Download la guerra del 98 y mayagüez

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Lugo Viña, ciudadano estadounidense quien apenas había regresado de Nueva
York, y quien era Subsecretario del Presidente del Consejo Insular, Antonio Mattei
Lluberas, de ascendencia corsa, educado en Francia y expatriado en Nueva York, y
Mateo Fajardo Cardona, naturalizado ciudadano de los Estados Unidos, quien
había abandonado Puerto Rico embarcándose vía Santomás hacia los Estados
Unidos el mismo día en que se rompieron las hostilidades entre los Estados Unidos
y España, habían sido investidos por nadie con autoridad alguna para nada, mucho
menos para incitar invasiones y traer la desolación de una guerra a la Isla. Ellos no
constituían el liderato electo del país, carecían de autoridad legítima o del derecho
a representar al pueblo de Puerto Rico y no actuaban ni podían actuar a nombre de
este.
Tampoco representaban al gobierno autonómico de la Isla, el cual había sido
democráticamente elegido por una abrumadora y entusiasta mayoría que constituyó
el 87% del electorado puertorriqueño en unas elecciones limpias en las que
predominó la legalidad, el respeto y el civismo en el uso del sufragio y en las que
no hubo protestas sobre las actas electorales ni controversias en torno a los
cómputos, los cuales reflejaron, un decidid apoyo popular mayoritario para los
autonomistas.
La realidad es que fueron engañados. En Washington visitaron políticos
influyentes y altos funcionarios de gobierno para solicitarles auxilios para
promover en Puerto Rico un movimiento separatista. El mismo General Miles los
alentó en sus planes de organizar una revuelta separatista, utilizándolos hasta que
llegó a Washington el telegrama del General Shafter solicitando autorización para
levantar el cerco de la ciudad de Santiago de Cuba, la cual se había rendido, ante lo
cual el General Miles salió rumbo al teatro de guerra dejando en suspenso sus
planes sobre Puerto Rico.
Al ausentarse el General Miles, estos “patriotas” utilizaron entonces todas sus
influencias para conseguir ser admitidos como auxiliares del ejército
estadounidense bajo el nombre de la “Porto Rican Commission”, en la que estaba
incluido Warren Sutton, ciudadano estadounidense y embarcaron con la expedición
del General Brooks en el USS Saint Louis, arribando en Ponce el 30 de julio de
1898. Allí conferenciaron con Miles, quien convino en designar a Mateo Fajardo
como Coronel, primer Jefe de un cuerpo militar de tropas nativas con el nombre de
“Porto Rican Guard” con la misión de mantener el orden en toda la Isla, pero que
en realidad sólo veló por la seguridad de los invasores. Esto quedó sin efecto
cuando se resolvió enviar la Brigada Schwan a Mayagüez y entonces los servicios
de Mateo Fajardo fueron utilizados solamente para aprovechar sus relaciones
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