Download la guerra del 98 y mayagüez

Survey
yes no Was this document useful for you?
   Thank you for your participation!

* Your assessment is very important for improving the work of artificial intelligence, which forms the content of this project

Transcript
de Cazadores de la Patria nº 25, el 12º Batallón de Artillería de Plaza, una
Compañía de Artillería de Montaña, el Tercio Nº 14 de Veteranos de la Guardia
Civil (2 Escuadrones de caballería y 4 compañías), la 3ª Brigada de Sanidad
Militar, el Batallón provisional de Puerto Rico nº 3, el Batallón provisional de
Puerto Rico nº 4, el Batallón provisional de Puerto Rico nº 6, la Compañía de
Telégrafos, la Compañía de obreros de ingenieros y la primera compañía85 de
voluntarios en Vieques.
Sirviendo en el ejército regular había en Puerto Rico 357 oficiales en activo, 42
oficiales de la Reserva, 7 capellanes castrenses y 6,862 suboficiales y soldados,
para un total de 7,219 hombres, más los recién creados 6 Batallones Provisionales,
dos de los cuales estaban integrados por hijos del país, y alrededor de 8,000
voluntarios civiles, sin instrucción militar, que integraban los catorce batallones de
Voluntarios.
Puerto Rico disfrutaba ya de un gobierno autonómico democráticamente electo
mediante el sufragio universal masculino, sus líderes políticos y los integrantes del
gabinete de gobierno eran hijos del país86, la población vivía en paz y tranquilidad,
pues no había insurrección interna alguna, pero los designios estadounidenses
aprovecharían la dinámica de la guerra y su propia lentitud en responder a las
iniciativas españolas para establecer negociaciones de paz, para acabar justificando
la inclusión de la Isla en los despojos de la contienda.
El ejército español en la isla de Puerto Rico estaba intacto, incluyendo los catorce
batallones de sus cuerpos de voluntarios. Estas circunstancias, sumadas al hecho de
que la isla no había sido siquiera invadida y el territorio insular no había sido
ocupado por el enemigo, permitían suponer a los diplomáticos españoles que, en
las conversaciones de paz, los norteamericanos no podrían exigirles la entrega de
Puerto Rico. La realidad era otra, pues como es notorio, una vez alebrestados y
sueltos los perros de caza de la guerra, es sumamente difícil volverlos a sujetar.
capellán, 1 sargento, 1 cabo de corneta y 1 maestro armero. Por Real Orden del 4 de abril de 1895 se ordenó a los 4
batallones de cazadores destacados en Puerto Rico que aumentasen sus efectivos a 6 compañías por batallón.
85
Las compañías estaban compuestas por 1 capitán, 3 tenientes, 1 alférez, 5 sargentos, 8 cabos, 4 cornetas y 129
soldados.
86
Con la excepción de don Manuel Fernández Juncos, prestigioso peninsular natural del Principado de Asturias.
148