Download la guerra del 98 y mayagüez

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personales y sus conocimientos sobre la zona en la que había nacido y donde tenía
sus propiedades. Cuando el General Schwan quiso premiar sus servicios
designándole Alcalde de Mayagüez, el pueblo, obviamente molesto o incómodo
por los hechos de la invasión y quizás por considerar como un oscuro y vergonzoso
acto de traición, o algo muy parecido, su colaboración con las tropas invasoras
expedicionarias de los Estados Unidos, manifestó su inconformidad, lo repudió
abiertamente, y optó por conservar el mismo alcalde que ya tenían, eligiéndolo por
aclamación.
INSTRUCCIONES DESDE LA FORTALEZA
Después del bombardeo de San Juan el 12 de mayo112 y el auto-hundimiento de la
escuadra española al mando del Almirante don Patricio Montojo el 1 de mayo en
Manila, el 16 de junio se previno al puerto de Mayagüez de que los vapores
intencionalmente destinados a burlar el bloqueo estadounidense al amparo de la
oscuridad de la noche tocarían tres pitadas y encenderían tres luces, blanca roja y
blanca, para que las lanchas torpederas les dejasen paso libre.
La isla de Puerto Rico estaba gobernada por el teniente general D. Manuel Macías
y Casado, caballero afable y culto quien desde el 2 de febrero de 1898, fiesta de
Nuestra Señora de la Candelaria, gobernaba, con el doble carácter de capitán
general y gobernador civil. El Capitán General envió una carta al Coronel D. Julio
Soto Villanueva, Comandante Militar de Mayagüez, instándole el 27 de junio a
oponerse con energía a cualquier posible intento de desembarco del enemigo,
cuidando de colocar las fuerzas de modo que no hubiese bajas, colocándolas en
sitios convenientes para ello, seleccionados de antemano.
Luego de la destrucción de la escuadra española al mando del Almirante Cervera el
3 de julio al salir, de uno en fondo, por la boca de la bahía de Santiago de Cuba y
después de la capitulación de dicha ciudad y toda su provincia, era inminente una
invasión estadounidense en Puerto Rico, por lo que el Capitán General emitió
órdenes desde el Palacio y Real Fortaleza de Santa Catalina en San Juan al Coronel
don Julio Soto Villanueva, en Mayagüez, esbozando el 7 de julio de 1898 una idea
112
Los cañones de las baterías de los castillos de San Juan no habían hecho un solo disparo de guerra desde fines de
abril de 1797, cuando el asedio de los ingleses. El bombardeo estadounidense a San Juan puso abrupto fin a ciento
un años de paz.
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