencia
en la proliferación de las células T, bloquea reversiblemente la síntesis de de
nucleótidos de guanina y, entonces, afecta los linfocitos T y B.
Indicaciones
Si bien se encuentran en la literatura estudios con micofenolato de mofetilo para la psoriasis moderada a grave, se trata de un medicamento que no tiene
aprobación de la FDA. En Colombia, el micofenolato de mofetilo no está aprobado por el Invima para la psoriasis lo cual puede limitar su acceso y generar
obstáculos administrativos para su formulación y recobro12,13.
Dosis
El micofenolato de mofetilo viene en cápsulas de 250 mg y tabletas de 500
mg. La dosis para la psoriasis es de 1 a 1,5 g por vía oral dos veces al día (dosis
diaria de 2 a 3 g).
Eficacia
En dosis de 2 a 3 g al día, 47 % de los pacientes que reciben micofenolato de
mofetilo obtienen una mejoría del PASI75 a las 12 semanas de tratamiento. Con
una dosis de dos gr al día por tres semanas y luego un gr diario por tres semanas más, se alcanza una mejoría del 47 % en el PASI75 al cabo de seis semanas
de tratamiento. No hay datos a largo plazo.
131
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 7. Inicio y seguimiento de la terapia con micofenolato de mofetilo
Exámenes previos al inicio de micofenolato de mofetilo
Cuadro hemático
Pruebas de función hepática:
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Pruebas de función renal
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Prueba de embarazo
Exámenes de control con micofenolato de mofetilo
Cuadro hemático y recuento de plaquetas cada semana por un mes, luego cada dos
semanas por dos meses y después cada mes
Pruebas de función hepática cada mes
- Transaminasas (AST, ALT)
- Fosfatasa alcalina
- Bilirrubinas diferencial
Pruebas de función renal cada mes
- Nitrógeno ureico (BUN)
-Creatinina
Contraindicaciones
Hipersensibilidad al micofenolato y al ácido micofenólico.
Efectos secundarios
Se pueden presentar síntomas gastrointestinales (diarrea, náuseas, vómito)
que ocurren en forma temprana y disminuyen con el uso continuo; también,
leucopenia (más común) anemia y trombocitopenia, disuria, piuria estéril y aumento de la frecuencia urinaria. Se ha descrito aumento de la incidencia de infecciones virales, bacterianas y micobacterianas, leucoencefalopatía progresiva
multifocal, hipercolesterolemia, hipofosfatemia, hiperpotasemia o hipopotasemia, fiebre y mialgias, insomnio, cefalea, edema periférico e hipertensión
arterial.
132
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Interacciones medicamentosas
Se han reportado con antiácidos con aluminio y magnesio, calcio, hierro,
colestiramina, cefalosporinas, floroquinolonas, macrólidos, penems (los antibióticos disminuyen los niveles), salicilatos, fenitoína, broncodilatadores con
xantina, probenecid, aciclovir, ganciclovir y vanganciclovir6.
Se recomienda el uso de micofenolato de mofetilo en el tratamiento de la
psoriasis en placas.
Grado de recomendación C y nivel de evidencia 2+
133
134
Tratamiento sistémico de la
psoriasis moderada a grave,
la psoriasis eritrodérmica,
la psoriasis pustulosa
generalizada, la palmo-plantar
y, muy especialmente, en la
artritis psoriásica.
Tratamiento de la psoriasis en
placas, la psoriasis pustulosa
generalizada y la psoriasis en
pacientes con VIH
Acitretín
Indicación
Metotrexato
Medicamento
Después de 6 y 12 meses de tratamiento
continuo, el 75 y el 88 % de los pacientes,
respectivamente, alcanzan un PASI50,
Acido fólico 1a 5 mg al día
Con 15 a 22,5 mg se alcanza un PASI75 en el 60
% de los pacientes a la semana 12.
Dosis única o cada
12 horas, por vía
oral, intramuscular o
subcutánea
50 mg diarios, después de 8 semanas de
tratamiento el 23 % de los pacientes logra un
PASI75
0,3 a 0.5 mg/kg por día,
hasta un máximo de 1
mg/kg al día
A dosis de 7,5 a 15 mg se alcanza un PASI75 en
el 25 % de los pacientes a las 12 semanas de
tratamiento
Eficacia
12,5 a 25 mg por semana
Dosis
Anexo 1. Recomendaciones con base en la evidencia para la terapia sistémica en psoriasis
B 2++
B 2++
Grado de
recomendación
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Ciclosporina
Medicamento
Tratamiento de las formas
graves de la psoriasis en
placas, la psoriasis pustular
y la eritrodérmica. También
es útil como medicamento de
transición para otras terapias.
Indicación
La dosis diaria de 2,5 mg a 5 mg/kg durante 12
a 16 semanas aclara las lesiones en 80 a 90 %
de los pacientes entre la semana 4 y la 16.
A la dosis diaria de 3 mg/kg se obtiene una
mejoría de 50 a 70 % y de 30 a 50 % en el PASI75
y PASI90, respectivamente.
Desmonte de 0,5 a 1 mg/
kg por día hasta lograr la
dosis mínima necesaria
Corto tiempo: 3 a 4
meses
Tiempo largo: no
superar los 12 meses de
tratamiento
Eficacia
2,5 a 3 mg/kg al día,
dividida en 2 dosis por
4 semanas; si no hay
respuesta, se puede
aumentar 0,5 a 1 mg/kg
al día con intervalos de 2
a 4 semanas hasta 5 mg/
kg por día
Dosis
B 2++
Grado de
recomendación
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
135
136
No está indicada por la FDA
para la psoriasis. Se ha
usado en algunos estudios
para psoriasis graves con
respuestas discretas y
variables.
No está indicado por la FDA
para la psoriasis. Se ha usado
en algunos estudios para la
psoriasis moderada a grave.
Micofenolato de
mofetilo
Indicación
Azatioprina
Medicamento
En dosis de 2 g al día por tres semanas y luego
un 1 g diario por tres semanas más, se obtiene
una mejoría del PASI75 en 47 % de los pacientes
al cabo de seis semanas de tratamiento.
En dosis de 2 a 3 g al día, el 47 % de los
pacientes logra una mejoría del PASI75 a las 12
semanas de tratamiento.
C 2+
No hay estudios con PASI.
Dosis entre 1 y 1,5 g al
día dos veces al día
Grado de
recomendación
En un estudio abierto de pacientes con
C 2+
psoriasis con dosis de 100 a 300 mg al día de
azatioprina, trece pacientes (13/29) presentaron
mejoría del 75 % de las lesiones y 6 pacientes
(6/29) mejoraron 50 %.
Eficacia
Depende de los
niveles de tiopurina
metiltransferasa
Dosis
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Referencias
1. Nast A, Kopp I, Augustin M, Banditt KB, Boehncke WH, Follmann M, et al.
German evidence-based guidelines for the treatment of psoriasis vulgaris
(short version). Arch Dermatol Res.2007;299:111-38.
2. Carretero G, Puig L, Dehesa L, Carrascosa JM, Ribera M, Sánchez-Regaña M,
et al. Grupo de Psoriasis de la AEDV. Actas Dermosifilogr. 2010;101:600-13.
3. Pathirana D, Ormerot AD, Saiag P, Smith C, Spuls PI, et al. European S3 guidelines on the systemic treatment of psoriasis vulgaris. J Eur Acad Dermatol
Venereol 2009;23(Suppl.2):11.
4. Kalb RE, Strober B, Weinstein G, Lebwohl M. Methotrexate and psoriasis:
2009 National Psoriasis Foundation Consensus Conference. J Am Acad Dermatol. 2009;60:824-37.
5. Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Felman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthrits. J
Am Acad Dermatol. 2009;61:459.
6. Rosmarin DM, Lebwohl M, Elewski BE, Gottlieb AB; National Psoriasis Foundation. Cyclosporine and psoriasis: 2008 National Psoriasis Foundation
Consensus Conference. J Am Acad Dermatol. 2010 May;62(5
7. Chalela JG, González C, Castro L. Guías colombianas de psoriasis. Consenso
colombiano. Bogotá: Editorial Nomos; 2008. p. 43-56.
8. Hsu S, Papp KA, Lebwohl MG, Bagel J, Blauvelt A, Duffin KC, et al. National
Psoriasis Foundation Medical Board. Consensus guidelines for the management of plaque psoriasis. Arch Dermatol. 2012 Jan;148(1):95-102.
9. Therapy of psoriasis in childhood and adolescence: A German expert consensus. J Dtsch Dermatol Ges. 2011;10:815-23.
10.Du Vivier A, Munro DD, Vervov J. Treatment of psoriasis with azathioprine.
Br Med J. 1974;1:49-51.
11.Graves MW, Dawber R. Azathioprine in psoriasis. Br Med J. 1970;2:237-8.
12.Zhou Y, Rosenthal D, Dutz J, Ho V. Mycophenolate mofetil (CellCept) for
psoriasis: a A two-center, prospective, open-label clinical trial. J Cutan Med
Surg. 2003;7:193-7.
13.Geilen CC, Arnold M, Orfanos CE. Mycophenolate mofetil as a systemic
antipsoriatic agent: Positive experience in 11 patients. Br J Dermatol.
2001;144:583-6.
137
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 10.
Tratamiento biológico en psoriasis
Lucy García, Myriam Vargas
Introducción
Actualmente, el tratamiento biológico es una alternativa eficaz para los
pacientes con psoriasis y los dermatólogos debemos otorgarles a los agentes
biológicos el papel que les corresponde dentro del arsenal terapéutico actual.
La evaluación consciente y comprometida de la utilidad de estos medicamentos, logra mejorar la calidad de vida de muchos de nuestros pacientes.
En el tratamiento biológico para la psoriasis se utilizan moléculas diseñadas
para bloquear pasos inmunobiológicos específicos importantes en la patogénesis de la psoriasis. La seguridad, la eficacia y la tolerabilidad de los productos
biológicos son respaldadas por múltiples estudios a largo plazo en reumatología, gastroenterología y dermatología. Los productos biológicos han sido ligados a efectos secundarios específicos, pero ninguno de ellos se ha asociado
con efectos específicos para un órgano, como los observados con otros tratamientos sistémicos. En muchos casos, la seguridad de estos agentes y su buena
tolerabilidad representan factores decisivos en su uso. Los esquemas de monoterapia y las combinaciones pueden usarse para optimizar la desaparición de
las lesiones1.
Tipos de agentes biológicos
En la psoriasis, actualmente se usan los siguientes dos tipos de moléculas.
1 Anticuerpos monoclonales. Pueden ser quiméricos, “humanizados” o humanos. Los dos primeros son derivados de anticuerpos de ratón. Todos los
anticuerpos monoclonales tienen un sufijo de su nombre genérico y todos
los de este tipo tienen una terminación en “-mab”. Los anticuerpos mono139
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
clonales quiméricos (75 % humano y 25 % de ratón) terminan en “-ximab”,
como el infliximab, los “humanizados” (menos de 3 % de ratón), en “-zumab”, como el siplizumab, y los humanos, en “-umab”, como el adalimumab.
2 Proteínas de fusión. Son moléculas que combinan porciones de diferentes
proteínas que conforman moléculas semejantes a anticuerpos. Son compuestos de productos humanos y tienen poca capacidad inmunógena. Estas
proteínas tienen como sufijo la terminación “-cept”, como etanercept (grafico1).
Grafico1. Tipos de agentes biológicos
Clasificación del tratamiento biológico
Los tratamientos biológicos utilizados actualmente en Colombia, pertenecen a dos categorías: los inhibidores del factor de necrosis tumoral (adalimumab, certolizumab, etanercept, golimumab e infliximab) y los inhibidores de
IL-12/IL-23 (ustekinumab). De los anteriormente mencionados, el adalimumab,
el etanercept y el infliximab están aprobados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) para el tratamiento de la psoriasis y la artropatía psoriásica, y el ustekinumab está aprobado por el INVIMA
únicamente para el tratamiento de la psoriasis1.
Antagonistas del factor de necrosis tumoral
El factor de necrosis tumoral a (TNFa) es una citocina proinflamatoria derivada
de la activación de monocitos y macrófagos, que tiene múltiples efectos en las
respuestas inflamatorias e inmunitarias, e induce la síntesis de IL-1, IL-6 y del
factor estimulador de colonias de granulocitos-macrófagos (Granulocyte-Macrophage Colony-Stimulating Factor, GM-SCF). El TNFa existe en forma soluble
y en forma transmembrana; su efecto se produce al unirse a receptores transmembrana p55 y p75, que se expresan en neutrófilos, queratinocitos, células
de endotelio vascular y fibroblastos. En la piel, es producido principalmente por
queratinocitos, mastocitos y células de Langerhans. Se encuentra aumentado
en pacientes con psoriasis y artritis psoriásica y se ha podido demostrar que
tiene un gran impacto en su patogénesis, ya que induce maduración de células
140
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
de Langerhans y estimula su migración al ganglio linfático, donde se activan
las células T. Además, ayuda en la síntesis de moléculas de adhesión en células
endoteliales y queratinocitos, y tiene efecto directo en la proliferación y maduración de los queratinocitos2,3.
Inhibidores de IL-12/23
El ustekinumab es un anticuerpo monoclonal humano que se une, específicamente y con gran afinidad, a la subunidad p40 de las interleucinas-12 y 23,
previniendo la interacción de dichas citocinas con el receptor IL-12Rβ1 de la
superficie celular, y modificando así los efectos inmunológicos e inflamatorios
mediados por estas citocinas4.
Indicaciones del tratamiento biológico
Los antagonistas de TNF y el ustekinumab se recomiendan como tratamiento de primera línea para pacientes con psoriasis grave con PASI>10 o menor (o
BSA≥10 %, cuando el PASI no es aplicable) o con un índice de calidad de vida
(DLQI) mayor de 10 y que presente algunas de las siguientes características.
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
• Afectación en sitios anatómicos de gran impacto
con morbilidad funcional o psicológica asociada
significativa
1++
A
• Pacientes en quienes la fototerapia y los
tratamientos sistémicos estándares estén
contraindicados o no puedan utilizarse debido al
riesgo de desarrollar toxicidad por el tratamiento
1++
A
• Pacientes que no toleren o que no respondan al
tratamiento sistémico estándar
1++
A
• Enfermedad concomitante significativa que
contraindique la utilización de agentes sistémicos
como el metotrexato o la ciclosporina
1++
A
• Enfermedad grave inestable que comprometa la vida
(psoriasis eritrodérmica o psoriasis pustulosa)
1++
A
• Pacientes con artritis psoriásica y enfermedad
cutánea que llenen los criterios definidos de
gravedad, en quienes haya fallado o no pueda usarse
el metotrexato o en quienes se limite la calidad
de vida o las capacidades sociales o laborales del
individuo, sin necesidad de agotar otras posibilidades
de tratamiento sistémico
1++
A
Recomendación
141
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se considera falla terapéutica cuando no se ha obtenido una disminución de
por lo menos el 50 % en el PASI o el BSA inicial del paciente, o menos de 5
puntos de mejoría en la escala de DLQI después de tres meses de tratamiento
de los siguientes tratamientos a dosis terapéuticas:
- ciclosporina, 2,5 a 5 mg/kg día;
- metotrexato, 15 a 25 mg por via oral, intramuscular o subcutánea;
- acitretín, 25 a 50 mg/día;
- fototerapia, 150 a 200 secciones con PUVA, o
- 350 secciones UVB de banda estrecha (UVB-nb).
Es importante anotar, que para pacientes con psoriasis moderada a severa, no
es necesario haber recibido previamente todos los tratamientos sistémicos disponibles antes de considerar el uso de terapia biológica. Cada paciente debe
ser analizado de forma individual, por lo cual la decisión terapéutica depende
de las características particulares de su enfermedad.
Tabla 1. Seguimiento general de los productos biológicos
142
Inicio del
tratamiento
Seguimiento
Nivel
de E
Grado
de R
Registro de efectos del
tratamiento
Sí
Cada seis meses
4
D
Medidas de gravedad
PASI
Sí
Para establecer la
respuesta cada tres a seis
meses
1++
A
DLQI
Sí
tres a seis meses después
Articulaciones
Sí
Inicial y cada seis meses
1++
A
Contraindicaciones o
desarrollo de toxicidad
inducida por el tratamiento
Mediante historia clínica,
síntomas, examen físico,
(piel, linfadenopatías,
hepatoesplenomegalia)
Sí
Intervalos de tres a seis
meses
4
D
Evaluación cardiovascular
Ecocardiograma, si según
la clasificación de NYHA es
de clase I y II
Sí
Intervalos de tres a seis
meses
4
D
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Inicio del
tratamiento
Seguimiento
Nivel
de E
Grado
de R
Evaluación neurológica
Excluir desmielinización
Sí
Intervalos de tres a seis
meses
4
D
Infección
Factores de riesgo de
tuberculosis
Sí
Intervalos de tres a seis
meses
4
GPP
Historia sexual, drogas,
transfusiones, infecciones
crónicas recurrentes
Sí
Neoplasia maligna
Programas nacionales de
detección de cáncer
Sí
Intervalos de tres a seis
meses
4
GPP
Revisión ginecológica para
displasia
Sí
Cualquier historia de
neoplasia maligna actual o
pasada
Sí
Revisión dermatológica
para cáncer de piel
Sí
Evaluación para
tuberculosis latente
Sí
Anualmente
2++
A
Sintomático respiratorio
4
D
Basciloscopia de esputo
Pruebas sanguíneas
Hemograma
Sí
A los tres meses, luego
cada seis meses
1++
A
Creatinina, urea y
electrolitos
Sí
A los tres meses, luego
cada seis meses
4
GPP
Función hepática
Sí
A los tres meses, luego
cada seis meses
1+
A
Hepatitis B
Sí
Periódicamente, en caso
de riesgo
4
D
Hepatitis C
Sí
Medidas periódicas y
carga viral si es positivo
para virus de la hepatitis C
4
D
HIV
Sí
Periódicamente, en caso
de riesgo
4
D
Anticuerpos antinucleares
Sí
Solamente si los síntomas
sugieren un fenómeno
autoinmunitario
4
D
Anti-ADN de doble cadena
Sí
Solamente si los síntomas
sugieren un fenómeno
autoinmunitario
4
D
143
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Inicio del
tratamiento
Seguimiento
Nivel
de E
Grado
de R
Orina
Uroanálisis
Sí
Solamente si la clínica lo
indica
Prueba de embarazo
Sí
Periódicamente, en caso
de riesgo
Radiología
Radiografía de tórax
Sí
Solamente si la clínica lo
indica
Vacunas
Cada cinco años
4
D
Vacuna antineumocócica
Cuatro
semanas
antes*
Vacuna antigripal
Sí
Cada año
4
D
Revisar esquema de
vacunación
Sí
4
D
GPP: punto de buena práctica
Tabla 2. Contraindicaciones para el uso de tratamiento biológico
Contraindicaciones absolutas
144
Contraindicaciones relativas
Hepatitis B crónica
Historia de infecciones recurrentes
Tuberculosis activa
Condiciones subyacentes que predisponen
a las infecciones
Infección activa que incluye: úlcera
crónica de miembros inferiores, infección
respiratoria crónica o recurrente,
cateterismo vesical intermitente
Pacientes que viven en zonas geográficas
donde la tuberculosis y la histoplasmosis
son endémicas
Insuficiencia cardíaca congestiva (NYHA de
grado III o IV)
Pacientes con lupus eritematoso sistémico
Embarazo/lactancia
Hepatitis C
Neoplasia maligna o estados premalignos,
excepto cáncer de piel no melanoma
adecuadamente tratado o neoplasia
maligna diagnosticada y tratada por más de
10 años
Más de 200 tratamientos, de PUVA, más de
350 tratamientos de UVB-nb, o ambos
Enfermedad desmielinizante
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Recomendaciones antes del inicio del tratamiento biológico
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
El tratamiento con productos biológicos debe ser
administrado por médicos especialistas que tengan
experiencia con su uso y estén habituados al manejo de la
psoriasis y la artritis psoriásica.
4
D
Se debe consultar la ficha técnica oficial de todos los
productos biológicos y ajustarse a sus recomendaciones,
antes de proceder a su utilización en la práctica clínica.
4
D
Todo paciente con psoriasis que vaya a iniciar tratamiento
con productos biológicos debe someterse a una evaluación
previa, para estimar y prevenir los posibles riesgos, y debe
controlarse de forma regular durante el tratamiento.
4
D
Siempre que se indique un tratamiento con productos
biológicos se debe instruir al paciente sobre los síntomas
de alarma que debe vigilar para evitar el riesgo de efectos
secundarios.
4
D
Todo paciente que vaya a iniciar un tratamiento con
productos biológicos debe ser evaluado previamente para
descartar toda infección activa, dado que su presencia
constituye una contraindicación para el inicio de dicho
tratamiento.
2++
B
Recomendación
Tabla 3. Tratamiento biológico disponible en Colombia
Tratamiento
biológico
Adalimumab*
Etanercept*
Infliximab*
Dosis
Por vía subcutánea, 80 mg a la semana 0, 40 mg
en la semana 1 y, luego, 40 mg cada 14 días
Por vía subcutánea, 50 mg dos veces por semana
hasta la semana 12 y, luego, 50 mg cada semana
Niños: 0,8 mg/kg, máximo 50 mg semanales, por
vía subcutánea
5 mg/kg intravenoso a la semana 0, 2, 6 y cada 8
semanas
Mecanismo de
acción
Anti-TNF
Anti-TNF
Anti-TNF
Adultos de menos de 100 kg,
Ustekinumab*
45 mg a la semana 0 y 4, y luego, cada 12 semanas
Adultos de más de 100 kg,
Anti-IL-12/23
90 mg a la semana 0 y 4, y luego, cada 12 semanas
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en: Adalimumab Humira® Abbott Laboratories,
Etanercept Enbrel® Pfizer Laboratories, Infliximab Remicade® Janssen-Cilag Laboratories, Ustekinumab
Stelara® Janssen-Cilag Laboratories.
145
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Proteínas de fusión
Etanercept
Estructura
Es una proteína recombinante humana del receptor de TNFa que tiene la
capacidad de unir y neutralizar la actividad del TNFa soluble. No promueve la
destrucción celular mediada por complemento. Ha mostrado tener muy baja
tasa de capacidad inmunógena (<2 %) cuando se ha estudiado en pacientes
con psoriasis, artritis psoriásica o artritis reumatoide5.
Mecanismo de acción
El etanercept inhibe la actividad del TNFa soluble por unión competitiva y
reversible a esta citocina, y previene la interacción con su receptor de superficie
celular. La naturaleza dimérica del etanercept permite la unión de la proteína a
dos moléculas de TNFa unidas a un receptor o libres, con una afinidad de 50 a
1.000 veces mayor que las formas monoméricas solubles del receptor de TNFa6.
Administración
El etanercept debe administrarse lentamente y almacenarse entre 2 y 8 °C.
La solución debe aplicarse inmediatamente; si no se usa inmediatamente, debe
refrigerarse entre 2 y 8 °C, por máximo seis horas. Se administra por vía subcutánea, alternando los sitios de inyección.
La vida media es de 68±18 horas y, por esto, se administra dos veces por semana. No se requiere ajustar la dosis para pacientes con alteraciones hepáticas
o renales. Durante el tratamiento, el paciente no puede ser inmunizado con
vacunas de virus vivos7.
Usos clínicos
Psoriasis en placas
El etanercept fue aprobado en el año 2004 por la FDA para la psoriasis. La
eficacia del etanercept ha sido demostrada en estudios clínicos de asignación
aleatoria, controlados y doble ciego8. En los estudios clínicos se ha demostrado,
en conjunto, una mejoría aproximada del PASI75 entre 34 y 44 %, con dosis de
50 mg subcutáneos por semana y, de 49 a 59 %, a dosis de 50 mg subcutáneos
dos veces por semana a las 12 y 24 semanas de tratamiento, respectivamente9.
El 80 % de los pacientes mantuvieron su mejoría a los seis meses de tratamiento, con una dosis de 50 mg subcutáneos cada semana. El uso de 50 mg subcutáneos dos veces por semana por 96 semanas, fue bien tolerado, manteniendo
146
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
un PASI75 del 51,1 % a la semana 9610. El esquema terapéutico aprobado para
psoriasis es de 50 mg dos veces a la semana por las primeras 12 semanas, seguido por 50 mg semanales de manera continua. Sin embargo, algunos pacientes
podrían mostrar disminución de la eficacia clínica después de las primeras 12
semanas, cuando la dosis se reducida a 50 mg a la semana; por lo tanto, puede incrementarse esta dosis a 50 mg subcutáneos dos veces por semana en
cualquier momento, en caso de pérdida de la eficacia11. En cuanto al DLQI en
pacientes con psoriasis tratados con etanercept, se obtuvo una mejor respuesta
terapéutica con la dosis de 50 mg dos veces por semana, que con dosis de 50
mg semanales (61 % versus 50,8 %)9.
El tiempo medio de recaída de la psoriasis, desde la suspensión del tratamiento,
es de aproximadamente tres meses y la reaparición de las lesiones se produce
en forma gradual, sin evidencia de rebote de la enfermedad luego de suspender
el tratamiento.
Al comparar la forma de uso, se encuentra una mejoría en el PASI75 en 68 % de
los pacientes que utilizaron etanercept de manera continua, en comparación
con 59 % de los que lo recibieron en esquema interrumpido, en seguimiento
hasta la semana 5412, 13.
Psoriasis ungular
En cuanto al etanercept para la psoriasis ungular, la información se limita a
estudios retrospectivos y a reportes de casos. En un estudio en que se analizan
700 casos tratados con este medicamento, los síntomas ungulares mejoraron
en un 51 % después de 54 semanas de tratamiento14. En un estudio retrospectivo de 66 pacientes tratados con etanercept, todos presentaron una mejoría
significativa en la enfermedad ungular después del primer y segundo ciclo de
tratamiento15.Una rápida mejoría de la psoriasis ungular resistente a otros tratamientos, se reporto en dos casos tratados con etanercept16, 17.
Psoriasis pustular generalizada
Las publicaciones concernientes al uso de etanercept en la psoriasis pustular generalizada y localizada, son limitadas10. En una serie de seis casos con
psoriasis pustular generalizada, se reportó eficacia clínica con etanercept a 50
mg subcutáneos dos veces a la semana, con una mejoría sostenida hasta por
48 semanas; en este mismo estudio no se demostró eficacia con las dosis de
25 mg subcutáneos dos veces por semana19. En un reporte de caso, se observó
eficacia del tratamiento con etanercept, en un paciente con psoriasis pustular
diseminada, después de retirar la ciclosporina20.
147
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis eritrodérmica
Esposito, et al., en 2006, reportaron una serie de casos de 10 pacientes con
psoriasis eritrodérmica con buena respuesta terapéutica al etanercept, con 50
mg a la semana, demostrando que el 60 % de los pacientes alcanzó un PASI7521.
También, se reportó la efectividad del etanecerpt en psoriasis eritrodérmica en
pacientes previamente manejados con efalizumab22.
Combinación de etanercept con fototerapia, metotrexato y acitretín
La información sobre el uso de etenercept y fototerapia, está limitada a
un estudio que incluyó 86 pacientes y en el que se evaluó el tratamiento con
etanercept a dosis de 50 mg subcutáneos dos veces por semana, combinado
con fototerapia UVB-nb tres veces a la semana, demostrando una mejoría a la
semana 12 del PASI100, PASI90 y PASI75, en 26 %, 58,1 % y 84,9 % de los pacientes, respectivamente. Sin embargo, en el estudio no se incluyó un grupo comparativo, con monoterapia o con placebo23. Por lo tanto, no hay información
suficiente para recomendar la combinación de etanercept con UVB-nb y no
hay datos sobre infliximab o adalimumab.
La combinación de etanercept y metotrexato ha demostrado ser más efectiva
en artritis reumatoidea, que cada agente individual, sin toxicidad adicional significativa. Algunos datos limitados sugieren que la combinación con
metotrexato podría mejorar la eficacia del etanercept en el manejo de la
psoriasis24, 25.
En un estudio controlado, de asignación aleatoria y doble ciego, se reportó que
la combinación 25 mg de etanercept una vez a la semana con 0,4 mg/kg de
acitretín una vez al día, es tan efectiva como 25 mg de etanercept dos veces a
la semana26. Esos datos preliminares sugieren que la combinación con acitretín
podría mejorar la eficacia del etanercept y que, probablemente, no genere una
toxicidad adicional.
Psoriasis en niños
En un estudio de asignación aleatoria y doble ciego, en niños y adolescentes
de 4 a 17 años que incluyó 211 pacientes con psoriasis en placas manejados
con 0,8 mg/kg de etanercept una vez a la semana (dosis máxima de 50 mg), se
demostró una mejoría de 57 % en el PASI75 a las 12 semanas de tratamiento
en comparación con el 11 % de los pacientes que recibieron placebo (p<0,001).
Esta eficacia aumentó a 69 % a la semana 36. La mejoría clínica se observó
desde la semana 4 y se mantuvo durante todo el seguimiento del estudio (36
semanas). La frecuencia de efectos secundarios fue baja y similar a la del grupo
placebo27.
148
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Seguridad
Los efectos secundarios más comunes son reacciones en el sitio de la inyección (14 %); siguen en frecuencia las reacciones alérgicas, la cefalea y las
infecciones de las vías respiratorias superiores. Las reacciones en el sitio de la
inyección disminuyen con el número de aplicaciones y no se relacionan con el
desarrollo de anticuerpos contra el etanercept28, 29.
Las infecciones constituyeron el 21 % de los efectos secundarios reportados
por la FDA en el año 2001, en pacientes que recibieron etanercept30. Estas infecciones incluyeron sinusitis, infecciones de las vías respiratorias superiores e
influenza, y fueron similares con el placebo. Solo se reportaron el 0,4 % de infecciones serias. Mohan, et al.31, reportaron 25 casos de tuberculosis asociados
con etanercept, entre noviembre de 1998 y marzo de 2002, según datos de la
FDA. Se deben seguir las mismas recomendaciones e indicaciones respecto a la
precaución y manejo de la tuberculosis latente en todos los pacientes que van
a recibir adalimumab, etanercept o infliximab32, 33.
Se debe tener precaución cuando se utilice el etanercept en pacientes con una
historia de infección recurrente y no debe utilizarse en pacientes con sepsis o
infección activa, incluyendo infecciones crónicas o localizadas. Se ha descrito
aparición de novo o empeoramiento de una insuficiencia cardiaca congestiva preexistente. Hay escasos reportes de inicio o exacerbación de alteraciones
desmielinizantes del sistema nervioso. También, se reportó anemia aplásica con
un resultado fatal y pancitopenia, por lo que se debe suspender en pacientes
con alteraciones hematológicas confirmadas, en pacientes con equimosis, palidez o fiebre persistente, hasta que se encuentre una etiología clara34.
Durante las pruebas clínicas, 11 % de los pacientes tratados con etanercept
desarrollaron ANAS positivos en títulos de 1:40, en comparación con 5 % de
los que recibieron placebo. El desarrollo de anti-ADN fue también mayor en
los pacientes que recibieron el medicamento, en comparación con el placebo
(15 % y 4 %, respectivamente). También, se reportaron casos de lupus cutáneo
subagudo y de lupus sistémico inducido por drogas. Después de suspender el
medicamento estas condiciones se resolvieron35.
Las vacunaciones con microorganismos vivos o vivos atenuados pueden causar
infecciones graves o fatales en individuos inmunosuprimidos, debido a la replicación de la cepa de la vacuna y, por este motivo, están contraindicadas en
pacientes con tratamientos biológicos, incluyendo etanercept36.
149
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Etanercept Enbrel® Pfizer.
150
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Inhibidores del factor de necrosis tumoral
Adalimumab
Estructura
El adalimumab es un anticuerpo monoclonal recombinante de tipo IgG1,
100 % humano, específico contra el TNFa.
Mecanismo de acción
Adalimumab se une con alta afinidad al TNFa, tanto soluble como unido al
receptor, neutralizando de esta forma la actividad y modulando las respuestas
biológicas que induce esta citocina, incluyendo cambios en los niveles de las
moléculas de adhesión, como ELAM-1, VCAM-1 e ICAM-137.
Administración
Fue aprobado por la FDA en artritis psoriásica en 2004 y, para psoriasis, en
2008. Se estima que su vida media es de dos semanas y se administra a dosis de
40 mg por vía subcutánea cada 7 a 14 días.
Usos clínicos
Psoriasis en placas
En los estudios clínicos adalimumab ha mostrado una efectividad en el
PASI75 que oscila entre 71 % y 83 % con dosis subcutáneas de carga iniciales de
80 mg , 40 mg a la semana y, luego, 40 mg cada dos semanas38, 39.
En tres grandes estudios controlados y de asignación aleatoria, se demostró
que el adalimumab es un tratamiento muy eficaz para la psoriasis en placa
crónica. Su acción farmacológica se inicia rápidamente, con mejoría significativa en la gravedad de la enfermedad dentro de las primeras dos semanas
de iniciado el tratamiento y con una respuesta máxima entre las semanas 12 y
16. La respuesta está relacionada con la dosis, dado que el 69 % de pacientes
alcanzó un PASI75 en la semana 12 con dosis de 40 mg subcutáneos cada 14
días, mientras que el 80 % logró un PASI75 con 40 mg semanales, lo cual también demuestra un importante impacto en los indicadores de calidad de vida
de quienes lo reciben. En un subgrupo de pacientes que recibían adalimumab
y no habían logrado alcanzar una mejoría de PASI50 en la semana 24 con dosis
de 40 mg subcutáneos cada dos semanas, se aumentó la dosis a 40 mg una
vez por semana durante el período restante de 60 semanas y el 40 % de esta
cohorte alcanzó un PASI50, lo que sugiere que aumentar la dosis puede mejorar
la eficacia38, 40 , 41.
151
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Hay datos disponibles de eficacia y seguridad hasta un año, sin evidencia de
pérdida significativa de la respuesta. La pérdida de respuesta ante la interrupción del tratamiento fue investigada en la tercera fase del estudio de Menter,
et al., con recaída en el 28 % de los pacientes del grupo que interrumpió la tratamiento versus el 5 % de los que continuaron con adalimumab42. Al reiniciar
el tratamiento, se evidenciaron tasas de respuesta más bajas que las reportadas
previamente. Los anticuerpos anti-adalimumab se desarrollan en 8,4 % de los
pacientes y se asocia con la reducción de la eficacia del medicamento.
Combinación de adalimumab con metotrexato
La adición de metotrexato reduce la capacidad inmunógena del adalimumab en la artritis reumatoidea y mejora su eficacia sin aumento de los efectos
secundarios. En el estudio ADEPT, se compararon los pacientes que estaban
recibiendo metotrexato al inicio de adalimumab, con quienes no lo recibieron. Las conclusiones del estudio sugieren que, para el compromiso cutáneo y
articular de la psoriasis, la combinación de adalimumab y metotrexato es más
eficaz que el adalimumab como monoterapia42.
Seguridad
Las reacciones en el sitio de inyección se observaron en 20 % de los pacientes tratados con adalimumab y en 14 % de los que recibieron placebo.
La mayoría de las reacciones fueron leves y no requirieron descontinuar el
medicamento.
La tasa de infecciones fue de un paciente por año en pacientes tratados con
adalimumab y, de 0,9% por año, en pacientes tratados con placebo En estudios
clínicos que han incluido a más de 13.000 pacientes, la tasa global de tuberculosis fue de aproximadamente 0,26 por 100 pacientes-año. A marzo del 2005,
se había reportado un total de 54 casos de tuberculosis; la mayoría de ellos
aparecieron en los primeros ocho meses de iniciado el tratamiento y reflejan
una activación de una enfermedad latente.
Hay casos reportados de lupus inducido por adalimumab en los cuales el paciente mejora al suspender el tratamiento. No hay datos disponibles en pacientes con daño hepático o renal y el medicamento no ha sido aprobado para su
uso en niños.
152
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Adalimumab Humira® Abbott.
Infliximab
Estructura
El infliximab es un anticuerpo monoclonal quimérico específico para el
TNFa , con un peso molecular de 149.000 Da y creado por tecnología de ADNA
recombinante, en el cual la región constante (IgG1/a) del anticuerpo es humana y la región variable es de ratón43, 44, .45
Mecanismo de acción
El infliximab interfiere con la acción del TNFa, uniéndose directamente a la
molécula transmembrana y a la soluble, en el plasma y en el tejido afectado, e
interfiriendo con la activación de su receptor. La vida media del medicamento
es de 8 a 9,5 días46,47.
Administración
El infliximab se consigue en polvo liofilizado de 100 mg en un vial de 20 ml.
Se aplica en infusión venosa durante dos horas. Siempre debe aplicarse en una
sala de emergencia, donde se disponga de los recursos para tratar una reacción grave al medicamento. La dosis de infliximab es de 5 mg/kg por infusión
intravenosa. El tratamiento con infliximab incluye una fase de inducción con
153
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
aplicaciones a la semana 0, 2, 6 y 14, y una etapa de mantenimiento cada ocho
semanas. El medicamento tiene un rápido comienzo de acción que se hace
evidente desde la segunda semana48, 49.
Se debe tener especial precaución, ya que aumenta la propensión a las infecciones, especialmente la tuberculosis, por reactivación del bacilo. Los pacientes
deben seguirse bajo control estricto para infecciones y se debe hacer una prueba cutánea (PPD) antes de iniciar el medicamento; en caso de ser positiva, la
profilaxis debe realizarse cuatro a ocho semanas antes de iniciar el infliximab.
Los pacientes con insuficiencia hepática o renal deben ser controlados. Está
contraindicado en pacientes con alteraciones desmielinizantes y enfermedades
linfoproliferativas50.
Usos clínicos
Psoriasis en placas
El infliximab fue aprobado por la FDA, en 2006, para psoriasis moderada
a grave. Tres grandes ensayos clínicos controlados con placebo, de asignación
aleatoria y doble ciegos, y otros estudios clínicos indican que el tratamiento
con infliximab es muy efectivo en la psoriasis crónica en placas, y que el inicio
de acción es rápido con evidencia de mejoría significativa dentro de las dos
primeras semanas de tratamiento49,50,51,52.
El máximo beneficio terapéutico se alcanza a la semana 10, cuando el 79 % de
los pacientes logran una mejoría del PASI7553. Esta respuesta fue mantenida en
el tiempo, alcanzando el PASI75 en el 74 % y 53 % de los pacientes, a los 6 y 12
meses, respectivamente. La pérdida de la eficacia se correlaciona con el desarrollo de anticuerpos anti-infliximab, lo cual ocurre en 19 % de los pacientes
tratados53,54.
En un ensayo controlado de asignación aleatoria, se comparó el tratamiento intermitente con el continuo a dosis de 3 y 5 mg/kg siguiendo un curso estándar
de inducción (0, 2 y 6 semanas); se logró un control óptimo a 5 mg/ kg cada
ocho semanas de uso continuo. La recaída con la administración intermitente,
se presentó entre las semanas 14 y la 22 en la mayoría de los pacientes54.
La mejoría en la calidad de vida con el infliximab se ha medido en diferentes
estudios de asignación aleatoria controlados con placebo, como el EXPRESS II
y en el IMPACT III, con mejoría significativa desde la semana 10, a dosis de 5
mg/kg. En el estudio RESTORE 1 se comparó el efecto del infliximab y del metotrexato sobre el DLQI y se encontró mejoría del DLQI a la semana 16, en 64 %
del grupo de infliximab Vs. 37 % del grupo de metotrexato55.
154
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis ungular
La eficacia del infliximab en psoriasis ungular se analizó en el estudio de
fase III, EXPRESS, con 50 semanas de duración, cruzado, en comparación con
placebo, que incluyó 378 pacientes con psoriasis moderada a grave, de los
cuales 305 (81,8 %) tenían compromiso ungular. Los pacientes que recibieron
5 mg/kg de infliximab tuvieron una mejoría del índice de gravedad de psoriasis
ungular (NAPSI) de 59,7 % y la tasa de desaparición total de las lesiones fue de
44,5 % a la semana 5056.
Psoriasis pustular generalizada
El infliximab se ha utilizado en el tratamiento de la psoriasis pustular generalizada con buenos resultados. Un hombre de 39 años con psoriasis pustular
generalizada respondió rápidamente al tratamiento con infliximab con mejoría completa, lo que permitió el retiro de todos los tratamientos sistémicos
convencionales57. En un estudio de seguimiento a tres pacientes con psoriasis
pustular generalizada, se incluyeron dos pacientes con mejoría completa y sólo
uno desarrolló una queratoderma residual58. Al suspender el infliximab, dos
recayeron y uno se mantuvo en remisión. Los reportes de casos adicionales y
una serie de casos, confirman la eficacia del infliximab en el tratamiento de la
psoriasis pustular generalizada59,60,61.
Psoriasis eritrodérmica
El infliximab, por su rápida acción, es útil en pacientes con psoriasis eritrodérmica. Tres de cinco pacientes con psoriasis eritrodérmica alcanzaron el
PASI75 con infusiones repetidas de 5 mg/kg de infliximab62. Cada vez existe un
número mayor de reportes de casos exitosos en psoriasis eritrodérmica con el
uso de infliximab63,64,65,66,67.
Combinación de infliximab con metotrexato y ciclosporina
En un estudio abierto y de asignación aleatoria, de 115 pacientes con psoriasis y artritis psoriásica, Baranauskaite, et al.68, compararon el tratamiento
con infliximab y metotrexato Vs. el de metotrexato solo, y encontraron a la
semana 16 mejoría en el PASI75 del 97,1 % en el grupo de infliximab más metotrexato comparado con el 54,3 % del grupo que recibió sólo metotrexato. En la
artritis reumatoide y en la artritis psoriásica, el uso de infliximab y metotrexato
es una recomendación aprobada. Bajas dosis de metotrexato (7,5 mg semanales) reducen la incidencia de anticuerpos contra infliximab69,70,71,72. Algunos
grupos añaden metotrexato al tratamiento de pacientes con psoriasis que reciben infliximab, con el objetivo de disminuir la formación de anticuerpos contra
el infliximab y mantener la eficacia clínica por más tiempo73.
155
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
De la combinación de infliximab con ciclosporina, solo se conocen algunos
reportes. El uso de tratamiento inmunosupresor, particularmente ciclosporina,
está asociado con riesgo de desarrollar linfoma74. La asociación de infliximab y
ciclosporina no se aconseja y requiere mayor investigación.
Seguridad
Los efectos secundarios incluyen las reacciones por infusión, reacciones de
hipersensibilidad retardada, complicaciones infecciosas, autoanticuerpos (incluido el síndrome lupoide), neoplasias malignas y alteraciones cardiacas, entre
otras.
Las reacciones por infusión son las más frecuentes (12 a 20 %) y pueden ser
inmediatas o retardadas46. Las primeras se definen como las que suceden durante la infusión o dentro de una a dos horas después de su terminación, y se
presentan con fiebre, escalofríos, náuseas, cefalea, prurito, dolor en el pecho,
rubefacción, urticaria, hipotensión y grados variables de dificultad respiratoria.
La mayoría de los síntomas son leves y se resuelven con la aplicación lenta de
la infusión o el uso de antihistamínicos, y solo ocasionalmente es necesario el
uso de corticosteroides u otras sustancias como la adrenalina. Las reacciones
de hipersensibilidad retardada aparecen después de 24 horas, generalmente 3 a
12 días después de la infusión; producen un síndrome similar a la enfermedad
del suero, acompañado de mialgias, artralgias, fiebre, linfadenopatía, brote cutáneo que puede ser eritematoso, urticariano o morbiliforme, prurito, edema
de los labios, las manos o la cara, cefalea y, a veces, dificultad respiratoria. Ocasionalmente, puede haber melenas, hematuria, dolor abdominal y alteración
de las pruebas hepáticas. Este tipo de reacción es más frecuente en quienes
han suspendido el tratamiento por dos a cuatro años y tienen altos títulos de
anticuerpos contra el infliximab. Los pacientes que reciben concomitantemente agentes como metotrexato o azatioprina, tienen una menor incidencia de
reacciones por la infusión75.
Los pacientes que desarrollaron anticuerpos anti-infliximab mostraron una
probabilidad dos a tres veces mayor de desarrollar reacciones relacionadas con
la infusión. El uso de inmunosupresores aparentemente reduce la frecuencia de
las reacciones relacionadas con la infusión. En estudios clínicos se detectaron
anticuerpos contra infliximab en aproximadamente 14 % de los pacientes con
tratamiento inmunosupresor y en 24 % de los aquellos sin tratamiento inmunosupresor76.
En estudios clínicos, aproximadamente la mitad de los pacientes tratados con
infliximab tuvieron anticuerpos antinucleares (ANAS) positivos durante el tratamiento. Ocasionalmente, se desarrolla un síndrome lupoide que puede cursar
156
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
con fotosensibilidad, artritis y poliserositis, condición puede ser reversible al
suspender el medicamento.
Las infecciones más frecuentemente asociadas al uso del infliximab son las
de las vías respiratorias, pero pueden presentarse infecciones urinarias, ginecológicas, neumonía, celulitis, diverticulitis, mastitis, conjuntivitis, influenza o
herpes zóster.
El TNF-α juega un papel importante en la respuesta del huésped contra la
tuberculosis, y su inhibición y la de las citocinas que lo regulan, están directamente involucradas con el incremento de cuatro a cinco veces en la incidencia
de tuberculosis después de iniciar el tratamiento con infliximab77,78. En una
revisión de la FDA sobre los efectos secundarios en la base de datos mundial, en
el periodo de enero del 1998 a septiembre del 2002, Wallis, et al.79, encontraron
335 casos de tuberculosis asociados al tratamiento con infliximab. El desarrollo
de tuberculosis activa en pacientes con infliximab sucede más rápidamente
que con los otros anti-TNF, normalmente entre los primeros seis meses de tratamiento80. Además, hay una mayor incidencia de tuberculosis extrapulmonar
diseminada. Por lo tanto, es imperativo excluir la tuberculosis activa y dar tratamiento en caso de infección latente, antes de iniciar tratamiento con este
agente. Se han descrito con menor frecuencia infecciones oportunistas como
coccidioidomicosis, nocardiosis e infección por citomegalovirus.
157
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Infliximab Remicade® Janssen-Cilag.
158
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Inhibidores de IL-12/23
Ustekinumab
Estructura
El ustekinumab es un anticuerpo monoclonal humano que se une específicamente y con gran afinidad a la subunidad p40 de la interleucina 12 y la 23.
Mecanismo de acción
La interleucina 12 (IL-12) es producida en las células dendríticas y en los
macrófagos81 y juega un papel importante en la respuesta mediada por células,
la cual es responsable de la defensa contra ciertas bacterias intracelulares y
parásitos82. La interleucina 23 (IL-23) fue descrita recientemente y está involucrada en la estimulación de los linfocitos CD4+ para producir IL-1783. La
IL-17 es un componente crítico en el establecimiento y la perpetuidad de la
inflamación autoinmunitaria84.
Ustekinumab se une específicamente y con gran afinidad a la subunidad p40
de la interleucina 12 y la 23, previniendo la interacción de dichas citocinas con
el receptor IL 12Rβ1 de la superficie celular85.
Administración
El ustekinumab fue aprobado por la FDA en 2009 para el manejo de la
psoriasis moderada a grave86. La forma recomendada para la administración de
ustekinumab es iniciar con una dosis subcutánea de 45 mg a las semanas 0 y
4, y posteriormente, cada 12 semanas. Para pacientes con un peso mayor de
100 kg, se recomienda iniciar con 90 mg a las semanas 0 y 4, y posteriormente,
cada 12 semanas87. La vida media de eliminación es de aproximadamente tres
semanas88.
Usos clínicos
Psoriasis en placas
Los estudios de asignación aleatoria controlados demuestran que las dos
dosis aprobadas de ustekinumab (45 mg y 90 mg) son muy eficaces para el
manejo de la psoriasis moderada a grave. El inicio de acción se presenta en las
primeras dos semanas de tratamiento. El 67 % y 72 % de los pacientes alcanzaron una mejoría del PASI75 a la semana 12 con dosis subcutáneas de 45 mg y
90 mg , respectivamente, con eficacia máxima entre la semana 20 y la semana
2489,90,91.
159
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Al suspender el tratamiento, la recaída se presenta aproximadamente a las 15
semanas, sin ningún reporte de rebote. Tasas de respuesta similares se alcanzan
al reiniciar el tratamiento. Si bien existe una clara relación entre la dosis y la
respuesta, esta no es lineal, pues la dosis de 90 mg parece ser sólo ligeramente
más eficaz que la dosis de 45 mg. En caso de mejoría parcial, aumentando la
frecuencia de dosificación a cada ocho semanas (en comparación con cada
12 semanas), se presentó una mejoría significativa de la respuesta terapéutica únicamente en aquellos pacientes en el esquema de 90 mg. Los pacientes
catalogados como respondedores parciales se caracterizaron por tener mayor
peso corporal, mayor número de marcadores de gravedad de la enfermedad,
mayor grado en la valoración físico global (PGA), mayor uso de medicamentos
biológicos previos (35,5 % Vs. 44,9 %) y más alta incidencia de artritis psoriásica (22,2 % Vs. 34,8 %). El 12,7 % de los respondedores parciales tuvieron
anticuerpos contra ustekinumab frente al 2 % de los respondedores94.
Seguridad
Los efectos secundarios a largo plazo después de tres años de seguimiento han sido leves y usualmente no requieren la suspensión del medicamento.
Los efectos secundarios más comunes fueron dolor de cabeza, nasofaringitis y
reacción en el sitio de la inyección93,94,92.
Cabe resaltar que las familias con propensión a las infecciones por micobacterias se han asociado con mutaciones en la IL-12 y otras citocinas93. Las deficiencias congénitas del receptor IL 12β1 o en la IL12p40 están asociadas con
infecciones por Salmonella y micobacterias, presumiblemente por pérdida en
la capacidad de inducción del interferón γ (INF-γ) en estos pacientes94,95,96. No
obstante estos hallazgos, no es claro si la propensión a este tipo de infecciones
debe ser una consideración mayor en quienes sufren de psoriasis.
160
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Ustekinumab Stelara® Janssen-Cilag
Recomendaciones para la elección del tipo de tratamiento biológico
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Los antagonistas del TNF-α y el ustekinumab se
recomiendan como tratamiento de primera línea para
pacientes que cumplan los criterios para el tratamiento
de su enfermedad con productos biológicos.
1++
B
Para pacientes que requieran un rápido control de la
enfermedad, el infliximab o el adalimumab pueden
considerarse de primera elección debido a la rapidez y
eficacia.
1++
A
Para pacientes con psoriasis pustular generalizada, la
información disponible indica que el infliximab es efectivo
en esas situaciones clínicas y puede considerarse de
primera elección.
3
D
Recomendación
161
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento biológico y consideraciones especiales
Enfermedad cardiovascular
La relación causa-efecto del tratamiento anti-TNFα en casos de insuficiencia cardiaca congestiva, sigue siendo controversial. Se conocen al menos 47
informes de la FDA, de aparición o empeoramiento de la insuficiencia cardiaca
preexistente, relacionados con el uso de infliximab o etanercept, y mejoría o
resolución de la condición una vez suspendido el tratamiento biológico97. Se
recomienda evitar el uso de inhibidores de TNF en pacientes con insuficiencia
cardiaca congestiva grave (clasificación funcional clase III o IV, con importante
o total limitación de la actividad física).
Tabla 4. Clasificación de la insuficiencia cardiaca congestiva de la New York Heart Association
Clase I
Asintomáticos.
Sin limitación de la actividad física habitual
Clase II
Síntomas leves y ligera limitación de la actividad física habitual
Asintomático en reposo
Clase III
Importante limitación de la actividad física, incluso inferior a la habitual
Sólo asintomático en reposo
Clase IV
Limitación grave
Síntomas incluso en reposo
Enfermedad neurológica
Se han reportado casos de leucoencefalopatía multifocal con todos los
anti-TNF-α utilizados en psoriasis, así como el desarrollo y empeoramiento de
alteraciones desmielinizantes periféricas y centrales, incluyendo esclerosis múltiple, neuritis óptica, convulsiones e, incluso, el síndrome de Guillan-Barré98, 99.
Este tipo de medicamentos deben ser contraindicados en pacientes con historia
personal de condiciones desmielinizantes o con familiares en primer grado con
esclerosis múltiple100. Cuando se detecte cualquier síntoma neurológico en un
paciente que recibe un medicamento anti–TNF-α, este debe suspenderse y el
paciente debe ser evaluado por un neurólogo para decidir la conducta101.
Autoinmunidad
Etanercept, infliximab y adalimumab pueden dar origen a lupus inducido por
drogas, el cual es reversible con la interrupción del tratamiento102. Los antagonistas del TNF-α se han asociado también con vasculitis cutánea y enfermedad pulmonar intersticial. Paradójicamente, en varios informes de casos, el etanercept
se ha relacionado con la desaparición del lupus cutáneo subagudo sistémico103.
162
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Neoplasia maligna
Los pacientes con psoriasis severa tienen un riesgo ocho veces mayor de
desarrollar neoplasias malignas de tipo linfoproliferativo (particularmente, linfoma de Hodgkin y linfoma cutáneo de células T), y dos a cuatro veces más
riesgo de cáncer de piel104. El desarrollo de neoplasias malignas linfoproliferativas secundarias al tratamiento con los inhibidores de TNF-α es controversial;
la información proviene de reportes de casos de linfomas que se desarrollaron
mientras los pacientes recibían tratamiento anti-TNF-α y algunos se resolvieron al descontinuar el medicamento. Aunque el consenso de expertos basados
en la evidencia de los ensayos clínicos concluyen que el riesgo de neoplasias
malignas, incluyendo el linfoma, no se encuentra aumentado en pacientes con
artritis reumatoide que habían recibido tratamiento anti- TNF-α, se recomienda advertir a médicos y pacientes de esta probabilidad y seguir las recomendaciones105,106.107.
Cirugía electiva
No hay ningún ensayo clínico prospectivo y de asignación aleatoria que
compare el tratamiento biológico continuo con el intermitente en pacientes
con psoriasis sometidos a cirugía. La mayoría de la información publicada proviene de estudios retrospectivos, de procedimientos ortopédicos en artritis reumatoidea y de la enfermedad de Crohn. D. Wendling, et al.108, reportaron un
incremento en el porcentaje de infecciones posquirúrgicas asociadas con el uso
de antagonistas del TNF, mientras que en otros cinco estudios no se encontraron diferencias significativas109,110,111,112,113. En el estudio más grande, se observó una tendencia hacia un incremento de infecciones en el sitio de la herida
quirúrgica en el grupo que continuó con el tratamiento anti- TNF-α antes de
la cirugía (8,7 %), comparado con el grupo que lo suspendió (5,8 %). También,
hubo una mayor frecuencia de dehiscencia de suturas en el grupo que continuó el tratamiento anti- TNF-α (9,8 %) en comparación con el grupo que lo
interrumpió (0,9 %). La Sociedad de Reumatología Holandesa y la Societe Francaise de Rhumatologie recomiendan la suspensión del tratamiento anti- TNF-α
por un periodo igual o mayor a cuatro veces la vida media del medicamento114.
Tabla 5. Suspensión del tratamiento biológico previo a una cirugía electiva
Medicamento
Etanercept
Infliximab
Adalimumab
Ustekinumab
Vida media
3 a 5 días
8 a 9 días
14 a 19 días
21 días
Suspensión
2 semanas
4 a 8 semanas
4 a 6 semanas
12 semanas
Reinicio
Cicatrización satisfactoria/10 a 14 días después
163
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento biológico y consideraciones especiales
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
El tratamiento con antagonistas del TNF-α se debe evitar
en pacientes con insuficiencia cardiaca grave (NYHA de
clase III y IV).
4
D
Los pacientes con insuficiencia cardiaca bien compensada
(NYHA de clase I y II) deben tener un ecocardiograma y
aquellos con una fracción de eyección menor de 50 % de lo
normal, no deben recibir tratamiento con antagonistas del
TNF-α.
4
D
El tratamiento debe suspenderse ante la aparición de
nuevos síntomas o empeoramiento de la insuficiencia
cardiaca preexistente.
4
D
2++
B
Una vez se detecte cualquier signo clínico neurológico o
radiológico de enfermedad desmielinizante en un paciente
que reciba tratamiento anti-TNF, este debe suspenderse y
el paciente evaluarse neurológicamente pronto.
3
D
Es muy recomendable que todos los que reciben
tratamiento biológico sean ingresados a una base de datos
del sistema nacional de salud, con el consentimiento
del paciente, a fin de establecer el riesgo de efectos
secundarios, como neoplasia, en comparación con el
tratamiento sistémico estándar.
4
D
Todos los pacientes deben someterse a una evaluación
completa antes y durante el tratamiento con productos
biológicos, con respecto a antecedentes de tumores
malignos o cualquier factor de riesgo de cáncer.
4
D
Todos los pacientes deben ser alentados a participar en los
programas nacionales de detección de cáncer apropiados
para su edad y sexo.
4
D
La evaluación dermatológica periódica y completa para el
cáncer de piel, incluyendo el melanoma, se recomienda
antes y en intervalos regulares durante el tratamiento,
especialmente en aquellos con mayor riesgo de padecer
cáncer de piel.
4
D
Hasta obtener mayor información en lo concerniente
al riesgo del tratamiento biológico previo a una cirugía
electiva en pacientes con psoriasis o artritis psoriásica, se
deben observar las recomendaciones dadas por las guías
británicas de reumatología para artritis reumatoidea, según
las cuales se debe suspender el tratamiento biológico al
menos cuatro vidas medias antes de una cirugía mayor.
4
D
El tratamiento biológico puede reiniciarse en el periodo
posquirúrgico, si no hay signos de infección y la
cicatrización es satisfactoria.
3
D
Recomendación
Antes de iniciar un tratamiento con productos biológicos,
se debe evaluar la existencia personal o familiar de
enfermedad desmielinizante, como esclerosis múltiple,
y en general, se debe evitar su uso en personas con
antecedentes claros de tales procesos neurológicos.
164
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento biológico e infecciones
Infecciones oportunistas
Con todos antagonistas del TNFα, se han reportado casos de infecciones
graves, incluyendo infecciones oportunistas, especialmente granulomatosas,
como tuberculosis, histoplasmosis o coccidioidomicosis; por lo tanto, los factores de riesgo en pacientes de psoriasis que van recibir tratamiento biológico,
deben ser exhaustivamente investigados antes de iniciar y durante el tratamiento con los anti-TNF-α y esta mismas recomendaciones deben extrapolarse
a quienes reciben inhibidores de IL-12/23. La incidencia de infecciones, incluyendo la reactivación de la tuberculosis y las infecciones oportunistas, parece
ser menor para etanercept que para el infliximab y el adalimumab (anticuerpos
monoclonales). Esta incidencia se incrementa cuando reciben otros agentes
inmunosupresores, como metotrexato, corticosteroides sistémicos o ambos. Se
recomienda seguimiento adecuado y evaluación temprana; en caso de presentarse una infección, iniciar tratamiento con antibiótico y retirar el anti- TNF-α;
y, en caso de infecciones más serias, descontinuar el medicamento115. También
se ha descrito aumento en el riesgo de herpes zóster en pacientes de reumatología en tratamiento biológico. El riesgo-beneficio de los inhibidores de TNF-α
en el tratamiento de la psoriasis, ha demostrado que la probabilidad de éxito
supera ampliamente la probabilidad de su toxicidad116.
Hepatitis B
Se han descrito casos de reactivación de la hepatitis B con el uso de antiTNFα en los que, incluso, se ha originado insuficiencia hepática; muchos de
ellos son pacientes que previamente no presentaban anomalías en la función
hepática y, por lo tanto, es imperativo descartar su asociación, antes de iniciar
un tratamiento biológico117.
Hepatitis C
Hay pocos datos concernientes al tratamiento de la psoriasis en pacientes con hepatitis C (HCV), pero los limitados hallazgos sugieren que, con un
apropiado seguimiento, los antagonistas de TNF-α pueden ser seguros en esta
población118,119. En un estudio con 24 pacientes positivos para el virus de la
hepatitis C que recibían etanercept o infliximab para la artritis reumatoidea,
no de observaron efectos secundarios significativos ni incremento en las enzimas hepáticas o en la carga viral120. Sin embargo, esos datos son preliminares y se debe ejercer con gran precaución cuando se considere el tratamiento
anti- TNF-α en pacientes con infección por el virus de la hepatitis C y debe
consultarse con el gastroenterólogo o el hepatólogo. Es recomendable hacer
165
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
un seguimiento exhaustivo de los pacientes con psoriasis e infección activa por
el HCV, que inician tratamiento biológico121.
Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
Existen series de casos en que los agentes biológicos han demostrado ser
eficaces e, incluso, se ha descrito mejoría con etanercept en algunas pruebas
funcionales y en tuberculosis asociada al HIV, pero también, se ha visto un
aumento del número de infecciones. Por ello, consideramos que se debe individualizar cada caso y valorar la relación riesgo/beneficio122.
Vacunación
Las vacunaciones con microorganismos vivos o vivos atenuados pueden
causar infecciones graves o fatales en individuos inmunosuprimidos, debido a
la replicación de la cepa de la vacuna y, por este motivo, están contraindicadas
en pacientes con tratamiento biológico37. Las vacunas de virus vivos o vivos
atenuados incluyen el bacilo de Calmette-Guerin (BCG), sarampión, parotiditis,
rubeola fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, polio oral y cólera oral. Las vacunas
inactivadas son seguras en pacientes que deben recibir tratamiento biológico,
pero deben administrarse dos semanas antes de iniciarlo. Respecto a la vacuna
del neumococo, no hay hallazgos que indiquen que la monoterapia con infliximab, etanercept o adalimumab comprometa significativamente la respuesta
humoral123,124,125,126.
En cuanto a la vacuna para la influenza, la respuesta humoral se encontró reducida en pacientes con infliximab, etanercept o adalimumab, pero los niveles
de anticuerpos fueron persistentemente predictores de protección clínica en la
mayoría de los pacientes127,128,129. En pacientes con artritis reumatoidea juvenil
y enfermedad de Crohn, se recomienda la vacunación antes de iniciar el agente
biológico130,131.
Tratamiento biológico e infecciones
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Los pacientes en tratamiento biológico deben ser
controlados durante todo el tratamiento para detectar
signos y síntomas tempranos de la infección.
2+
C
Los pacientes que reciben tratamiento biológico deben ser
advertidos contra los factores de riesgo de Salmonella y
Listeria, y no deben consumir productos lácteos crudos o
parcialmente cocidos, pescado, carne, leche o derivados
lácteos no pasteurizados. Las frutas y verduras deben
lavarse y cocinarse adecuadamente.
4
D
Recomendación
166
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Se recomienda hacer serología para HVC y marcadores de
HVB en pacientes con psoriasis, candidatos a tratamiento
biológico.
4
D
En pacientes con marcadores negativos para hepatitis B,
es aconsejable la vacunación antes de iniciar el tratamiento
biológico.
4
D
Hay insuficiente información para recomendar el
tratamiento biológico en pacientes con infecciones virales
crónicas potencialmente peligrosas, y el clínico debe
individualizar cada caso y solicitar apoyo multidisciplinario.
4
D
La administración de vacunas vivas (fiebre amarilla,
rubéola, sarampión, polio, BCG) o vivas atenuadas está
contraindicada durante todo el tratamiento biológico, desde
dos semanas antes y hasta seis meses después de su
interrupción.
4
D
2++
B
Cuando sea posible, las vacunas inactivadas se deben
administrar dos semanas antes de iniciar el tratamiento,
para garantizar mayor respuesta inmunitaria.
4
D
Los pacientes deben ser orientados a recibir la vacuna
contra el neumococo (cada cinco años) y la vacuna
antigripal (anual), mientras estén recibiendo tratamiento
biológico. Si el paciente no ha recibido la vacuna
antineumocócica en los cinco años anteriores y está
pendiente iniciar un tratamiento biológico, se recomienda
su administración al menos cuatro semanas antes de
iniciarlo, a fin de optimizar la respuesta del organismo a la
vacuna.
4
D
Los requisitos de vacunación deben ser revisados y puestos
al día, antes de iniciar el tratamiento biológico, según el
departamento de salud local.
4
D
Recomendación
Las vacunas inactivadas se consideran seguras en el
tratamiento con agentes biológicos.
Tabla 6. Vacunas contraindicadas con el tratamiento biológico
No administrar vacunas de virus vivos o vivos atenuados.
BCG
No
Triple viral
Fiebre amarilla
Varicela
Fiebre tifoidea (oral)
Cólera (oral)
167
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tuberculosis
Todos los agentes biológicos están asociados con el riesgo de reactivación
de la tuberculosis. La FDA y los Centers for Disease Control and Prevention
(CDC) recomiendan la prueba con la proteína purificada (PPD) como parte
del estudio para todos los pacientes que vayan a recibir tratamiento biológico.132 La búsqueda de tuberculosis latente en pacientes con psoriasis que van
a recibir este tipo de tratamiento, incluye una historia clínica enfocada en
la búsqueda de exposición a tuberculosis, zona geográfica, adicción a drogas
por vía parenteral, historia laboral, exploración física, prueba intradérmica de
tuberculina (PPD) y radiografía de tórax133, 134. La PPD se considera positiva con
una induración igual o mayor a 5 mm. En caso de ser negativa, se debe repetir
entre una y tres semanas después (fenómeno de refuerzo), y con un incremento
de al menos 6 mm en una segunda prueba PPD, se considera positiva. Algunos
autores aconsejan repetir la radiografía de tórax a los tres meses de iniciar el
tratamiento. La quimioprofilaxis se hace con 300 mg a día de isoniacida durante seis a nueve meses o con 10 mg/kg diarios (máximo, 600 mg/día) de rifampicina durante cuatro meses. En individuos vacunados con BCG, deben seguirse
las mismas recomendaciones que en los no vacunados. Se recomienda iniciar el
tratamiento con anti-TNF-α después de un mes de empezar la quimioprofilaxis.
En tuberculosis activa, no es aconsejable administrar productos biológicos hasta no finalizar el tratamiento anti-tuberculosis.135, 136
Cuadro. Algoritmo diagnóstico para tuberculosis
168
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 7. Tratamiento de la tuberculosis latente
Medicamento
Dosis
Duración
Isoniacida
300 mg diarios
6 a 9 meses
Rifampicina
600 mg diarios
4 meses
Isoniacida más rifampicina
300 mg más 600 mg diarios
3 meses
Tratamiento biológico y tuberculosis
Recomendación
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
A los pacientes son psoriasis o artritis psoriásica en los que
se considere el tratamiento biológico, se les debe practicar
examen físico, historia clínica, radiografía de tórax y prueba
de la tuberculina PPD.
2++
B
Si la PPD es mayor o igual a 5 mm, se considera positivo.
Sin embargo, si es negativa, debe repetirse la prueba 1 a
3 semanas después (efecto de refuerzo). Un 15 % de las
PPD negativas pueden tornarse positivas en la segunda
reacción. Si esta segunda PPD es positiva, se debe
considerar como signo de infección tuberculosa latente.
2++
B
En aquellos pacientes con infección tuberculosa latente,
demostrada por lesiones radiográficas residuales en
el tórax, una PPD positiva o ambas, debe instaurarse
tratamiento específico antes de administrar productos
biológicos. Se desconoce el intervalo mínimo necesario
entre el inicio del tratamiento de la infección tuberculosa
latente y el tratamiento biológico, aunque se ha
recomendado iniciarlo un mes antes. El medicamento
de elección es la isoniacida (5 mg/kg diarios hasta un
máximo de 300 mg diarios) durante 6 a 9 meses. En caso de
intolerancia a la isoniacida, se recomienda la rifampicina
a dosis de 10 mg/kg diarios (máximo, 600 mg/día) durante
cuatro meses.
2++
B
En individuos vacunados con el bacilo de Calmette-Guerin
(BCG), se mantienen las mismas recomendaciones que
en los no vacunados, dado que es imposible saber con
seguridad si una PPD positiva se debe a la vacunación o es
indicativa de infección tuberculosa latente.
3
D
En pacientes con psoriasis, la tuberculosis activa pulmonar
o extrapulmonar es una contraindicación absoluta para el
tratamiento biológico y se debe administrar quimioterapia
estándar para la tuberculosis.
1+
A
En pacientes con PPD negativa y radiografía de tórax
normal, se recomienda un estricto seguimiento clínico ante
la posibilidad de una nueva infección y, por lo tanto, estar
alerta ante signos y síntomas de infección tuberculosa.
1+
A
169
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Recomendación
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Si el paciente ha recibido un tratamiento previo y adecuado
para la infección de tuberculosis latente o activa, no es
necesario hacer profilaxis ni PPD y se recomienda un
seguimiento estricto.
4
D
Se debe mantener un índice de sospecha de tuberculosis
durante el tratamiento y hasta seis meses después
de la interrupción, con especial énfasis en las formas
extrapulmonares y también, en aquellos pacientes tratados
con agentes inmunosupresores adicionales, como el
metotrexato.
4
D
Nuevos medicamentos biológicos en psoriasis
Golimumab
Golimumab es un nuevo anticuerpo monoclonal completamente humano
dirigido contra el TNF. La dosis recomendada es de 50 mg subcutáneos cada
cuatro semanas. El golimumab ha demostrado una eficacia superior a la del
placebo en un reciente ensayo de fase III en pacientes con artropatía psoriásica137. En dicho ensayo se probó la eficacia a las 14 semanas en las respuestas
ACR20, PASI75. También, se confirmaron mejorías clínicas significativas en el
HAQ, SF-36, Nail Psoriasis Severity Index (NAPSI) y en las puntuaciones de
entesitis. Este efecto se mantuvo hasta la semana 24 del estudio138.
Certolizumab
Certolizumab es un fragmento plegado de un anticuerpo anti-TNFα “humanizado” que está aprobado para su uso en enfermedad de Crohn. Se une a
TNFα, bloqueando la interacción con los receptores en la superficie celular. El
certolizumab carece de la porción Fc, contenida en adalimumab, etanercept e
infliximab, y que puede inducir citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (CCAD) y citotoxicidad dependiente del complemento (CCD). Los resultados
de los estudios de fase II demostraron que con el tratamiento con 200 mg y 400
mg subcutáneos cada dos semanas hasta la semana 12, se alcanzó una mejoría
del PASI75 en 74,6 % y 82,8 %, respectivamente, en comparación con 6,8 % en
los tratados con placebo (semana 12). Actualmente, se encuentra en estudios
de fase III para psoriasis139.
Ixekixumab
Leonardi, et al., reportaron un ensayo clínico de fase II con un anticuerpo monoclonal “humanizado” anti-interleucina-17, que incluyó 142 pacientes. En170
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
contraron una mejoría en el PASI75, a las 12 semanas de seguimiento, en el
82,1 %, el 82,8 % y el 76,7 %, a las dosis de 150 mg subcutáneos, 75 mg
subcutáneos y 25 mg subcutáneos, respectivamente, frente al 7,7 % del grupo
con placebo140.
Brodalumab
Papp, et al., reportaron un ensayo clínico de fase II, utilizando un anticuerpo
monoclonal “humanizado” dirigido contra el receptor de interleucina-17α, que
incluyó 198 pacientes y encontraron una mejoría en el PASI75, a las 12 semanas
de seguimiento, en el 77 % y el 82 %, a las dosis de 140 mg subcutáneos y 210
mg subcutáneos, respectivamente, frente al 0 % del grupo con placebo. Sin
embargo, es necesario esperar estudios que incluyan un mayor número de pacientes por un periodo más largo de tiempo, para extraer conclusiones respecto
al perfil de eficacia y seguridad de los medicamentos anti-interleucina-17141.
Sotrastaurina
Las isoformas t, α y ß de la proteína C cinasa (PKC) juegan un papel fundamental en la activación de las linfocitos T y otras funciones de las células inmunológicas. Se ha demostrado que interfieren con la producción de diversas
citocinas activadas por linfocitos T, queratinocitos y macrófagos, in vitro. La
sotrastaurina es un inhibidor selectivo de la PKC. En los estudios clínicos realizados, se observó que la gravedad clínica de la psoriasis se redujo en un 69 %.
Actualmente, se encuentra en estudios de fase II para psoriasis142.
Referencias
1 Hsu S, Papp KA, Mark G, Lebwohl MG, Bagel J, Blauvelt A, et al. Consensus Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. Arch Dermatol.
2012;148:95-102
2 Krueger J. The immunologic basis for the treatment of psoriasis with new
biologic agents. J Am Acad Dermatol. 2002;46:1-23.
3 Mehlis SL, Gordon KB. The immunology of psoriasis and biologic immunotherapy. J Am Acad Dermatol. 2003;49:S44-9
4 González C, Castro L, Velásquez M, Londoño A, Echeverri MA, Hernández N,
et al. Ustekinumab, eficacia y seguridad. Revista Colombiana de Dermatología. 2010;17(Suppl.1):15-20.
5 Goffe B, Catre JC. Etanercept: An overview. J Am Acad Dermatol.
2003;49:s105-11.
171
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
6 Echeverri M, Aristizábal A, Vargas F, Molina JF, Pinto LF, Zuluaga A. Nuevos avances de la terapia biológica en psoriasis. Med Cutan Iber Lat Am.
2005;33:7-17.
7 Laboratorios Wyeth. Revisión monográfica de producto Enbrel (Etanercept)
en psoriasis. Laboratorios Wyeth; 2006.
8 Gottlieb AB, Matheson RT, Lowe N, Krueger GG, Kang S, Goffe BS, et al. A
randomized trial of etanercept as monotherapy for psoriasis. Arch Dermatol. 2003;139:1627-32.
9 Leonardi C, Powers JL, Matheson RT, Goffe BS, Zitnik R, Wang A, Gottlieb AB. Etanercept monotherapy in patients with psoriasis. N Engl J Med.
2003;349:2014-22.
10 Papp KA, Tyring S, Lahfa M, Griffiths CE, Nakanishi, Zitnik R, et al. A global
phase III randomized controlled trial of etanercept in psoriasis: Safety, efficacy, and effect of dose reduction. Br J Dermatol. 2005;152:1304-12.
11 Costanzo A, Mazzotta A, Papoutsaki M, Nistico S, Chimenti S. Safety and efficacy study on etanercept in patients with plaque psoriasis. Br J Dermatol.
2005;152:187-9.
12Moore A. A randomized, open label trial of continuous versus interrupted etanercept therapy in the treatment of psoriasis. J Am Acad Dermatol.
2007;56:598-603.
13 Daudén E, Griffiths CE, Ortonne JP, Kragballe K, Molta CT, Robertson D, et al.
Improvements in patient-reported outcomes in moderate-to-severe psoriasis patients receiving continuous or paused etanercept treatment over 54
weeks: The CRYSTEL study. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2009;23:1374-82.
14Luger TA, Barker J, Lambert J, Yang S, Robertson D, Foehl J, Molta CT, et al.
Sustained improvement in joint pain and nail symptoms with etanercept
therapy in patients with moderate-to-severe psoriasis. J Eur Acad Dermatol
Venereol. 2009;23:896-904.
15Barrera MV, Habicheyn S, Mendiola MV et al. Etanercept in the treatment
and retreatment of psoriasis in daily clinical practice. Eur J Dermatol 2008;
18: 683–687.
16 Rallis E, Stavropoulou E, Rigopoulos D, Verros C. Rapid response of nail psoriasis to etanercept. J Rheumatol. 2008;35:544-5.
17Coelho JD, Diamantino F, Lestre S, Ferreira AM. Treatment of severe nail
psoriasis with etanercept. Indian J Dermatol Venereol Leprol. 2011;77:72-4.
172
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
18Weisenseel P, Prinz JC. Sequential use of infliximab and etanercept in generalized pustular psoriasis. Cutis. 2006;78:197-9.
19Esposito M, Mazzotta A, Casciello C, Chimenti S. Etanercept at different
dosages in the treatment of generalized pustular psoriasis: A case series.
Dermatology. 2008;216:355-60.
20Kamarashev J, Lor P, Forster A, Heinzerling L, Burg G, Nestle FO. Generalized pustular psoriasis induced by cyclosporin A withdrawal responding
to the tumour necrosis factor alpha inhibitor etanercept. Dermatology.
2002;205:213-6.
21 Esposito M, Mazzotta A, de Felice C, Papoutsaki M, Chimenti S. Treatment of
erythrodermic psoriasis with etanercept. Br J Dermatol. 2006;155:156-9.
22Yip L, Harrison S, Foley P. From biologic to biologic to biologic: Lessons to
learn for erythrodermic and recalcitrant chronic plaque psoriasis. Australas
J Dermatol. 2008;49:152-5.
23Kircik L, Bagel J, Korman N, Menter A, Elmets CA, Koo J, et al. Utilization
of narrow-band ultraviolet light B therapy and etanercept for the treatment of psoriasis (UNITE): Efficacy, safety, and patient-reported outcomes.
J Drugs Dermatol. 2008;7:245-53.
24Zachariae C, Mork NJ, Reunala T, Reunala T, Lorentzen H; Falk E, et al. The
combination of etanercept and methotrexate increases the effectiveness
of treatment inactive psoriasis despite inadequate effect of methotrexate
therapy. Acta Derm Venereol (Stockh). 2008;88:495-501.
25Driessen RJB, van de Kerkhof PCM, de Jong EMGJ. Etanercept combined
with methotrexate for high-need psoriasis. Br J Dermatol. 2008;159:460-3.
26Gisondi P, Del Giglio M, Cotena C, Girolomoni G. Combining etanercept
and acitretin in the therapy of chronic plaque psoriasis: A 24-week,
randomized, controlled, investigator-blinded pilot trial. Br J Dermatol.
2008;158:1345-9.
27Paller AS, Siegfried EC, Langley RG, Gottieb AB, Parisier D, Landells I, et al.
Etanercept treatment for children and adolescents with plaque psoriasis. N
Engl J Med. 2008;358:241-51.
28Brimhall AK, King LN, Licciardone JC, Jacobe H, Menter A. Safety and efficacy of alefacept, efalizumab, etanercept and infliximab in treating moderate to severe plaque psoriasis: A meta-analysis of randomized controlled
trials. Br J Dermatol. 2008;159:274-85.
173
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
29 Gottlieb AB, Leonardi CL, Goffe BS, Ortonne JP, van der Kerkhof PC, Nakanishi A, et al. Etanercept monotherapy in patients with psoriasis: A summary
of safety, based on an integrated multistudy database. J Am Acad Dermatol.
2006;54:S92-100.
30Woolacott N, Hawkins N, Mason A, Kainth A, Khadjesari Z, Vergel YB, et
al. Etanercept and efalizumab for the treatment of psoriasis: A systematic
review. Health Technol Assess. 2006;10:1.233
31 Mohan AK, Cote TR, Block JA, Manadan AM, Siegel JN, Braun MM. Tuberculosis following the use of etanercept, a tumor necrosis factor inhibitor. Clin
Infect Dis. 2004;39:295-9.
32 CDC. Guide for primary health care providers: targeted tuberculin testing and
treatment of latent tuberculosis infection. Fecha de consulta: 2 de enero de
2008. Disponible en: www.cdc.gov/tb/pubs/LTBI/pdf/TargetedLTBI05.pdf..
33Mariette X, Salmon D. French guidelines for diagnosis and treating latent
and active tuberculosis in patients with RA treated with TNF blockers. Ann
Rheum Dis. 2003;62:791.
34 Smith CH, Anstey AV, Barker JNWN, et al. British Association of Dermatologist guidelines for use of biological interventions in psoriasis, 2005. Br J
Dermatol. 2005;153:486-97.
35Goffe B, Catre JC. Etanercept: An overview. J Am Acad Dermatol.
2003;49:s105-11.
36Department of Health. The Green Book: Immunization against infectious
disease, 2009. Fecha de consulta: 28 de agosto de 2009. Disponible en:
http://www.dh.gov.uk/en/Publichealth/ Healthprotection/Immunisation/
Greenbook/DH_4097254
37 Anaya J, Pineda R. Artritis reumatoide, bases moleculares clínicas y terapéuticas. Primera edición. Medellín: Corporación para Investigaciones Biológicas; 2006. p. 489-94.
38 Gordon K, Langley R, Leonardi, C, Toth D, Menter MA, et al. Clinical response
to adalimumab treatment in patients with moderate to severe psoriasis:
Double blind, randomized controlled trial and open label extension study. J
Am Acad Dermatol. 2006;55:598-606.
39Papoutsaki M, Climenti M, et al. Adalimumab for severe psoriasis and psoriatic arthritis: An open label study in 30 patients previously treated with
other biologics. J Am Acad Dermatol. 2007;57:269-75.
174
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
40Menter A, Tyring SK, Gordon K, et al. Adalimumab therapy for moderate to
severe psoriasis: A randomized, controlled phase III trial. J Am Acad Dermatol. 2008; 58:106-15.
41Saurat JH, Stingl G, Dubertret L, et al. Efficacy and safety results from the
randomized controlled comparative study of adalimumab vs. methotrexate
vs. placebo in patients with psoriasis (CHAMPION). Br J Dermatol. 2008;
158:556-66.
42Mease PJ, Ory P, Sharp JT, Ritchlin CT, van den Bosch F, Wellborne F, et
al. Adalimumab for long-term treatment of psoriatic arthritis: 2-year data
from the Adalimumab Effectiveness in Psoriatic Arthritis Trial (ADEPT). Ann
Rheum Dis. 2009;68:702-9.
43Callen JP. New psoriasis treatments based upon a deeper understanding of
the pathogenesis of psoriasis vulgaris and psoriatic arthritis: A personal appraisal of their use in practice. J Am Acad Dermatol. 2003;49:351-6.
44Kassie H. Infliximab in the treatment of psoriasis in patients previously
treated with etanercept. J Am Acad Dermatol. 2007;57:120-5.
45 Wasserman M, Weber D, Guthrie JA, Bykerk VP, Lee P, et al. Infusion-related
reactions to infliximab in patients with rheumatoid arthritis in a clinical
practice setting: Relationship to dose, antihistamine pretreatment, and infusion number. J Rheumatol. 2004;31:1912-7.
46Gottlieb A. Infliximab for psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2003;49:S112-7.
47Weaver A. Differentiating the new rheumatoid arthritis biologic therapies.
J Clin Rheumatol. 2003;9:99-114.
48Gottlieb A, Evans R, Li S, Dooley LT, Guzzo CA, et al. Infliximab induction
therapy for patients with severe plaque-type psoriasis: A randomized, double-blind, placebo-controlled trial. J Am Acad Dermatol. 2004;51:534-42.
49 Menter A, Korman NJ, Elmets CA,Feldman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis:
section 6. Guidelines of care for the treatment of psoriasis and psoriatic
arthritis: case-based presentations and evidence-based conclusions. J Am
Acad Dermatol. 2011 Jul;65(1):137-74.
50Reich K, Nestle FO, Papp K, Ortonne JP, Evans R, Guzzo C, et al. Infliximab
induction and maintenance therapy for moderate-to-severe psoriasis: A
phase III, multicenter, double- blind trial. Lancet. 2005;366:1367-74.
175
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
51 Chaudhari U, Romano P, Mulcahy LD, Dooley LT, Baker DG, Gottlieb AB. Efficacy and safety of infliximab monotherapy for plaque-type psoriasis: A
randomized trial. Lancet. 2001;357:1842-7.
52Antoni CE, Kavanaugh A, Kirkham B, Tutuncu Z, Burmester GR, Schneider
U, et al. Sustained benefits of infliximab therapy for dermatologic and
articular manifestations of psoriatic arthritis: Results from the infliximab
multinational psoriatic arthritis controlled trial (IMPACT). Arthritis Rheum.
2005;52:1227-36.
53Reich K, Nestle FO, Papp K, Ortonne JP, Wu Y, Bala M, et al. Improvement
in quality of life with infliximab induction and maintenance therapy in
patients with moderate-to-severe psoriasis: A randomized controlled trial.
Br J Dermatol. 2006;154:1161-8.
54Menter A, Feldman SR, Weinstein GD, Papp K, Evans R, Guzzo C, et al. A
randomized comparison of continuous vs. intermittent infliximab maintenance regimes over 1 year in the treatment of moderate-to-severe plaque
psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2007;56:e1-15.
55Barker J, Hoffmann M, Wozel G, Ortonne JP, Zheng H, van Hoogstraten
H, Reich K. Efficacy and safety of infliximab vs. methotrexate in patients
with moderate-to-severe plaque psoriasis: Results of an open-label, activecontrolled, randomized trial (RESTORE1). Br J Dermatol. 2011;165:1109-17.
56Rich P, Griffiths CEM, Reich K, Nestle FO, Scher RK, Li S, et al. Baseline nail
disease in patients with moderate to severe psoriasis and response to treatment with infliximab during 1 year. J Am Acad Dermatol. 2008;58:224-31.
57Elewski BE. Infliximab for the treatment of severe pustular psoriasis. J Am
Acad Dermatol. 2002;47:796-7.
58Poulalhon N, Begon E, Lebbe C, Lioté F, Lahfa M, Benqoufa D, et al. A follow-up study in 28 patients treated with infliximab for severe recalcitrant
psoriasis: Evidence for efficacy and high incidence of biological autoimmunity. Br J Dermatol. 2007;156:329-36.
59Benoit S, Toksoy A, Brocker EB, Gillitzer R, Goebeler M, et al. Treatment of
recalcitrant pustular psoriasis with infliximab: Effective reduction of chemokine expression. Br J Dermatol. 2004;150:1009-12.
60Trent JT, Kerdel FA. Successful treatment of von Zumbusch pustular psoriasis with infliximab. J Cutan Med Surg. 2004;8:224-8.
61Vieira Serrao V, Martins A, Lopes MJ. Infliximab in recalcitrant generalized
pustular arthropatic psoriasis. Eur J Dermatol. 2008; 18:71-3.
176
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
62Fiehn C, Andrassy K. Case number 29: Hitting three with one strike: Rapid
improvement of psoriatic arthritis, psoriatic erythroderma, and secondary
renal amyloidosis by treatment with infliximab (Remicade). Ann Rheum Dis.
2004;63:232.
63Lewis TG, Tuchinda C, Lim HW, Wong HK. Life-threatening pustular and
erythrodermic psoriasis responding to infliximab. J Drugs Dermatol.
2006;5:546-8.
64Lisby S, Gniadecki R. Infliximab (Remicade) for acute, severe pustular and
erythrodermic psoriasis. Acta Derm Venereol (Stockh). 2004; 84:247-8.
65Rongioletti F, Borenstein M, Kirsner R, Kerdel F. Erythrodermic, recalcitrant
psoriasis: Clinical resolution with infliximab. J Dermatolog Treat. 2003;
14:222-5.
66Takahashi MD, Castro LG, Romiti R. Infliximab, as sole or combined therapy, induces rapid clearing of erythrodermic psoriasis. Br J Dermatol.
2007;157:828-31.
67 O’Quinn RP, Miller JL. The effectiveness of tumor necrosis factor alpha antibody (infliximab) in treating recalcitrant psoriasis: A report of 2 cases. Arch
Dermatol. 2002; 138:644-8.
68 Baranauskaite A, Raffayová H, Kungurov NV, Kubanova A, Venalis A, Helmle
L. Infliximab plus methotrexate is superior to methotrexate alone in the
treatment of psoriaticarthritis in methotrexate-naive patients: The RESPOND study. Ann Rheum Dis. 2012;71:541-8.
69Atzeni F, Sarzi-Puttini P. Autoantibody production in patients treated with
anti-TNF. Expert Rev Clin Immunol. 2008;4:275-80.
70Maini RN, Breedveld FC, Kalden JR, Smolen JS, Davis D, Macfarlane JD, et
al. Therapeutic efficacy of multiple intravenous infusions of anti-tumor necrosis factor monoclonal antibody combined with low-dose weekly methotrexate in rheumatoid arthritis. Arthritis Rheum. 1998;41:1552-63.
71Baert F, Noman M, Vermeire S, et al. Influence of immunogenicity on
the long-term efficacy of infliximab in Crohn’s disease. N Engl J Med.
2003;348:601-8.
72 Kapetanovic MC, Larsson L, Truedsson L, Sturfelt G, Saxne T, Geborek P. Predictors of infusion reactions during infliximab treatment in patients with
arthritis. Arthritis Res Ther. 2006;8:R131.
177
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
73Warren RB, Chalmers RJ, Griffiths CE, Menter A. Methotrexate for psoriasis
in the era of biological therapy. Clin Exp Dermatol. 2008;33:551-4.
74Cliff S, Pettengell R, Gharge S, Marsden RA. B-cell lymphoma developing in a patient on cyclosporin for recalcitrant psoriasis. Br J Dermatol.
1999;140:763-5.
75Han P, Cohen R. Managing Immunogenic response to infliximab. Drugs.
2004;64:1767-7.
76 Wasserman M, Weber D, Guthrie JA, Bykerk VP, Lee P, et al. Infusion-related
reactions to infliximab in patients with rheumatoid arthritis in a clinical
practice setting: Relationship to dose, antihistamine pretreatment, and infusion number. J Rheumatol. 2004;31:1912-7.
77Keane J, Gershon S, Wise RP, Mirabile-Levens E, Kasznica J, Schwieterman
WD, et al. Tuberculosis associated with infliximab, a tumor necrosis factor
alpha-neutralizing agent. N Engl J Med. 2001;345:1098-104.
78Wolfe F, Michaud K, Anderson J, Urbansky K. Tuberculosis infection in patients with rheumatoid arthritis and the effect of infliximab therapy. Arthritis Rheum. 2004;50:372-9.
79Wallis RS, Broder M, Wong J, Beenhouwer D. Granulomatous infections due to tumor necrosis factor blockade: Correction. Clin Infect Dis.
2004;39:1254-5.
80 Winthrop KL. Update on tuberculosis and other opportunistic infections associated with drugs blocking tumour necrosis factor {alpha}. Ann Rheum
Dis. 2005;64:iv29-30.
81Robertson MJ, Ritz J. Interleukin 12: Basic biology and potential applications in cancer treatment. Oncologist. 1996;1:88-97.
82Hong K, Chu A, Ludviksson BR, Berg EL, Ehrhardt RO. IL-12, independently
of IFN-gamma, plays a crucial role in the pathogenesis of a murine psoriasis-like skin disorder. J Immunol. 1999;162:7480-91.
83Aggarwal S, Ghilardi N, Xie MH, de Sauvage FJ, Gurney AL. Interleukin-23
promotes a distinct CD4 T cell activation state characterized by the production of interleukin-17. J Biol Chem. 2003;278:1910-4.
84 Fitch E, Harper E, Skorcheva I, Kurtz SE, Blauvelt A. Pathophysiology of psoriasis: Recent advances on IL-23 and Th17 cytokines. Curr Rheumatol Rep.
2007;9:461-7.
178
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
85 Gottlieb AB, Frederick BS, Everitt DE, McCormick TS. A phase 1 study evaluating the safety, pharmacokinetics, and clinical response of a human IL-12
p40 antibody administered subcutaneously in subjects with plaque psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2005;52(Suppl.):172.
86Gottlieb A, Menter A, Mendelsohn A, Shen YK, Li S, Guzzo C, et al.
Ustekinumab, a human interleukin 12/ 23 monoclonal antibody, for psoriatic arthritis: Randomized, double-blind, placebo- controlled, crossover
trial. Lancet. 2009;373:633-40.
87 Zhu Y, Hu C, Lu M, Liao S, Marini JC, Yohrling J, et al. Population pharmacokinetic modeling of ustekinumab, a human monoclonal antibody targeting
IL-12/23p40, in patients with moderate to severe plaque psoriasis. J Clin
Pharmacol. 2009;49:162-75.
88 Zhu YW, Zhang J, Pendley C. Pharmacokinetics of a human monoclonal antibody to IL-12 p40 following single intravenous infusion in patients with
moderate to severe plaque-type psoriasis. Clin Pharmacol Ther. 2004;75:9.
89Krueger GG, Langley RG, Leonardi C, Yeilding N, Guzzo C, Wang Y, et al. A
human interleukin-12 ⁄23 monoclonal antibody for the treatment of psoriasis. N Engl J Med. 2007;356:580-92.
90 Leonardi CL, Kimball AB, Papp K, Yeilding N, Guzzo C, Wang Y, et al. Efficacy
and safety of ustekinumab, a human interleukin-12 ⁄23 monoclonal antibody, in patients with psoriasis: 76-week results from a randomized, double-blind, placebo-controlled trial (PHOENIX 1). Lancet. 2008;371:1665-74.
91 Papp K, Langley RG, Lebwohl M, et al. Efficacy and safety of ustekinumab,a
human interleukin-12 ⁄23 monoclonal antibody, in patients with psoriasis:
52-week results from a randomised, double-blind, placebo-controlled trial
(PHOENIX 2). Lancet. 2008;371:1675-84.
92 Griffiths CE, Strobe BE, van de Kirchhoff P. Efficacy and safety of ustekinumab, a human interleukin-12/23 monoclonal antibody, in patients with psoriasis: 76-week results from a randomized, double-blind Group. Comparison
of ustekinumab and etanercept for moderate-to-severe psoriasis. N Engl J
Med. 2010;362:118-28.
93Doffinger R, Dupuis S, Picard C, Fieschi C, Feinberg J, Barcenas- Morales G,
et al. Inherited disorders of IL-12- and IFN gamma mediated immunity: A
molecular genetics update. Mol Immunol. 2002;38:903-9.
94 Sanal O, Turul T, De Boer T, van de Vosse E, Yalcin I, Tezcan I, et al. Presentation of interleukin-12/-23 receptor beta1 deficiency with various clinical
symptoms of Salmonella infections. J Clin Immunol. 2006;26:1-6.
179
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
95de Jong R, Altare F, Haagen IA, Elferink DG, Boer T, van Breda Vriesman
PJ, et al. Severe mycobacterial and Salmonella infections in interleukin-12
receptor-deficient patients. Science. 1998;280:1435-8.
96Filipe-Santos O, Bustamante J, Haverkamp MH, Vinolo E, Ku CL, Puel
A, et al. X-linked susceptibility to mycobacteria is caused by mutations in NEMO impairing CD40-dependent IL-12 production. J Exp Med.
2006;203:1745-59.
97Kwon HJ, Cote TR, Cuffe MS, Kramer JM, Braun MM. Case reports of heart
failure after therapy with a tumor necrosis factor antagonist. Ann Intern
Med. 2003;138:807-11.
98Yamamoto M, Takahashi H, Wakasugi H, Sukawa Y, Satio M, Suzuki C, et al.
Leukoencephalopathy during administration of etanercept for refractory
rheumatoid arthritis. Mod Rheumatol. 2007;17:72-4
99Ruiz-Jimeno T, Carvajal A, Mata C, Aurrecoechea E. Demyelinating disease
in a patient with psoriatic arthritis and family history of multiple sclerosis
treated with infliximab. J Rheumatol. 2006;33:1457-8.
100 Barcellos LF, Kamdar BB, Ramsay PP, DeLoa C, Lincoln RR, Caillier S, et al.
Clustering of autoimmune diseases in families with a high-risk for multiple sclerosis: A descriptive study. Lancet Neurol. 2006;5:924-31.
101 Mohan N, Edwards ET, Cupps TR, Oliverio PJ, Sandberg G, Crayton H, et al.
Demyelination occurring during anti-tumor necrosis factor alpha therapy
for inflammatory arthritides. Arthritis Rheum. 2001;44:2862-9.
102 Ramos-Casals M, Brito-Zeron P, Munoz S, Soria N, Bertolaccini L, Cuadrado MJ, et al. Autoimmune diseases induced by TNF-targeted therapies:
Analysis of 233 cases. Medicine (Baltimore). 2007;86:242-51.
103 Fautrel B, Foltz V, Frances C. Regression of subacute cutaneous lupus
erythematosus in a patient with rheumatoid arthritis treated with a
biologic tumor necrosis factor alpha-blocking agent: Comment on the
article by Pisetsky and the letter from Aringer, et al. Arthritis Rheum.
2002;46:1408-9.
104 Gelfand JM. Long-term treatment for severe psoriasis: We’re halfway
there, with a long way to go. Arch Dermatol. 2007;143:1191-3.
105 Brown SL, Greene MH, Gershon SK, Edwards ET, Braun MM. Tumor necrosis factor antagonist therapy and lymphoma development: Twenty-six
cases reported to the Food and Drug Administration. Arthritis Rheum.
2002;46:3151-8.
180
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
106 Gelfand JM, Dommasch JM. Is there truly a risk of lymphomafrom biologic therapies? Dermatol Ther. 2009;22:418-30.
107 Hochberg MC, Lebwohl MG, Plevy SE, Hobbs KF, Yocum DE. The benefit/
risk profile of TNF-blocking agents: Findings of a consensus panel. Semin
Arthritis Rheum. 2005;34:819-36.
108 Wendling D, Balblanc JC, Brousse A, Lohse A, Lehuede G, Garbuio P, et
al. Surgery in patients receiving anti-tumour necrosis factor alpha treatment in rheumatoid arthritis: An observational study on 50 surgical procedures. Ann Rheum Dis. 2005;64:1378-9.
109 Talwalar SC, Grennan DM, Gray J, et al. Tumour necrosis factor alpha
antagonists and early postoperative complications in patients with inflammatory joint disease undergoing elective orthopaedic surgery. Ann
Rheum Dis. 2005;64:650-1.
110 Giles JT, Bartlett SJ, Gelber AC, et al. Tumor necrosis factor inhibitor therapy and risk of serious postoperative orthopedic infection in rheumatoid
arthritis. Arthritis Rheum. 2006; 55:333-7.
111 Bibbo C, Goldberg JW. Infectious and healing complications after elective
orthopaedic foot and ankle surgery during tumor necrosis factor-alpha
inhibition therapy. Foot Ankle Int. 2009;25:331-5.
112 Ruyssen-Witrand A, Gossec L, Salliot C, Luc M, Duclos M, Guiqnard, et al.
Complication rates of 127 surgical procedures performed in rheumatic
patients receiving tumor necrosis factor alpha blockers. Clin Exp Rheumatol. 2007;25:430-6.
113 den Broeder AA, Creemers MC, Fransen J, de Jong E, de Rooli DJ, Wymenga A, et al. Risk factors for surgical site infections and other complications in elective surgery in patients with rheumatoid arthritis with special
attention for anti-tumor necrosis factor: A large retrospective study. J
Rheumatol. 2007;34:689-95.
114 Pham T, Claudespierre P, Deprez X, Fautrel, B, Goupile P, Hilliquin P, et
al. Anti-TNF alpha therapy and safety monitoring. Clinical tool guide
elaborated by the Club Rhumatismes et Inflammations (CRI), section of
the French Society of Rheumatology (Societe Francaise de Rhumatologie,
SFR). Joint Bone Spine. 2005;72:S1-58.
115 Bresnihan B, Cunnane G. Infection complications associated with the use
of biologic agents. Rheum Dis Clin North Am. 2003;29:185-202.
181
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
116 Langley RG, Strober BE, Gu Y, Rozzo SJ, Okun MM. Benefit-risk assessment of tumor necrosis factor antagonists in the treatment of psoriasis.
Br J Dermatol. 2010;62:1349-58.
117 Calabrese LH, Zein NN, Vassilopoulos D. Hepatitis B virus (HBV) reactivation with immunosuppressive therapy in rheumatic diseases: Assessment
and preventive strategies. Ann Rheum Dis. 2006;65:983-9.
118 Domm S, Mrowietz U. The impact of treatment with tumour necrosis factor-alpha antagonists on the course of chronic viral infections: A review
of the literature. Br J Dermatol. 2008;159:1217-28.
119 Frankel AJ, van Voorhees AS, Hsu S, Korman NJ, Lebwohl MG, Bebo BF Jr,
Gottlieb AB. Treatment of psoriasis in patients with hepatitis C: From the
Medical Board of the National Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol.
2009;61:1044-55.
120 Calabrese LH, Zein N, Vassilopoulos D. Safety of antitumour necrosis factor
(anti-TNF) therapy in patients with chronic viral infections: Hepatitis C,
hepatitis B, and HIV infection. Ann Rheum Dis. 2004;63(Suppl.2):ii18-24.
121 Ferri C, Ferraccioli G, Ferrari D, Galeazzi M, Lapadula G, Montecucco C, et
al. Safety of anti-tumor necrosis factor-alpha therapy in patients with
rheumatoid arthritis and chronic hepatitis C virus infection. J Rheumatol.
2008;35:1944-9.
122 Cepeda EJ, Williams FM, Ishimori ML, Weisman MH, Reveille JD. The use
of anti-tumour necrosis factor therapy in HIV-positive individuals with
rheumatic disease. Ann Rheum Dis. 2008;67:710-2.
123 Kapetanovic MC, Saxne T, Sjoholm A, et al. Influence of methotrexate,
TNF blockers and prednisolone on antibody responses to pneumococcal
polysaccharide vaccine in patients with rheumatoid arthritis. Rheumatology. 2006;45:106-11.
124 Mease P, Ritchlin C, Martin RW, Gottlieb AB, Baumgartner SW, Burge DJ,
et al. Pneumococcal vaccine response in psoriatic arthritis patients during treatment with etanercept. J Rheumatol. 2004;7:1356-61.
125 Visanathan S, Keenan GF, Baker D, Levinson AI, Wagner CL. Response to
pneumococcal vaccine in patients with early rheumatoid arthritis receiving infliximab plus methotrexate or methotrexate alone. J Rheumatol.
2007;34:952-7.
182
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
126 Kaine JL, Kivitz AJ, Birbara C, Luo AY. Immune responses following administration of influenza and pneumococcal vaccines to patients with
rheumatoid arthritis receiving adalimumab. J Rheumatol. 2007;34:272-9.
127 Fomin I, Caspi D, Levy V, Versano N, Shaley Y, Paran D, et al. Vaccination
against influenza in rheumatoid arthritis: The effect of disease modifying
drugs, including TNF alpha blockers. Ann Rheum Dis. 2006;65:191-4.
128 Gelinck LB, van der Bijl AE, Beyer WE, Visser LG, Huizinga TW, van Hogezand RA, et al. The effect of antitumour necrosis factor alpha treatment on the antibody response to influenza vaccination. Ann Rheum Dis.
2008;67:713-6.
129 Kapetanovic MC, Saxne T, Nilsson JA, Geborek P. Influenza vaccination as model for testing immune modulation induced by anti-TNF and
methotrexate therapy in rheumatoid arthritis patients. Rheumatology.
2007;46:608-11.
130 Infliximab [package insert]. Fecha de consulta: 27 de febrero de 2008.
Disponible en: http://www.fda.gov/cder/foi/label/2007/103772s5189lbl.
pdf.
131 Rodríguez-Valverde V, Álvaro-Gracia JM, Andreu Sánchez JL, Batlle Gualda E, Tornero Molina J. Segunda actualización del consenso de la Sociedad Española de Reumatología sobre la terapia biológica en la artritis
reumatoide. Rev Esp Reumatol. 2004;31:394-401.
132 CDC. Guide for primary health care providers: targeted tuberculin testing
and treatment of latent tuberculosis infection. Fecha de consulta: 2 de
enero de 2008. Disponible en: www.cdc.gov/tb/pubs/LTBI/pdf/TargetedLTBI05.pdf.
133 Pérez CE, Borda A. Interpretación de la PPD, Fundamentos Fisiopatologicos y enfoque práctico. Revista Colombiana de Neumología. 2007; Volumen 19 No1: 11-17.
134 Mariette X, Salmon D. French guidelines for diagnosis and treating latent
and active tuberculosis in patients with RA treated with TNF blockers.
Ann Rheum Dis. 2003;62:791.
135 British Thoracic Society Standards of Care Committee. BTS recommendations for assessing risk and for managing Mycobacterium tuberculosis infection and disease in patients due to start anti-TNF-α treatment. Thorax.
2005;60:800-5
183
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
136 Lalvani A, Millington KA. Screening for tuberculosis infection prior to
initiation of anti-TNF therapy. Autoimmun Rev. 2008;8:147-52.
137 Kavanaugh A, McInnes I, Mease P, Krueger GG, Gladman D, Gomez-Reino
J, et al. Golimumab, a new human tumor necrosis factor alpha antibody,
administered every four weeks as a subcutaneous injection in psoriatic
arthritis: Twenty-four-week efficacy and safety results of a randomized,
placebo- controlled study. Arthritis Rheum. 2009;60:976-86.
138 Kavanaugh A, Mease P, Krueger GG, Gladman D, Zrubek J, Beutler A. Golimumab, a new human TNF alpha antibody, administered subcutaneously
every 4 weeks, in psoriatic arthritis patients: 104 week efficacy and safety
results of the randomized, placebo-controlled GO-REVEAL study. Arthritis
Rheum. 2009;60(Suppl.):S189.90.
139 Ortonne JP, Tassel C, Reich K. Efficacy of certolizumab pegol, a PEGylated Fab’ fragment of an anti-TNF-α monoclonal antibody, in patients
previously exposed to biologicals. Preliminary results of a randomized,
placebo-controlled phase II clinical trial in psoriasis, 2007. 16th Congress
of the European Academy of Dermatology and Venereology, Vienna, Austria, 16-20 May, 2007.
140 Leonardi C, Matheson R, Zachariae C, Cameron G, Li L, Edson-Heredia
E, et al. Anti-interleukin-17 monoclonal antibody ixekizumab in chronic
plaque psoriasis .N Engl J Med. 2012;366:1190-9.
141 Papp KA, Leoniardi C, Menter A, Ortonne JP, Krueger JG, Kricorian G, et
al. Brodalumab, an anti-interleukin-17 receptor antibody for psoriasis. N
Engl J Med. 2012;366:1181-9.
142 Williams SCP. New biologic drugs get under the skin of psoriasis. Nat
Med. 2012;18:638.
184
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 11.
Situaciones especiales en el
manejo de la psoriasis
Carolina Cortés, Carlos Ojeda, Elkin Peñaranda
Embarazo
La literatura reporta que hasta el 50 % de las mujeres con psoriasis mejoran
de los síntoma cutáneos durante la gestación1,2,3, por lo cual la población de
mujeres embarazadas que requiere tratamientos sistémicos para la psoriasis
moderada a grave es bajo; sin embargo, es muy importante conocer las implicaciones del mismo por el potencial efecto teratógeno de los tratamientos
sistémicos indicados para esta enfermedad.
El riesgo de alteraciones fetales de los tratamiento farmacológicos se califica
según la escala de riesgo de la Food and Drug Administration (FDA) (tabla 1),
en la cual se clasifican los medicamentos según el riesgo de teratogenicidad
en animales y en humanos. Actualmente, es la herramienta más usada para
clasificar el riesgo/beneficio de la instauración de un medicamento durante el
embarazo. Los datos sobre los tratamientos sistémicos indicados para la psoriasis moderada a grave en mujeres gestantes se resumen en la tabla 2.
185
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 1. Clasificación de la FDA para el riesgo fetal4
186
Clasificación
Definición
A
Adecuado; los estudios controlados en mujeres gestantes no muestran un
incremento en el riesgo de anormalidades fetales.
B
Los estudios en animales no han mostrado efectos adversos sobre el feto,
pero no hay estudios clínicos adecuados en mujeres embarazadas.
C
Los estudios en animales han mostrado un efecto adverso sobre el feto,
pero no hay estudios clínicos adecuados en mujeres embarazadas. El
fármaco puede ser útil en mujeres embarazadas a pesar de sus riesgos
potenciales.
D
Hay datos sobre el riesgo para el feto humano, pero los beneficios
potenciales de su uso en mujeres embarazadas son aceptables, a pesar de
los riesgos potenciales, si es indispensable para la salud materna.
X
Los estudios en animales o en humanos muestran anormalidades fetales,
o las comunicaciones de reacciones secundarias indican evidencia
de riesgo fetal. Los riesgos involucrados claramente sobrepasan los
beneficios potenciales.
C
C
Corticosteroides
Otros productos
tópicos derivados
no están
clasificados.
C: para los
productos
para baños
de antralina y
alquitranes1,5
Clasificación de
la FDA del riesgo
en el embarazo
Calcipotriol
Antralina y
alquitranes
Terapia tópica
Terapia
Dos estudios de población encontraron que no
hay un incremento en el riesgo de anormalidades
fetales.1,9
Se debe tener en cuenta que la seguridad varía
dependiendo de la potencia del agente usado, el
vehículo y la superficie corporal comprometida.1,8
Los corticoides tópicos tienen un rango de absorción
sistémica cercano al 3 %, por lo cual tienen efectos
sistémicos mínimos.1,7
Es una opción de tratamiento en mujeres gestantes
con psoriasis leve a moderada pero la evidencia es
limitada.1
Los datos de su uso durante la gestación son
limitados.1,6
No se encuentra evidencia para recomendar su uso
durante el primer trimestre.
Se recomienda su uso para psoriasis en placas
localizada en mujeres embarazadas. 1 Grado de
recomendación D. Nivel de evidencia 4.
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
El riesgo de efectos sistémicos similares al uso de
los corticoides orales se presenta con el uso de
corticoides de alta potencia en grandes áreas de la
superficie corporal.1
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Los productos en champú derivados de los
alquitranes se consideran seguros cuando son
usados en el segundo y tercer trimestre del
embarazo.1
Recomendación
No hay diferencias en el seguimiento de las
pacientes tratadas con alquitrán y las no tratadas.1
Se han encontrado niveles que demuestran su
absorción sistémica pero no hay reportes de efectos
adversos en el feto.1,6
Evidencia
Tabla 2. Opciones de tratamiento y clasificación de riesgo en pacientes gestantes con psoriasis1
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
187
188
C
Inhibidores de la
calcineurina
C
X
Ciclosporina
Metotrexate
Terapia sistémica
X
Clasificación de
la FDA del riesgo
en el embarazo
Tazaroteno
Terapia
Alta tasa de abortos; conocido teratógeno en los
fetos sobrevivientes.1,7,12
Ha sido usado en pacientes con transplantes
durante el embarazo, sin evidencia clara de efectos
secundarios durante su seguimiento, pero faltan
estudios a largo plazo para determinar los efectos
reales.1,7,8
No hay estudios clínicos que estudien directamente
los efectos sobre el feto.
Es altamente teratógeno si su administración es
sistémica, pero no hay datos de una absorción
sistémica significativa con el uso tópico.1,10 Sin
embargo, se recomienda la suspensión de este
tratamiento en mujeres embarazadas.
Evidencia
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Se sugiere que tanto los hombres como las mujeres
continúen con la anticoncepción hasta 3 meses
después de suspender el metotrexato.1,12
Hombres y mujeres requieren hacer uso de
anticonceptivos durante la terapia.1,5,11,12
Las mujeres requieren pruebas negativas de
embarazo antes del inicio de metotrexato.1,5
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 3
Se considera una opción razonable durante el
embarazo. Debe considerarse la suspensión
dependiendo de las características individuales como
la función renal, hipertensión o la elevación de los
triglicéridos.1,7
Nivel de evidencia 4
Grado de recomendación D
Por recomendación de los expertos, no debe usarse
durante la gestación.5,1
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Se prohíbe su uso en mujeres embarazadas.
Recomendación
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
B
Es preferible suspender el uso de ustekinumab en el
embarazo.
No se han reportado malformaciones fetales con
etanercept ni infliximab. Sin embargo, para las
mujeres en tratamiento con infliximab se recomienda
el uso de anticonceptivos durante el tratamiento y
hasta 6 meses después de descontinuarlo.1,5,7,15
Considerado como el tratamiento de elección por
ser más seguro para la psoriasis grave durante el
embarazo.1,7
No incrementa el riesgo de malformaciones
congénitas1,13,14, pero aumenta el riesgo de recién
nacidos con bajo peso.14
No existe información de teratogenicidad pero es un
conocido mutágeno.1,7
Altamente teratógeno1,5,7,12
Evidencia
Adaptado de: Canadian Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. First Edition, June 2009.
Ustekinumab
Infliximab
Etanercept
Adalimumab
B
No aplica.
UVB
Biológicos:
C: psoralenos
X
Clasificación de
la FDA del riesgo
en el embarazo
PUVA
Fototerapia
Acitretin
Terapia
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 3
Se recomienda el uso de anticonceptivos durante
el tratamiento y hasta 15 semanas luego de
suspenderlo.25
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Los biológicos son generalmente considerados como
seguros durante el embarazo pero ordinariamente
se descontinúan en las mujeres gestantes. Sin
embargo, se pueden mantener, si son necesarios.1,5
No existen guías de manejo de anticoncepción en
pacientes con terapia biológica.
Se debe tener cuidado con el riesgo potencial de la
reactivación del herpes simple. No se han reportado
riesgo potenciales para los fetos.1
Grado de recomendación D Nivel de evidencia 4
Si es totalmente requerida, se debe recomendar el
uso de baños de PUVA para minimizar la exposición
fetal.1,5
Solo se debe recomendar en casos muy graves y sólo
si su uso es y estrictamente necesario.1,5
Grado de recomendación D y un nivel de evidencia 4
Se prohíbe su uso en el embarazo. Las mujeres
deben planificar durante el tratamiento y hasta 3
años después de terminarlo. 1, 5, 12
Recomendación
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
189
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Recomendaciones durante el embarazo
La primera línea de tratamiento en mujeres gestantes con psoriasis leve a moderada debe
ser los corticosteroides tópicos.
La fototerapia UVB-nb es la opción más apropiada para los casos de psoriasis grave.
La ciclosporina, la terapia biológica y los baños de PUVA pueden ser recomendados
como terapias de segunda línea, considerando el equilibrio riesgo/beneficio según cada
paciente.1
Algoritmo 1. Tratamiento de pacientes con psoriasis durante el embarazo
Lactancia
No existen datos sobre la seguridad del uso de corticoides tópicos de alta
potencia durante la lactancia1,6. Se recomienda su uso en psoriasis en placas
localizada en áreas que no estén cercanas a la piel de las glándulas mamarias y
que pueda tener contacto de manera frecuente con la piel del lactante.
190
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
No hay estudios de la excreción del calcipotriol por la leche materna6. Se
considera una opción razonable de tratamiento en madres en periodo de lactancia1.
No se recomienda el uso de inhibidores de la calcineurina durante la lactancia
ya que se excretan por la leche materna6.
El uso de metotrexato durante la lactancia está contraindicado, ya que es excretado por la leche materna y puede causar efectos sobre el lactante1,5,12.
Algunos autores recomiendan tener precaución en el uso de ciclosporina durante la lactancia1,5,12, aunque se ha sido utilizado con éxito y seguridad en
algunos casos. Los niveles detectados en la leche materna son variables y las
mediciones de los niveles plasmáticos en los lactantes son muy bajos. Si la
ciclosporina requiere ser continuada durante el periodo de lactancia se recomienda hacerle seguimiento a sus niveles en la leche materna y en el plasma
del bebe1,18.
EL uso de retinoides sistémicos está contraindicado durante la lactancia12.
No existen datos sobre los efectos de la fototerapia y el uso de psoralenos
durante la lactancia.
Se recomienda la fototerapia UVB-nb de manera segura durante la lactancia.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4.
Riesgo de embarazo para padres con psoriasis
La información disponible de los efectos sobre el feto de los tratamientos
sistémicos en los padres es escasa, sin embargo, existen recomendaciones para
los hombres con potencial de ser padres.
No se conoce el riesgo de teratogenicidad si el padre se encuentra en tratamiento con acitretín o en tratamiento con PUVA1,11.
El metotrexato se asocia con oligospermia, pero no existen datos de que esta
alteración se asocie a malformaciones fetales1; sin embargo, se recomienda el
uso de anticonceptivos durante el tratamiento y hasta 3 meses después de la
suspensión del tratamiento1,5,12.
Pacientes con hepatitis B o C
En pacientes con hepatitis B o C, el beneficio del uso de inmunosupresores
supone el riesgo potencial de reactivación viral o exacerbación de la infección.
191
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Es importante tener en cuenta que el tratamiento con interferón para la hepatitis se ha asociado con el desarrollo de psoriasis de novo o exacerbación de la
psoriasis en pacientes con diagnóstico previo1,19,20.
Hepatitis B
El manejo con metotrexato no está indicado en pacientes con hepatitis B
por su potencial hepatotoxicidad1.
Se han observado casos aislados de reactivación de hepatitis B durante tratamientos con anti-TNF, sin embargo, en múltiples reportes se indica que el uso
de anti-TNF es seguro en pacientes con hepatitis B. Se recomienda que todos
los pacientes candidatos a terapia biológica se estudien para descartar hepatitis B. En los pacientes positivos con enfermedad inactiva se recomienda iniciar
medicamentos antivirales cuatro semanas antes de la administración de antiTNFα. A todos los pacientes con antecedentes de hepatitis B se les debe hacer
seguimiento con pruebas de función hepática y carga viral1,15.
Se recomienda el manejo en conjunto con hepatología para los pacientes
con psoriasis y hepatitis B.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Hepatitis C
La tasa de persistencia de la infección por hepatitis C después de una infección
aguda es, aproximadamente, del 70 %21; la infección crónica puede inducir
el desarrollo de cirrosis y carcinoma hepatocelular. El tratamiento aceptado
incluye el interferón α como monoterapia o en combinación con la ribavirina.
Uno de los potenciales efectos secundarios de la terapia antiviral incluye la
exacerbación de la psoriasis en pacientes con esta infección ciocncomitante21,22,23.
El dermatólogo debe tratar de manera conjunta con el servicio de gastroenterología, los pacientes con hepatitis C que requieran tratamientos sistémicos
para la psoriasis moderada a grave y se debe considerar el seguimiento con
determinación de las cargas virales durante el tratamiento1.
Los agentes tópicos usados para el tratamiento de los pacientes con psoriasis
y hepatitis C son usualmente bien tolerados, sin efectos secundarios serios. Sin
embargo, no existen estudios de su uso específico en pacientes con hepatitis C. 21
192
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Fototerapia
Tabla 3. Estudios que sustentan el uso de PUVA en la hepatitis C21
Nyfors, et al.,1986. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Estudio ciego y revisión de la literatura sobre la hepatotoxicidad de PUVA
- Doce pacientes con psoriasis; se tomaron biopsias hepáticas antes del tratamiento y
después de 1 año de terapia.
- Dosis media de 3.204 mg, con un promedio de 79 tratamientos
- Desaparición total de la psoriasis en 71 % de pacientes
- No se evidenciaron cambios estadísticamente significativos en las biopsias hepáticas
antes y después de la terapia.
- La revisión de la literatura no encontró información sobre la hepatotoxicidad del
tratamiento con PUVA.
Zachariae, et al., 1979. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Treinta pacientes con psoriasis y biopsia hepática antes del tratamiento y un año
después de su inicio. Determinación de transaminasas cada 1 a 3 meses.
- El promedio de metoxaleno después de 1 año fue de 2.480 mg.
- No se reportaron anormalidades en las transaminasas ni en la biopsia hepática
después de 1 año de tratamiento con PUVA.
Tabla 4. Estudios que rechazan el uso de PUVA en la hepatitis C21
Pariser, et al., 1980. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Reporte de caso de una mujer de 59 años con psoriasis de larga data y daño hepático
por metotrexato, que desarrollo hepatitis tóxica por PUVA.
Recomendaciones del uso de fototerapia en la hepatitis C
La fototerapia UVB no tiene estudios específicos en pacientes con psoriasis y hepatitis
C, pero su mecanismo de acción se considera local por lo cual se recomienda para esta
población de pacientes21.
La fotoquimioterapia PUVA reporta mínima hepatotoxicidad cuando se usa a dosis
apropiadas por 1 año, por lo cual puede ser considerada como una opción terapéutica en
pacientes con hepatitis C y psoriasis21.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Acitretín
El acitretín puede ser usado con precaución en pacientes con enfermedades hepáticas preexistentes, con seguimiento rutinario para evaluar el riesgo
aumentado de hepatotoxicidad en los pacientes con hepatitis C. Los estudios
no han comprobado cambios en las biopsias hepáticas que sugieran que el
acitretín cause hepatotoxicidad en los pacientes con psoriasis21 (evidencia IIA).
193
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 5. Estudios que sustentan el uso de acitretín en la hepatitis C21
Roenigk, et al., 1999. Grado de recombinación C, nivel de evidencia 2+
- Estudio prospectivo abierto, a 2 años, multicéntrico de pacientes con psoriasis
- Biopsias hepáticas tomadas antes y después de completar el estudio; el 59 % no
presentaron cambios, 24 % con mejoría, 17 % con leve empeoramiento.
- No encontraron asociación entre las alteraciones de las transaminasas y la dosis
acumulativa del acitretín ni con los cambios en la biopsia hepática.
Tabla 6. Estudios que rechazan el uso de acitretín en la hepatitis C21
Katz, et al., 1999. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Revisión de los efectos secundarios del acitretín
Vahlquist, 1992. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Revisión a largo plazo de la seguridad de la terapia con retinoides
Terapia biológica
Pequeños estudios han demostrado que la hepatitis C crónica no es una
contraindicación para el uso de anti-TNF. Los hallazgos más sólidos apoyan
al etanercept, comparado con la evidencia anecdótica del adalimumab y el
infliximab. En todos los estudios se describe el uso de inhibidores del TNFα y su
posible efecto benéfico, en combinación con el interferón y la ribavirina, para
el tratamiento de la hepatitis C21.
Tabla 7. Estudios que sustentan el uso de etanercept en la hepatitis C*
Magliocco, et al., 2004. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Estudio abierto, tres pacientes con psoriasis y hepatitis C
- En ningún paciente se presentó empeoramiento de las transaminasas ni del estatus
del ARN de HVC por PCR.
- La carga viral disminuyó en un paciente.
Zein, 2005. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Estudio doble ciego controlado con placebo, de 50 pacientes con hepatitis C
- Tratamiento con interferón alfa, ribavirina y etanercept por 24 semanas
- Mayor frecuencia de respuesta en cuanto a la carga viral y respuesta bioquímica a
la semana 48 y 72 en el grupo tratado con etanercept comparado con el grupo de
placebo.
- No se reportaron efectos adversos serios.
194
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Khanna, et al., 2003. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
- Revisión de etanercept y cinco estudios a la fecha
- El etanercept puede ser benéfico en los pacientes cuando se usa en combinación con
la terapia estándar de tratamiento de la hepatitis C.
Cecchi, et al., 2006. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Estudio abierto, un paciente de 45 años, con psoriasis y hepatitis C, tratado con
etanercept como monoterapia por 12 meses
- Después de 3 meses de tratamiento, el PASI disminuyó de 20 a 6.
- Sin efectos adversos
- Sin empeoramiento de la transaminasas ni de la carga viral.
Rokhsar, et al., 2006. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Un paciente con psoriasis, artritis psoriásica y hepatitis C
- Después de 5 y 12 meses de tratamiento con etanercept, la carga viral no presentó
cambios.
- Efecto secundario reportado: leve reacción en el sitio de aplicación
De Simone , et al., 2006. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Dos pacientes con psoriasis y hepatitis C
- Sin cambios en las transaminasas durante 12 meses de tratamiento
- La carga viral disminuyó ligeramente a los 9 y 12 meses de tratamiento.
Niewold y Gibofsky, 2006. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Un paciente de 45 años con artritis reumatoidea y hepatitis C, tratado con etanercept
- Después de 1 año, el ARN del HCV ya no era detectable, y los resultados de las
pruebas de función hepática fueron normales.
Marotte, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Nueve pacientes con manifestaciones reumatológicas asociadas con el HCV fueron
tratados con etanercept, 25 mg dos veces a la semana durante 3 meses
- En 3 meses, en ningún paciente se encontró inflamación hepática con base en los
niveles de las transaminasas.
Ningún aumento significativo de la carga viral.
Helliwell y Taylor, 2008. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
- El estudio CASPAR recolectó datos de 588 pacientes con artritis psoriásica y 536
sujetos control.
- Ninguno de los fármacos anti-TNF se suspendieron por hepatotoxicidad.
Roux, et al., 2006. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
- Se revisaron de forma retrospectiva las historias clínicas de 480 pacientes con artritis
reumatoidea o artritis psoriásica.
- Seis casos relevantes (dos de artritis reumatoidea con hepatitis B crónica, una
espondiloartropatía con hepatitis B crónica, y tres de artritis reumatoidea con hepatitis
C crónica) recibieron etanercept o infliximab.
- Ninguno de los casos presentó cambios en las aminotransferasas o en la carga viral.
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Etanercept Enbrel® Pfizer.
195
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 8. Estudios que rechaza el uso de etanercept en la hepatitis C21
Orion, et al., 2005. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Revisión de los efectos secundarios graves de la terapia sistémica en dermatología
Tabla 9. Estudios que sustentan el uso de infliximab en la hepatitis C21
Peterson, et al., 2003. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Encuesta retrospectiva de 16 pacientes infectados por HCV con artritis reumatoidea
que recibieron etanercept o infliximab.
- Se les hizo seguimiento con las concentraciones séricas de fosfatasa alcalina,
albúmina, AST, ALT y HCV al inicio de la terapia y 1-34 meses después del inicio del
tratamiento.
- No hubo ningún cambio significativo en el hígado.
Oniankitan, et al., 2004. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Estudio de etiqueta abierta de dos pacientes con enfermedades reumáticas y hepatitis
B crónica o HCV
- Sin empeoramiento de los resultados de pruebas de la función hepática o estado
virológico de ARN de HVC.
Abdelmalek, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Un hombre de 54 años de edad con enfermedad de Crohn y HCV fue tratado con
infliximab y la terapia antiviral durante 48 semanas.
- No hubo alteraciones en los resultados de la pruebas de función hepática o de la carga
del HCV.
Aslanidis, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Informe de caso de dos pacientes con infección por el HCV, uno con artritis psoriásica y
el otro con espondiloartropatía, que fueron tratados a largo plazo con infliximab para la
enfermedad reumática.
- Sin ninguna evidencia de la reactivación de infección por el HCV o deterioro de la
función hepática.
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Infliximab Remicade® Janssen-Cilag
Tabla 10. Estudio que rechaza el uso de infliximab en la hepatitis C21
Orion, et al., 2005. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Revisión de los efectos secundarios graves de la terapia sistémica en dermatología
Tabla 11. Estudios que sustenta el uso de adalimumab* en la hepatitis C21
Aslanidis, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Informe de caso de dos pacientes con infección por el HCV, uno con artritis psoriásica
y el otro con espondiloartropatía, que fueron tratados a largo plazo con agentes antiTNF para la enfermedad reumática.
- Sin ninguna evidencia de la reactivación de la infección por el HCV o deterioro de la
función hepática.
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Adalimumab Humira® Abbott
196
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 12. Estudio que rechaza el uso de adalimumab en la hepatitis C21
Vigna-Pérez, et al., 2005. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Se administró adalimumab a 8 pacientes con artritis reumatoidea, 40 mg por vía
subcutánea cada semana por 26 semanas.
- Se encontró que afectó al número y la función de los linfocitos T reguladores, y
la apoptosis de las células del sistema inmunitario, pero estos efectos fueron
transitorios.
Ciclosporina
La literatura reporta la infección por hepatitis C como una contraindicación
relativa para el uso de la ciclosporina dado su efecto inmunosupresor21.
Tabla 13. Estudios que sustentan el uso de la ciclosporina en la hepatitis C21
Imafuku, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Etiqueta abierta, un paciente con psoriasis y el HCV
- La puntuación PASI disminuyó de 29 a 7 después de 6 semanas de tratamiento.
- No se evidencio elevación de la ALT, proteína core del HCV, o del ARN del HCV después
de 56 semanas de tratamiento.
Otón, et al., 2006. Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
- Sesenta y seis pacientes con hepatitis C recurrente después de trasplante hepático
recibieron ciclosporina o tacrolimus.
- Ni la carga viral ni la fibrosis hepática fue diferente en los pacientes tratados con
tacrolimus en comparación con ciclosporina.
- La ciclosporina suprime la replicación del HCV in vitro.
Bellisai, et al., 2007. Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Estudio de etiqueta abierta de dos pacientes con artritis reumatoidea y HCV, tratados
con ciclosporina A y anti-TNFα
- Las transaminasas y el ARN del HCV se mantuvo sin cambios después de 1 año de
tratamiento.
- No se observaron efectos secundarios de los medicamentos.
- La ciclosporina inhibe la replicación del HCV in vivo e in vitro.
Kamar, et al., 2006 Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
- Revisión de las biopsias de hígado de 55 pacientes con hepatitis C que recibieron un
esquema estándar inmunosupresor después de trasplante renal
- Sólo 3 pacientes desarrollaron cirrosis durante el seguimiento de 3 y 4 años; la fibrosis
permaneció estable a lo largo de seguimiento.
- El uso de ciclosporina en pacientes con infección por el HCV no se asocia con cambios
histológicos hepáticos.
- La ciclosporina puede tener efectos beneficiosos sobre el curso natural de la infección
por el HCV.
197
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 14. Estudios que rechazan el uso de la ciclosporina en la hepatitis C21
Martin, et al. Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
- Estudio prospectivo de asignación aleatoria de 79 pacientes para recibir tacrolimus o
ciclosporina como principal inmunosupresión después de trasplante
- Un patólogo cegado revisa las biopsias hepáticas.
- Los pacientes tratados con ciclosporina tenían un aumento significativamente mayor
de la mediana de los niveles séricos de ARN del HCV.
- No se observaron diferencias significativas en la histología, recurrencia del HCV o de la
supervivencia.
Durak, et al. Estudio en animales
- Se administró ciclosporina a 20 conejos por vía oral durante 10 días, con suplementos
de vitamina o sin ellos, para estudiar la relación entre la capacidad antioxidante del
tejido hepático y el tratamiento con ciclosporina.
- Los hígados fueron retirados y estudiados.
- La capacidad antioxidante del hígado fue menor en el grupo ciclosporina en
comparación con el grupo control.
El uso de metotrexato y micofenolato de mofetilo está contraindicado en pacientes con psoriasis y hepatitis C21.
198
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo 2. Tratamiento de pacientes con psoriasis y hepatitis C
Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
En los pacientes con infección por VIH la psoriasis suele ser más grave y más
resistente al tratamiento24. Es importante recordar que una psoriasis muy grave
puede ser una de las primeras manifestaciones de la infección. En pacientes
con psoriasis preexistente, las exacerbaciones son comunes24.
El tratamiento de la psoriasis grave en pacientes positivos para VIH es complejo
ya que la mayoría de los medicamentos indicados son inmunosupresores y esto
puede aumentar la incidencia de complicaciones infecciosas en esta población.
El tratamiento tópico es la primera línea recomendada para los pacientes con
psoriasis leve a moderada24. Se recomienda no exceder la aplicación de calcipotriol de 100 g a la semana1, 24.
199
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Recomendaciones en paciente con psoriasis y VIH
El tratamiento de la psoriasis moderada a grave en pacientes con diagnóstico de VIH
deber hacerse con el apoyo de una junta médica e infectología.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Para la psoriasis moderada a grave, los antirretrovirales y la fototerapia, tanto PUVA como
UVB-nb, son la primera línea terapéutica1.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Los retinoides orales pueden ser considerados como segunda línea de tratamiento24.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
En los casos de psoriasis resistentes al tratamiento, se recomienda el manejo
interdisciplinario con infectología para el uso con precaución de ciclosporina, metotrexato
y anti-TNFα24.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Algoritmo 3. Tratamiento de pacientes con psoriasis y VIH.
200
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Enfermedad renal
Recomendaciones en paciente con psoriasis y enfermedad renal
• En los pacientes con enfermedad renal está contraindicado el uso de la ciclosporina.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• El tratamiento con metotrexato requiere ajuste de dosis según la tasa de filtración
glomerular en pacientes con insuficiencia renal crónica.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• No existe información disponible que indique la necesidad de ajustar la dosis de los
agentes biológicos según la tasa de filtración glomerular.
Aspectos psicológicos
• Los indicadores de calidad de vida deben ser un factor importante para plantear el
manejo a largo plazo de la psoriasis1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• Las escalas de medición de calidad de vida autoadministradas por el paciente deben
realizarse para evaluar la satisfacción del paciente con el tratamiento y se debe tener
en cuenta como un parámetro de actividad de la enfermedad y de su impacto en la
calidad de vida1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• Los pacientes deben ser interrogados sobre síntomas de depresión1.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
• Los pacientes con evidencia clínica de ansiedad o depresión requieren tratamiento
interdisciplinario con psiquiatría y psicología1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• El equipo interdisciplinario, para el manejo de los pacientes con psoriasis, debe incluir
psicología, trabajo social y terapistas en salud ocupacional.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• Se debe estimular el acceso a los grupos de pacientes con psoriasis y otros grupos de
apoyo. Es importante difundir a la comunidad la existencia de dichos grupos y apoyar
sus actividades.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• Los pacientes a los que se identifique el estrés como un factor inductor de
exacerbaciones de la psoriasis, deben ser remitidos a programas especializados en
reducción del estrés1.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
• Los tratamientos con litio pueden exacerbar la psoriasis12.
201
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Síndrome metabólico
Los criterios más aceptados para definir el síndrome metabólico son los del
National Education Program´s Adult Treatment Panel III (ATP III), los cuales
definen el síndrome metabólico como la presencia de, al menos, tres de las
condiciones que aparecen en la tabla 1526.
Tabla 15. Criterios del síndrome metabólico*
- Obesidad abdominal (circunferencia abdominal mayor de 102 cm en hombres y de 88
cm en mujeres
- Elevación de triglicéridos (>150 mg/dl) o bajo tratamiento
- Disminución del HDL (<40 mg/dl en hombres y <50 mg/dl en mujeres, o bajo
tratamiento
- Elevación de la presión arterial (>130/85 mm Hg o bajo tratamiento
- Elevación de la glucosa (>110 mg/dl) o bajo tratamiento)
* National Education Program´s Adult Treatment Panel III (ATP III)
Se estima que la prevalencia del síndrome metabólico está entre el 15 y el 20
% de la población general27; en el caso de la prevalencia en los pacientes en
psoriasis, el riesgo se ha estimado entre 1,7 en pacientes no hospitalizados
hasta el 5,3 en paciente hospitalizados por la enfermedad28,29. Gisondi, et al.,
demostraron que los pacientes con psoriasis moderada a grave tenían una alta
prevalencia del síndrome metabólico comparado con los pacientes dermatológicos de otras patologías, controlando por edad y sexo (OR=1,65; IC: 1,162,35), siendo más prevalentes la hipertrigliceridemia y la obesidad abdominal30.
Cambios similares encontraron Sommer, et al., en 625 pacientes hospitalizados
con psoriasis frente a 1.044 controles con melanoma, con base en los criterios
de la OMS, controlando por edad y sexo (OR=5,92; IC: 2,78-12,8)31.
Los pacientes con psoriasis tienen riesgo independiente y directo sobre obesidad, depresión e infarto agudo del miocardio. Estas enfermedades concomitantes pueden tener un origen genético común o pueden ser el reflejo del estado
inflamatorio que incluye la elevación de los radicales de oxígeno, proteína C
reactiva (PCR), IL-6 y adipocinas, entre otras. Otros factores que influyen en un
mayor riesgo cardiovascular son el mayor consumo de alcohol y cigarrillo en
los pacientes con psoriasis.
Los estudios basados en el estudio de Framingham calculan un riesgo intermedio de sufrir enfermedad cerebrovascular o infarto agudo del miocardio con
un riesgo relativo de 5,3 % y 11,2 % a 5 o 10 años, respectivamente, en los
202
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
pacientes con psoriasis. El riesgo cardiovascular arterial y venoso (infarto agudo del miocardio, tromboembolismo pulmonar, enfermedad cerebrovascular)
fue 2,2 veces mayor en pacientes con psoriasis que con otras enfermedades
dermatológicas33.
Se ha planteado el impacto de los diferentes tratamientos en la presencia, empeoramiento o disminución del impacto cardiovascular. Se ha encontrado que
el metotrexato administrado en dosis moderadas tiende a reducir el riesgo de
un evento cardiovascular; sin embargo, los pacientes con sobrepeso, aumento
de consumo de alcohol y diabetes mellitus tienen mayor probabilidad de toxicidad hepática34.
En el caso del acitretín, 25 a 50 % de los pacientes tiene alteración en el perfil
lipídico, principalmente en las cifras de triglicéridos que también comparte un
mayor riesgo en pacientes obesos y con diabetes mellitus35.
El uso de ciclosporina aumenta las cifras de triglicéridos y colesterol; puede
elevar, además, la tensión arterial, aumentando el riesgo cardiovascular34,36.
En algunos estudios se documentó un aumento de peso con el uso de los antiTNFα. El aumento osciló entre 4 y 10 kg en los primeros seis meses de tratamiento en 25 % de los pacientes37,38. Asimismo, los anti-TNFα, a excepción de
infliximab con un solo reporte, no modifican el perfil lipídico39. En la artritis
reumatoidea, se ha encontrado una disminución de infarto agudo del miocardio y de un primer evento coronario con el uso terapia biológica. Esto no se ha
dilucidado en el caso de la psoriasis o de la artritis psoriásica. No es posible extrapolar los resultados pues los mecanismos fisiopatológicos de la artritis reumatoidea y la psoriasis son diferentes40. Se recomienda solicitar perfil lipídico y
química sanguínea cada tres meses en pacientes en tratamiento con anti-TNF
y ustekinumab41. Se sugiere un riguroso control del peso en todo paciente que
recibe terapia biológica.
Recomendaciones en paciente con psoriasis y síndrome metabólico
Se recomienda elaborar una adecuada historia clínica de cada paciente con psoriasis en
busca de enfermedades concomitantes.
Nivel de evidencia 4, grado de recomendación D
Se le debe recomendar a todo paciente con psoriasis dejar de fumar.
Nivel de evidencia 3, grado de recomendación D
Los factores de riesgo cardiovasculares y las enfermedades asociadas al síndrome
metabólico en los pacientes con psoriasis deben ser monitoreados y tratados
adecuadamente como parte de una atención integral y multidisciplinaria.
Nivel de evidencia 2++, grado de recomendación B
Se recomienda la reducción del peso manteniendo un índice de masa corporal (IMC)
normal y llevar hábitos de vida saludables.
Nivel de evidencia 4, grado de recomendación D
203
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Hígado graso
El hígado graso es una complicación que puede presentarse en un espectro
que va desde la esteatosis y la esteatohepatitis hasta la cirrosis. Su diagnóstico definitivo se realiza por medio de la biopsia hepática. Sin embargo, la
sensibilidad de la ecografía hepática oscila entre 60 y 94 %, según el grado de
esteatosis.
Se considera una manifestación del síndrome metabólico, con una incidencia
de 20 a 30 % en la población general y en los pacientes con psoriasis puede
llegar al 47 %, dependiendo de la edad, el sexo y el IMC42.
En algunos estudios se ha encontrado una mayor prevalencia de hígado graso
en hispanos (45 %, con respecto a blancos y negros, 33 % y 24,%, respectivamente)42 .
No existen guías formales sobre el manejo de la psoriasis y el hígado graso,
pero se recomienda que los pacientes con alto riesgo, dado por el sobrepeso,
la diabetes mellitus y la dislipidemia, tengan un control más estricto cuando
recibe metotrexato u otro tipo de alternativas terapéuticas sistemicas43.
En el caso de la terapia anti-TNFα se prefiere el uso de etanercept y adalimumab por tener una menor incidencia de cambios en las enzimas hepáticas y
menor riesgo de hepatotoxicidad42.
Recomendaciones en paciente con psoriasis e hígado graso
Dada la alta incidencia de hígado graso en los pacientes con síndrome metabólico,
se recomienda practicar una ecografía hepática para descartar esta condición en los
pacientes con psoriasis y síndrome metabólico asociado.
Nivel de evidencia 4, grado de recomendación D
204
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 16. Indicaciones y contraindicaciones de los diferentes tratamientos según los antecedentes
del paciente
Fototerapia
Acitretin
Metotrexate
Ciclosporina
Antagonistas
de TNF-α
Ustekinumab
Dislipidemia
ü
û
ü
(ü)
ü
ü
Hipertensión
ü
ü
ü
û
ü
ü
Nefropatía
ü
ü
(ü) *
û
ü
ü
UVB
D
û
D
D
D
Artritis
û
û
ü
ü**
ü
D
Insuficiencia cardíaca moderada a
severa
ü
ü
ü
(ü)
û
ü
Enfermedad desmielinizante
ü
ü
ü
ü
û
ü
Embarazo
UVB
û
û
(ü)
û
û
Antecedente de
neoplasia o linfoma
(exc. Cáncer de piel
no melanoma)
ü***
ü
û
û
û
û
Hepatopatía
ürecomendable
(ü)posible con estrecha monitorización
û no recomendable o contraindicado
Ddepende
* Ajustando la dosis según la función renal
** La ciclosporina en monoterapia suele ser insuficiente para el tratamiento de la artritis psoriásica
***La fototerapia está contraindicada en pacientes con daño actínico importante y antecedentes de cáncer
de piel
Referencias
1. Canadian Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. First Edition,
June 2009.
2. Murase JE, Chan KK, Garite TJ, Cooper DM, Weinstein GD. Hormonal effect on
psoriasis in pregnancy and post partum. Arch Dermatol. 2005;141:601-6.
3. Gudjonsson JE, Karason A, Runarsdottir EH, Antonsdottir AA, Hauksson VB,
Jonsson HH, et al. Distinct clinical differences between HLA-Cw*0602 positive and negative psoriasis patients — an analysis of 1019 HLA-Cand HLAB-typed patients. J Invest Dermatol. 2006;126:740-5.
4. Food and Drug Administration. Current categories for drug use in pregnancy, 2001.
205
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
5. Nast A, Kopp I, Augustin M, et al. German evidence-based guidelines for the
treatment of psoriasis vulgaris. Arch Dermatol Res. 2007;299:111-38.
6. Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Feldman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis
Section 3. Guidelines of care for the management and treatment of psoriasis with topical therapies. J Am Acad Dermatol. 2009;60:643-59.
7. Al-Hammadi A, Al-Haddab M, Sasseville D. Dermatologic treatment during
pregnancy: Practical overview. J Cutan Med Surg. 2006;10:183-92.
8. Hale EK, Pomeranz MK. Dermatologic agents during pregnancy and lactation: An update and clinical review. Int J Dermatol. 2002;41:197-203.
9. Oren D, Nulman I, Makhija M, Ito S, Koren G, et al. Using corticosteroids
during pregnancy. Are topical, inhaled, or systemic agents associated with
risk? Can Fam Physician. 2004;50:1083-5.
10.Lam J, Polifka JE, Dohil MA. Safety of dermatologic drugs used in pregnant
patients with psoriasis and other inflammatory skin diseases. J Am Acad
Dermatol .2008;59:295-315.
11.Anonymous. Retinoid drugs have a place in the treatment of psoriasis but
pregnancy is an absolute contraindication to their use. Drugs and Therapy
Perspectives. 2002;18:11-5.
12.Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Feldman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis.
Section 4. Guidelines of care for the management and treatment of psoriasis with traditional systemic agents. J Am Acad Dermatol. 2009;61:451-85.
13.Gunnarskog JG, Kallen AJB, Lindelof BG, Sigurgeirsson B. Psoralen photochemotherapy (PUVA) and pregnancy. Arch Dermatol. 1993;129:320-3.
14.Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Feldman SR, Gelfand JM, Gordon KB, et
al.. Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis. Section 5. Guidelines of care for the treatment of psoriasis with phototherapy and photochemotherapy. Am Acad Dermatol. 2010;62:114-35.
15.Menter A, Gottlieb A, Feldman SR, van Voorhees AS, Leonardi CL, Gordon
KB, et al. Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis Section 1. Overview of psoriasis and guidelines of care for the
treatment of psoriasis with biologics. J Am Acad Dermatol. 2008;58:826-50.
16.Hsu S, Papp KA, . Lebwohl MG, Bagel J, Blauvelt A, Duffin KC, et al. Consensus Guidelines for the Management of Plaque Psoriasis. Arch Dermatol.
2012;148:95-102.
206
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
17.Paparizos V, Rallis E, Kirsten L, Kyriakis K. Ustekinumab for the treatment of
HIV psoriasis. J Dermatol Treat. 2011;Epub ahead of print
18.Moretti ME, Lee A, Ito S. Which drugs are contraindicated during breastfeeding? Practice guidelines. Can Fam Physician. 2000;46:1753-7.
19.Ketikoglou I, Karatapanis S, Elefsiniotis I, Kafiri G, Moulakakis A. Extensive
psoriasis induced by pegylated interferon alpha-2b treatment for chronic
hepatitis B. Eur J Dermatol. 2005;15:107-9.
20.Kartal ED, Colak H, Ozgunes I, Usluer G. Exacerbation of psoriasis due to
peginterferon alpha-2b plus ribavirin treatment of chronic active hepatitis
C. Chemotherapy. 2005;51:167-9.
21.Frankel AJ, van Voorhees AS, Hsu S, Korman NJ, Lebwohl MG, Bebo BF, Jr,
Gottlieb AB. Treatment of psoriasis in patients with hepatitis C: From the
Medical Board of the National Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol.
2009;61:1044-55.
22.Citro V, Fristachi R, Tarantino G. Extensive psoriasis induced by pegylated
interferon: A case report. J Med Case Rep. 2007;1:86.
23.Taylor C, Burns DA, Wiselka MJ. Extensive psoriasis induced by interferon
alfa treatment for chronic hepatitis C. Postgrad Med J. 2000;76:365-7.
24.Menon K, van Voorhees AS, Bebo BF, Jr, Gladman DD, Hsu S, Kalb RE, et
al. Psoriasis in patients with HIV infection: From the Medical Board of the
National Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol. 2010;62:291-9.
25.Janssen. Data on file. Reports of pregnancy exposures with ustekinumab:
STE/Inj/DoF/Sep2011/EMEA014. 2011.
26.Grundy SM, Cleeman JI, Daniels SR. Diagnosis and management of the metabolic syndrome: An American Heart Association/National heart, Lung and
Blood Institute scientific statement. Cur Opin Cardiol. 2006;21:1-6.
27.Jon Love T, Qureshi A, Wood E, Gelfand J, Choi H. Prevalence of the metabolic syndrome in psoriasis: Results from the National Health and Nutrition
Examination Survey, 2003-2006. Arch Dermatol. 2011;147:419-24
28.Augustin M, Reich K, Glaeske G, Schaefer I, Rradtke M. Co-morbidity and
age-related prevalence of psoriasis: Analysis of health insurance data in
Germany. Acta Derm Venereol. 2010;90:147-51.
29.Nisa N, Qazi MA. Prevalence of metabolic syndrome in patients with psoriasis. Indian J Dermatol Venereol Leprol. 2010;76:662-5.
207
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
30.Gisondi P, Tessari G, Conti A, Piaserico S, Schianchi S, Peserico A, et al. Prevalence of metabolic syndrome in patients with psoriasis: A hospital based
case-control study. Br J Dermatol. 2007;157:68-73.
31.Sommer D, Jenish S, Suchan M, Christophers E, Weichenthal M. Increased
prevalence of the metabolic syndrome in patients with moderate to severe
psoriasis. Arch Dermatol Res. 2006;298:321-8.
32.Gisondi P, Farina S, Giordano MV, Girolomoni G. Usefulness of the Framingham risk score estimation in patients with chronic psoriasis. Am J Cardiol.
2010;106:1754-7
33.Cozzi A, Gisondi P, Girolomoni G. Cardiometabolic comorbidities in patients
with psoriasis. Verona, Italy: Department of Medicine, Section of Dermatology and Venereology, University of Verona
34.Prodanovich S, Ma F, Taylor JR, Pezon C, Fasihi T, Kirsner RS. Methotrexate
reduces incidence of vascular diseases in veterans with psoriasis or rheumatoid arthritis. J Am Acad Dermatol. 2005;52:262-7.
35.Menter A, Gottlieb A, Feldman SR, Van Voorhees AS, Leonardi, CL, Gordon
KB et al. Overview of psoriasis and guidelines of care for the treatment of
psoriasis with biologics.J Am Acad Dermatol, 2008;58:826-50.
36.Ferrán Marta, Pujol RM. Tratamiento de la psoriasis moderada-grave. Piel
(Barcelona). 2010;25:161-70.
37.Franchimont D, Roland S, Gustot T, Quertinmont E, Toubouti Y, Gervy MC,
et al. Impact of infliximab on serum leptin levels in patients with Crohn’s
disease. J Clin Endocrinol Metab. 2005;90:3510-6.
38.Gisondi P, Cotena C, Tessari G, Girolomoni G. Anti-tumour necrosis factor-alpha therapy increases body weight in patients with chronic plaque
psoriasis: a retrospective cohort study. J Eur Acad Dermatol Venereol.
2008;22:341-4.
39.Channual J, Wu.JJ. Effects of tumor necrosis factor-a blockade on metabolic syndrome components in psoriasis and psoriatic arthritis and additional
lessons learned from rheumatoid arthritis. Dermatol Ther. 2009;22:61-73.
40.Alsufyani MA, Golant AK, Lebwohl M. Psoriasis and the metabolic syndrome.
Dermatol Ther. 2010;23:137-43.
41.Ortleb M, Levitt J. Practical use of biologic therapy in dermatology: Some
considerations and checklists. Dermatology Online Journal 18 (2): 2
208
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
42.Wenk KS, Arrington KC, Ehrlich A. Psoriasis and non-alcoholic fatty liver
disease. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2011;25:383-91.
43.Kalb RE, Strober B, Weinstein G, Lebwohl M. Methotrexate and psoriasis:2009 National Psoriasis Foundation Consensus Conference. J Am Acad
Dermatol. 2009;60:824-37.
209
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 12.
Formas especiales de psoriasis
Margarita Barrios, Héctor José Castellanos, Diana María Lastra
La psoriasis es una enfermedad crónica que puede manifestarse con presentaciones clínicas muy variadas, entre las cuales, la forma más frecuente es
la variedad en placa o vulgar. Sin embargo, otras formas menos frecuentes
pueden presentarse entre el 10 y el 20 % de los pacientes y sus consideraciones terapéuticas pueden variar a pesar de contarse con un arsenal terapéutico
similar.
Además, y por tratarse de formas menos frecuentes, la información científica
es menor, por lo cual las recomendaciones terapéuticas deben ser tenidas en
cuenta de manera independiente.
Psoriasis del cuero cabelludo
Si bien el cuero cabelludo es la región del cuerpo más comúnmente afectada en los pacientes con psoriasis, la presentación de los signos y síntomas
puede variar ampliamente en los pacientes, lo cual determina un constante
reto terapéutico. Desde el punto de vista anatómico, el cuero cabelludo es un
área corporal muy irrigada y, por lo tanto, más permeable a los medicamentos
tópicos. Además, las zonas de transición entre el cuero cabelludo y la cara son
más propensas a cambios, como la atrofia cutánea, por lo que debe prestarse
especial atención en la selección del medicamento1.
Existen diferentes alternativas terapéuticas para el tratamiento de los pacientes con psoriasis del cuero cabelludo que, debido a su perfil de eficacia y seguridad, se pueden organizar en un algoritmo terapéutico que simplifique la
toma de la decisión terapéutica más acertada1,2 (algoritmo 1).
211
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo 1. Abordaje del paciente con psoriasis del cuero cabelludo.
Tratamiento tópico
La vía tópica de administración debe preferirse como primera línea para el
manejo de los pacientes con esta forma especial de psoriasis. Sin embargo, los
estudios que han evaluado la eficacia y seguridad de los diferentes agentes
tópicos en esta condición permiten establecer diferentes grados de recomendación para cada una de las alternativas.
Corticoides tópicos
Se considera que los corticoides tópicos constituyen el manejo de primera
línea en la psoriasis del cuero cabelludo y se encuentran disponibles en una
amplia variedad de vehículos como pomada, crema, emulsión, espuma, gel,
solución, y champú1. Pueden ser utilizados en monoterapia o en asociación con
otros medicamentos tópicos, como el ácido salicílico, la urea, el alquitrán de
hulla y los análogos de la vitamina D1,2.
212
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En la revisión de la literatura científica se encuentran estudios de asignación
aleatoria con corticoides en champú y solución. Estos estudios han incluido esquemas de tratamiento con valerato o dipropionato de betametasona , furoato
de mometasona, acetónido de fluocinolona y propionato de clobetasol1.
En cuanto a la potencia, se prefieren los corticoides que con menor potencia
sean eficaces en la desaparición de las lesiones, sin embargo, los corticoides de
alta potencia han demostrado ser seguros y eficaces2. En cuanto a su eficacia
comparativa con otros medicamentos tópicos para la psoriasis del cuero cabelludo, la información disponible demuestra que los corticoides tópicos son más
eficaces que los análogos de la vitamina D, el alquitrán de hulla y el tazaroteno
a pesar de que se tienen pocos estudios comparativos que lo demuestren1,2.
En cuanto a la seguridad de los corticoides, no se han reportado efectos secundarios serios en los estudios luego de cuatro semanas de tratamiento. De igual
forma, no se han demostrado efectos secundarios sistémicos en este tiempo ni
alteración del eje hipotálamo-hipófisis-glándulas suprarrenales por un periodo
de hasta dos meses y medio1.
Los corticoides intralesionales se reservan como de segunda línea en el tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo2, si bien algunos reportes anecdóticos sugieren su eficacia1 (véase el capítulo 7).
Se recomiendan el uso de corticoides tópicos como manejo de primera línea
en pacientes con psoriasis de cuero cabelludo1,3
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Análogos de la vitamina D
Los análogos de la vitamina D son menos eficaces a corto plazo que los corticoides tópicos y no se han demostrado diferencias a mediano plazo2. Esto ha
determinado que si bien su uso en la psoriasis del cuero cabelludo está incluido
como una alternativa de primera línea, se reserve para aquellos casos en los
que el uso de corticoides no sea posible.
Existen estudios que evalúan el uso del calcipotriol hasta por 52 semanas3. En
términos generales, son medicamentos que han demostrado tener un buen
perfil de seguridad aunque pueden generar algo de irritación al inicio del tratamiento. No suelen presentar taquifilaxia2.
213
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se recomienda el uso de análogos de la vitamina D en el tratamiento de la
psoriasis del cuero cabelludo.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Combinación de corticosteroides y análogos de la vitamina D
La combinación de corticoides tópicos y análogos de la vitamina D puede
aumentar la eficacia de cada uno de los medicamentos, disminuyendo también
los posibles efectos secundarios1,2.
Varios estudios clínicos han demostrado que la combinación de dipropionato
de betametasona y calcipotriol es superior al placebo y que cada uno de los dos
agentes utilizados como monoterapia2. En Colombia disponemos de la presentación en ungüento y en gel.
La combinación de corticoides tópicos más análogos de Vitamina D se
recomienda en el tratamiento de la psoriasis de cuero cabelludo.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Queratolíticos
El queratolítico más usado en pacientes con psoriasis del cuero cabelludo es
el ácido salicílico. El ácido salicílico es útil para remover las escamas gruesas del
cuero cabelludo. En la información disponible se encuentran algunos estudios
no controlados con ácido salicílico en gel en concentraciones entre el 5 y el 10
%. Por otro lado, la combinación de corticoides más ácido salicílico mejora la
absorción de los corticoides1.
El uso de queratolíticos se recomiendan para pacientes con psoriasis en
cuero cabelludo.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Derivados del alquitrán de hulla y la antralina
A pesar de no haber estudios clínicos controlados, los derivados del alquitrán de hulla y de la antralina se han usado durante décadas para el tratamiento de esta condición. En comparación con los corticoides, su eficacia es menor
y en cuanto a la seguridad, se ha observado importante irritación y manchado
de la piel y de la ropa1,3. Por su parte, los alquitranes generan intolerancia y
tienen potencial carcinógeno1,2. Por esta razón, el uso de estos medicamentos
se debe reservar para aquellos casos de respuesta inadecuada o contraindica214
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
ción a otras terapias de primera línea como los corticoides o los análogos de
la vitamina D.
Tazaroteno
No hay estudios clínicos que sustenten el uso del tazaroteno en la psoriasis
del cuero cabelludo; sin embargo, se conoce su utilidad en las psoriasis en placas2,3. El tazaroteno puede inducir eritema, prurito y ardor1,2. En combinación
con algunos corticoides, se disminuyen los efectos secundarios del retinoide y
se aumenta la eficacia. Algunos autores proponen que la asociación de retinoide tópico y análogos de la vitamina D puede ser de utilidad como terapia de
mantenimiento en la psoriasis del cuero cabelludo3.
El tazaroteno en la psoriasis del cuero cabelludo solo se recomienda en
casos muy seleccionados considerando el balance riesgo-beneficio, tanto
en adultos como en niños.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Fototerapia
La penetración de la fototerapia en el cuero cabelludo es difícil. Para superar esta dificultad, se han desarrollado cepillos emisores de radiación ultravioleta B (308 nm) que, a pesar de no contar con estudios controlados ni los
datos suficientes para recomendar su uso1,2, se han utilizado en Colombia con
éxito en algunos pacientes con psoriasis del cuero cabelludo. Su uso puede
relacionarse con eritema y calor intenso y podría considerarse su empleo como
alternativa de segunda línea1.
Tratamientos sistémicos
Los tratamientos sistémicos incluyen moléculas convencionales, como el
metotrexato, la ciclosporina y los retinoides orales, y los agentes biológicos,
como el adalimumab, el etanercept, el infliximab y el ustekinumab1,2.
El uso de agentes biológicos en la psoriasis del cuero cabelludo se recomienda en los casos resistentes a otras terapias (incluyendo el metotrexato) o en
pacientes con psoriasis vulgar moderada a grave que afecte también el cuero
cabelludo1,2,3.
El uso de agentes biológicos en la psoriasis del cuero cabelludo se
recomienda en la enfermedad resistente a otras terapias.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
215
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 1. Recomendaciones para el tratamiento de inicio de la psoriasis del cuero cabelludo
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Corticoides (loción)
1++
A
Corticoides (champú)
1++
A
Corticoides (espuma)
2++
B
Análogos de la vitamina D
1+
B
Combinación de corticoide y calcipotriol
1++
A
Combinación de corticoide y salicilato
2+
C
Alquitrán de hulla
2+
C
Salicilato
2+
C
Fototerapia
3
D
Sistémicos
3
D
Retinoides tópicos
4
D
Tratamiento
Modificado, con permiso escrito de: Puig L, Ribera M, Hernanz JM, Belinchón I, Santos-Juanes J, Linares
M, et al. Tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo. Actas Dermosifiliogr. 2010;101:827-46.
Tabla 2. Recomendaciones para tratamiento de fase de mantenimiento de psoriasis del cuero
cabelludo
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Corticoides (loción)
3
D
Corticoides (champú)
3
D
Corticoides (espuma)
3
D
Análogos de la vitamina D
1++
A
Combinación de corticoide y calcipotriol
1++
A
Combinación de corticoide y salicilato
2+
D
Alquitrán de hulla
2+
D
Salicilato
2+
D
Fototerapia
3
D
Sistémicos
3
D
Retinoides tópicos
4
D
Tratamiento
Modificado, con permiso escrito de: Puig L, Ribera M, Hernanz JM, Belinchón I, Santos-Juanes J, Linares M
et al. Tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo. Actas Dermosifiliogr. 2010;101:827-46.
216
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis inversa
Los corticoides tópicos hacen parte del tratamiento de primera línea de la
psoriasis inversa3. La información disponible se basa en los estudios hechos con
valerato de betametasona y otros corticoides de mediana y baja potencia. Se
recomienda su uso a corto plazo, limitado a 2-4 semanas3,4. Los corticoides de
alta potencia que también pueden ser eficaces en los pacientes con psoriasis
inversa moderada a grave, tienen un riesgo mayor de generar efectos secundarios localizados, como atrofia cutánea y telangiectasias3.
Otras terapias, como el uso de calcipotriol, tacrolimus o pimecrolimus, pueden
utilizarse a largo plazo como medicamentos de primera línea o luego de un
ciclo de corticoides tópicos4,5.
Las combinaciones de corticoides y calcipotriol o de corticoides e inhibidores
de la calcineurina (corticoide, una o dos veces a la semana, e inhibidor de
calcineurina, el resto de la semana) tienen gran efectividad y disminuyen los
posibles efectos secundarios de los corticoides3,4.
Las medidas de higiene, el uso de emolientes y algunos antimicrobianos (ketoconazol, ciclopiroxolamina) pueden ser benéficos para los pacientes con psoriasis inversa y son considerados como terapia de segunda línea4. Existen algunos
reportes del uso de retinoides tópicos, antralina y ácido salicílico pero tienen
limitaciones por la irritación que pueden causar. Por su parte, el láser excimer
tiene reportes anecdóticos4.
No existen estudios controlados que permitan generar recomendaciones del
uso de terapias sistémicas convencionales (metotrexato, retinoides sistémicos y
ciclosporina) o de terapia biológica en la psoriasis inversa3,4.
217
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo 2. Abordaje del paciente con psoriasis inversa.
Los corticoides tópicos hacen parte del tratamiento de primera línea de
la psoriasis inversa. Se recomienda su uso a corto plazo, limitado a 2-4
semanas3,4.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Los corticoides de alta potencia pueden ser eficaces en los pacientes con
psoriasis inversa moderada a grave pero tienen un riesgo mayor de generar
efectos secundarios localizados, como atrofia cutánea y telangiectasias3.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Otras terapias, como el uso de calcipotriol, tacrolimus y pimecrolimus,
pueden utilizarse a largo plazo como medicamentos de primera línea o
luego de un ciclo de corticoides tópicos4,5.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
218
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis en gotas
Debido a que la psoriasis en gotas es una forma de presentación más frecuente en niños, la información encontrada hace referencia a este tipo de
población (véase el capítulo Psoriasis en la población pediátrica).
El uso de fototerapia en niños con psoriasis en gotas es controvertido. Hay
registros de estudios que evidencian que el 60 % de los pacientes alcanzan
un PASI90 a las 12 semanas de tratamiento con el uso de fototerapia UVB-nb,
sin embargo, aún no está claramente definida la edad ideal para el inicio de la
fototerapia6.
Existen series de casos de pacientes que reciben manejo con antibióticos sistémicos, entre ellos la eritromicina, la amoxacilina, el ácido clavulánico, la penicilina y la rifampicina, con resultados variables. La eficacia secundaria al uso
de los antibióticos en la psoriasis en gotas en niños sigue siendo controvertida6.
No existen datos suficientes para dar recomendación acerca del beneficio de la
tonsilectomía en los pacientes con psoriasis en gotas.7
Tabla 3. Recomendaciones para el tratamiento de la psoriasis en gotas
Nivel de
evidencia
Grado de
recomendación
Fototerapia
2+
C
Eritromicina
2+
C
Amoxacilina y ácido clavulánico
+
2
C
Penicilina y rifampicina
2+
C
Tratamiento
Psoriasis eritrodérmica
La psoriasis eritrodérmica es una forma inflamatoria de psoriasis que puede
amenazar la vida del paciente si no recibe el manejo adecuado8. Como ocurre
en otras entidades, la pérdida de la función de barrera de grandes superficies
cutáneas da lugar a alteraciones sistémicas que contribuyen a la gravedad del
estado del paciente. La liberación de grandes cantidades de citocinas inflamatorias (IL-1, IL-6, TNFα) se traduce en un cuadro febril que cursa con síntesis de
reactantes de fase aguda, hipoalbuminemia, anemia y leucopenia. Además, la
grave alteración de la función de barrera genera un incremento en la pérdida
transepidérmica de agua, electrolitos y calor. La condición favorece la colonización cutánea de microorganismos y la demora en la implementación de las
medidas terapéuticas adecuadas facilita el compromiso sistémico.
219
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se recomienda el manejo hospitalario de los pacientes con psoriasis
eritrodérmica. Su valoración debe incluir la elaboración de la historia
clínica y un examen físico detallado, la toma de muestras para exámenes
de laboratorio que incluyan hemograma completo, cultivos de las lesiones
cutáneas y, de ser necesario, hemocultivos. Se recomienda el manejo
interdisciplinario en este tipo de pacientes.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Estabilización hemodinámica del paciente
Como en cualquier condición que amenace la vida de un paciente, en la
psoriasis eritrodérmica se recomienda inicialmente el manejo en el hospital
para la estabilización hemodinámica del paciente mediante el mantenimiento
de un balance de hidroelectrolítico adecuado, evitando el edema y descartando
ante todo la posibilidad de sepsis8,9.
Tratamiento tópico
Se recomienda el uso de corticoides tópicos de baja y mediana potencia
asociados a un emoliente, sobre todo en oclusión, con el fin de recuperar en
alguna medida las características de la barrera cutánea y aumentar el bienestar
del paciente8,9.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Tratamiento sistémico
Dado el compromiso sistémico del paciente con psoriasis eritrodérmica,
debe considerarse la instauración de la terapia sistémica.
Ciclosporina: se recomienda el uso de ciclosporina en dosis de 3 a 5 mg/kg
por día debido a su rápido inicio de acción. Se reporta 67 % de los pacientes
con remisión completa y 27 % con mejoría significativa luego de 2 a 4 meses
de tratamiento. Se recomienda la disminución progresiva de la dosis, 0,5 mg
cada dos semanas, después de la remisión10.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Acitretín: se ha usado en esta variedad de la enfermedad pero presenta la
desventaja de no tener un inicio rápido de acción. Además, no es una opción
en pacientes de sexo femenino en edad fértil9. Está indicado como terapia de
primera línea.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
220
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Metotrexato: no existen suficiente información sobre su uso. Sin embargo,
se encontraron reportes de casos y estudios retrospectivos usando dosis
variables. Debe tenerse en cuenta que su inicio de acción es lento y la
mejoría puede tomar varias semanas .
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Agentes biológicos: no existen estudios comparativos que permitan
establecer si alguno de los agentes biológicos actualmente indicados para
el tratamiento de la psoriasis, tiene mayor eficacia en esta forma de la
enfermedad. Sin embargo, dado su rápido inicio de acción se prefiere el uso
del infliximab como tratamiento de primera línea12,13.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
También se encuentran en la literatura científica recomendaciones de
segunda línea con agentes sistémicos, como el etanercept, y combinaciones
de agentes sistémicos como la ciclosporina y el acitretín y la ciclosporina y
el metotrexato.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Algoritmo 3. Abordaje del paciente con psoriasis eritrodérmica
* Rápido inicio de acción, se prefiere para las formas agudas y graves de la enfermedad.
221
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Psoriasis ungular
Las opciones de tratamiento para esta variante son muy limitadas y, generalmente, generan incomodidad y dolor en el paciente14. Muchas veces la
psoriasis de las uñas se confunde con las onicomicosis y, de hecho, estas dos
entidades pueden coexistir; por lo tanto, se recomienda realizar los estudios
necesarios para aclarar el diagnóstico e instaurar el tratamiento más adecuado15,16. En general, el tratamiento para esta forma incluye alternativas tópicas,
intralesionales e incluso sistémicas.
Tratamiento tópico
Corticoides tópicos: se recomiendan principalmente para las afecciones
relacionadas con el lecho ungular (hiperqueratosis y onicólisis). Se han
observado mayores beneficios del tratamiento con corticoides al ser usados
en combinación con otros agentes tópicos, como el ácido salicílico o los
análogos de la vitamina D17.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Tazaroteno: solo mostró discreta eficacia en fosas (pits) y onicólisis luego
de 6 meses de tratamiento. No mostró ser efectivo en la hiperqueratosis19,20.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Calcipotriol: solo se cuenta con reportes de casos que evidencian mejoría
de la hiperqueratosis de los 3 a 6 meses21.
Grado recomendación D, nivel de evidencia 3
Terapia intralesional
Los corticoides intralesionales en la psoriasis ungular son dolorosos y pueden conllevar efectos secundarios. Deben ser administrados por un dermatólogo adecuadamente capacitado en la técnica.
Se recomienda el uso de corticoides intralesionales, en situaciones
especiales, con inyecciones mensuales o según el criterio médico para las
lesiones del lecho o de la matriz ungular22,23.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
222
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento sistémico
El uso del tratamiento sistémico para la psoriasis ungular ha sido evaluado
en el contexto de los estudios en los que los medicamentos se usan para la
psoriasis en placas. Generalmente, no se usan en pacientes con psoriasis aislada
de las uñas, aunque se deben tener consideraciones especiales para aquellos
con lesiones graves.
El metotrexato y la ciclosporina pueden considerarse como la primera
alternativa en caso de requerirse manejo sistémico24,25.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
En caso de respuesta insuficiente, puede considerarse el uso de agentes
biológicos; se ha observado mejoría, particularmente, con el uso de
infliximab26.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
El uso de medicamentos biológicos en combinación con otras terapias se
recomienda para el tratamiento de la psoriasis ungular.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Psoriasis pustulosa
Psoriasis pustulosa generalizada
Es poca la información disponible que se encuentra relacionada con el tratamiento de la psoriasis pustulosa generalizada y, por esta razón, la mayoría
de las recomendaciones se derivan de estudios no controlados o de reportes
de casos.
Tratamiento sistémico
Retinoides: se encuentran entre los agentes de primera línea para el tratamiento de la psoriasis pustulosa. Si bien existen pocos estudios que relacionen
su utilización en esta forma especial de la psoriasis, un estudio de etiqueta
abierta que incluía 18 pacientes que recibieron etretinato en una dosis de 1
mg/kg, reportó había una desaparición en 17 de los 18 pacientes después de
4 meses de tratamiento. Se reportaron que los efectos secundarios principales
eran la xerodermia y la xerosis de las mucosas39. Asimismo, las guías japonesas
223
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
para el manejo de la psoriasis y la mayoría de los departamentos de dermatología franceses recomiendan el uso de retinoides como agentes de primera línea
en la psoriasis pustulosa generalizada40.
Retinoides: se recomienda su uso como agentes de primera línea en la
psoriasis pustulosa generalizada. La dosis diaria recomendada es de 0,75 a
1 mg/kg, con dosis diaria de mantenimiento de 0,125 a 0,25 mg/kg por varios
meses para evitar recurrencias40.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3.
Metotrexato: al igual que los retinoides, el metotrexato también se considera
como un agente de primera línea, aunque tiene un inicio de acción más
lento. Además, los pacientes requieren un control frecuente por su toxicidad
hematológica40.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Ciclosporina: tiene un inicio de acción relativamente rápido y las dosis
recomendadas están entre 2,5 y 5 mg/kg al día40.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Infliximab: es el único agente biológico que cuenta con alguna información
disponible en el tratamiento de la psoriasis pustulosa. Debido a su eficacia
y rápido inicio de acción, su uso también es recomendado como tratamiento
de primera línea40.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
A pesar de su eficacia y rápido inicio de acción, dado el impacto generado
por los costos de la terapia biológica en Colombia, el uso de infliximab debe
recomendarse en los pacientes con respuesta inadecuada o contraindicación
de los otros agentes sistémicos de primera línea.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Otros agentes biológicos, como el adalimumab y el etanercept, se consideran
de segunda línea en el tratamiento de la psoriasis pustulosa ya que su información se basa en reportes muy escasos.
224
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo 4. Abordaje del paciente con psoriasis pustulosa generalizada
* Se recomienda iniciar tratamiento con el medicamento más disponible y menos costoso.
Psoriasis pustulosa localizada
Tratamiento tópico
Corticosteroides tópicos: hacen parte de la terapia local de primera línea,
existen preocupaciones por los efectos a largo plazo27,28.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Retinoides tópicos: no se encuentran estudios controlados de retinoides
tópicos para el manejo de esta forma de psoriasis. La mayor información
disponible parece provenir de los reportes con tazaroteno por lo que para el
grupo de consenso, se considera el medicamento de eleccion27,28.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Calcipotriol: a pesar de que no hay suficiente información publicada y sólo
se encuentran escasos reportes, se recomienda su uso entre los medicamentos
de primera línea15.
Existen medicamentos considerados de segunda línea en el tratamiento local,
como la terapia fotodinámica (ácido aminolevulínico) y el tacrolimus40.
225
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento sistémico
Retinoides sistémicos: se han realizado estudios con etretinato en esquemas de dosificación de 0,7 a 1,0 mg/kg al día29,30,31. Un estudio reporta el acitretín en forma similar32. Esta terapia se puede combinar con fototerapia (PUVA)
con psolareno oral o tópico; los resultados son conflictivos, algunos con buena
respuesta y otros no33,34.
Se recomiendan los retinoides sistémicos para la psoriasis pustulosa
localizada.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Ciclosporina: en dosis de 1 a 2,5 mg/kg, se ha reportado efectividad en dos
tercios de los pacientes tratados. Las remisiones parecen ser prolongadas
después de suspender el tratamiento35,36. Se han reportado raros casos de
nuevos brotes después de suspender la ciclosporina37.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Los agentes biológicos se consideran como terapia sistémica de segunda
línea en el manejo de la psoriasis pustulosa localizada. Hasta la fecha,
solo se cuenta con reportes de casos y con pequeñas series. Se han usado
adalimumab y etanercept. El infliximab se ha utilizado solo en la etapa
aguda de la entidad40.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Referencias
1. Puig L, Ribera M, Hernanz JM, Belinchón I, Santos-Juanes J, Linares M et al.
Tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo. Revisión de la evidencia y
consenso Delphi del grupo de Psoriasis de la Academia Española de Dermatología y Venereología. Actas Dermosifiliogr. 2010;101:827-46.
2. Chan S, van Voorhees A, Lebwohl M, Korman N, Young M, Bebo B, et al.
Treatment of severe scalp psoriasis: From the Medical Board of the National
Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol. 2009;60:962-71.
3. Papp K, Gulliver W, Lynde C, Poulin Y. Canadian guidelines for the management of plaque psoriasis. First edition, 2009.
226
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
4. Kalb R, Bagel J, Korman N, Lebwohl M, Young M, Horn E, van Voorhees
A.vTreatment of intertriginous psoriasis: From the Medical Board of the
National Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol 2009;60:120-4.
5. Menter A, Korman N, Elmets C, Feldman S, Gelfand J, Gordon K, et al.
Guidelines of care for the management of psoriasis and psoriatic arthritis.
Section 6. Case-based presentations and evidence-based conclusions. J Am
Acad Dermatol. 2011;65:137-74.
6. De Jager ME, de Jong EM, van de Kerkhof PC, Seyger MM. Efficacy and
safety of treatments for childhood psoriasis: A systematic literature review.
J Am Acad Dermatol. 2010;62:1013-30.
7. Wilson JK, Al-Suwaidan SN, Krowchuk D, Feldman SR. Treatment of psoriasis in children: Is there a role for antibiotic therapy and tonsillectomy?
Pediatr Dermatol. 2003;20:11-5.
8. Boyd AS, Menter A. Erythrodermic psoriasis. Precipitating factors, course,
and prognosis in 50 patients. J Am Acad Dermatol. 1989;21:985-91.
9. Rosenbach M, Hsu S, KormanNJ Lebwohl MG, Young M, Bebo BF Jr, et al.
Treatment of erythrodermic psoriasis: From the Medical Board of the National Psoriasis Foundation. J Am Acad Dermatol. 2010;62:655-62.
10.
Studio Italiano Multicentrico nella Psoriasi (SIMPSO). Management
of erythrodermic psoriasis with low-dose cyclosporin. Dermatology.
1993;187(Suppl.):30-7.
11.Heikkilä H, Ranki A, Cajanus S, Karvonen SL. Infliximab combined with
methotrexate as long-term treatment for erythrodermic psoriasis. Arch
Dermatol. 2005;141:1607-10.
12.Lewis TG, Tuchinda C, Lim HW, Wong HK. Life-threatening pustular and
erythrodermic psoriasis responding to infliximab. J Drugs Dermatol.
2006;5:546-8.
13.Rongioletti F, Borenstein M, Kirsner R, Kerdel F. Erythrodermic, recalcitrant
psoriasis: Clinical resolution with infliximab. J Dermatol Treat. 2003;14:222.
14.Salomon J, Szepietowski JC, Proniewicz A. Psoriatic nails: A prospective
clinical study. J Cutan Med Surg. 2003;7:317-21.
15.Leibovici V, Hershko K, Ingber A, Westerman M, Leviatan-Strauss N, Hochberg M. Increased prevalence of onychomycosis among psoriatic patients in
Israel. Acta Derm Venereol. 2008;88:31-3.
227
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
16.Sanchez-Regana ML, Videla S, Villoria J, Domingo H, Macaya A, Ortiz E, et
al. Prevalence of fungal involvement in a series of patients with nail psoriasis. Clin Exp Dermatol. 2008;33:194-5.
17.Piraccini BM, Tosti A, Iorizzo M, Misciali C. Pustular psoriasis of the
nails: Treatment and long-term follow-up of 46 patients. Br J Dermatol.
2001;144:1000-5.
18.de Jong EM, Menke HE, van Praag MC, van de Kerkhof PC. Dystrophic psoriatic fingernails treated with 1% 5-fluorouracil in a nail penetration-enhancing vehicle: A double-blind study. Dermatology. 1999;199:313-8.
19.Rigopoulos D, Gregoriou S, Katsambas A. Treatment of psoriatic nails with
tazarotene cream 0.1% vs. clobetasol propionate 0.05% cream: A doubleblind study. Acta Derm Venereol. 2007;87:167-8.
20.Scher RK, Stiller M, Zhu YI. Tazarotene 0.1% gel in the treatment of fingernail psoriasis: A double-blind, randomized, vehicle-controlled study. Cutis.
2001;68:355-8.
21.Tosti A, Piraccini BM, Cameli N, Kokely F, Plozzer C, Cannata GE, et al. Calcipotriol ointment in nail psoriasis: A controlled double-blind comparison with betamethasone dipropionate and salicylic acid. Br J Dermatol.
1998;139:655-9.
22.de Berker DA, Lawrence CM. A simplified protocol of steroid injection for
psoriatic nail dystrophy. Br J Dermatol- 1998;138:90-5.
23.Grover C, Bansal S, Nanda S, Reddy BSN. Efficacy of triamcinolone acetonide in various acquired nail dystrophies. J Dermatol. 2005;32:963-8.
24.Mahrle G, Schulze HJ, Farber L, Weidinger G, Steigleder GK. Low-dose shortterm cyclosporine versus etretinate in psoriasis: Improvement of skin, nail,
and joint involvement. J Am Acad Dermatol. 1995;32:78-88.
25.Feliciani C, Zampetti A, Forleo P, et al. Nail psoriasis: Combined therapy
with systemic cyclosporin and topical calcipotriol. J Cutan Med Surg.
2004;8:122-5.
26.Rich P, Griffiths CE, Reich K, Nestle FO, Scher RK, Li S, et al. Baseline nail
disease in patients with moderate to severe psoriasis and response to treatment with infliximab during 1 year. J Am Acad Dermatol. 2008;58:224-31.
27.Marsland AM, Chalmers RJ, Hollis S, Leonardi-Bee J, Griffiths CE. Interventions for chronic palmoplantar pustulosis. Cochrane Database Syst Rev.
2006;25:CD001433.
228
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
28.Marsland AM, Griffiths CE. Treatments for chronic palmoplantar pustular
psoriasis. Skin Therapy Lett. 2001;6:3-5.
29.Foged E, Holm P, Larsen PO, Laurberg G, Reymann F, Roesdahle K, et al. A
randomized trial of etretinate (Tygason) in palmoplantar pustulosis. Dermatologica. 1983;166:220-3.
30.White SI, Marks JM Shuster S. Etretinate in pustular psoriasis of palm and
soles. Br J Dermatol. 1985;113:581-5.
31.Lassus A, Lauharanta J, Juvakoski T, Kanerva L. Efficacy of etretinate (Tygason) in clearing and prevention of relapse of palmoplantar pustulosis.
Dermatologica. 1983;166:215-9.
32.Lassus A, Geiger JM. Acitretin and etretinate in the treatment of palmoplantar pustulosis: A double-blind comparative trial. Br J Dermatol.
1988;119:755-9.
33.Lawrence CM, Marks J. Parker S, Shuster S. A comparison of PUVA-etretinate and PUVA-placebo for palmoplantar pustular psoriasis. Br J Dermatol.
1984;110:221-6.
34.Acitretin therapy for palmoplantar pustulosis combined with UVA and topical 8-MOP. Int J Dermatol. 2001;40:541-2.
35.Reitamo S, Erkko P, Remitz A, Lauema AI, Montonen O, Harjula K. Cyclosporine in the treatment of palmoplantar pustulosis. A randomized, doubleblind placebo-controlled study. Arch Dermatol. 1993;129:1273-9.
36.Erkko P, Granlund H, Remitz A, et al. Double-blind placebo-controlled study
of long-term low-dose cyclosporin in the treatment of palmoplantar pustulosis. Br J Dermatol. 1988;139:997-1004.
37.De Silva BD, Benton EC, Tidman MJ. Generalized pustular psoriasis following
withdrawal of oral cyclosporin treatment for palmo-plantar pustulosis. Clin
Exp Dermatol. 1999;24:10-3.
38.Takigawa M, Miyachi Y, Uchara M, Tagami H. Treatment of pustulosis palmaris
et plantaris with oral doses of colchicine. Arch Dermatol. 1982;118:458-60.
39.Thedstrup.Pedersen K, Reymann F. Treatment of pustulosis palmaris et plantaris with colchicine. Acta Derm Venereol. 1984;64:76-8.
40.Wolska H, Jablonska S, Langner A, Fraczykowska M. Etretinate therapy in
generalized pustular psoriasis (Zumbusch type). Inmediate and long-term
results. Dermatologica. 1985;171:297-304.
229
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 13.
Artritis psoriásica
Adriana Beltrán, Óscar Jair Felipe-Díaz, Daniel Fernández, Sergio Mora
Introducción
Hasta los primeros años de la década de los sesenta, la aparición de una
artropatía inflamatoria en el contexto de un paciente con antecedente de
psoriasis, era considerado como una coincidencia clínica de dos enfermedades
distintas: la artritis reumatoide y la psoriasis1. Con los trabajos de Wright en
19592 y de Baker en 19633, pioneros en su época, se establecieron las bases
para comenzar a hablar de una entidad nueva: la artritis psoriásica. En 1964, el
American College of Rheumatology (ACR) –en ese entonces, llamada American
Rheumatism Association– consideró a la artritis psoriásica como una entidad
clínica distinta, incluyéndola dentro de la clasificación de enfermedades reumáticas4.
La artritis psoriásica es una artropatía
inflamatoria crónica de las articulaciones periféricas, columna y entesis,
asociada con la presencia de psoriasis
y caracterizada por unos subtipos fenotípicamente distintos y un curso clínico variable (figura 1)5-10. Hace parte
del grupo de las espondiloartritis, junto con la espondilitis anquilosante, la
artritis reactiva, la artritis relacionada
con la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis
ulcerativa) y la espondiloartropatía no
diferenciada11,12.
Figura 1. Artritis psoriásica
231
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
La prevalencia exacta de artritis psoriásica es desconocida y su cálculo ha resultado históricamente difícil por la falta de unos criterios diagnósticos que
sean ampliamente aceptados por la comunidad médica reumatológica13. Se
considera que su prevalencia está, aproximadamente, entre 0,04 y 0,2 % de la
población general y entre 6 y 39 % de los pacientes con psoriasis14-19, con una
tendencia al aumento de prevalencia general en los últimos años20. La prevalencia y, en general, el perfil epidemiológico de la artritis psoriásica presentan
importantes variaciones entre diferentes países y zonas del mundo, por lo que
se presume la participación de factores genéticos y ambientales en la patogénesis y desarrollo de la enfermedad21.
A pesar de un mayor conocimiento sobre su fisiopatología y características clínicas, la artritis psoriásica es una entidad que aún genera dificultades diagnósticas en la práctica clínica diaria, pudiendo llegar a constituirse en un verdadero desafío diagnóstico para el reumatólogo y, aún más, en el caso del médico
que no tiene familiaridad con las enfermedades reumatológicas. Para intentar
superar este problema, se han propuesto múltiples criterios de diagnóstico y
clasificación a los largo de las últimas cuatro décadas (figura 2) pero estos esfuerzos han llegado a agravar todavía más la situación por la multiplicidad de
criterios que pueden llegar a generar confusión entre los médicos.
Figura 2. Línea de tiempo en la aparición de los criterios de clasificación de la artritis psoriásica
La mayoría de los estudios publicados sobre artritis psoriásica, utilizaron los criterios de Moll y Wright; estos criterios son sencillos de usar ya que especifican
tres condiciones: la presencia de psoriasis y de artritis inflamatoria y la usual
ausencia del factor reumatoideo. Estos criterios tienen buena sensibilidad, sin
embargo, por una parte, no incluyen todos los hallazgos que caracterizan la
artritis psoriásica (dactilitis, entesitis y compromiso ungular) y, por otra parte,
no permiten discriminar los pacientes con artritis psoriásica de los pacientes
232
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
con artritis reumatoide u otra espondiloartritis en la que exista simultáneaente
la psoriasis. Esto último es fundamental ya que el manejo de estas entidades
es diferente.
En agosto de 2006 se publicaron los criterios CASPAR: Classification Criteria
for Psoriatic Arthritis22 (tabla 1). Estos nuevos criterios fueron desarrollados
por un grupo internacional de investigadores con experiencia acreditada en el
estudio de la artritis psoriásica, con la idea de lograr un mejor abordaje diagnóstico del paciente con sospecha de este tipo de espondiloartritis. Incluyen
características dermatológicas, clínicas y radiológicas, con lo que se logra un
buen rendimiento diagnóstico. Además, con estos criterios se puede tener factor reumatoide positivo y aun así tener artritis psoriásica; los hallazgos dermatológicos tienen un peso mayor en estos criterios que las demás características;
la simple combinación de psoriasis y artritis inflamatoria se logra un muy buen
rendimiento, con sensibilidad de 0,96 y especificidad de 0,97.
Tabla 1. Criterios CASPAR
El paciente presenta enfermedad articular inflamatoria (periférica, espinal o entesis) con
tres o más puntos en cualquiera de las siguientes cinco categorías:
1. Presencia actual de psoriasis, historia personal o familiar de psoriasis. La presencia
actual de psoriasis se define como psoriasis en la piel o en el cuero cabelludo
evaluada por un reumatólogo o dermatólogo.*
La historia personal de psoriasis es la que se puede obtener del paciente, el médico de
cabecera, el dermatólogo, el reumatólogo u otro personal sanitario calificado.
La historia familiar de psoriasis es la de un familiar de primero o segundo grado de
consanguinidad, de acuerdo con lo referido por el paciente.
2. Distrofia psoriásica de las uñas, incluida la onicólisis, las lesiones punteadas y la
hiperqueratosis, observadas en la exploración actual.
3. Prueba negativa para el factor reumatoideo, determinado por cualquier método,
excepto por látex. Es preferible mediante ELISA o nefelometría y los valores normales
serán los del laboratorio local de referencia.
4. Historia actual de dactilitis, definida como hinchazón de todo el dedo o una historia de
dactilitis relacionada por un reumatólogo.
5. Evidencia radiográfica de neoformación ósea yuxtaarticular cerca de los márgenes
de la articulación. Se trata de una osificación mal definida (excluidos los osteofitos)
observada en las radiografías simples de las manos o de los pies.
* La psoriasis actual tiene una puntuación de 2; el resto de las características puntúan 1.
Los criterios CASPAR tienen una especificidad de 98,7 % y una sensibilidad del 91,4 %.
Tomado de Chalela JG, González C, Castro L. Guías colombianas de psoriasis. Consenso colombiano.
Bogotá: Editorial Nomos; 2008. p. 89.
233
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Importancia de los criterios de clasificación
Los criterios de clasificación son fundamentales en esta enfermedad, particularmente para investigación, ya que se necesitan poblaciones homogéneas
para los estudios clínicos y los ensayos con medicamentos. La característica
ideal de un criterio de clasificación se define según el uso que se le vaya a dar.
Si se quiere usar para diagnóstico, la idea es poder identificar la mayor cantidad de casos posibles; sin embargo, si se quiere para investigación, entonces, se
necesitan criterios con muy buena especificidad para garantizar la homogeneidad de la población; por esta razón, es necesario manipular la sensibilidad y la
especificidad de los criterios acorde con el uso que se les vaya a dar.
Los pacientes con enfermedad articular inflamatoria deben ser clasificados
como pacientes con artritis psoriásica, según los criterios CASPAR.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Recomendaciones generales para el abordaje del paciente con
artritis psoriásica
234
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Recomendaciones para el manejo de la artritis psoriásica con
tratamientos farmacológicos
Tratamiento con medicamentos sintéticos modificadores de la
enfermedad
En la actualidad, existe información dispersa sobre cuándo iniciar un medicamento sintético modificador de la enfermedad y qué tipo de pacientes deben
ser tratados. Fundamentados en ciertos factores pronósticos de acuerdo con
la revisión literaria, el grupo considera que los pacientes con factores de mal
pronóstico y enfermedad activa son aquellos que mejor perfil definen para el
inicio de la medicación modificadora.
Se define enfermedad activa como la presencia de uno o más puntos positivos
de entesis o uno o más dedos con dactilitis (dedos en salchicha), dolor lumbar
inflamatorio o ambos; sin embargo, para la adición de un modificador sintético de la enfermedad solamente se tiene en cuenta el conteo articular para la
introducción de esta medicación. “Pobre pronóstico” se define para este aspecto como el número de articulaciones inflamadas (cinco o más), velocidad de
sedimentación elevada, lesión progresiva observada en las radiografías, uso de
corticoides, disminución de la funcionalidad y de la calidad de vida34,35.
El retraso en el inicio de la medicación puede llevar a mayor progresión y limitación funcional; esto es cierto para entidades mejor descritas como la artritis
reumatoide36 y no es del todo claro para la artritis psoriásica37. Los pacientes
que permanecen con la enfermedad activa a pesar del uso de antiinflamatorios
no esteroideos (AINE), deben recibir modificadores sintéticos de la enfermedad; esto se estableció en la recomendación de manera “temprana” aunque
el término es disperso y se concibe como un compromiso que va desde varias
semanas hasta un año, como máximo.
En este punto, existen pocos estudios que comparen un medicamento frente a
otro para definir de manera objetiva un tratamiento totalmente fundamentado, sin embargo, es recomendación de este grupo el inicio de metotrexato
por su amplia disponibilidad, perfil de seguridad, formas de aplicación y por su
amplio uso en la artritis psoriásica y otras entidades inmunitarias38,39.
Debe resaltarse que el uso de modificadores sintéticos de la enfermedad no
es útil para el manejo de la enfermedad axial y de la entesitis. Ninguno de los
modificadores sintéticos de la enfermedad (metotrexato, leflunomida, sulfasalazina, ciclosporina A) ha demostrado eficacia estructural en la artritis psoriásica, solamente eficacia clínica, esto no implica que no se tenga mejoría en este
punto, simplemente que hasta el momento no tenemos estudios dirigidos para
responder esta pregunta clinica34.
235
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Cómo escoger un modificador sintético de la enfermedad en
presencia de artritis psoriásica activa?
Algunos modificadores sintéticos de la enfermedad han demostrado efectividad en la artritis psoriásica, como el metotrexato, la sulfasalazina , la ciclosporina y la leflunomida34. Estos medicamentos han demostrado mejoría en la
calidad de vida y funcionalidad para los pacientes con artritis psoriásica activa.
?
La elección del modificador sintético de la enfermedad en artritis psoriásica
debe hacerla el dermatólogo, ya que este especialista entiende mejor la
relación de la enfermedad con el impacto en la calidad de vida del paciente.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Ciclosporina
Se encuentran dos estudios de mala calidad del uso de ciclosporina. Un
estudio abierto en el que se compara la ciclosporina con la sulfasalazina y con
el tratamiento sintomático (AINE o prednisona), frente a los tratamientos sintomáticos o solos. Se estudiaron 99 pacientes, con una diferencia estadísticamente significativa en la percepción del dolor (p≤0,05) a favor de la ciclosporina, sin embargo, no hubo diferencia en cuanto a la evaluación con los criterios
ACR20 (44 % Vs. 44% Vs. 36 %), ACR50 (25 % Vs. 13 % Vs. 3 %) o ACR70 (14 %
Vs. 0 % Vs. 0 %), con algunas diferencias estadísticamente significativas en
aspectos puntuales, sin que se pudiese atribuir un balance favorable en cuanto
a la eficacia al uso de la ciclosporina23.
Un estudio de ciclosporina (hasta 5 mg/kg al día) frente a metotrexato (hasta
15 mg semanales) con placebo demostró equivalencia de los medicamentos en
términos de eficacia. El tratamiento combinado no demostró mayor eficacia,
pero sí mayor toxicidad24. En un estudio a 12 meses se encontró eficacia en el
uso de ciclosporina adicional en pacientes que habían presentado falla terapéutica con el metotrexato y mejoría por ultrasonido, pero con un importante
incremento de los efectos secundarios en el grupo de ciclosporina.
En general, si bien es cierto que la ciclosporina es un medicamento que ha
demostrado cierta utilidad, los aspectos de seguridad y eficacia no hacen necesario que se presente falla a ella, antes de considerar el uso de terapia biológica
en paciente con artritis psoriásica.
No se recomienda la combinación de ciclosporina y metrotexato en el
tratamiento de rutina de la artritis psoriásica.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 1–
236
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Glucocorticoides
No se encontraron estudios de alto impacto o diseño que estudiaran el uso
de esteroides en pacientes con artritis psoriásica. Existen reportes históricos
que incluso hablan del temor de recaídas en la psoriasis por un uso inadecuado26.
En una revisión sistemática de la literatura no se encontró información sólida
para apoyar el uso de esteroides sistémicos o intraarticulares en pacientes con
artritis psoriásica27. Existen datos de países donde hasta el 30 % de los pacientes reciben manejo con dosis diarias bajas de esteroides (<7,5 mg)28.
A nivel de recomendación de expertos, sin embargo, se reconoce el uso de
esteroides intralesionales y de acuerdo con la experiencia del médico tratante
se podría utilizar si se trata de un paciente con monoartritis u oligoartritis
recurrente o si se desea como terapia puente, mientras se logra un control
adecuado con otro tipo de estrategias.
Es de anotar que es importante la experiencia del médico tratante, que debe
tener entrenamiento en el uso adecuado, tanto en tiempos como en dosis, así
como en estrategias de desmonte, manejo en equipo con el dermatólogo y,
sobre todo, estar atento a enfermedades concomitantes asociadas a su uso29.
AINE
Los antiinflamatorios no esteroideos son medicamentos que pueden ser
utilizados para el alivio sintomático del dolor y la inflamación, incluso de los
pacientes con artritis psoriásica, a pesar de que no existe un sustento con
nivel de evidencia alto para su uso a largo plazo y a que no existen datos que
demuestren mejoría de la piel28,30,31,38. En general, se consideran medicamentos
de primera línea, sin impacto en la evolución natural de la enfermedad. Es de
resaltar que, a pesar de que se recomienda su uso, también se promulga que,
idealmente, se utilicen por el periodo más corto posible y, ojalá, con el mejor
perfil de riesgo gastro-cardiovascular. No se encontraron datos concluyentes
sobre el empeoramiento de la piel asociado al uso de esteroides en psoriasis.
Los AINE se recomiendan en la artritis psoriásica para el alivio de los
síntomas agudos si no hay contraindicación.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 1+
Leflunomida
La leflunomida es un medicamento que ha sido considerado por los expertos como una alternativa en el manejo de pacientes con compromiso articular
237
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
periférico. En un pequeño trabajo preliminar, en el cual, a pesar de que los
pacientes con psoriasis no obtuvieron ningún beneficio con el uso de leflunomida, los pacientes con artritis psoriásica presentaron leve a moderada mejoría
en el dolor, la inflamación y la capacidad física32. En un estudio doble ciego de
190 pacientes, de asignación aleatoria de 20 mg diarios de leflunomida frente
a un placebo, se encontró una diferencia estadísticamente significativa en el
ACR20 (36 % Vs. 20 %, p=0,0138) y en el PsARC (58,9 % Vs. 29,7 %, p<0,0001).
En este estudio, el número de pacientes que recibió esteroides de manera concomitante fue mayor en el grupo de tratamiento (15 % Vs. 9 %), al igual que
un mayor número de retiros (10/98 Vs. 2/92)33. En un informe posterior se reportó mejoría en el PASI50 de 30,4% Vs. 18,9 % para el placebo; p=0,05), y en la
respuesta combinada articular y cutánea (27,2 Vs. 8,9 %; p<0,0001)34.
Se recomienda el uso de leflunomida para el tratamiento de la artritis
psoriásica periférica activa.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Sales de oro
En un reporte de un pequeño estudio controlado de oro intramuscular frente a un placebo, se encontró una diferencia estadísticamente significativa en
el conteo de articulaciones dolorosas, sin efectos en la VSG o en la evaluación
del dolor, con mayores efectos secundarios al compararse con el perfil de seguridad de los medicamentos con mejor soporte clínico, por lo cual no cuentan
con evidencia ni con nivel de recomendación para su uso35.
Azatioprina
Los niveles de evidencia para el uso de azatioprina son bajos, al igual que para
las diferentes estrategias de combinación, teniendo en cuenta que, además, se
debe contar con experiencia en el manejo de la toxicidad al combinar estos
diferentes medicamentos36-39.
Metotrexato
Tres estudios clínicos de alta calidad (n=93, experimental, de asignación aleatoria, doble ciego, placebo controlado), que comparan el metotrexato en
monoterapia con el placebo40-42 y siete estudios abiertos retrospectivos se
encontraron en el análisis43-49. El medicamento mostró eficacia en el control
de síntomas de la artritis periférica y en la psoriasis. Los datos de progresión
radiográfica no son conclusivos y solo se analizaron en un pequeño estudio de
casos y controles43.
238
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
El metotrexato puede ser considerado para el tratamiento de la artritis
psoriásica.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 2+
Sulfasalazina
En siete estudios de alta calidad (experimental, de asignación aleatoria, doble ciego, con control con placebo, de 666 pacientes, se comparó el uso de la
sulfasalazina en monoterapia contra un placebo50-55 y contra el manejo sintomático (AINE, analgésicos o prednisona a menos de 5 mg/día)56. También se
revisaron estudios abiertos y estudios de casos y controles57. La sulfasalazina es
efectiva para el manejo de la artritis periférica y de las manifestaciones axiales
y parece ser efectiva para la psoriasis cutánea. En dos estudios se reportó efectividad en la dactilitis con diferencias no significativas entre la sulfasalazina y
el placebo51,53. Un único estudio reportó sobre su efecto en la entesitis sin beneficios sobre el placebo51. No se obtuvo mejoría en la progresión radiográfica
en un pequeño estudio de casos y controles de 20 pacientes con sulfasalazina
y 20 pacientes control56.
La sulfasalazina debe considerarse como una alternativa en el tratamiento
de la artritis psoriásica periférica.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 1++
¿Cuál es la eficacia relativa de los DMARD?
Se analizaron cuatro estudios de alta calidad (experimentales, de asignación
aleatoria, doble ciego, con control con placebo) y dos estudios retrospectivos
comparativos entre diferentes modificadores de la enfermedad en la artritis
psoriásica. Un estudio comparó el uso de ciclosporina (3 mg/kg al día) con el
metotrexato (7,5 a 15 mg semanales) en 35 pacientes; ambos fueron efectivos
a los 6 y 12 meses tanto para la psoriasis como para la artritis psoriásica y la
psoriasis cutánea24.
¿Cuándo iniciar una terapia con modificadores sintéticos de la
enfermedad?
Solamente un estudio pequeño de pacientes con artritis psoriásica temprana
en el que se comparaba una terapia progresiva con una terapia basal (AINE y
metotrexató) y no se encontraron diferencias en desenlácelos resultados de
ambos grupos a los seis meses58. En general, se considera que el manejo tiene un grupo de medicamentos cuyo manejo es sintomático, mientras que los
medicamentos modificadores actuarían como control tanto de los síntomas, al
239
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
controlar el proceso inflamatorio, como en la progresión y daño estructural; sin
embargo, hacen falta más datos.
Terapia biológica
El uso de las terapias biológicas ha cambiado en forma radical el pronóstico de los pacientes con artritis psoriásica, dado que para esta entidad, el uso
de antirreumáticos tiene una eficacia limitada en los pacientes con actividad
moderada a seria de la enfermedad. Actualmente, se dispone de cuatro medicamentos biológicos, inhibidores del factor de necrosis tumoral (anti-TNF), con
aprobación en Colombia para uso en artropatía psoriásica; ellos son el adalimumab, el etanercept, el golimumab y el infliximab.
Las recomendaciones para el uso de la terapia biológica en pacientes con artritis psoriásica pueden dividirse según el tipo de compromiso que presente el
paciente en el contexto de la artropatía.
A continuación se revisan los cuatro medicamentos biológicos actualmente
disponibles para el tratamiento de la artritis psoriásica, haciendo énfasis en los
estudios que sustentan su utilidad en esta entidad. Los cuatro medicamentos
cuentan con suficiente información para recomendar su uso, de acuerdo con
las recomendaciones generales para el tratamiento de la artritis psoriásica.
240
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se recomienda el uso de agentes anti-TNF, como el adalimumab, el
etanercept, el golimumab y el infliximab, para el tratamiento de la artritis
psoriásica.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Adalimumab
El primer estudio en el que se evaluó la efectividad del adalimumab para
el tratamiento de la artritis psoriásica fue un ensayo clínico controlado el cual
incluía 100 pacientes con artritis psoriásica activa. Este estudio solo incluyo
pacientes que habían fallado a la terapia con medicamentos modificadores de
la enfermedad a diferencia de la mayoría de los ensayos con otros anti-TNF,
los cuales usualmente incluían fallas a los AINE. El estudio demostró una diferencia significativa a favor del adalimumab; sin embargo, la proporción de
pacientes que alcanzaron los resultados PsARC (PsA response criteria) y ACR
(American College of Rheumatology score criteria) fue más baja que con otros
anti-TNF59.
El estudio ADEPT (Adalimumab Effectiveness in Psoriatic Arthritis Trial) que
evaluó la efectividad del adalimumab en la artritis psoriásica, fue un ensayo
doble ciego, controlado con placebo, con un seguimiento de 24 semanas, el
cual incluyó 315 pacientes con artritis psoriásica activa con una fase abierta de extensión posterior a la semana 24; entre los criterios de inclusión, los
pacientes debían tener psoriasis activa o historia documentada de psoriasis.
El estudio encontró una mejoría significativa con el uso de adalimumab en
cuanto al compromiso articular periférico, el compromiso cutáneo y en los
puntajes HAQ-DI (Health Assessment Questionnaire Disability Index), SF-36
(Short Form 36) y de fatiga, además, confirmo la inhibición del daño articular
observada con el tratamiento anti-TNFα, demostrando una disminución en la
progresión radiográfica medida por el puntaje mS-vdH (Modified Sharp/van
der Heijde Score).
El perfil de seguridad del adalimumab fue similar al de otras terapias anti-TNFα
con un número similar de efectos secundarios en ambos grupos, y con un ligero
incremento de las enzimas hepáticas observado en los pacientes tratados con
adalimumab60. Los análisis subsecuentes después de la semana 48 de la fase
abierta del estudio, demostraron una inhibición continua de la actividad de la
enfermedad y del daño articular así como una mejoría sostenida en la evaluación de discapacidad61,62.
241
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Etanercept
El etanercept es una proteína de fusión totalmente humana para el TNF-α
que antagoniza los efectos endógenos de esta citocina. Este medicamento ha
sido aprobado para uso en artritis reumatoidea, artritis juvenil idiopática, espondilitis anquilosante, psoriasis en placas moderada a grave y artritis psoriásica.
La efectividad y la seguridad del etanercept en la artritis psoriásica fue establecida en un ensayo clínico multicéntrico de fase 3 con 205 pacientes63, en el
que el primer punto final fue la respuesta al ACR20 a las 12 semanas, el cual fue
obtenido por 59 y 15 % (p<0,0001) de los grupos de etanercept y placebo, respectivamente. También se encontró una diferencia en los criterios de respuesta
de artritis psoriásica (PsARC) entre el grupo de etanercept (72 y 70 %) comparado con placebo (31 y 32 %) a las semanas 12 y 24, respectivamente. Además,
se evidenció una inhibición significativa del daño estructural, dado por la falta
de progresión en la aparición de erosiones o en el puntaje de disminución del
espacio articular. En el estudio abierto de extensión64 se les hizo seguimiento
por dos años a 169 de los 205 pacientes que habían ingresado en el estudio
original, y se documentó que la efectividad del etanercept se mantenía en la
respuesta articular y persistía la inhibición en los cambios radiográficos.
El estudio PRESTA (Psoriasis Randomized Etanercept Study in Subjects with
Psoriatic Arthritis) evaluó 752 pacientes con psoriasis y artritis psoriásica muy
activas, y se les asignó a recibir la dosis estándar aprobada de etanercept para
la artritis psoriásica (50 mg por vía subcutánea cada semana) o a recibir una
dosis mayor aprobada para psoriasis (50 mg por vía subcutánea, 2 veces a la
semana) por 12 semanas, seguido de la dosis semanal de 50 mg. El puntaje ACR
y la medición de entesis afectadas mejoró en forma similar para los dos grupos
a las semanas 12 y 24. Se encontraron diferencias en la mejoría en el PASI a
favor del grupo que recibió la dosis mayor de etanercept.
Este estudio reforzó los hallazgos de la mejoría de las lesiones de piel en los
pacientes con compromiso serio, con el uso de una dosis mayor durante las 12
semanas iniciales, seguido de la dosis estándar de etanercept, pero no mostró
beneficio para los pacientes con artritis psoriásica65.
Golimumab
El golimumab es un anticuerpo totalmente humano dirigido contra el factor de necrosis tumoral, aprobado para uso en artritis reumatoide, espondilitis
anquilosante y artritis psoriásica a dosis mensuales de 50 mg por vía subcutánea cada mes. En esta última entidad su uso está aprobado con base en un
242
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
estudio que incluyó 405 pacientes66. El punto final primario del estudio fue la
respuesta ACR20, la cual fue alcanzada por 51 % del grupo tratado en comparación con 9 % del grupo placebo (p<0,001). El 40 % de los 109 pacientes
obtuvo respuesta en el PASI75 a la semana 14 y 56 % de 102 pacientes a la semana 24. En los pacientes con entesitis, evaluados con el Maastricht Enthesitis
Index, significativamente más pacientes presentaron resolución de la entesitis
en comparación con los de placebo. También se evidenció una mejoría en los
cambios ungulares y en las medidas de función física en el grupo que recibió
golimumab. Estos cambios clínicos de mejoría se evidenciaron también en el
estudio abierto de extensión a 104 semanas. La inhibición en la progresión del
daño articular a un año se reportó en un subanálisis del estudio inicial a las 52
semanas67,68.
Infliximab
Después de los estudios exitosos con infliximab en el tratamiento de la
psoriasis, se publicó en el 2005 un estudio de fase II de infliximab en artritis
psoriásica (Infliximab Multinational Psoriatic Arthritis Controlled Trial, IMPACT). En este estudio doble ciego con control con placebo se reclutaron 104
pacientes con artritis psoriásica que fueron seguidos por 14 semanas, luego del
cual se les hizo un seguimiento abierto por más de un año. Los resultados a las
14 semanas mostraron un beneficio significativo con la terapia con infliximab
en términos de las respuestas ACR, PsARC, HAQ-DI, los puntajes de PASI, de
entesitis y dactilitis69. Los análisis posteriores en este ensayo examinaron el
efecto del infliximab en la progresión radiográfica. Estos datos demostraron
una disminución en la progresión radiográfica con la terapia con infliximab
durante los 12 meses de tratamiento; sin embargo, no hubo una comparación
directa con un grupo placebo ya que en estos pacientes había la opción de
pasarlos a la terapia abierta desde la semana 16. Se estimó una tasa de progresión anual de 5,8 puntos por año en el puntaje mS-vdH al dividir el puntaje
radiográfico basal sobre la duración de la enfermedad70. Este método puede no
ser una representación precisa del daño potencial sin tratamiento, ya que no
hay evidencia de que la progresión del daño sea lineal en la artritis psoriásica.
Después del éxito del IMPACT, se llevó a cabo un estudio de fase III (IMPACT
2); en este estudio se incluyeron 200 pacientes con artritis psoriásica activa. El
estudio confirmó la eficacia del infliximab en términos de mejoría del compromiso articular periférico, psoriasis cutánea, dactilitis, entesitis y funcionalidad
física y mental, comparado con el placebo71. De nuevo, las medidas de los resultados para la dactilitis y la entesitis no estaban validadas. Este grupo de pacientes, además, permitió evaluar la seguridad. La incidencia de efectos secundarios fue similar en ambos grupos, sin embargo, se encontró una tasa mayor
de alteraciones en las pruebas de función hepática en el grupo de infliximab71.
243
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
El análisis del daño articular en el IMPACT 2 fue más riguroso que el de su predecesor (IMPACT) y se hizo seguimiento radiográfico basal a la semana 24 y a
la semana 54; se encontró una reducción significativa en el daño radiográfico
en el grupo de infliximab comparado con el placebo entre la semana basal y
la semana 24.
Consideraciones
El manejo de la artritis psoriásica es complejo, requiere, en primer lugar,
personal con el adecuado entrenamiento en el diagnóstico de las formas con
compromiso periférico, así como de aquellas en las cuales predomina el compromiso axial. Teniendo un diagnóstico correcto, se debe decidir cuáles y en
qué momento iniciar los medicamentos para el control del dolor y la inflamación tanto a corto plazo como a largo plazo, dependiendo del cuadro clínico y
las manifestaciones del paciente.
Teniendo en cuenta la actividad inflamatoria, las enfermedades concomitantes y la respuesta alcanzada y según la experiencia del médico tratante, ante
el fallo de las medicaciones iniciales se debe, entonces, considerar el uso de
combinaciones de medicamentos o el inicio de anti-TNF-α de manera rápida.
Es importante resaltar el manejo de todo paciente con artritis psoriásica por
parte del binomio reumatología-dermatología, lo cual hace necesario un plan
estructurado de manejo, si bien, probablemente, con objetivos terapéuticos
diferentes, en búsqueda conjunta del bienestar integral de nuestros pacientes
con psoriasis y artritis psoriásica.
244
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Figura 4. Algoritmo para la toma de decisiones en artritis psoriásica
Factores de mal pronóstico: compromiso de más de cinco articulaciones o alteración funcional por la
enfermedad o daño, o uso previo de corticoides.
** Enfermedad activa: una o más articulaciones inflamadas o dolorosas, puntos de dolor en la entesis,
uno o más dedos con dactilitis (dedos en salchicha) o dolor lumbar inflamatorio.
***La remisión es la ausencia de síntomas o un grado mínimo de la enfermedad.
245
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Referencias
1. Helliwell PS, Taylor WJ. Classification and diagnostic criteria for psoriatic
arthritis. Ann Rheum Dis. 2005;64(Suppl.III):113-8.
2.Wright V. Rheumatism and psoriasis: A re-evaluation. Am J Med.
1959;27:454-62.
3. Baker H, Golging DN, Thompson M. Psoriasis and arthritis. Ann Intern Med.
1963;58:909-25.
4. Blumberg BS, Bunim JJ, Calkins E, Pirani Cl, Zvaifler NJ. ARA nomenclature
and classification of arthritis and rheumatism (tentative). Arthritis Rheum.
1964;26:93-7.
5. Christophers E. Psoriasis –epidemiology and clinical spectrum. Clin Exp Dermatol. 2001;26:314-20.
6. Gupta A. Epidemiology of psoriasis as observed form the National Ambulatory Medical Care Survey, 1990-1999. J Am Acad Dermatol. 2005;3:18.
7. Langley RG, Krueger GG, Griffiths CE. Psoriasis: epidemiology, clinical features, and quality of life. Ann Rheum Dis. 2005;64:18-23.
8. Gudjonsson JE, Elder JT. Psoriasis: Epidemiology. Clin Dermatol. 2007;25:53546.
9. Kay L, Perry-James J, Walker D. The prevalence and impact of psoriasis in the primary care population in northeast England. Arthritis Rheum
1999;42:s299.
10.
Turkiewicz AM, Moreland RW. Psoriatic arthritis. Arthritis Rheum.
2007;56;4:1051-66.
11.Miceli-Richard C, van der Heijde, Dougados M. Spondyloarthopaty for practicing rheumatologists: Diagnosis, indication for disease-controlling antirheumatic therapy, and evaluation of the response. Rheum Dis Clin North
Am. 2003;29:449-62.
12.Braun J, Sieper J. Early diagnosis of spondyloarthritis. Nat Clin Pract Rheumatol. 2006;2:536-45.
13.Gladman DD, Antoni C, Mease P, Clegg DO, Nash P. Psoriatic arthritis:
Epidemiology, clinical features, course and outcome. Ann Rheum Dis.
2005;64:14-7.
246
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
14.Zachariae H. Prevalence of joint disease in patients with psoriasis: implications for therapy. Am J Clin Dermatol. 2003;4:441-7.
15.Soderlin MK, Borjesson O, Kautiainen H, Skogh T, Leirisalo-Repo M. Annual
incidence of inflammatory joint diseases in a population based study in
southern Sweden. Ann Rheum Dis. 2002;61:911-65.
16.Brockbank JE, Schetag C, Rosen C, Gladman DD. Psoriatic arthritis is common among patients with psoriasis and family medical clinic attendees (abstract). Arthritis Rheum. 2001;44(Suppl.9):S94.
17.Gelfand JM, Gladman DD, Mease PJ, Smith N, Margolis DJ, Nijsten T, et al.
Epidemiology of psoriatic arthritis in the population of the United States. J
Am Acad Dermatol. 2005;53:573-7.
18.Shbeeb M, Uramoto KM, Gibson LE, O’Fallon WM, Gabriel SE. The epidemiology of psoriatic arthritis in Olmsted County, Minessota, USA, 1982-1991.
J Rheumatol. 2000;27:1247-50.
19.Pedersen OB, Svendsen AJ, Ejstrup L, Skytthe A, Junker P. The occurrence of
psoriatic arthritis in Denmark. Ann Rheum Dis. 2008;67:1422-6.
20.Wilson FC, Icen M, Crowson CS, McEvoy MT, Gabriel SE, Kremers HM. Time
trends in epidemiology and characteristics of psoritic arthritis over 3 decades: A population-based study. J Rheumatol. 2009;36:361-7.
21.Alamanos Y, Voulgari PV, Drosos AA. Incidence and prevalence of psoriatic
arthritis. A systematic review. J Rheumatol. 2008;35:1354-8.
22.Taylor W, Gladman D, Helliwell P, Marchesoni A, Mease P, Mielants H. Classification criteria for psoriatic arthritis, development of new criteria from a
large international study. Arthritis Rheum. 2006;54:2665-73.
23.Salvarani C, Macchioni P, Olivieri I, Marchesoni A, Cutolo M, et al. A comparison of cyclosporine, sulfasalazine, and symptomatic therapy in the
treatment of psoriatic arthritis. J Rheumatol. 2001;28):2274-82.
24.Spadaro A, Riccieri V, Sili-Scavalli A, Sensi F, Zoppini A. Comparison of cyclosporin A and methotrexate in the treatment of psoriatic arthritis: A oneyear prospective study. Clin Exp Rheumatol. 1995;13:589-93.
25.Fraser AD, van Kuijk AW, Westhovens R, Karim Z, Wakefield R, Gerards AH,
et al. A randomised, double blind, placebo controlled, multicentre trial of
combination therapy with methotrexate plus ciclosporin in patients with
active psoriatic arthritis. Ann Rheum Dis. 2005;64:859-64.
247
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
26.Fredriksson T, Pettersson U. Severe psoriasis – oral therapy with a new retinoid. Dermatologica. 1978;157:238-44.
27.Zink A, Thiele K, Huscher D, Listing J, Sieper J, Krause A, et al. Healthcare
and burden of disease in psoriatic arthritis. A comparison with rheumatoid
arthritis and ankylosing spondylitis. J Rheumatol. 2006;33:86-90.
28.Soriano ER, McHugh NJ. Therapies for peripheral joint disease in psoriatic
arthritis. A systematic review. J Rheumatol. 2006;33:1422-30.
29.Hoes JN, Jacobs JW, Boers M, et al. EULAR evidence-based recommendations on the management of systemic glucocorticoid therapy in rheumatic
diseases. Ann Rheum Dis. 2007;66:1560-7.
30.Kivitz AJ, Espinoza LR, Sherrer YR, Liu-Dumaw M, West CR. A comparison
of the efficacy and safety of celecoxib 200 mg and celecoxib 400 mg once
daily in treating the signs and symptoms of psoriatic arthritis. Semin Arthritis Rheum. 2007;37:164-73 .
31.Sarzi-Puttini P, Santandrea S, Boccassini L, Panni B, Caruso I. The role of
NSAIDs in psoriatic arthritis: evidence from a controlled study with nimesulide. Clin Exp Rheumatol. 2001;19(Suppl.22):S17-20.
32.Thami GP, Garg G. Leflunomide in psoriasis and psoriatic arthritis: A preliminary study. Arch Dermatol. 2004;140:1288-9.
33.Kaltwasser JP, Nash P, Gladman D, Rosen CF, Behrens F, Jones P, et al. Efficacy and safety of leflunomide in the treatment of psoriatic arthritis and
psoriasis: A multinational, double-blind, randomized, placebo-controlled
clinical trial. Arthritis Rheum. 2004;50:1939-50.
34.Nash P, Thaçi D, Behrens F, Falk F, Kaltwasser JP. Leflunomide improves psoriasis in patients with psoriatic arthritis: an in-depth analysis of data from
the TOPAS study. Dermatology. 2006;212:238-49.
35.Ravindran V, Scott DL, Choy EH. A systematic review and meta-analysis of
efficacy and toxicity of disease modifying anti-rheumatic drugs and biological agents for psoriatic arthritis. Ann Rheum Dis. 2008;67:855-9.
36.Clark C M, Kirby B, Morris AD, Davison S, Zaki I, Emerson R, et al. Combination treatment with methotrexate and cyclosporin for severe recalcitrant
psoriasis. Br J Dermatol. 1999;141:279-82.
37.Helliwell PS, Taylor WJ. Treatment of psoriatic arthritis and rheumatoid
arthritis with disease modifying drugs –comparison of drugs and adverse
reactions. J Rheumatol. 2008;35:472-6.
248
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
38.Curtis JR, Beukelman T, Onofrei A, Casell S, Greenberg JD, Kavanaugh A, et
al. Elevated liver enzyme tests among patients with rheumatoid arthritis
or psoriatic arthritis treated with methotrexate and/or lefl unomide. Ann
Rheum Dis. 2010;69:43-7.
39.Ash Z, Gaujoux-Viala C, Gossec L, Hensor EM, FitzGerald O, Winthrop K, et
al. A systematic literature review of conventional and biologic drug therapies for the treatment of psoriatic arthritis: Current evidence informing the
EULAR recommendations for the management of psoriatic arthritis. Ann
Rheum Dis. 2012;71:319-26
40.Gladman DD, Farewell VT. Progression in psoriatic arthritis: Role of time
varying clinical indicators. J Rheumatol. 1999;26:2409-13.
41.Lard LR, Visser H, Speyer I, vander Horst-Bruinsma IE, Zwiderman AH, Breedveld FC, et al. Early versus delayed treatment in patients with recent-onset
rheumatoid arthritis: Comparison of two cohorts who received different
treatment strategies. Am J Med. 2001;111:446-51.
42.Scarpa R, Peluso R, Atteno M, Manquso F, Spano A, Lervolino S, et al. The
effectiveness of a traditional therapeutical approach in early psoriatic arthritis: Results of a pilot randomised 6-month trial with methotrexate. Clin
Rheumatol. 2008;27:823-6.
43.Lie E, van der Heijde D, Uhlig T, Heiberq MS, Koldinqnes W, Rodevand E, et
al. Effectiveness and retention rates of methotrexate in psoriatic arthritis in
comparison with methotrexate-treated patients with rheumatoid arthritis.
Ann Rheum Dis. 2010;69:671-6.
44.Black RL, O’Brien WM, Vanscott EJ, Auerbach R, Eisen AZ, Bunim JJ, et al.
Methotrexate therapy in psoriatic arthritis; double-blind study on 21 patients. JAMA. 1964;189:743-7.
45.Willkens RF, Williams HJ, Ward JR, Egger MJ, Reading JC, Clements PJ, et
al. Randomized, double-blind, placebo controlled trial of low-dose pulse
methotrexate in psoriatic arthritis. Arthritis Rheum. 1984;27:376-81.
46.Black RL, O’Brien WM, Vanscott EJ, et al. Methotrexate therapy in psoriatic
arthritis; double-blind study on 21 patients. JAMA. 1964;189:743-7.
47.Scarpa R, Peluso R, Atteno M, Manquso F, Spano A, Lervolino S, et al. The
effectiveness of a traditional therapeutical approach in early psoriatic arthritis: Results of a pilot randomised 6-month trial with methotrexate. Clin
Rheumatol. 2008;27:823-6.
249
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
48.Willkens RF, Williams HJ, Ward JR. Randomized, double-blind, placebo controlled trial of low-dose pulse methotrexate in psoriatic arthritis. Arthritis
Rheum. 1984;27: 76-81.
49.Abu-Shakra M, Gladman DD, Thorne JC, Long J, Gough J, Farewell VT, et al.
Long-term methotrexate therapy in psoriatic arthritis: Clinical and radiological outcome. J Rheumatol. 1995;22:241-5.
50.Clegg DO, Reda DJ, Mejias E, Cannon GW, Weisman MH, Taylor T, et al. Comparison of sulfasalazine and placebo in the treatment of psoriatic arthritis. A Department of Veterans Affairs Cooperative Study. Arthritis Rheum.
1996;39:2013-20.
51.Combe B, Goupille P, Kuntz JL, Tebib J, Bregeon C. Sulphasalazine in psoriatic arthritis: A randomized, multicentre, placebo-controlled study. Br J
Rheumatol. 1996;35:664-8.
52.Dougados M, van der Linden S, Leirisalo-Repo M, Huitfeldt B, Juhlin R, Veys
E, et al. Sulfasalazine in the treatment of spondylarthropathy. A randomized, multicenter, double-blind, placebo controlled study. Arthritis Rheum.
1995;38:618-27 .
53.Farr M, Kitas GD, Waterhouse L, Jubb R, Felix-Davies D, Bacon PA. Sulphasalazine in psoriatic arthritis: A double-blind placebo-controlled study.
Br J Rheumatol. 1990;29:46-9.
54.Fraser SM, Hopkins R, Hunter JA, Neumann V, Capell HA, Bird HA, et al.
Sulphasalazine in the management of psoriatic arthritis. Br J Rheumatol.
1993;32:923-5.
55.Gupta AK, Grober JS, Hamilton TA, Ellis CN, Siegel MT, Voorhees JJ, et al.
Sulfasalazine therapy for psoriatic arthritis: A double blind, placebo controlled trial. J Rheumatol. 1995;22:894-8.
56.Kumar N, Kay LJ, Walker DJ. The treatment of enthesitis in psoriatic arthritis. J Rheumatol. 2004;31:2311-12.
57.Rahman P, Gladman DD, Cook RJ, Zhou Y, Young G. The use of sulfasalazine
in psoriatic arthritis: A clinical experience. J Rheumatol. 1998;25:1957-61.
58.Scarpa R, Peluso R, Atteno M. The effectiveness of a traditional therapeutical approach in early psoriatic arthritis: Results of a pilot randomised
6-month trial with methotrexate. Clin Rheumatol. 2008;27:823-6.
250
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
59.Genovese MC, Mease PJ, Thomson GT, Kivitz AJ, Perdok RJ, et al. Safety and
efficacy of adalimumab in treatment of patients with psoriatic arthritis
who had failed disease modifying antirheumatic drug therapy. J Rheumatol. 2007;34:1040-50.
60.Mease PJ, Gladman DD, Ritchlin CT, Ruderman EM, Steinfeld SD, et al. Adalimumab for the treatment of patients with moderately to severely active
psoriatic arthritis: Results of a double-blind, randomized, placebo-controlled trial. Arthritis Rheum. 2005;52:3279-89.
61.Gladman DD, Mease PJ, Ritchlin CT, Choy EH, Sharp JT, et al. Adalimumab
for long-term treatment of psoriatic arthritis: Forty-eight week data from
the adalimumab effectiveness in psoriatic arthritis trial. Arthritis Rheum.
2007;56:476-88.
62.Mease PJ, Ory P, Sharp JT, Ritchlin CT, Van den Bosh F, et al. Adalimumab
for long-term treatment of psoriatic arthritis: 2-year data from the Adalimumab Effectiveness in Psoriatic Arthritis Trial (ADEPT). Ann Rheum Dis.
2009;68:702-9.
63.Mease PJ, Kivitz AJ, Burch FX, Siegel EL, Cohen SB, Ory P, et al. Etanecept
treatment of psoriatic arthritis: Safety, efficacy, and effect on disease progression. Arthritis Rheum. 2004;50:2264-72.
64.Mease PJ, Kivitz AJ, Burch FX, Siegel EL, Cohen SB, Ory P, et al. Continued
inhibition of radiographic progression in patients with psoriatic arthritis following two years of treatment with etanercept. J Reumatol. 2006;33:712-21.
65.Sterry W, Ortonne JP, Kirkham B, Brocq O, Robertson D, Pedersen RD, et
al. Comparison of two etanercept regimens for treatment of psoriasis
and psoriatic arthritis: randomized double blind multicentre trial. BMJ.
2010:340:c147.
66.Kavanaugh A, McIness I, Mease P, Krueger GG, Gladman D, Gomez-Reino J,
et al. Golimumab, a new human tumor necrosis factor alpha antibody, administred every four weeks as a subcutaneous injection in psoriatic arthritis: Twenty four week efficacy and safety results of a randomized placebo
controlled study. Arthritis Rheum. 2009;60:976-86.
67.Kavanaugh A, Mease P, Krueger GG. Golimumab, a new human tumor necrosis factor alpha antibody, administred every 4 weeks as a subcutaneous
injection in psoriatic arthritis patients: 104 week efficacy and safety results
of the randomized, placebo controlled GO-REVEAL study. Ann Rheum Dis.
2009;68:136-7.
251
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
68.Kavanaugh A, van der Heidje D, Gladman D. Golimumab inhibits progression of radiographic damage in patients with psoriatic arthritis: 52 weeks
results from the GO-REVEAL study. Ann Rheum Dis. 2010;69(Suppl.3):116.
69.Antoni CE, Kavanaugh A, Kirkham B, Tutuncu Z, Burmester GR, Schneider
U, et al. Sustained benefits of infliximab therapy for dermatologic and
articular manifestations of psoriatic arthritis: Results from the Infliximab
Multinational Psoriatic Arthritis Controlled Trial (IMPACT). Arthritis Rheum.
2005;52:1227-36.
70.Kavanaugh A, Antoni CE, Gladman D, Wassenberg S, Zhou B, et al. The Infliximab Multinational Psoriatic Arthritis Controlled Trial (IMPACT): Results
of radiographic analyses after 1 year. Ann Rheum Dis. 2006;65:1038-43.
71.Antoni C, Krueger GG, de Vlam K, Birbara C, Beutler A, et al. Infliximab
improves signs and symptoms of psoriatic arthritis: Results of the IMPACT 2
trial. Ann Rheum Dis. 2005;64:1150-7
252
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Capítulo 14.
Psoriasis en la población
pediátrica
Esperanza Meléndez, Mariela Tavera
Epidemiologia
La psoriasis afecta con relativa frecuencia a lactantes, niños y adolescentes
y, aproximadamente, el 30 % de las personas adultas la manifiestan antes de
los 16 años1 distribuidas de la siguiente forma: 5 % en menores de 4 años, 10
% entre los 5 y los 9 años y 15 % entre los 10 y los 14 años; el restante 20 %,
entre los 15 y los 19 años2. La prevalencia varía entre 0,1 y 3,5 %, según factores geográficos y raciales3.
Etiopatogenia
Se ha demostrado que la herencia en niños es mayor si tienen haplotipos
B13, A2 y Cw6. El riesgo de un niño de padecer la enfermedad si uno de los
padres la padece es de 14 a 28 %, 41 a 65 % si los dos padres la padecen, 6 %
si un hermano la tiene y 2 a 4 % si ningún padre ni hermano la sufren4. La historia familiar en los pacientes pediátricos con psoriasis puede ser más positiva
si se compara con la de los adultos5.
Aunque varios autores afirman que la psoriasis es más frecuente en el sexo
femenino antes de los 16 años con una relación de 2 a 1, otros han encontrado
una distribución similar entre los dos sexos6.
Es importante recordar que ciertos factores externos o del medio ambiente
exacerban o precipitan la enfermedad en los niños. En una revisión comparativa de psoriasis en niños frente a adultos, los autores encontraron7:
253
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
- odinofagia asociada al inicio de la psoriasis, 11,6% Vs. 7,9%,
- odinofagia asociada a exacerbación de la psoriasis, 27.9% Vs. 12,2%
- inicio de la enfermedad en sitios de trauma, 11,5% Vs. 9,8%,
- fenómeno de Koebner, 49,6% Vs. 38,9% y
- Nuevas lesiones asociadas a estrés, 50,4% Vs. 42,7%.
Cada vez cobra más fuerza la teoría inmunológica sobre la presencia de superantígenos del estreptococo beta-hemolítico del grupo A en la patogenia de
la psoriasis, especialmente en la variedad clínica de psoriasis en gotas, una de
las más frecuentes en la edad pediátrica8. En estudios de esta población se ha
encontrado que el 54 % de 245 pacientes tenía amigdalitis cuando presentaron
las primeras manifestaciones cutáneas, y entre 100 niños, 68 % tenía infección
de las vías respiratorias altas asociada a la presencia del estreptococo betahemolítico del grupo A9.
Manifestaciones clínicas
Psoriasis en placas
Es la forma más frecuente para la mayoría de los autores. A diferencia del
adulto, las placas suelen ser más pequeñas y la escama más fina; puede comprometer cara, tronco, extremidades, palmas, plantas e incluso genitales; también, puede haber compromiso de pliegues (retroauricular, axilar, interglúteo,
inguinales y ombligo), y el compromiso facial es más frecuente en la edad
pediátrica. En niños de piel oscura, la escama suele ser mínima y la hipocromía
es más característica.
La psoriasis en placas y del cuero cabelludo se presenta en mayores y en menores de 2 años, sin tener en cuenta el área del pañal10. Muchas veces aparece
prurito, especialmente en el cuero cabelludo, donde las placas pueden ser bien
definidas, con escama fina o gruesa acompañada o no de eritema. La variante, conocida como falsa tiña “amiantácea”, consiste en escamas blanquecinas
adherentes que circundan la parte proximal de los cabellos y, muchas veces,
producen alopecia temporal al desprenderse11.
Psoriasis en gotas
Para otros autores, esta forma es la más frecuente, aunque unos aclaran
que en los lactantes y para otros, es la segunda en presentación en la edad
pediátrica.
254
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Se recomienda siempre como ayuda diagnóstica la toma de cultivo de garganta
y anticuerpos anti Estreptococo betahemolíticos del tipo A (ASTOS); asimismo,
es clave el examen de la región genital y perineal en donde se puede observar
eritema intenso con bordes bien definidos, usualmente sin descamación; también es importante el cultivo de la región perianal no solo en el paciente sino
en familiares asintomáticos, especialmente en los hermanos12,13.
El riesgo sugerido de generar una psoriasis en placas después de un episodio
agudo de psoriasis en gotas es de 1 a 314, razón por la cual se recomienda el
tratamiento antibiótico contra el estreptococo beta-hemolítico del grupo A
en aquellos pacientes con infecciones recurrentes ya que si tienen el potencial
genético de desarrollar psoriasis, lo harán, desencadenado por el estreptococo.
Psoriasis del área del pañal
Puede estar presente a partir del tercer mes de edad. Se inicia como un intertrigo inguinal y se extiende a las zonas convexas originando una gran placa
eritematosa, brillante, de bordes bien definidos, que no responde al tratamiento convencional para la dermatitis de contacto irritativo.
Se mencionan dos tipos: localizado y diseminado, siendo cualquiera de ellos
psoriasis ya establecida o precursores de psoriasis. En la forma localizada el
71 % tiene historia familiar de psoriasis y en la forma diseminada, el 63 %.
Se debe hacer seguimiento en los menores de 2 años que presentan la forma
diseminada por la posibilidad de que evolucionen a otras formas del espectro
psoriásico. La frecuencia de desarrollar luego una psoriasis vulgar en menores
de 10 años, se estima entre el 5 y el 25 %.
Psoriasis facial
Es más frecuente en niños que en adultos. Las diferentes publicaciones
mencionan un compromiso entre el 18 y el 46 % con manifestaciones de leves
a graves. Son lesiones muy bien definidas, de configuración anular y predilección por los párpados inferiores; en el 4 % de los pacientes es la única manifestación clínica o puede formar parte de una forma clínica diseminada.
Psoriasis pustulosa
Se trata de una forma rara en los niños, con predominio por el sexo masculino en relación de 3 a 2. Hasta el 2009, solo se habían reportado 109 casos en
la literatura. En un estudio se encontró que la forma más común era la pustulosis digital5, aunque otros autores han descrito que la forma aguda generalizada
y la variante anular son la forma de presentación más frecuente en niños15,16.
255
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En general su curso es benigno comparado con el de los adultos pero se han
reportado casos de difícil manejo17.
Psoriasis ungular
El compromiso ungular se observa entre 7 y el 39 % de los casos18. El 76
% presenta depresiones puntiformes o cribas en las láminas ungulares. El 20
% presenta hiperqueratosis subungular. La onicólisis y el signo de “la gota de
aceite” son raros en niños.
La paraqueratosis pustulosa se considera no solo un síntoma sino un signo
ungular cuya causa está relacionada con una enfermedad inflamatoria grave,
como la psoriasis ungular entre otras. Es una enfermedad con inflamación de
los tejidos blandos periungulares, con eritema y descamación de las falanges
distales que preceden los cambios ungulares; es más frecuente en niñas menores de 7 años y, por lo general, afecta un solo dedo (el pulgar o el índice). Los
cambios consisten en hiperqueratosis subungular distal, onicólisis de predominio en una esquina de la uña y cribas19.
Dermatitis acral psoriasiforme
Es una dermatosis crónica inusual que afecta la punta y las partes laterales
de los dedos, con presencia de eritema, escamas y fisuras que llegan a producir
limitación funcional y con cambios distróficos ungulares o sin ellos. Puede
considerase una forma más del espectro clínico de la psoriasis20.
Psoriasis congénita
Se considera una forma rara y grave; existen, aproximadamente, 15 casos descritos en la literatura21. Suele manifestarse como una eritrodermia y su
diagnóstico diferencial es muy amplio, desde una genodermatosis hasta una
enfermedad infecciosa. Su diagnóstico se hace con ayuda de los antecedentes
familiares, la histopatología y la presencia de HLA B17.
256
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Las características clínicas más frecuentes de la psoriasis en los niños son:
- mayor compromiso de la cara (46 %),
- mayor compromiso del cuero cabelludo en forma de falsa tiña “amiantácea”
(82 %),
- mayor compromiso de intertrigo psoriásico de los grandes pliegues,
- mayor compromiso de los pliegues pequeños, el ombligo, el conducto
auditivo externo y los retroauriculares,
- mayor manifestación del fenómeno de Koebner,
- lengua geográfica,
- compromiso de genitales y manifestación en el área del pañal y
- son raras las enfermedades concomitantes.
Tratamiento
El tratamiento en niños y adolescentes es un desafío ya que las opciones
son más limitadas que en el adulto. No hay parámetros únicos y, por esta razón, cada paciente debe tener un tratamiento individualizado. El tratamiento
tópico se usa tanto en la psoriasis leve como en la moderada o grave (tabla 1).
Tratamiento tópico
Humectantes y emolientes
Se obtienen excelentes resultados en los casos de psoriasis leve; se ha demostrado que logran controlarla en el 40 % de los casos. Se deben aplicar diariamente como tratamiento coadyuvante para ayudar a proveer y retener agua en
el estrato córneo y para restablecer la función de barrera. La urea es una buena
opción que se usa en concentraciones entre el 3 y el 10 %.
Se recomienda el uso de humectantes y emolientes en niños con psoriasis22,23.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Corticoides
Se recomienda en esta población el uso de corticoides de tercera generación, como el aceponato de metilprednisolona, el furoato de mometasona, el
aceponato de hidrocortisona y el prednicarbato, que ofrecen mayores beneficios que riesgos. Deben suspenderse paulatinamente, para evitar el fenómeno
de rebote. Se recomiendan tratamientos cortos y en días alternos con esquemas
de reducción gradual para evitar los efectos colaterales locales y sistémicos.
257
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
En la cara y en las zonas intertriginosas no se deben usar corticoides de alta
potencia sino de baja potencia (clase V, VI y VII o sus equivalentes I y II en otra
clasificación)24,25. Los corticoides tópicos han demostrado buena eficacia y muy
buena seguridad en el tratamiento de la psoriasis leve a moderada.
Los corticoides de clase II y III se recomiendan para los niños con psoriasis22.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Análogos de la vitamina D
El calcipotriol se usa en psoriasis leve a moderada, idealmente en pacientes
con compromiso menor del 30 % de la superficie corporal. Se obtiene respuesta
clínica después de 2 a 8 semanas en 30 a 50 % de los pacientes. Cerca del 20%
de los pacientes puede presentar dermatitis irritativa por contacto, especialmente en la cara y en los pliegues, por lo que se recomienda asociarlo con
corticoides tópicos o diluirlo en vaselina26,27.
Con el uso correcto del calcipotriol no existen riesgos de irritación ni de hipercalcemia: en niños menores de 6 años debe usarse en menos del 30 % de la
superficie corporal; en niños de 6 a 12 años, se debe utilizar un máximo de 50
g a la semana, y en niños mayores de 12 años, se debe utilizar como máximo
70 g a la semana24.
Varias sustancias tópicas que se combinan con la molécula del calcipotriol la
pueden inactivar ya sea totalmente, como el ácido salicílico al 6 %; parcialmente, como el lactato de amonio al 12 %, y en forma gradual, como el valerato de hidrocortisona28.
La eficacia y la tolerancia se puede mejorar si el calcipotriol se combina con un
corticoide tópico durante el tratamiento inicial.
En los niños con psoriasis, se recomienda el uso de análogos de la vitamina
D23.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Alquitrán de hulla
Sigue siendo de gran ayuda en pediatría pero ha caído en desuso por su disponibilidad limitada en varios países y por la aparición de los análogos de la
vitamina D. Existen preparaciones en cremas y champús en concentraciones
entre el 0,4 y el 5 %. Mancha la ropa y la piel y tiene mal olor; además, puede
258
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
producir dermatitis irritativa por contacto, foliculitis y fotosensibilidad con la
radiación ultravioleta A.
Se recomienda el uso del alquitrán de hulla para los niños con psoriasis22.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2
Antralina (ditranol)
Su aplicación es de corta duración seguida de enjuague con agua y jabón.
Algunos recomiendan su uso en niños en aplicaciones en crema al 0,25 % o
el 0,5 % durante una hora. Existe un nuevo esquema en concentración al 1 %
durante 5 minutos el primer día, con aplicaciones diarias e incremento de 5
minutos cada día hasta alcanzar una irritación leve. El tiempo de aplicación va
hasta el aclaramiento de las lesiones. Se conocen como tratamientos de contacto corto (5 a 20 minutos).
En lactantes y en niños pequeños debe usarse solo bajo control médico por su
alto potencial irritativo; no se le conocen efectos sistémicos24.
El desarrollo de nuevos vehículos ha mejorado su aceptación ya que no ocasionan descoloración de la piel ni de la ropa. Se considera de gran ayuda en
la psoriasis del cuero cabelludo en pacientes entre los 3 meses y los 10 años
de edad, durante 10 a 15 minutos, con buena tolerancia clínica y excelentes
resultados terapéuticos29. Como tratamiento único, tiene menor eficacia que
los corticoides potentes o los derivados de la vitamina D.
Se recomienda el uso de antralina para psoriasis en niños22.
Grado de recomendación C, nivel de evidencia 3
Retinoides
No hay estudios en menores de 18 años con tazaroteno (gel al 0,05% y al
0,1%) aunque está aprobado para el tratamiento tópico del acné en menores desde los 12 años. Sin embargo, se recomienda para el tratamiento de la
psoriasis leve a moderada. Puede producir irritación local por lo que se puede
combinar con un corticoide tópico; la asociación con el emoliente optimiza la
eficacia, y la asociación con el corticoide aumenta el grado de tolerancia30,31,32.
Se puede iniciar el tazaroteno al 0,05% para uso diario durante dos semanas y
continuarlo con tazaroteno al 0,1%; esto ha demostrado una mejoría del 50 %
a las doce semanas de tratamiento.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1+
259
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Vaselina con ácido salicílico al 3 y al 5 %
Estos productos se deben usar con cautela por la absorción sistémica que puede ser muy alta y producir alteraciones del sistema nervioso central o del riñón.
Cumple con un efecto queratolítico. Se recomienda en zonas extensas pero
disminuyendo la concentración del ácido salicílico al 1% y aplicándolo por 2
a 3 días en zonas limitadas. No se recomienda en menores de 2 años. Si se usa
antes de la edad escolar, debe usarse en pequeñas áreas y en una concentración
máxima del 0,5 %24.
Micofenolato de mofetilo
En un trabajo publicado se compara el micofenolato de mofetilo en crema
al 2 % en tres pacientes adultos con psoriasis vulgar y el valerato de betametasona en crema al 0,1% durante 7 días, con gran disminución del eritema
y completa desaparición del infiltrado y la descamación. No hay estudios de
su uso en niños y, por lo tanto, se necesitan más trabajos para demostrar su
efectividad33.
Inhibidores de la calcineurina
En Colombia el tacrolimus al 0,03 en ungüento está aprobado para uso en
pacientes con dermatitis atópica desde los 2 años de edad y el pimecrolimus al
1 % en crema está(n) aprobado(s) para uso en pacientes con dermatitis atópica
desde los 3 meses de edad, y la mayor parte de la información disponible es
para el uso en esta enfermedad. Algunos reportes de casos de uso en psoriasis
en niños muestran buenos resultados, especialmente para cara y las zonas intertriginosas y anogenital.
Deben iniciarse después del corticoide tópico para disminuir la sensación de
quemadura que presentan algunos pacientes al inicio del tratamiento y que
desaparece posteriormente. En la práctica, se ven buenos resultados empleándolos junto con corticoides tópicos de tercera generación, empleando los corticoides en la mañana y los inhibidores de la calcineurina en la noche, ya que
sirven como ahorradores de corticoides.
Se recomienda su aplicación de una a dos veces al día. No hay evidencia de que
el tratamiento únicamente con inhibidores de calcineurina sea benéfica25. A
pesar de la advertencia de la FDA en el 2005 que implementó la black box por
el potencial riesgo de neoplasias malignas por su uso prolongado, los hallazgos
clínicos no han revelado ninguna relación entre su uso y el riesgo de cáncer.
260
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento tópico combinado
En pediatría, han sido de gran valor los tratamientos secuenciales o de intervalos para reemplazar los corticoides tópicos. Se pueden hacer combinaciones con análogos de la vitamina D para poder disminuir la frecuencia del uso
de corticoides. Existen esquemas de aplicar el análogo de la vitamina D entre
semana y el corticoide solo el fin de semana. También puede usarse al principio
un tratamiento combinado de calcipotriol más betametasona en niños, pero
debe limitarse a 4 semanas a pesar de que los estudios en adultos han demostrado seguridad hasta por 52 semanas.
Recomendaciones con respecto al tratamiento combinado
Se recomienda la combinación de calcipotriol y corticoides para el
tratamiento de la psoriasis en niños.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
Se recomienda la combinación de tazaroteno con un agente corticoide.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
La combinación de un corticoide con ácido salicílico ha demostrado
aumentar la eficacia del primero por incremento de su penetración.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Otra combinación empleada es el tacrolimus al 0,1 % con ácido salicílico al
6%, en pacientes con compromiso de superficie corporal menor del 10 %22.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Es altamente recomendable para la psoriasis de moderada a grave
una combinación de análogos de la vitamina D3 con fototerapia o con un
tratamiento sistémico.
Grado de recomendación B, nivel evidencia 2++
Otra combinación es la de análogos de la vitamina D y la fototerapia con radiación ultravioleta B, aplicando el calcipotriol después de la irradiación debido a
su degradación fotolítica24.
Por su parte, las combinaciones de calcipotriol y acido salicílico no son recomendables. La aplicación de tazaroteno en la noche y corticoides en la mañana
reduce la irritación y aumenta la eficacia del tratamiento22,25.
261
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento sistémico convencional (tabla 2)
Ciclosporina
No hay estudios clínicos en niños con psoriasis pero sí casos reportados y
existe experiencia extensa en niños con trasplantes y con dermatitis atópica. Es
considerada de primera línea para la psoriasis pustulosa y la eritrodérmica por
su rápida acción34.
Varios autores han demostrado la utilidad de la ciclosporina en niños con enfermedad grave que no responden a otro tipo de alternativas farmacológicas, a
dosis diarias que oscilan entre 1 y 5 mg/kg por 2 a 12 meses, con desaparición
de las lesiones después de 2 a 4 semanas de tratamiento y sin recaída a los 2
meses de seguimiento35,36. Después de la fase de inducción (16 semanas) se
debe hacer reducción de la dosis. Debido a la posible aparición de glomeruloesclerosis por su uso prolongado, en Estados Unidos se limita su uso hasta por un
año y en el Reino Unido hasta por 2 años22. Otras conductas más conservadoras,
como la observada en la práctica alemana, prefieren no administrarla más allá
de 6 meses24.
Nuestro consenso recomienda que, bajo las condiciones de nuestro medio, el
término del uso de la ciclosporina se puede extender hasta por 1 año. Debe
reservarse para uso intermitente en periodos hasta de 12 semanas y, de esta
forma, lograr una disminución de más del 75 % de la gravedad de la psoriasis.
Es importante anotar que la descontinuación súbita de la ciclosporina puede
conllevar un efecto de rebote en el cuadro de psoriasis23. La ciclosporina se
recomienda en combinación con corticoides tópicos y análogos de vitamina D,
lo que puede permitir una reducción de la dosis de ciclosporina sin que pierda
su eficacia24.
Metotrexato
Entre los medicamentos sistémicos de primera línea para la población pediátrica está el metotrexato junto con la fototerapia. Numerosos estudios clínicos, doble ciego, existen en la edad pediátrica en artritis reumatoidea juvenil y
algunos casos individuales reportados en psoriasis, adjudicándole su uso seguro
en la población infantil. En el consenso del grupo de trabajo de reumatología
pediátrica de Alemania y Austria, el uso de metotrexato se recomienda en dosis
de 10 a 15 mg/m2 de superficie corporal por vía oral, subcutánea o intramuscular, una vez a la semana, con muy buena tolerabilidad comparada con la de
los adultos. Se recomienda administrarlo junto con 5 mg de ácido fólico al día
siguiente de la administración del metotrexato, para reducir el porcentaje de
efectos secundarios y hacer control frecuente del cuadro hemático y los títulos
de transaminasas y creatinina24.
262
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
La respuesta clínica de este medicamento se observa después de cuatro a ocho
semanas y puede ser usado durante años en forma segura23.
Se recomienda el uso de metotrexato para niños con psoriasis22.
Grado de recomendación B, nivel de evidencia 2++
Retinoides sistémicos
Los retinoides sistémicos han demostrado ser efectivos en casos graves de
psoriasis infantil y, aunque se discute mucho el seguimiento de los pacientes
pediátricos por los efectos esqueléticos, se recomienda hoy en día tener un estudio radiológico de base y no exceder de 1 mg/kg por día; además, se sugiere
un seguimiento radiológico solo en aquellos pacientes que tengan alteraciones
en las radiografías previas al tratamiento o en quienes desarrollen sintomatología músculo-esquelética durante el mismo37.
Se recomienda para pacientes con psoriasis pustulosa y para aquellas con mucho componente de hiperqueratosis. Infortunadamente, no hay estudios clínicos suficientes sobre su uso en niños con psoriasis pero algunos casos demuestran seguridad y éxito con su uso. En cuanto a los efectos de resequedad en piel
y mucosas e irritación pueden ser limitantes para los pacientes pediátricos; por
otro lado, los efectos sobre el metabolismo de los lípidos y sobre el hígado son
más tolerables comparados con los del adulto24.
Amigdalectomía
La consideración de la amigdalectomía como opción terapéutica en niños
se desprende de la observación de casos de mejoría en niños con psoriasis en
gotas que presentan episodios recurrentes de faringoamigdalitis y que después
de la amigdalectomía, han presentado remisión de la enfermedad.
En la literatura científica también existen varios casos de remisión de la psoriasis palmo-plantar después de practicar la amigdalectomía con seguimiento
a 16 meses libres de recaídas de la enfermedad38.
La antibioticoterapia en casos de faringoamigdalitis por estreptococo betahemolítico del grupo A es necesaria y como coadyuvante a la fototerapia UVB-nb
en los pacientes con psoriasis en gotas. De cualquier manera, no hay datos
suficientes que sustenten el beneficio de la modalidad quirúrgica y la garantía
del antibiótico sistémico en el control de la psoriasis23.
263
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tratamiento biológico
La información existente del uso de medicamentos biológicos en población
pediátrica proviene, principalmente, de estudios con adalimumab y etanercept
en pacientes con artritis juvenil idiopática poliarticular, y en enfermedad de
Crohn con infliximab. Sin embargo, se necesitan más estudios clínicos en niños
que sustenten los beneficios y la seguridad de los biológicos en el tratamiento
de la psoriasis grave (tabla 3).
Existe un sólido estudio clínico presentado en el 2008 en el que se evaluó el
etanercept (estudio realizado con Enbrel® de Pfizer) en niños con psoriasis; se
encontró una respuesta PASI75 después de 12 semanas en 57 % de los pacientes
y en 65 % después de 36 semanas con muy pocos efectos secundarios. Este
estudio permitió la aprobación del uso del medicamento en Europa para niños
mayores de 8 años39.
Se recomienda el uso de etanercept en niños con psoriasis grave.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1++
* Todos los estudios clínicos y las referencias están basados en Etanercept Enbrel® Pfizer Laboratories.
La dosis recomendada es de 0,8 mg/kg semanales con evaluación de respuesta
a los 3 a 4 meses. En caso de no obtener respuesta a las 12 semanas, se debe
suspender el tratamiento. Por otro lado, los pacientes con respuesta favorable
al tratamiento deben continuar según la necesidad clínica, si bien los resultados a largo plazo en eficacia se limitan a un año40.
Grado de recomendación A, nivel de evidencia 1+
En un estudio del 2010 de población pediátrica con psoriasis moderada a grave
se encontró que el etanercept había sido bien tolerado y que su eficacia se había mantenido a los largo de las 96 semanas del estudio. No se documentaron
muertes ni infecciones serias40.
La FDA llama la atención por posibles neoplasias cutáneas y linfomas relacionadas con el uso de etanercept, principalmente, linfomas en niños con enfermedad de Crohn y, más raramente, en artritis idiopática juvenil. Estos casos
también se han reportado en niños tratados con infliximab, adalimumab y simultáneamente con azatriopina o mercaptopurina para enfermedad inflamatoria intestinal24.
Existen reportes de casos de psoriasis pustulosa en niños tratados con medicamentos biológicos. Un caso de un paciente de tres años tratado inicialmente
con infliximab con rápida desaparición de las lesiones debió iniciar etanercept
264
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
al cabo de 12 meses. El segundo caso reportó una paciente de 15 años tratada
con ciclosporina, metotrexato y adalimumab en quien se obtuvo desaparición
completa de sus lesiones en dos meses24. Existe otro caso de un niño de 10 años
con psoriasis grave e incapacidades, que ya había recibido tratamiento tópico,
acitretín y metotrexato sin ninguna respuesta, y recibió el etanercept a la dosis
recomendada y después de 5 meses de tratamiento presentó una mejoría en su
PASI de 31 a 0 sin reportar efectos secundarios41.
Otro estudio relaciona los efectos del etanercept con la calidad de vida de
niños y adolescentes mostrando una mejoría notoria en el puntaje del CDLQI
(Children´s Dermatology Life Quality Index). La mejoría se vio a las 2 semanas
de inicio del tratamiento42.
Se recomienda el uso de terapia biológica con adalimumab, etanercept o
infliximab para niños con psoriasis pustulosa.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 3
Tratamiento psicosocial
En los niños, las lesiones de piel producen consecuencias emocionales importantes, como baja autoestima y dificultad para controlar la ira, generados
por el rechazo al que son sometidos y a la estigmatización en el grupo familiar
y el de compañeros de colegio, lo que precipita la exacerbación de la enfermedad43. Por todo esto, se han creado grupos de ayuda que buscan una rehabilitación con una educación integrada en la que participan la familia, los amigos,
los compañeros, los profesores, los paramédicos, psicólogos y médicos. La idea
es hacer que el paciente y sus padres entiendan qué es la enfermedad y en qué
consiste el tratamiento para que puedan formar parte activa y responsable de
él, así como obtener guías nutricionales, programas de ejercicios y técnicas de
reducción del estrés, relajación y masajes.
Una intervención temprana en la niñez es importante para evitar el círculo vicioso del estrés psicosocial y la exacerbación de la psoriasis. Se ha comprobado
que la asociación del psiquiatra y el dermatólogo es una ayuda clave para el
tratamiento de varias enfermedades, como la dermatitis atópica, el prurigo, la
alopecia areata y la psoriasis entre muchas otras, con mejoría en la mayoría de
los pacientes44.
Con un tratamiento psicosocial para el manejo de los síntomas de psoriasis, se
pueden alcanzar efectos directos sobre los síntomas en la piel y efectos indi265
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
rectos a través de la aceptación de la enfermedad. Para ello, se debe considerar
en el paciente el impacto de la enfermedad en la parte social, emocional y
psíquica, integrarlo a grupos de apoyo y garantizar el acompañamiento por
psiquiatría.
Se recomienda un abordaje multidisciplinario para los niños con psoriasis
y sus familiares que involucre dermatólogo, psiquiatra y psicólogo, quienes
deben ser los principales responsables del equipo que debe incluir, además,
especialistas en terapia ocupacional y grupos de apoyo.
Grado de recomendación D, nivel de evidencia 4
Tabla 1. Tratamiento de psoriasis en niños y adolescentes
266
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Tabla 2. Medicamentos sistémicos convencionales para niños y adolescentes con psoriasis
Medicamento
Dosis
Ciclosporina
3 mg/kg al día
Metotrexato
10 y 15 mg/m2, por vía oral,
subcutánea o intramuscular una
vez por semana
>15 mg/m2 por vía subcutánea,
una vez por semana
Acitretín
0,5 a 1 mg/kg
Laboratorio de control
Presión arterial y creatinina cada
dos semanas en los tres primeros
meses
Cuadro hemático, transaminasas y
creatinina
Colesterol, triglicéridos, cuadro
hemático y transaminasas
Tabla 3. Medicamentos biológicos autorizados en niños y adolescentes
Artritis juvenil idiopática, 0,4 mg/kg 2 veces
por semana
>4 años
Infliximab
Enfermedad de Crohn resistente al
tratamiento (5-10 mg/kg, por vía intravenosa)
>6 años
Adalimumab
Artritis juvenil idiopática poliarticular
>4 años
Etanercept
8 años y mayores¹
Psoriasis, 0,8 mg/kg 1 vez a la semana, hasta 6 años y mayores²
24 semanas
(40 mg cada 2 semanas por vía subcutánea)
1.Sticherling M, Augustin M, Boechncke WH, Christophers E, Domm S, Gollnick H, et al. Therapy of
psoriasis in childhood and adolescence–a German expert consensus. J Dtsch Dermatol Ges. 2011;9:81523.
2. Pfizer Eropean Medical Information, updated on 23 January, 2012
Referencias
1 Arbuckle A, Howland H. Psoriasis. Pediatrics in Review. 1998;19:106-7.
2 Fond L, Michel JL, Gentil-Perret A, et al. Psoriasis chez l’enfant. Arch Pediatr.
1999;6:669-674.
3 Farber EM, Nall L. Childhood psoriasis. Cutis. 1999;64:309-14.
4 Barker J. Genetic aspects of psoriasis. Clin Exp Dermatol. 2001;26:321-5.
5 Morris A, Rogers M, Fischer G, Williams K. Childhood psoriasis: A clinical
review of 1,262 cases. Pediatr Dermatol .2001;18:188-98.
267
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
6 Christophers E. Psoriasis–epidemiology and clinical spectrum. Clin Exp Dermatol. 2001;26:314-20.
7 Raychaudhuri SP, Gross J. A comparative study of pediatric onset psoriasis
with adult onset psoriasis. Pediatr Dermatol. 2000;17:174-8.
8 Prinz JC. Psoriasis vulgaris–a sterile antibacterial skin reaction mediated by
cross-reactive T cells? An immunological view of the pathophysiology of
psoriasis. Clin Exp Dermatol. 2001;26:326-32
9 Rasmussen JE, Arbor A. The relationship between infection with group A
beta hemolytic streptococci and the development of psoriasis. Pediatr Infect Dis J. 2000;19:153-4.
10 Capella GL, Finzi AF. Psoriasis and other papulosquamous diseases in infants
and children. Clin Dermatol. 2000;18:701-9.
11 Hogan PA, Langley GB. Papulosquamous diseases. In: Schachner LA, Hansen
RC, eds. Pediatric dermatology. Fourth edition. St. Louis, MO: Mosby Elsevier; 2011. p. 901-8.
12Farber EM. Juvenile psoriasis. Early interventions can reduce risks for problems later. Postgrad Med. 1998;103:89-100.
13Herbst RA, Hoch O, Kapp A, Weiss J. Guttate psoriasis triggered by perianal streptococcal dermatitis in a four-year-old boy. J Am Acad Dermatol.
2000;42:885-7.
14Banno T, Fujisawa H, Satomi H, Imakado S, Otsuka F. Psoriasis vulgaris and
acute guttate psoriasis in a family. Int J Dermatol. 2001;40:285-7.
15Baker H, Ryan TJ. Generalized pustular psoriasis. Br J Dermatol.
1968;80:771-93.
16Liao PB, Rubinson R, Howard R, Sanchez G, Frieden IJ. Annular pustular
psoriasis-most common form of pustular psoriasis in children: Report of
three cases and review of the literature. Pediatr Dermatol. 2002;19:19-25.
17Li PS, Tang YM, Lam WY, Wong SN. Renal failure and cholestatic jaundice
as unusual complications of childhood pustular psoriasis. Br J Dermatol.
2000;143:1292-6.
18Tosti A, Piraccini BM. Nail disorders. In: Harper J, Oranje A, Prose N, eds.
Textbook of Pediatric Dermatology. Oxford: Blackwell Science Ltd.; 2000. p.
1493-4.
268
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
19Tosti A, Peluso AM, Zucchelli V. Clinical features and long-term follow-up
of 20 cases of parakeratosis pustulosa. Pediatr Dermatol. 1998;15:259-63.
20Patrizi A, Bardazzi F, Neri I, Fanti PA. Psoriasiform acral dermatitis: A peculiar clinical presentation of psoriasis in children. Pediatr Dermatol.
1999;16:439-43.
21De Waard-van der Spek FB, Oranje AP. Psoriasis. En: Harper J, Oranje A,
Prose N, eds. Texbook of Pediatric Dermatology. Oxford: Blackwell Science
Ltd.; 2000. p. 657-63.
22Menter A, Korman NJ, Elmets CA, Feldman SR, Gelfond JM, Gordon k, et
al. Guidelines of care for the management and treatment of psoriasis with
topical therapies. J Am Acad Dermatol. 2009;60:643-59.
23Canadian Psoriasis Guidelines Committee. Canadian Guidelines for the
Management of Plaque Psoriasis, June 2009. Consultado en Mayo 2009:
Disponible en: http://www.dermatology.ca/psoriasisguidelines
24Sticherling M, Augustin M, Boechncke WH, Christophers E, Domm S, Gollnick H, et al. Therapy of psoriasis in childhood and adolescence–a German
expert consensus. J Dtsch Dermatol Ges. 2011;9:815-23.
25Nast A, Kopp I, Augustin M, Banditt KB, Boehncke WH, Follman M, et al.
German evidence-based guidelines for the treatment of psoriasis vulgaris.
Arch Dermatol Res. 2007;299:111-38
26 Lebwohl M, Ali S. Treatment of psoriasis. Part 1. Topical therapy and phototherapy. J Am Acad Dermatol. 2001;45:487-98.
27 Duweb GA, Abuzariba O, Al-Taweel M, Rahim M, Abdulla SA. Scalp psoriasis:
Topical calcipotriol 50 solution vs betametasone valerate 1% lotion. Int J
Clin Pharmacol Res. 2000;20:65-8.
28Lebwohl M. Advances in psoriasis Therapy. En: Thiers BH, editor. Dermatologic Clinics. New and emerging therapies. Philadelphia: W. B. Saunders
Company; 2000. p. 13-9.
29McDonald LL, Smith ML. Diagnostic dilemmas in pediatric/adolescent dermatology: Scaly scalp. J Ped Health Care. 1998;12:80-4.
30Duvic M. Pharmacologic profile of tazarotene. Cutis. 1998;61:22-6.
31 Thanghetti EA. An observational study evaluating the treatment of plaque
psoriasis with tazarotene gels, alone and with an emollient and/or corticosteroids. Cutis. 2000;66:4-11.
269
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
32Lebwohl M, Ast E, Callen JP, Cullen SI, Hong SR, Kulp-Shorten CL, et al.
Once-daily tazarotene gel versus twice-daily fluocinonide cream in the
treatment of plaque psoriasis. J Am Acad Dermatol. 1998;38:705-11.
33 Wohlrab J, John K, Plaetzer M, Marsch WC.et al. Topical application of mycophenolate mofetil inplaque-type psoriasis. Br J Dermatol. 2001;144:1263-4.
34Consensus Guidelines for the Managment of Plaque Psoriasis. Arch Dermatol. 2012;148:95-102
35Alli N, Güngör E, Karakayali G, Lenk N, Artüz F. The use of cyclosporin in a
child with generalized pustular psoriasis. Br J Dermatol. 1998;139:754-5.
36 Sebnem S, Hacimustafaoglu M, Celebi S, et al. Low dose cyclosporin A treatment in generalized pustular psoriasis. Pediatr Dermatol. 2001;18:246-8.
37 Gawkrodger DJ. Current management of psoriasis. J Dermatol Treat. 1997;8:
28-55.
38McMillin BD, Maddern BR, Graham WR. A role for tonsillectomy in the
treatment of psoriasis? Ear Nose Throat J. 1999;78:155-8.
39 Smith CH, Ansley AV, Barker JNWN, et al. British Association of Dermatologists’ guidelines for biologic interventions for psoriasis 2009. Br J Dermatol.
2009;161: 987-1019.
40Paller A, Siegfred C, Eichenfield LF, et al. Long-term etanercept in pediatric
patients with plaque psoriasis. J Am Acad Dermatol. 2010;63:762-8.
41Pérez-Barrios S, Careaga JM. Etanercept in childhood psoriasis. Actas Dermosifilogr. 2010;101:50-4.
42Langley RG, Paller A, Hebert AA, Creamer K, Weng HH, Jahreis A, et al.
Patient-reported outcomes in pediatric patients with psoriasis undergoing
etanercept treatment: 12 week results from a phase III randomized controlled trial. J Am Acad Dermatol. 2011;64:64-70.
43Scheewe S, Schmidt S, Petermann F, Stachow R, Warschburger P. Longterm efficacy of an inpatient rehabilitation children and adolescents with
psoriasis. Dermatol Psychosom. 2001;2:16-21.
44Capoore HS, Rowland C, Goldin D. Does psychological intervention help
chronic skin conditions? Postgrad Med J. 1998;74:662-4.
270
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Fundación de Apoyo del Paciente
con Psoriasis (Fundapso)
Guillermo Gutiérrez
Fundapso es una fundación sin ánimo de lucro, constituida por un grupo
de pacientes con diagnóstico de psoriasis y profesionales de diversas áreas,
interesados en trabajar para brindar apoyo psicológico, ocupacional y social
a las personas afectadas por psoriasis o artritis psoriásica en Colombia.
Fundapso es miembro activo de Latinapso (Red Latinoamericana de Psoriasis)
y de la International Federation of Psoriasis Associations (IFPA). Tiene el
aval de la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica
(Asocolderma) y recibimos apoyo científico del Grupo Colombiano de Psoriasis
y Artritis Psoriásica (ColPsor).
Nuestra misión es generar un cambio en la calidad de vida de las personas que
padecen psoriasis o artritis psoriásica, por medio de la educación y el apoyo
al paciente y su familia, para lograr en ellos un desarrollo personal y social.
Asimismo, nuestro objetivo es liderar y ejecutar proyectos que generen bienestar a la población afectada de psoriasis a nivel nacional, mediante el trabajo
interdisciplinario entre médicos dermatólogos y reumatólogos, psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, abogados y profesionales afines
a nuestro interés.
Fundapso enfatiza a sus pacientes que el único profesional de la salud que se
encuentra capacitado para el manejo de esta enfermedad, es el médico dermatólogo para el compromiso cutáneo y el reumatólogo para el aspecto articular.
Es el especialista quien debe encargarse de iniciar el tratamiento médico con
los medicamentos que cuenten con el sustento científico para su utilización, y
es el deber de Fundapso y de la comunidad dermatológica alertar a los pacientes con psoriasis sobre los productos o tratamiento que prometan resultados
sin sustento científico de su utilidad y que puedan contener solamente un
interés netamente comercial.
271
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Fundapso alienta a los pacientes con diagnóstico de psoriasis para que reciban
un apoyo integral y puedan recibir la educación necesaria sobre su enfermedad, potenciando, de esta manera, el cumplimiento del tratamiento y el correcto manejo de su enfermedad.
www.fundapso.org
272
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo. Decisión terapéutica en psoriasis leve
* Está indicado en las formas faciales, de las flexuras o de los genitales.
** Siempre se debe usar en combinación con otros tratamientos tópicos.
273
GUÍAS BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA EL MANEJO DE LA PSORIASIS EN COLOMBIA
Algoritmo. Decisión terapéutica en psoriasis moderada a grave
* Está indicado, especialmente, en las formas graves de psoriasis pustular o eritrodérmica.
** No es indispensable usar este tipo de tratamiento para recurrir a otros.
*** Su uso está indicado cuando se ha fracasado con otros tratamientos sistémicos.
274