Download la guerra del 98 y mayagüez

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razonable justificación o motivo para exigir su entrega en la mesa de
negociaciones.
Para la fecha en que España hizo sus ofertas de paz a los Estados Unidos todavía
estos no habían ocupado las Filipinas ni habían invadido Puerto Rico, pero en
Washington D.C. nadie parecía tener prisa para nada ni interés alguno en moverse
hasta que se dieran condiciones más favorables. No fue sino hasta un día después
de comenzar la invasión estadounidense de Puerto Rico por la entonces yaucana
bahía de Guánica, que un intermediario, el Embajador de Francia en Washington,
logró ser recibido por el Secretario de Estado de los estados Unidos a quien debía
entregarle el documento en el que el estado español solicitaba ser informado de
cuáles serían las condiciones que impondrían los Estados Unidos para terminar la
guerra, y entonces las negociaciones preliminares fueron retrasadas, prolongadas y
extendidas a lo largo de dos semanas más, para cuando ya las fuerzas
expedicionarias estadounidenses habían ocupado un tercio del territorio insular,
incluyendo pueblos, puertos y ciudades como Ponce y Mayagüez, de modo que las
condiciones a ser impuestas para acceder a poner fin a la guerra pudiesen ser aún
más ventajosas para los Estados Unidos, los cuales, de otro modo difícilmente
hubiesen podido justificar su exigencia de la entrega de una isla que no habían
conquistado.
A pesar de ello, y por encima de la crítica interna y de la oposición de las potencias
europeas, exceptuando a Inglaterra claro está, el gobierno de los Estados Unidos
contestó dicha petición de paz con la firme exigencia de que España reconociese la
independencia de Cuba, les cediese Puerto Rico, una de las Islas Ladrones en
Oceanía, y todo el archipiélago de Las Filipinas, violentando así la promesa de
independencia que habían hecho a sus aliados filipinos que luchaban por su
independencia y estaban ayudándolos, exigiendo además la aceptación íntegra y
previa por parte de España de todas sus condiciones.
Esta contestación reveló la verdadera naturaleza de los fines que perseguían los
Estados Unidos en esta guerra contra España: el dominio del Mar de las Antillas a
través de la posesión de Puerto Rico y del logro de una ascendencia total sobre
Cuba, con miras a controlar los accesos al futuro canal interoceánico que ya estaba
siendo construido en el istmo de Panamá, así como la adquisición de varios puntos
estratégicos cerca de Japón, para inhibir el desarrollo de dicha nación que ya
comenzaba a perfilarse como una amenaza contra el deseado dominio
estadounidense del Pacífico que ya había comenzado con la espuria incorporación
del archipiélago hawaiano.
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