Download la guerra del 98 y mayagüez

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que cada fuerza debería ocupar en caso de ataque y organizó un simulacro para que
no hubiese dudas ni vacilaciones de última hora al llegar el momento de combatir.
En tan aciagos momentos para Puerto Rico y enfrentándose a unos oscuros
horizontes desdibujados en las tinieblas de la incertidumbre, la inseguridad, el
temor, el desasosiego y el desconcierto que en otras partes paralizaban totalmente a
su patriciado, hubo en Mayagüez quienes supieron responder a la gravedad de las
circunstancias; tomar las armas, salir a enfrentarse al enemigo invasor y combatirlo
con valentía, sin importarles intuir que la suerte ya estaba echada. Entre los
valientes mayagüezanos que dijeron "presente" y acudieron voluntariamente a
cumplir con su deber se destacó, por su audacia, el popular Juan Ignacio Bascarán
Quintero105.
Mayagüez fue una de las pocas áreas en todo el país donde los soldados del
Instituto de Voluntarios se resistieron a ser desbandados, donde muchos optaron
por continuar en pie de guerra y donde los guerrilleros locales permanecieron
dispuestos a luchar y lucharon contra el invasor.
Mientras el resto del país, tan leal y entusiasta al comienzo de la contienda y tan
apático e indiferente cuando comprendió que la guerra estaba perdida y tan
inseguro de sí mismo cuando entendió que la desvalida madre patria se estaba
viendo renuentemente forzada a abandonarlo, se limitaba al rol de simple
espectador en una desigual guerra entre dos imperios cuyo desenlace final ya
estaba decidido, los mayagüezanos, con su frente en alto, optaron por luchar como
cuestión patriótica y de principios, con dignidad aunque sin esperanzas de triunfo,
por salvar su honor.
Desde su amargo exilio en París, el venerable anciano Dr. Ramón Emeterio
Betances, Padre de la Patria, quien tanto se había dado a querer en Mayagüez por
su insólita abnegación como médico de los pobres en los tiempos de la terrible
105
Juan Ignacio Bascarán Quintero, puertorriqueño neto, hijo de puertorriqueños, nació en Mayagüez el día 30 de
junio y fue bautizado el día 15 de octubre de 1860105. Era hijo de don Carmelo Bascarán Dueño, natural de San Juan,
y de la dama mayagüezana doña Teresa Quintero de Ceballos. Se crió en Mayagüez junto a sus hermanos: Carmelo,
José y Julián. Su padre, el ingeniero don Carmelo Bascarán Dueño, nació en 1813 en San Juan de Puerto Rico. Era
hijo de don Miguel Nicolás de Bascarán y Arana, nacido en 1759 en la villa de Eibar, en la provincia de Guipúzcoa,
en Vizcaya, y de doña María Vicenta Romualda Dueño Monclova, natural de San Juan de Puerto Rico, con quien
don Miguel había contraído matrimonio en la Catedral el 20 de julio de 1789, y con quien procreó una familia de 7
hijos: Juan Antonio, Josefa Ignacia, Francisca, María, Juan, José Rufino y Carmelo, falleciendo en 1813. Para más
información, ver: Juan Ignacio Bascarán, Un héroe mayagüezano en la Guerra de 1898. Publicación oficial del
Municipio de Mayagüez Núm. 002, ISBN=978-09855680-1-6, 3ra. Ed. 2013.
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