Download la guerra del 98 y mayagüez

Survey
yes no Was this document useful for you?
   Thank you for your participation!

* Your assessment is very important for improving the work of artificial intelligence, which forms the content of this project

Transcript
El General Nelson Appleton Miles declaró luego que desde el primer momento de
la guerra Puerto Rico había sido uno de los verdaderos objetivos del ejército de los
Estados Unidos108 y el Senador Henry Cabot Lodge reconoció también que la Isla
"había estado de continuo en la mente del Ejército y la Marina desde el
mismo instante en que había comenzado la guerra109"
y opinó que la paz no debería ser formalizada hasta que Puerto Rico fuese
conquistado, Cuba fuera independiente y las Filipinas hubiesen sido arrebatadas a
España por cualquier medio110.
El 25 de abril de 1898 el Congreso de los Estados Unidos declaró que ya existía un
estado de guerra entre los Estados Unidos y el reino de España, aprobando un
presupuesto de cincuenta millones de dólares para fines militares. El Senador
Henry Cabot Lodge confirmó al Subsecretario de Guerra de los Estados Unidos,
Theodore Roosevelt, que Estados Unidos enviaría a Filipinas una fuerza militar de
consideración y reiteró que Puerto Rico era tenido muy en cuenta111.
Las invasiones no suelen ser celebradas por los invadidos, ni son conmemoradas
por estos. Se repudian. Sin embargo, cien años después, la Secretaria de Estado del
Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Norma Burgos, celebrando precisamente
dicha invasión, diría que en 1898 no hubo aquí una invasión, sino una "invitación",
porque los estadounidenses habían sido "invitados". Esto no es cierto, a no ser que
se hubiesen invitado ellos mismos, o a no ser que se considere válida la traición de
unos privilegiados hijos de su patria, quienes, para adelantar sus lucrativas agendas
anexionistas y velando por sus propios intereses, colaboraron con el enemigo y
alentaron esa guerra, la cual incluyó el bombardeo de la ciudad de San Juan, del
poblado de Guánica, de los pueblos de Arroyo, Guayama y Fajardo, la amenaza de
reducir a cenizas la indefensa ciudad de Ponce, los planes para la destrucción de
Mayagüez y las muertes que ello traería a muchos hogares puertorriqueños. ¡Vaya
con las “invitaciones”, los "invitadores" y los “invitados”! Obviamente se trata de
una mentira envuelta en el más vergonzoso desparpajo, pretendiendo dar aires de
mérito a lo que sólo puede ser calificado como una vulgar traición. Compárese esto
108
109
Miles Nelson A. Serving The Republic, New York, Harper and Brothers, 1911, pp.273 y 274.
Cabot Lodge, Henry. The War With Spain., New York, 1899, pp.4 y 168.
110
Cruz Monclova, Lidio. Historia de Puerto Rico, Siglo XIX, Tomo I, Pág. 224.
111
Ibid. Pág. 224. Cita de Henry Cabot Lodge. Selections From the Correspondence of Theodore Roosevelt and
Henry Cabot Lodge, Vol. I, Pág. 299.
168