Download la guerra del 98 y mayagüez

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Esa noche se estableció en Mayagüez un servicio municipal extraordinario de
vigilancia nocturna. Las rondas de bomberos fueron puestas a cargo del oficial don
Gustavo Molina, se organizó una sala de socorros y se dispuso para alojamientos
extraordinarios de trece guardias civiles en la propia Casa Consistorial.
El hecho de que no se hubiesen sentido más cañonazos por el litoral desde el día en
que las tropas invasoras estadounidenses llegaron a la entonces yaucana bahía de
Guánica, y la persistente iluminación de la costa por los reflectores de los buques
de guerra de la escuadra de los Estados Unidos no auguraba nada bueno y la
incertidumbre había sembrado el pánico entre los pobladores de la costa, muchos
de los cuales se embriscaron por los montes llevándose sus pertenencias y animales
domésticos en un esfuerzo desesperado por escapar del invasor, el cual había sido
apedreado repetidas veces en Fajardo mientras que en algunos lugares se les veía
llegar con cautelosa reserva.
Al saberse de la invasión que había tenido a lugar en Guánica, el Excmo.
Ayuntamiento de Mayagüez celebró una reunión el 30 de Julio de 1898 en la que
su preocupación mayor fue hacer constar que su primer deber era
"el de poner a salvo a todo trance los fondos existentes en las cajas
municipales, cuya mayor parte corresponde a depósitos consignados
en garantías de contratos, a deudas que se tienen contraídas y que
deben considerarse sagradas, y a gastos ya realizados, cuyo abono no
está distante".
Entre tanto, se continuaba con las obras de reparación de las calles en los sectores
de La Marina, las cuales requerirían 102 metros cúbicos de tosca.
Más adelante, los regidores de la ciudad comenzaron a preocuparse por el
mantenimiento del orden público. Al recibir un telegrama enviado por el gobierno
central que, en vista en que algunos voluntarios habían abandonado las armas,
autorizaba la constitución de una fuerza de seguridad que mantuviese el orden, el
Alcalde organizó una fuerza de más de 25 hombres para defender los intereses
públicos.
Para que este servicio no resultase muy gravoso al ayuntamiento, se recabó de la
Junta de Obras del Puerto que destinase 750 pesos para ayuda de esas atenciones y
para conferir una comisión especial al Sr. 2º.Teniente de Alcalde don Genaro
Cartagena, para que entendiese en la distribución de servicios de todas las fuerzas
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